LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN COMO UN DERECHO FUNDAMENTAL MANIPULADO Y EN CRISIS 



ES UN DERECHO A EXPRESAR OPINIONES POR CUALQUIER MEDIO 



Rodrigo Santillán Peralbo
De alguna manera las empresas de comunicación social se apropiaron de la libertad de expresión del pensamiento y de acuerdo a las conveniencias e intereses económicos y políticos, a menudo confundieron libertad de expresión del pensamiento y libertad de prensa con libertad de empresa. Los periodistas por extensión, y en calidad de proletarios de las empresas, también se adueñaron del ese derecho esencial que en verdad le pertenece a los pueblos de todo el mundo que lucharon hasta conquistarlo, pero que en todo lugar y tiempo es manipulado por el poder político-económico o por el poder mediático que quisieran controlarlo para el logro de sus fines.
En crisis o en pleno ejercicio de la libertad de expresión del pensamiento, se debe relievar que es un irrenunciable y fundamental derecho humano que debe ser ejercido a plenitud por los pueblos que ansían asumir el protagonismo histórico en los procesos de transformación y cambio. Es un derecho de todas y todos que no admite propiedad privada de personas o grupos
El Derecho a la libertad de expresión incluye el derecho a expresar opiniones por cualquier medio e inclusive por sobre las fronteras. Todos los seres humanos por ser tales, tienen ese derecho irrenunciable, pues nadie puede renunciar a pensar mientras tenga un cerebro y a decirlo o exponerlo privada o públicamente, por tanto esa libertad puede ser perseguida, pero jamás encarcelada porque es un derecho profundamente relacionado con la libertad personal que es, también el derecho a libertad de conciencia y a no ser molestado por sus opiniones o creencias que abarca la libertad de religión.
Desde siempre, la libertad de expresión del pensamiento fue negada o coaccionada por reyes, emperadores, dictadores y todo tipo de autócratas y sátrapas, pero como el ser humano no nació para ser esclavo de nadie, luchó por su libertad, así mismo luchó por el reconocimiento y ejercicio del derecho a la libertad de expresión que fue debatido y expuesto en el siglo de la Ilustración por los filósofos franceses Montesquieu, Voltaire y Rousseau que fueron la fuente primigenia de la Revolución burguesa de Francia y de la Independencia de Estados Unidos que proclamó la libertad para todos, menos para los negros esclavos y para los indios relegados a reservaciones..
Se ha sostenido que la paz y la libertad son los bienes más preciados de los pueblos, pero no existe paz cuando derechos y libertades sólo son enunciados constitucionales; cuando derechos y libertades son violados constantemente por un Estado arbitrario y prepotente, contumaz violador de la misma Constitución o por un gobierno prepotente y autoritario que cree que su palabras es ley..
La justicia, la igualdad, son requisitos indispensables para el ejercicio de la libertad y la práctica de los derechos humanos y garantías ciudadanas que la Ley Suprema de la República reconoce. Sólo el pueblo, a través de la adquisición de conocimientos y entre ellos del conocimiento de sus derechos, será capaz de exigir el respeto a sus derechos y la forma de hacer llegar al pueblo esos conocimientos básicos, y la manera de ejercerlos o reclamarlos, es difundiéndolos por todos los medios y canales del sistema de comunicación social; entre ellos; la creación de talleres de comunicación popular que investiguen la realidad, conciencien a las masas, fortalezcan las organizaciones sociales y populares.
El derecho a la libertad de opinión y expresión está garantizado por la Constitución vigente. Estas libertades corresponden al derecho a la comunicación y el derecho de los pueblos a la información.
El Estado reconoce y garantiza a todos los ecuatorianos los derechos establecidos en la Constitución de la República y en los convenios y tratados internacionales suscritos por el Ecuador. El desarrollo de estos derechos fundamentales consta en la Sección tercera, Comunicación e Información, en los artículos 16, 17,18, 19 y 20, en el Capítulo Sexto, Derechos de libertad, artículo 66 numerales 6, 7, 18, 19, 20 y 24 y en la Sección séptima, Comunicación Social, artículo 384 de la Constitución de la República aprobada en referéndum por el pueblo ecuatoriano y que fue promulgada por el Registro Oficial, el 20 de octubre de 2008.
El artículo 16 referido a la Comunicación e Información dice: “Todas las personas en forma individual o colectiva, tienen derecho a:

Una comunicación libre, intercultural, incluyente, diversa y participativa, en todos los ámbitos de la interacción social, por cualquier medio y forma, en su propia lengua y con sus propios símbolos.

El acceso universal a las tecnologías de información y comunicación.
La creación de medios de comunicación social, y al acceso en igualdad de condiciones al uso de las frecuencias del espectro radioeléctrico para la gestión de estaciones de radio y televisión públicas, privadas y comunitarias, y a bandas libres para la explotación de redes inalámbricas.
El acceso y uso de todas las formas de comunicación visual, auditiva, sensorial y otras que permitan la inclusión de personas con discapacidad.
Integrar los espacios de participación previstos en la Constitución en el campo de la comunicación.

Artículo 17.- El Estado fomentará la pluralidad y la diversidad en la comunicación, y al efecto:

Garantizará la asignación, a través de métodos transparentes y en igualdad de condiciones, de las frecuencias del espectro radioeléctrico, para la gestión de estaciones de radio y televisión públicas, privadas y comunitarias, así como el acceso a bandas libres para la explotación de redes inalámbricas, y precautelará que en su utilización prevalezca el interés colectivo.

Facilitará la creación y el fortalecimiento de medios de comunicación públicos, privados y comunitarios, así como el acceso universal a las tecnologías de información y comunicación en especial para las personas y colectividades que carezcan de dicho acceso o lo tengan en forma limitada.

No permitirá el oligopolio o monopolio directo ni indirecto, de la propiedad de los medios de comunicación social y del uso de frecuencias.

Artículo 18.- Todas las personas en forma individual o colectiva, tienen derecho a:

1. Buscar, recibir, intercambiar, producir y difundir información veraz, verificada, oportuna, contextualizada, plural, sin censura previa acerca de los hechos, acontecimientos y procesos de interés general, y con responsabilidad ulterior.

2. Acceder libremente a la información generada en entidades públicas, o en las privadas que manejen fondos del Estado o realicen funciones públicas. No existirá reserva de información excepto en los casos expresamente establecidos en la ley. En caso de violación a los derechos humanos, ninguna entidad pública negará la información.

Artículo 19.- La Ley regulará la prevalencia de contenidos con fines informativos, educativos y culturales en la programación de los medios de comunicación, y fomentará la creación de espacios para la difusión de la producción nacional independiente.

Se prohíbe la emisión de publicidad que induzca a la violencia, la discriminación, el racismo, la toxicomanía, el sexismo, la intolerancia religiosa o política y toda aquella que atente contra los derechos.

Artículo 20.- El Estado garantizará la cláusula de conciencia a toda persona, y el secreto profesional y la reserva de la fuente a quienes informen, emitan sus opiniones a través de los medios u otras formas de comunicación, o laboren en cualquier actividad de comunicación.

En el Capítulo Sexto, Derechos de Libertad, en el artículo 66 que dice: “Se reconoce y garantiza a las personas:

El derecho a opinar y expresar su pensamiento libremente y en todas sus formas y manifestaciones.

El derecho de toda persona agraviada por informaciones sin pruebas o inexactas, emitidas por medios de comunicación, a la correspondiente rectificación, réplica o respuesta, en forma inmediata, obligatoria y gratuita, en el mismo espacio u horario

El numeral 18 garantiza “El derecho al honor y al buen nombre. La ley protegerá la imagen y la voz de la persona.

El numeral 19 del artículo 66 dice:

“El derecho a la protección de datos de carácter personal, que incluye el acceso y la decisión sobre información y datos de este carácter, así como su correspondiente protección. La recolección, archivo, procesamiento, distribución o difusión de estos datos o informaciones requerirán la autorización del titular o el mandato de la ley.”

El numeral 20 del mismo artículo garantiza: “El derecho a la intimidad personal y familiar.

El numeral 24 del artículo 66 garantiza: “El derecho a participar en la vida cultural de la comunidad.

Cabe destacar que el artículo 83 de la Constitución sobre responsabilidades ordena:
Numeral 5. “Respetar los derechos humanos y luchar por su cumplimiento.
Numeral 12. “Ejercer la profesión u oficio con sujeción a la ética”

En la Sección séptima sobre Comunicación social en el artículo 384, se afirma:

“El sistema de comunicación social asegurará el ejercicio de los derechos de la comunicación, la información y la libertad de expresión, y fortalecerá la participación ciudadana.

El sistema se conformará por las instituciones y actores de carácter público, las políticas y la normativa; y los actores privados, ciudadanos y comunitarios que se integren voluntariamente a él. El Estado formulará la política pública de comunicación, con respeto irrestricto de la libertad de expresión y de los derechos de comunicación consagrados en la Constitución y los instrumentos internacionales de derechos humanos. La ley definirá su organización, funcionamiento y las formas de participación ciudadana.”

La Disposición Transitoria Vigesimonovena se refiere a la obligación que tienen los accionistas del sector financiero para vender sus participaciones en los medios de comunicación social en un plazo de dos años a partir de la vigencia de la Constitución. Un banquero o un financista no puede ser dueño de medios de comunicación social.

“Las participaciones accionarias que posean las personas jurídicas del sector financiero en empresas ajenas a este sector, se enajenarán en el plazo de dos años a partir de la entrada en vigencia de esta Constitución.

Las participaciones accionarias de las personas jurídicas del sector financiero, sus representantes legales y miembros del directorio y accionistas que tengan participación en el capital pagado de medios de comunicación social, deberán ser enajenadas en el plazo de dos años a partir de la entrada en vigencia de esta Constitución.”

La Constitución de la República garantiza el derecho a la libertad de opinión y de expresión del pensamiento en todas sus formas, a través de cualquier medio de comunicación, sin perjuicio de las responsabilidades previstas en la ley.

La actual Constitución es garantista y así la persona afectada por afirmaciones sin pruebas o inexactas, o agraviadas en su honra por informaciones o publicaciones no pagadas hechas por la prensa u otros medios de comunicación social, tendrá derecho a que estos hagan la rectificación correspondiente en forma obligatoria, inmediata y gratuita, y en el mismo espacio o tiempo de la información o publicación que se rectifica.

Se garantiza a los ecuatorianos y ecuatorianas el derecho a la comunicación y a fundar medios de comunicación social y acceder, en igualdad de condiciones, a frecuencias de radio y televisión. ¿Pero en dónde está la igualdad económica que permita a las organizaciones populares acceder a esas frecuencias?

La Carta Fundamental garantiza el derecho a acceder a fuentes de información; a buscar, recibir, conocer y difundir información objetiva, veraz, plural, oportuna y sin censura previa, de los acontecimientos de interés general, que preserve los valores de la comunidad, especialmente por parte de periodistas y comunicadores sociales.

Así mismo, garantizará la cláusula de conciencia y el derecho al secreto profesional de los periodistas y comunicadores sociales o de quienes emiten opiniones formales como colaboradores de los medios de comunicación. Hasta ahora, esa disposición constitucional, es otra de las declaraciones líricas, sin aplicación en ninguna empresa de comunicación social del Ecuador.

No existirá reserva respecto de informaciones que reposen en los archivos públicos, excepto de los documentos para los que tal reserva sea exigida por razones de defensa nacional y por otras causas expresamente establecidas en la ley.

Los medios de comunicación social deberán participar en los procesos educativos de promoción cultural y preservación de valores éticos. La ley establecerá los alcances y limitaciones de su participación.

Se prohíbe la publicidad que por cualquier medio o modo, promueva la violencia, el racismo, el sexismo, la intolerancia religiosa o política y cuanto afecte a la dignidad del ser humano.

El derecho a la libertad de opinión y expresión está garantizado por la Constitución vigente. Estas libertades corresponden al derecho a la comunicación y el derecho de los pueblos a la información.

En el Título IX, sobre la Supremacía de la Constitución, Capítulo primero, Principios ordena de manera determinante en el artículo 424: “Las normas y los actos del poder público deberán mantener conformidad con las disposiciones constitucionales; caso contario carecerán de eficacia jurídica”

La Ley Orgánica de Comunicación acaba de cumplir un año de vigencia en medio de severas críticas y cuestionamientos de medios de comunicación y periodistas que la han calificado como “ley mordaza”, coercitiva, represora, que sobre la Constitución establece la autocensura, y por otras múltiples razones la consideran inconstitucional. El Presidente de la República y algunos de sus funcionarios la defienden y destacan que ha permitido el logro de varios objetivos. Para algunos es una ley atemorizante no reguladora, es inconstitucional por el fondo y por la forma, pero si es así, la Corte Constitucional tiene la obligación de declarar .la inconstitucionalidad total o parcial de la cuestionada Ley, porque la Constitución manda que ese tipo de normas carecen de eficacia jurídica

Además, se debe recordar que los tratados internacionales tienen plena aplicación en el Ecuador porque dentro de la pirámide constitucional ocupan el segundo escalón.

La Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la que Ecuador es suscritor, expresa en su artículo 19:
Art 19. Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Algunos consideran que se violenta esa disposición de las Naciones Unidas y han acudido con denuncias hasta organismos internacionales ante los que han expresado sus preocupaciones “violaciones claras, flagrantes, probadas y sistemáticas de los derechos de expresión y sus derivaciones: a elegir y obtener información y a transmitir información a través de medios de comunicación.
“Los críticos, agencias y gobiernos califican a la situación de la prensa en Ecuador como “muy crítica”. Con un régimen empeñado en amedrentar y asustar, cuando desde las sabatinas el gran Zeus truena y lanza su rayo…”
La "Convención Americana sobre Derechos Humanos" o "Pacto de San José de Costa Rica" de 1969, en el Artículo 13, señala:
"Libertad de pensamiento y de expresión.
1. Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento y de expresión. Este derecho comprende la libertad de buscar, recibir y difundir informaciones e ideas de toda índole, sin consideraciones de fronteras, ya sea oralmente, por escrito o en forma impresa o artística, o por cualquier otro procedimiento de su elección y gusto
2. El ejercicio del derecho previsto en el inciso precedente no puede estar sujeto a previa censura, sino a responsabilidades ulteriores, las que deben estar expresamente fijadas por la ley y ser necesarias para asegurar:
a) El respeto a los derechos o la reputación de los demás.
b) La protección de la seguridad nacional, el orden público o la salud o la moral públicas.
3. No se puede restringir el derecho de expresión por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por otros medios encaminados a impedir la comunicación y la circulación de ideas y opiniones.
4. Los espectáculos públicos pueden ser sometidos por la ley a censura previa con el exclusivo objeto de regular el acceso a ellos para la protección moral de la infancia y la adolescencia, sin perjuicio de lo establecido en el inciso 2.
5. Estará prohibida por la ley toda propaganda en favor de la guerra y toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituyan incitaciones a la violencia o cualquier otra acción ilegal similar contra cualquier persona o grupo de personas, por ningún motivo, inclusive los de raza, color, religión u origen nacional."
La prohibición de toda propaganda en favor de la guerra, también está consagrada en el "Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos".
La Convención Europea de Derechos Humanos, aprobada en el marco del Consejo de Europa, proclama la libertad de expresión en su artículo 10. Afirma que incluye tanto la libertad de opinión como la de recibir y transmitir informaciones o ideas sin injerencia de los poderes públicos. No obstante, admite que los Estados puedan someter a las empresas de radio, televisión y cine a un régimen de autorización previa. El precepto permite restricciones legales basadas en una pluralidad de motivos de índole pública y privada.
Por otra parte, existen otros derechos y libertades ( o "derechos a la libertad de... ejemplo: derecho a la libertad de reunión, manifestación, ejercicio de cultos, etc) conjuntamente con el derecho a la libertad de expresión. Así el derecho a la libertad de expresión no es un derecho absoluto ni ilimitado, como tampoco lo es ningún otro derecho o libertad. Cada derecho o libertad ( derecho a la libertad de...) tiene un ámbito de desenvolvimiento y de compresión, y cada persona que ejerce un derecho, debe actuar dentro de ese ámbito de desenvolvimiento y de comprensión de dicho derecho. Actuar más allá de dicho ámbito, es no actuar dentro de dicho derecho, sino fuera de él, con la posibilidad de quien actúa de violar, vejar o atropellar derechos de otras personas, y es más grave aún cuando se trata de derechos humanos. El límite al derecho humano de la libertad de expresión, está dado por el respeto a otros derechos humanos.”
Concordante con esto, la "Convención Americana sobre Derechos Humanos", expresa en su Artículo 11: " Protección de la honra y de la dignidad.
1. Toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al reconocimiento de su dignidad.
2. Nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas en su vida privada, en la de su familia, en su domicilio o en su correspondencia, ni de ataques ilegales a su honra o reputación.
3. Toda persona tiene derecho a la protección de la ley contra esas injerencias o esos ataques."
Y el Art.14 de dicha Convención consagra el "Derecho de rectificación o respuesta", dice:
" Derecho de rectificación o respuesta.
1. Toda persona afectada por informaciones inexactas o agraviantes emitidas en su perjuicio a través de medios de difusión legalmente reglamentados y que se dirijan al público en general tiene derecho a efectuar por el mismo órgano de difusión su rectificación o respuesta en las condiciones que establezca la ley.
2. En ningún caso la rectificación o la respuesta eximirán de otras responsabilidades legales en que se hubiere incurrido.
3. Para la efectiva protección de la honra y la reputación, toda publicación o empresa periodística, cinematográfica, de radio o televisión tendrá una persona responsable que no esté protegida por inmunidades ni disponga de fuero especial."...
En definitiva, el ejercicio del periodismo siempre implica riesgos, pero quien tenga miedo de ejercerlo a plenitud o miedo a expresar los que piensa e informar de lo que sabe, simplemente debe cambiar de profesión.
Alguien con conocimiento de causa decía: “Vale la pena dar unas pinceladas de historia al ejercicio siempre difícil del periodismo desde antes de su existencia como República en 1830.
Tuvo problemas Eugenio Espejo, cuando publicó en 1792 sus ‘Primicias de la Cultura de Quito’ que, ante las envidias y maledicencia de muchos chapetones y criollos, cerró sus páginas en marzo de ese año, luego de haberlas abierto con cierta pompa el 5 enero.
No la tuvieron fácil Pedro Moncayo, Francisco Hall, José María Sáenz, Nicolás Albán, Pacífico Chiriboga y Camilo Echanique. Los creadores de ‘El Quiteño Libre’, muy crítico contra Juan José Flores, terminaron con sus cadáveres colgados de los postes de alumbrado como escarmiento. Era 1833. Sólo se salvó el futuro diplomático e historiador que dirigía el periódico, don Pedro Moncayo.
No fueron días fáciles para los que combatieron a García Moreno en su período de gobierno, caracterizado por un férreo control de la vida ciudadana desde el poder. Sufrieron los embates y el destierro Federico Proaño, Miguel Valverde, Abelardo Moncayo, Manuel J. Calle, Juan Benigno Vela y José Peralta, destacándose con nitidez el ambateño Juan Montalvo, quizás el más rebelde y quien mantuvo enconadas disputas intelectuales con Don Gabriel. Montalvo también combatió a Veintimilla.
En el período de la revolución liberal, don Eloy se enfrentó con la prensa crítica.
Actualmente se pretende acusar a ciertos diarios de la época, algunos aún existentes, de la “Hoguera Bárbara” de 1912. Con Velasco Ibarra, la prensa también vivió tiempos difíciles. Hubo medios clausurados, hubo periodistas atacados y censurados.
Quienes creen que el periodismo vive hoy horas difíciles, sólo revisen un poco la historia y se enterarán de más ejemplos ilustres, como los ya mencionados, que han demostrado que esta profesión ha sido siempre una “piedra en el zapato” del poder”.
Ha sido ha sido y asía será hasta cuando el cerebro humano aprenda a vivir en paz, sin odios, sin resentimientos, con práctica de la tolerancia y pleno respeto al derecho ajeno.