NELA MARTÍNEZ ESPÍNOZA: DESAFÍO Y PRIVILEGIO  



NELA MARTÍNEZ FUE UN PERSONAJE A LO LARGO DEL SIGLO XX 



Por Maritza Esthela Campoverde
Había oído hablar de Nela Martínez Espinoza en el Movimiento de Mujeres, también había leído algunos de sus textos en revistas y periódicos, sobre todo la novela “Los Guandos”.
En su juventud, cuando su espíritu estaba ansioso de horizontes y conocimiento, la marcaron fenómenos históricos de peso como la Segunda Guerra Mundial, y en nuestro país cambios que la empujaron a acercarse a los trabajadores, a conocer y comprender la mentalidad y la problemática indígena, a revalorizar nuestra identidad perdida, a motivar a las mujeres hacia su propia transformación.
Nela Martínez fue un personaje que se fue configurando a lo largo del siglo XX. Hundió sus raíces en las formas de afrontar e interpretar el mundo, propias de principios de esa centuria, y hasta se proyectó en los cambios que comienzan a constituir el siglo XX . No es frecuente encontrar personas de tan larga y rica trayectoria vital. Ella tuvo la conciencia plena de una serie de acontecimientos importantes: La revolución alfarista en Ecuador, las grandes transformaciones mundiales del marxismo, la Revolución Cubana, la nicaragüense, la caída del muro de Berlín con todas sus consecuencias, también puede testimoniar las guerras imperialistas en Vietnam y Granada. Por esto, todas las tragedias, los avances, los cuestionamientos y las esperanzas que caracterizaron la centuria pasada, que la vivió casi íntegramente le preocuparon y la hicieron reflexionar con la hondura que solo brinda la experiencia.
Nela fue un personaje multifacética, cualidad propia de muchas mujeres luchadoras. Estuvo preocupada de la economía, la historia, la política, la filosofía, la poesía, la literatura, pero también puso su atención en los minúsculos hechos de la vida diaria, vivió las angustias propias de un ser humano y de una madre cualquier otra.
Permanentemente tuvo a su alrededor algún miembro de su familia, así como amigos/as, estudiantes, periodistas que querían dialogar con ella. Frente a los comunicadores sociales, mujeres u hombres.
Fue la primera mujer que alcanzó en el país la dignidad de Diputada, representante de los trabajadores ante el Congreso.
Su vida permite descubrir cómo se va tejiendo una red, que podríamos calificar de especialísima, entre los intereses y las luchas, de las mujeres del mundo. Muchas la acompañaron en sus intentos por cambiar la realidad dolorosa que vivían. A este fenómeno, que se presenta de los años 70 lo llamaron “sororidad”, utilizando un término acuñado sabiamente a principios del siglo XX.
Nació en Cañar el 24 de Noviembre de 1912 y fue bautizada como Mariana de Jesús Martínez Espinoza, el 26 del mismo mes. Sus padrinos fueron su tía Mariana Espinoza, hermana de su madre (quien luego tomará los hábitos como religiosa de los Sagrados Corazones con el nombre de madre María Sofía) y el tío Alejandrino Martínez Borrero, hermano de su papá
Es hija de Cesar Martínez Borrero y Enriqueta Espinoza, la octava de quince hermanos/as criados/as en la comodidad y en preceptos rígidamente católicos. Dos de sus hermanas Sofía y Paquita, se volverán religiosas. Los otros/as hermanos/as Aurora y Julio Cesar, Enriqueta, Lola Guillermo, Ricardo, Magdalena, Gerardo y Estela formaron a lo largo de los años sus propias familias; Cornelio murió a los diez y siete años y otros dos, de pequeños.
Con sus hermanas Sofía y Paquita mantuvo, curiosamente relaciones afectivas fuertes sobre todas las diferencias y las prohibiciones de la iglesia católica para ellas. Con uno de sus hermanos varones Gerardo, tuve un buen acercamiento. Sobre todo de carácter cultural; lo mismo se podría decir de su relación con Julio Cesar; Ricardo y Guillermo con cada uno de ellos tenía sus preferencias.
Su padre miembro activo del Partido Conservador, no solo escribía para el Periódico de Guayaquil sino también formaba parte de la Dirección. De la vertiente de los “Espinozas” le vienen intereses y habilidades literarias y culturales. Su padre tenía un profundo sentido artístico, sobre todo para la música y las artes pictóricas y fue además un innovador en aspectos.
Su infancia esta matizada por las vivencias intensas en la hacienda “Coyoctor” del campo, los caminos, los caballos, el molino ( en cuyas aguas nace un arco iris irrepetible). La naturaleza y la presencia de ciertos personajes que oscilan entre el mundo indígena y algunas expresiones propias de una sociedad mestiza llena de tabúes, miedos y esquemas ancestrales de dominación, de falsa superioridad.
JUVENTUD DE NELA:
En los años de su primera juventud es una persona tan ardiente como inexperta, sedienta absoluta de caminos intelectuales. Admite que no tiene precisiones respecto al corazón, los afectos o la corporalidad de los seres pero es abierta al mundo y se acerca ávida a conocer. Por otro lado, debe precisar que se encontraba inmersa en un mundo muy pegado a la tradición religiosa, al índice Vaticano para la lista de obras que se podían leer. En definitiva, dentro de la dimensión provinciana que tenia los comportamientos de aquellos que le rodean, era un universo pequeño y limitado. Sin embargo pudo conocer algunas obras nuevas en la biblioteca del padre de su prima Eliana Palacios, que era un gran lector. Además su padre sufrió un cambio de orden místico, luego sus hermanos/as mayores.
LA MILITANCIA SORPRENDENTE Y HONESTA
Era la única mujer militante en Ambato, y era muy duro ser una mujer comunista en esa época. Había las calumnias comunes y corrientes de lo que se pensaba fue una mujer comunista, había menosprecio de la sociedad. Si una mujer liberal era ya “una perdida”, imaginemos como se consideraba a una comunista con toda la violencia que había. Era otro tipo de agresión diferente a la de la CIA. Era una agresión mucho más primitiva y peligrosa.
Cuando ingresó al Partido Nela venía de un colegio y de una casa de católicos de provincia y tenía algunos conceptos firmes y claros. A pesar de esto, sentía la necesidad de cambiar la situación económica y social de los trabajadores, de los indios, de los campesinos pobres. No conocía con claridad cómo se habían producido las diferencias entre el Partido Socialista y el Comunista, cuales habían sido las oposiciones mutuas y por qué las separaciones.
Para ese tiempo, los planteamientos del Partido giraban en torno al cambio de estructuras como una propuesta revolucionaria. Existía un feudalismo evidente que no había sido destruido por el liberalismo para los trabajadores urbanos, el partido proponía la creación del Código de Trabajo, la jornada de 8 horas diarias, la seguridad social, el sábado inglés. No se planteaba la abolición de la propiedad privada ni la instalación de un régimen socialista porque las condiciones no daban para eso. Había que elevar, primero la conciencia de los campesinos y de los trabajadores.
CARTA DE NELA MARTÍNEZ A FIDEL CASTRO
La Independencia de Cuba es la esperanza de una humanidad que aspira a tenerla. Defenderla es nuestra obligación irrenunciable. Yo, la más humilde de sus amigas, levantaré el hecho de mis noventa años como una enseña de vida y lealtad. Ofrezco mis manos a Cuba, para la tarea que necesite.»
Compañero Fidel:
Vuelvo a saludarlo con solidaridad y afecto. La solidaridad es la misma que tuvimos al recibir la bandera cubana, arriada por órdenes del Imperio. La guardamos con cariño y respeto. La devolvimos al Gobierno de Cuba cuando se restablecieron las relaciones.
El afecto viene desde antes -Martí al medio- por su lucha histórica agrandada en la Sierra Maestra. Se volvió extraordinaria gracias a su pueblo y a la indeclinable acción y conducción de sus dirigentes, usted a la vanguardia, que engrandecieron, más que todo, a este Continente.
Es cierto que Cuba es una Isla, pero engrandecida por su Revolución. Su valor y sus logros la vuelven más importante que todos los otros países juntos. Y la conciencia, heredada desde Bolívar, renace con ella. Las malhadadas declaraciones de Bush reafirman nuestra confianza y nuestra adhesión a Cuba.
Quienes hoy se atreven a criticarla por las medidas tomadas contra la traición tratan, en el fondo, de ocultar el comienzo de la defección, la misma que no ha tardado en volverse cómplice de las ambiciones imperiales. La Independencia de Cuba es la esperanza de una humanidad que aspira a tenerla. Defenderla es nuestra obligación irrenunciable.
Yo, la más humilde de sus amigas, levantaré el hecho de mis noventa años como una enseña de vida y lealtad. Ofrezco mis manos a Cuba, para la tarea que necesite.
Llamamos al Che y su ejemplo. Muerto vive y nos convoca.
CUBA ES NUESTRA ESTRELLA.
A los 92 años de edad, la escritora y activista social ecuatoriana Nela Martínez (1912) murió en Cuba luego de una enfermedad que la llevó a la isla, en enero.
Su deceso se produjo ayer a las 08h00, después de sufrir una trombosis en el hospital Cimeq de La Habana. Por voluntad de su familia sus restos serán repatriados al Ecuador, pero no hay fecha precisa.
Reconocida como una activa lideresa de los Movimientos Sociales, Sindicales y Feministas, Martínez figura en la historia del Ecuador como la primera mujer diputada, en 1945, durante el segundo gobierno de José María Velasco Ibarra.
Además, fue la primera presidenta de la República, durante cuatro días a manera de reemplazo del depuesto presidente Carlos Arroyo del Río, en 1944.
Oriunda del Cañar, Nela Martínez también fue narradora, ensayista y crítica de arte y durante el último año presidenta del Comité Ecuatoriano por la Paz y la Soberanía.
Martínez creó estrechos lazos con el líder cubano, Fidel Castro, y movimientos de izquierda de toda América Latina y Europa.
Su vida sentimental estuvo ligada a tres hombres: Joaquín Gallegos Lara, Ricardo Paredes y Raymond Meriguet.
Frases de Nela Martínez
“la soledad se me sube a la cabeza. Se instala.
Acude a los recuerdos como una bolsa el ahogado, antes de hundirse”.
“Oigo y veo a través de los recuerdos…
Para caminar apoyada en el bastón, siento como si la lumbre de la cocina tuviese canciones que suena todavía.
Y están ellas lejanas, perdidas en el anonimato,
Vivaz en el recuerdo de ese primer paso. Pronto, los corredores serán el camino”.
Bibliografia
Campoverde Hurtado Maritza recopilación de la información folletos
Costales Penarrera Ximena Yo siempre he sido Nela Martinez Espinoza serie de Mujeres Ecuatorianas No. 1 CONAMU Quito 2006