EN EL DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER HONOR Y GLORIA ETERNA A MAMA TRÁNSITO AMAGUAÑA.! 



CLARA ZETKIN: “LA VIDA ES UNA LUCHA PERMANENTE DE LA MUJER POR SUS DERECHOS” 



Pp. Regato
1.-
-¡Mama Tránsito Amaguaña.!
¡Presente! ¡presente! ¡presente..!
Lo repite nuestra gente
y retumba en la montaña.!
Un yaraví te acompaña
con sabor a rebeldía,
y este sol del mediodía
como que agita esa llama
porque se aviva la flama
con tu grandiosa valía.!

2.-
Luchadora radical,
dirigente vanguardista,
con bandera comunista
contra el dominio feudal.!
Contra el poder imperial
alzó su voz diamantina..
dura, fuerte, cristalina,
fue su lucha denodada
por su raza segregada
en la gran comarca andina.!

3.-
Ella fue canto a la vida,
de esperanza en la victoria
para hacer la nueva historia
con su lucha sostenida.!
Por eso fue reprimida,
detenida, encarcelada,
humillada, torturada,
marginada de la ley,
pero así nació la FEI (*)
como su hija adorada.!

4.-
Un ejemplo de tesón,
su legado es memorable,
una lucha formidable
por nuestra revolución.!
Mama Tránsito, lección
de dignidad y coraje
contra todo el andamiaje
del sistema explotador,
hoy avanza el Ecuador
con su glorioso mensaje.!

* FEI: Federación Ecuatoriana de Indios

CLARA ZETKIN: “LA VIDA ES UNA LUCHA PERMANENTE DE LA MUJER POR SUS DERECHOS”.
Vicky Peláez
RIA NOVOSTI
Puede juzgarse el grado de civilización de un pueblo por la posición social de las mujeres (Domingo Faustino Sarmiento, 1811-1888).
El Día Internacional de la Mujer cumple 104 años de lucha por la independencia social y económica, contra la discriminación y la desigualdad de género. Sin embargo, la lucha organizada de la mujer se inició mucho antes, en febrero de 1908 cuando las organizaciones de mujeres socialistas de los Estados Unidos organizaron grandes manifestaciones públicas para luchar por el derecho de la mujer al voto y por sus derechos políticos y económicos.
Recién en 1910 en la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas, que tuvo lugar en Dinamarca, a la que asistieron más de 100 delegadas de 17 países en representación de sindicatos, partidos socialistas y organizaciones de trabajadoras, se acordó que el Día Internacional de la Mujer se celebraría cada 8 de marzo.
Las delegadas aceptaron por unanimidad la propuesta de Clara Zetkin y Kathy Duncker-miembros del Partido Socialista Alemán que decía: “En unión de organizaciones de clase, partidos políticos y sindicatos proletarios en cada país, las mujeres socialistas del mundo celebrarán cada año un Día de la Mujer. Su objetivo principal será obtener el derecho a voto de la mujer. Esta demanda debe ser levantada dentro del contexto global de los asuntos concernientes a las mujeres de acuerdo a los principios socialistas. El Día de la Mujer debe tener un carácter internacional y debe ser preparado cuidadosamente”.
Las participantes en el evento coincidieron con la tesis de Friedrich Engels expresada en su libro Anti Duhring que afirmaba que la incorporación de la mujer a la producción es la vía para su incorporación económica, para su despertar político, para su lucha contra la explotación, la injusticia y la humillación. También Engels señaló que “el grado de la emancipación de la mujer en una sociedad dada es el barómetro natural por el que se mide la emancipación general”.
Un siglo después de la celebración de la segunda Conferencia de las mujeres Socialistas podemos afirmar con seguridad que con mucha sangre derramada, las mujeres con la ayuda de los hombres, lograron mejorar su situación socioeconómica y promover sus derechos. Lo interesante es que en Latinoamérica las mujeres han transformado este día en un día de lucha. En Chile, por ejemplo, las mujeres salieron a la calle cada 8 de marzo para confrontar la dictadura militar de Pinochet (1973-1989). Y cuando los partidos políticos chilenos negociaron el retorno a la democracia, estas mujeres levantaron una bandera que decía “Democracia en el País y en la Casa”.
Actualmente miles de mujeres salen a las calles el 8 de marzo año tras año prácticamente en todos los países del mundo, a excepción de Estados Unidos donde se perdió esta tradición, para defender sus derechos conquistados, demandar los nuevos y luchar contra la violencia, discriminación y contra aquellas leyes que rechazan la igualdad de oportunidades y de sexos. Lo triste es que en actual mundo globalizado sumergido en guerras preventivas, revoluciones de colores, caos programado y en una severa crisis económica, la mujer se ha convertido en una de las principales víctimas.
Debido a la invasión norteamericana y sus aliados a Irak más de un millón de civiles perdieron la vida incluyendo más de 400,000 mujeres y 700,000 se quedaron viudas, de las cuales sólo unas 100,000 reciben 30 dólares al mes del gobierno iraquí. Miles de mujeres mendigan para alimentar a sus hijos. Se calcula que las viudas constituyen el 40 por ciento de mujeres en los prostíbulos que trajo la invasión.
Lo mismo está pasando en Afganistán donde durante 13 años de la guerra, que comenzó en 2001 con la operación “Libertad Duradera” del ejército norteamericano, perdieron la vida más de 100,000 civiles de los cuales 34 por ciento eran mujeres y 36 por ciento niños. La historia se repite durante la invasión de las fuerzas armadas de la OTAN a Libia en 2011 lo que obligó a las Naciones Unidas a culpar a la OTAN por las víctimas civiles y en especial las mujeres y los niños. La guerra en Siria provocada por los EE.UU. y la UE ha dejado desde 2011 más de 45,000 muertos civiles y de ellos 11,000 mujeres y niños. La violencia durante la guerra contra la mujer no es incidental es sistemática y la violación como una alternativa a las balas es también un arma de la guerra.
Resulta que la situación de la mujer en muchos países que no están sumergidos en guerras no es mucho mejor debido a la violencia. Según el Secretario General de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, “una mujer de cada cinco en este mundo es víctima de intento o una violación o en algunas países una de cada tres es agredida físicamente”. En América Latina, México ocupa uno de los primeros lugares del mundo por los delitos de violencia sexual y trata de personas, de acuerdo a los datos del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA). Uno de sus ejecutivos, María José Gómez considera que es más riesgoso ser mujer en México que soldado en Gaza o en otros lugares donde hay un conflicto armado.
Los estudios del UNFPA demuestran que más de 800,000 mujeres y niñas son víctimas de explotación sexual en México, mientras 38,000 han sido asesinadas en los últimos años. Actualmente solamente en la ciudad de México hay 250,000 mujeres víctimas de trata debido a la existencia de numerosas redes de proxenetismo y lenocinio. Bolivia, según estadísticas del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) es el país donde el 52 por ciento de las mujeres afirma haber sufrido violencia sexual o física por parte de un compañero íntimo y le siguen Colombia y Perú con el 39 por ciento y Ecuador con el 32 por ciento. En Centroamérica dos de cada tres mujeres son asesinadas por el solo hecho de serlo y las cifras de feminicidio son alarmantes en El Salvador, Honduras y Guatemala estando libres o prófugos más del 50 por ciento de los autores de este crimen.
Ya es de conocimiento general que la salud mental de una sociedad es medida por el trato que recibe la mujer y en la situación cuando existe la probabilidad a nivel mundial de que cada una de tres mujeres sea asaltada sexualmente durante su ciclo de vida, se puede afirmar que nuestra sociedad está en crisis. Como lo expresó la autora de la obra teatral “Los Monólogos de la Vagina” Eve Ensler, “cuando usted viola, pega, mutila, quema, aterroriza a las mujeres, usted está destruyendo la energía esencial del planeta y está forzando lo que es abierto, confiable, creativo y vivo convertirse en infértil y roto”.
Mucho tiene que ver con el estado actual de la salud mental de nuestra sociedad los valores basados en el Don Dinero y el consumismo que nos inculcan día tras día los medios de comunicación globalizada corporativa. En este contexto programado, cuando la mujer es presentada, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) publicado en 2009, como “una gatita sexy, bruja taimada o una dura y ambiciosa trepadora corporativa y política”, tomarán unos 75 años más para lograr la igualdad de género.
En el actual sistema económico dominante neoliberal precisamente esta imagen de la mujer es la que esencial para el mercadotécnica pues es la que más vende. Para este sistema la mujer creadora, científica no existe y de serlo afectaría inmediatamente la base de la sociedad contemporánea que es esencialmente machista y propicia a la violencia. Por eso la violencia se ha convertido en común y aceptable.
Tomando todo esto en cuenta podremos llegar a la conclusión que no hay mucho que nosotras celebremos en este Día Internacional de la Mujer pero hay mucho que hacer. En la opinión de la escritora Eve Ensler “a menos que los hombres sean aliados activos, nunca vamos a terminar con la violencia contra las mujeres y las niñas”. Sin embargo, con hombres aliados o sin ellos tenemos que seguir el camino que nos trazó Clara Zetkin: “la vida es una lucha permanente de la mujer por sus derechos”.

ESTE Y AQUEL 8 DE MARZO, DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER TRABAJADORA
por Ester Kandel
En 1910 durante la Segunda Conferencia de Mujeres socialistas, llevada a cabo en Copenhague, Dinamarca, se aceptó la propuesta realizada por la dirigente alemana Clara Zetkin, para conmemorar ese día como Día Internacional de la Mujer Trabajadora.
En esta ciudad tan diversa, capital de nuestro país, nos encuentra a las trabajadoras con distintas problemáticas, mencionaremos algunas:
• Ante el reclamo de una jornada laboral de 8 horas en la fábrica textil Elemento, cuya jornada se extiende diez horas y media para las primeras y 12 horas para los segundos, fueron despedidos dos de su plantel de trabajadoras/es por encabezar el pedido. La situación se agravó para María Ugarte que se “desangró y tuvo un aborto” porque el patrón no le permitió ir a la consulta médica y la pérdida de una hija de 17 años, que se desangró a consecuencia de un aborto y en el hospital, esperaban la autorización materna para medicarla. Nuevamente la prohibición patronal demoró la su presencia en el nosocomio.1
• Las condiciones de vida del 40% de la población de esta ciudad vive en condiciones de vulnerabilidad. Algunos datos significativos, indican la falta de agua de red pública, villas y asentamientos y con niveles de pobreza en los que 5 de cada 10 chicos son pobres, con necesidades básicas insatisfechas y consecuentemente con cuadros de desnutrición.
• “Expansión progresiva de la tuberculosis en la Ciudad de Buenos Aires” reza el informe elaborado por el fiscal federal Nº 6 Federico Delgado, considerando que es “un claro síntoma de las relaciones de explotación capitalista.”2
• Los niños y niñas de la zona sur de esta ciudad no pueden concurrir a la sala de 5 años por falta de establecimientos suficientes para albergar a esa población. Asimismo no existen jardines infantiles y/o maternales, dificultando a numerosas mujeres la búsqueda de empleo, siendo ellas quienes están a cargo de la crianza de los mismos. El déficit se observa también, en los establecimientos de enseñanza primaria.
• Pobreza en la Argentina: Según el periodista Ismael Bermudez, La cantidad de pobres creció medio millón en sólo 3 meses. La canasta básica aumentó 50% en 2013 y esto llevó a un aumento de 1.250.000 en la cantidad de pobres. De este total, y por la fuerte suba de los precios de los alimentos básicos, algo más de medio millón se agregó en los últimos tres meses Ahora, el número de pobres suma 11.950.000 personas, casi el 30% de la población total.
EN ESTE 8 DE MARZO NOS ENCONTRAMOS CON:
• precariedad laboral;
• condiciones de vida deficientes;
• Pobreza; salarios depreciados y haberes indignos para jubilados/as;
• incumplimiento de la legislación de educación;
• incumplimiento de la legislación sobre derechos sexuales y reproductivos ;
• no aceptación que las mujeres decidan sobre su propio cuerpo, al negar el aborto, legal, seguro y gratuito;
• falta de una verdadera libertad y democracia sindical.
Estos son algunos de los temas que nos convocan, a aquel 8 de marzo de 1908, al hecho ocurrido en la fábrica Cotton Textile Factory de Nueva York, donde las obreras solicitaban jornada laboral de diez horas, descanso dominical e igual salario por igual trabajo. La respuesta al reclamo fue el incendio en la fábrica y la muerte de las 129 obreras.
ACERCA DEL DEBATE
La autora en el texto Mujer, historia y sociedad, vuelve sobre las diferencias con las feministas al señalar:
El hecho de que la mujer no es únicamente ciudadana y fuerza de trabajo, sino que trae también hijos al mundo, la colocará siempre en una situación particular. Es lo que las feministas se niegan a entender. El proletariado, por su parte, no puede permitirse ignorar esta realidad esencial cuando se trata de elaborar nuevos modos de vida. (…)
El movimiento feminista burgués se desarrolló a partir de la consigna: “Igualdad de derechos”. La primera consigna de las obreras fue: “Derecho al trabajo”. En los años 1850, las obreras lucharon por las reivindicaciones siguientes:
1. Acceso a los sindicatos en las mismas condiciones que los colegas masculinos.
2. A trabajo igual, salario igual.
3. Protección del trabajo femenino (esta reivindicación apareció a finales del siglo XIX
4. Protección general de la maternidad.
En “Los fundamentos sociales de la cuestión femenina”, Kollontay, se refiere sobre la igualdad política: “Las feministas buscan la igualdad en el marco de la sociedad de clases existente, de ninguna manera atacan la base de esta sociedad.”
Acerca del debate con las feministas, la investigadora Norteamérica, Joan Scott, señala que en el siglo XIX, “las feministas sostenían que las mujeres no necesitaban protección ajena, sino acción colectiva por sí mismas, los legisladores que representaban tanto a los trabajadores/as, contestaron que, puesto que las mujeres excluidas de la mayoría de los sindicatos y parecían incapaces de crear organizaciones propias, necesitaban de una poderosa fuerza que interviniera en su nombre.” p.456
El debate tenía muchas aristas pero es evidente que en relación a la maternidad había que tomar alguna medida, pues no existía ninguna norma y las mujeres parían en el lugar de trabajo, perdían embarazos y luego del parto se tenían que incorporar inmediatamente al empleo, tal como lo registra Federico Engels, en su libro La clase obrera en Inglaterra.
En el año 1892, Paul Lafargue, (yerno de Carlos Marx) diputado del Partido Obrero Francés, propuso “una innovadora política de permiso por maternidad para las trabajadoras francesas, por lo cual se le asignaría un estipendio diario a partir del cuarto mes de embarazo y hasta el final del primer años posterior al parto.”
Uno de los fundamentos:
ante la rapaz irrupción del capitalismo en la vida familiar, que empuja a las mujeres y a los niños fuera de la esfera doméstica para transformarlos en instrumentos de producción. Además, propuso que los empleadores debían ser objeto de un impuesto con el fin de sostener el parto pues se trataba de la “función social de las mujeres.”
Sin embargo, en Francia se siguió ignorando a la mujer embarazada hasta 1908.5
Reconocemos que la legislación protectoria fue al encuentro de una necesidad y en un contexto en que las mujeres no eran consideradas ciudadanos y no tenían acceso directo al poder político considerándolas vulnerables y dependientes y, en consecuencia, con necesidad de protección.
La vulnerabilidad de las mujeres se describía de muchas maneras: su cuerpo era más débil que el de los hombres, y por tanto, no debían trabajar tantas horas; el trabajo “pervertía” los órganos reproductores y afectaba la capacidad de las mujeres para procrear y criar hijos saludables; el empleo las distraía de sus quehaceres domésticos; los empleos nocturnos las exponían al peligro sexual en el taller, así como en el camino hacia y desde el lugar de trabajo; trabajar junto con hombres o bajo supervisión masculina entrañaba la posibilidad de corrupción moral.
Desde el Estado se reforzaba el status secundario de su actividad productiva.
Retomando las reflexiones de Alejandra Kollontay, sobre el significado del 8 de marzo de 1913, se formuló varias preguntas: ¿qué es el día de la mujer? ¿es realmente necesario? ¿no es una concesión a las mujeres de clase burguesa a las feministas y sufragistas? ¿no es dañino para la unidad del movimiento obrero?
En sus respuestas, resaltó tres aspectos:
1. El día de la mujer es un eslabón en la larga y sólida cadena de la mujer en el movimiento obrero;
2. ¡Una fuerza poderosa! Una fuerza con la que los poderes del mundo deben contar cuando se pone sobre la mesa el tema del coste de la vida, el seguro de maternidad, el trabajo infantil o la legislación para proteger a las trabajadoras.
3. Estas necesidades de las mujeres trabajadoras son parte de la causa de los trabajadores como clase.
¿POR QUÉ RECORDAR?
Desde la década de 1970, sistemáticamente se han tergiversado, los hechos, las fechas y las protagonistas, ocultando la cruel explotación a la que eran sometidas las trabajadoras y la iniciativa política que tuvieron la corriente encabezada por la dirigente comunista, Clara Zetkin.
La propuesta de la burguesía, en nombre del “interés general” resolvió instituir la festividad del día de la mujer.
Las desigualdades entre mujeres y varones fueron preexistentes al desarrollo del sistema capitalista, muchas de ellas fueron motivo de protestas y propuestas, especialmente, durante todo el siglo XIX. En ese sentido fue un avance la iniciativa de las Naciones Unidas que en el marco de La Conferencia Mundial del Año Internacional de la Mujer celebrada en México el 2 de julio de 1975 se planteó el objetivo de intensificar las medidas encaminadas a promover la igualdad entre hombres y mujeres, asegurar la integración plena de la mujer en la totalidad del esfuerzo a favor del desarrollo y aumentar la contribución de la mujer al fortalecimiento de la paz mundial.”6
En la Asamblea General de las Naciones Unidas, Resolución, Resolución 32/142, 16 de diciembre de 1977:
4. Invita a todos los Estados a que proclamen, de acuerdo con sus tradiciones históricas y costumbres nacionales, un día del año como Día de las naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional y a que informen al Secretario General al respecto;
La Resolución comenzaba haciendo referencia a la “paz estable”, “el progreso social” (…) “y el pleno disfrute de los derechos humanos”, mientras en nuestro país padecíamos la dictadura más sanguinaria.7
Como hace 100 años, reiteramos nuestras propuestas, exigiendo:
• la limitación de la jornada de trabajo a ocho horas;
• la prohibición del trabajo infantil;
• el reposo ininterrumpido de 36 horas;
• igual salario por igual trabajo (trabajo femenino)
Y además, políticas efectivas a favor de:
• trabajo digno
• atención a la primera infancia (jardines maternales y/o infantiles)
• educación sexual para decidir
• anticoncepción para no abortar
• aborto legal, seguro y gratuito para no morir
Y en contra de:
• el acoso sexual en el trabajo
• la violencia familiar
• la violencia sexual
• la trata de mujeres y niñas
Reconocemos que existen denuncias, protestas y propuestas, que en general se hacen desde distintos movimientos de mujeres.
Hasta este momento se realizan estos reclamos en forma fragmentada, y queda pendiente aglutinarse con los otros movimientos sociales que luchan por pan, trabajo, salud, educación, vivienda, recuperación del patrimonio nacional y por libertad y democracia sindical o como señala Julio Gambina en un artículo del 14 de febrero: “el problema es el ‘modelo productivo’ capitalista, lo que supone decisiones mercantiles avaladas por un régimen legal y una política (económica) que no discute los modos para asegurar Soberanía Alimentaria (también energética y financiera), lo que pondría en discusión el régimen de propiedad de la tierra y la dominación monopolista en el encadenamiento productivo que dirigen las transnacionales de la alimentación y la tecnología para su producción”.
Bibliografía
Álvarez González, Ana Isabel, Los orígenes y la celebración del Día Internacional de la Mujer, 1910-1945 - Clarificación del mito del 8 de marzo, publicado en la WEB.
Asamblea General de las Naciones Unidas, Resolución, Resolución 32/142, 16 de diciembre de 1977.
Hirata Helena, Danièle Kergoat La división sexual del trabajo - Permanencia y cambio, Asociación Trabajo y Sociedad, Argentina, 1997.
Kandel, Ester, 8 de Marzo - Como hace 100 años: Día internacional de la mujer trabajadora, Argenpress, 24 de febrero de 2010.
Kollontay, Alejandra, Extractos de Los fundamentos sociales de la cuestión femenina, escrito en o antes de 1907. Edición, Marxist Internet Archive, mayo de 2011.
Kollontay, Alejandra, Memorias, Editorial Debate, Colección Tribuna Feminista, Madrid, 1979.
Kollontay, Alejandra, el Día de la Mujer, 1913, publicado en la web.
Kollontay, Alejandra, Mujer, historia y sociedad, - Sobre la liberación de la mujer, Edición Fontamara, Barcelona, 1982.
Scott, Joan W. La mujer trabajadora en el siglo XIX, en Historia de las mujeres, colección dirigida por Georges Duby y Michele Perrot, Santillana, 1998.
Autora: División sexual del trabajo – Ayer y hoy – Una aproximación al tema, Dunken, 2006.
Ley de trabajo de mujeres y menores – Un siglo de su sanción –La doble opresión: reconocimiento tácito, Dunken, 2008.
1 Carbajal, Mariana, “Me desangré y tuve un aborto, Página 12, 6 de enero de 2014.
2 Carbajal, Mariana, Alerta por la expansión de tuberculosis, Página 12, 6 de enero de 2014.
3 Se realizó durante los días 26 y 27 de agosto.
4 Esta lucha está descrita en mi libro Por la Europa obrera.
5 7 de marzo de 1908: un decreto prohíbe hacer portar, arrastrar, empujar pesos por obreras dentro de las tres semanas siguientes al parto. 27 de noviembre de 1909: la cesación de trabajo por embarazo o parto no puede ser causa de ruptura de contrato por el empleador. 13 de junio de 1913: ley que da a las mujeres la posibilidad de tomar un descanso, facultativo, antes del parto, obligatorio después (descanso de cuatro semanas), con posibilidades de asignaciones diarias, este último punto había hecho deliberar largo tiempo a los diputados. Citado por Helena Hirata.
6 Del diagnóstico y la elaboración de los principios destacamos: ante el trato desigual es necesario luchar contra toda forma de opresión;
1. los cambios en la estructura social no pueden por sí solos asegurar un mejoramiento inmediato de la condición de un grupo que ha estado en condiciones desventajosas;
2. el subdesarrollo impone a la mujer una doble carga de explotación;
3. el papel de la mujer en la procreación no debe ser causa de desigualdad ni discriminación.
Entre los principios se reafirma enérgicamente:
• el derecho de la mujer a trabajar, a recibir igual remuneración por trabajo de igual valor, a beneficiarse de condiciones y oportunidades iguales para su progreso en el trabajo, así como todos los demás derechos (…).
• eliminar el colonialismo, el neocolonialismo, el imperialismo, la dominación y ocupación extranjera, el sionismo, el apartheid, la discriminación racial, la adquisición de territorios (…).
El objetivo quedó sintetizado en las palabras: igualdad, desarrollo y paz.
7 Las directrices para el decenio 1975-1985 se retomaron post-dictadura con el surgimiento de la Multisectorial de la Mujer en 1983. Ver, Kandel, Ester, Las mujeres dentro de las organizaciones sindicales –
¿POR QUÉ EL 8 DE MARZO?
Fue en el año 1975 cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas estableció esta fecha como el Día de la Mujer. Según la opinión más difundida, cada 8 de marzo se recuerda la muerte de 129 trabajadoras en la fábrica textil Cotton de Nueva York en el año 1857. La plantilla femenina se había encerrado en la factoría para reclamar mejoras salariales y de horario. Las malas lenguas aseguraron que le empresario había sido el responsable de las llamas que acabaron con sus vidas. Sin embargo, no existen pruebas documentales del suceso. Sí consta, en cambio, una marcha convocada en el mes de marzo por el sindicato de costureras de la compañía textil de Lower East Side, de Nueva York, que solicitaban una jornada laboral de diez horas. También en el negro mes de marzo tuvo lugar diez años después una huelga de planchadoras de cuellos de la ciudad de Troy, N.Y.
La historia del 8 de marzo, paralela a la del Día de la Mujer, fue forjándose a base de acontecimientos y gestos significativos en un complejo escenario marcado por la Primera Guerra Mundial, la revolución rusa, la lucha por el sufragio femenino y el creciente auge del sindicalismo femenino. En el año 1866 se celebró el primer congreso de la Asociación Internacional de Trabajadores. En 1899, los Países Bajos celebraron la Conferencia de Mujeres contra la Primera Guerra Mundial. El 3 de mayo de 1908, mujeres de partidos socialistas estadounidenses y europeos instauraron unas jornadas de acción denominadas Woman’s Day y en 1909 tuvo lugar una sublevación de más de 20.000 trabajadoras de Nueva York en apoyo a las huelguistas de la compañía de blusas Triangle. En 1911, el 25 de marzo, un incendio destruyó gran parte de las instalaciones de la firma y acabó con la vida de 146 trabajadoras.
En el año 1910 se celebró en Copenhague la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas, en el que Clara Zetkin, del sindicato internacional de obreras de la confección presentó la primera propuesta del Día de la Mujer. Un año más tarde, se celebró el Día Internacional de la Mujer en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza. En 1913 se unen las mujeres rusas a la celebración y el 8 de febrero de 1917, en San Petersburgo, se levantan para pedir pan y el regreso de los combatientes del frente, acción que muchos consideraron posteriormente el detonante de la Revolución Rusa. Cuatro días más tarde, el Zar abdicó y el Gobierno provisional otorgó a las mujeres el derecho a voto. Casi 30 años después, el 8 de marzo de 1945, delegadas de 20 países distintos aprueban en Londres el proyecto Carta de la Mujer, presentado más tarde a las Naciones Unidas en San Francisco.
En el 75, la Asamblea de las Naciones Unidas establece oficialmente el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer. Y con él, arranca la lucha por la paz. El 16 de diciembre de 1977 la Asamblea General de la ONU invitó a todos los estados a que proclamaran una fecha anual como el Día de las Naciones Unidas para los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional. Desde los primeros años de lucha, el Día de la Mujer ha ido adquiriendo una nueva y enriquecedora dimensión mundial para las mujeres. La conmemoración cada 8 de marzo, fortalecida por el creciente movimiento internacional de la mujer y las cuatro conferencias mundiales de la ONU, se ha convertido en un punto de encuentro de las actividades coordinadas en favor de los derechos de la mujer.