LO IMPOSIBLE PARA SEGUIR CONSTRUYENDO 



LA AMAZONÍA TIENE IGUALES DERECHOS QUE A LOS TERRITORIOS DE LA PATRIA 



A La AMAZONÍA, le asiste igual derecho que a los territorios de la patria ecuatoriana para descubrir sus raíces, construir su pasado antiguo con puesta en valor, profundizar sus orígenes, afrontar el presente con dignidad en la perspectiva de labrar el destino común sin exclusiones.
En nuestra infancia veíamos con mucha atención el comportamiento, actitudes, hechuras, reacciones de nuestros abuelos, padres, madres y familiares adultos; los espejos en los cuales nos mirábamos para emularlos o despreciarlos. Cuántas veces nos dimos con la piedra en los dientes al equivocar las percepciones y atrevernos a emitir juicios de valor. Una sociedad ociosa mental dedica sus mejores neuronas al chisme, la murmuración, la difamación y cuando no la sentencia artera que destroza honras y reputaciones. Las huellas indelebles labradas en la cercanía, mimos y reprensiones de los mayores son eternas.
En las calles, veredas, corredores, zanjas de las jurisdicciones asistimos a una diaria confrontación de verdades y mentiras, inculpaciones y desmentidos; rumores y aclaraciones. Acusaciones banales que van y vienen. En fin, parecería que nos empeñamos en hacer la cotidianidad un escenario infernal, invivible. Hasta cuando soportaremos tanta inmundicia, manipulación, tergiversación, destrucción de los valores inmanentes que son patrimonio irrenunciable de nuestra gente buena, generosa, productiva, honesta.
Queda la encrucijada; nos unimos los ciudadanos consecuentes, constructores de una nueva sociedad que luchamos toda una vida por construir los sueños colectivos, sin exclusiones. O los pendencieros, trogloditas, crápulas serviles que son la minoría y siguen haciendo de las suyas, sin importarles en lo absoluto la paz y seguridad pública.
El fortalecimiento de los GADs (Gobiernos autónomos descentralizados) es el reto; donde los pensadores, hacedores, seres humanos críticos actuemos en impulsar los procesos que modifiquen las estructuras sociales injustas, inhumanas, discriminatorias, segregacionistas. Nuestras acciones en concordancia con nuestros pensamientos e ideología emancipadora son los idóneos instrumentos inteligentes para vencer la ignominia de tanto sujeto disociador aparezca. La unidad no es una categoría declarativa que se la usa con premeditados e inconfesables propósitos clientelares; es una conducta permanente que refleja la condición humana personal, la cultura, el compromiso y la decidida gestión que hace la nueva historia.
La lucha por la defensa de la naturaleza como fuente de vida, la participación protagónica de los actores sociales en la planificación del territorio, la consecución de los recursos, los acuerdos con otros gobiernos descentralizados y el cumplimiento cabal de nuestros propósitos son los catalizadores de nuevos estilos de gobiernos locales. Nos mantenemos firmes en las conductas políticas a despecho de uno que otro oportunista que pretende socavar la institucionalidad del Estado plurinacional.
Estamos abiertos a los señalamientos, críticas, sugerencias, propuestas con espíritu de enmienda. Muy lejos de nosotros están la prepotencia, mezquindad, sectarismo y burocratismo. Hemos forjado nuestra vida en los avatares, renunciamientos, privaciones, tolerancia y creencia de que otro mundo solidario, fraterno, equitativo, justo es posible.
Ponemos en sus manos estas visiones para que se conviertan en herramientas del progreso social. Estamos obligados a empujar el tren de la nueva historia al tenor de los acontecimientos nacionales, continentales y mundiales. No nos perdonaran los hijos de nuestros hijos haber perdido la oportunidad de ser actores decisivos del destino común.

Ramiro E. Mantilla V.
Sociólogo y Comunicador Social.
UNP-OIP-C11-ACTIVO.