PARODIA CARNAVALERA 



LA COMISIÓN DE DEFENSA DE LA TIERRA PREPARA EL CARNAVAL 



La Comisión en Defensa de la Tierra preparándose para el carnaval
aprobó un guion de PARODIA CARNAVALERA
Comienza cantando el coro:
“La murga pone el dedo en la llaga,
la murga no se calla nada,
la murga no se achica y aguanta,
la murga es la voz del
pueblo que canta.”
Aparecen dos soldados blandengues con uniformes desgastados y bastante desalineados, paseándose frente a un edificio con la fachada de la sede del Poder ejecutivo.
En grandes letras puede leerse en una placa al lado de la puerta principal: “No sea nabo, esta es la torre ejecutiva”. También resalta el escudo nacional sin los cuatro símbolos: la balanza, el caballo, el buey y el cerro de Montevideo. En su lugar hay una foto del Presidente abrazando a George Soros. La bandera nacional en lugar del sol tiene el símbolo de los piratas.
Llega un hombre con aspecto de extranjero que recién bajó de un avión, tirando de una valija con ruedas de la que sobresalen billetes de dólares que parecen ser todo el equipaje que porta el visitante.
En tono de estadounidense con problemas para pronunciar el idioma español pegunta “¿Es este el país que está para la venta? Yo tener interés en comprarlo”.
En ese momento sale a escena el Presidente de la República y dice: “El consumismo nos va a consumir, el mundo tiene que entender que hay que parar la mano porque si no paramos la naturaleza nos va a parar.”
El extranjero lo reconoce y le dice: “Usted es el del discurso en la ONU”… a lo que responde el Presidente: “Si señor, y usted quien es”.
El extranjero responde “Soy un inversor que quiere comprar este país para mis negocios de forestación, celulosa, soja transgénica y minería metalífera.”
Le contesta el primer mandatario: “Pero usted entonces no entendió nada lo que yo dije en el discurso.
¿No escuchó cuando hablé de cuidar la tierra y pensar en el futuro, no querer reventar todos los recursos egoístamente hoy y dejar sin nada a los que vendrán?”
El extranjero se perturba como que no entiende y se disculpa:
“Perdón, yo no entender cuanto dijo que pide por este país, ¿podría repetir la cifra?”, a lo que el Presidente se irrita y le dice: “mire, lo voy a pasar con el ministro de economía para que lo atienda” y llama en voz alta:
“Lorenzi, vení a atender este señor”, a lo que sale alguien que le informa: “lamento decirle que el Lorenzi está preso”... a lo que responde el presi "Bueno, manden al que pusimos en su lugar… ese de Treinta y Tres…”
“No Presidente, no es Treinta y Tres es Vergara, no perdón, es Charqueada..."
" Bueno traelo de una vez”… tras lo que entra en escena el Ministro Charqueada al que le dice el Presidente: “Atendeme a este gringo y explicale que el país no está en venta, que a mi parece que no me entiende.”
El Ministro saluda al extranjero y se quita el sombrero con reverencia, dejándolo extendido en gesto de pedir limosna.
El extranjero deposita un montón voluminoso de dólares en el sombrero del ministro y este se lo pone en la cabeza pero algunos billetes asoman por los costados del sombrero, así que se lo quita, los acomoda mejor, y se vuelve a poner el sombrero con dificultad y le queda mal puesto debido a los billetes que trata de ocultar allí.
Dice entonces el Ministro: “Perdón no me dijo su nombre…” A lo que contesta el extranjero:
“Eso no importa, lo que importa es firmar ya un tratado de inversión”, tras lo que saca unos papeles y le dice al ministro " firme aquí " y el Ministro firma enseguida sin leer lo que dicen los papeles.
Después le dice al visitante “Este país no está en venta, usted se equivocó de país, esto es Uruguay”
“O.K.”, dice el extranjero, “¿ya puedo empezar a llevarme lo que quiera como dice el tratado que firmamos, o prefiere que me presente ante un tribunal internacional y le haga un juicio?
Le advierto que no tengo tiempo para tonterías como esos estudios de impacto ambiental y cosas así.”
“No señor” responde el ministro “este es un país serio y cumple sus tratados, pero le reitero, este país no está en venta, usted debe estar equivocado…” ante lo que el extranjero saca de su valija más dólares y le llena los bolsillos al ministro, quien cuando se llenan los bolsillos de afuera de su saco, le muestra los bolsillos interiores para que también los llene de dólares.
Una vez llenos todos los bolsillos se saca los zapatos y se hace poner billetes en su interior con lo que al ponérselos los dólares asoman por sus tobillos.
Después dice el ministro: " Bueno creo que he sido lo suficientemente claro, en este país no hay ningún remate de tierra ni de minerales ni de nada.
Si no tiene otra pregunta, discúlpeme pero tengo mucho que hacer.
Me acaban de avisar que también metieron preso al presidente del Banco República, así que tengo que ocuparme de devolverle con intereses una plata a un tal López Mona por una garantía que puso de un negocio que no se pudo hacer, y atender a un hindú que anda con un pico para empezar a escarbar ahí en la vuelta de Cerro Chato y en fin.... Discúlpeme estoy muy ocupado.”
El extranjero estrecha la mano al ministro y le dice “es un placer hacer negocios con usted y por favor, repítale al Presidente que estuvo estupendo su discurso en la ONU, que el mundo necesita hombres como él de pensamiento claro y por supuesto, de ayudantes como usted que saben atender tan bien a los inversores”.
El ministro lo despide diciéndole:
“No se preocupe, no tiene de qué disculparse, no es el primer extranjero que se equivoca y viene por aquí con la idea de que este país está en venta… la verdad… yo no sé de dónde sacaron ese disparate…”
Entra el coro de la murga con el estribillo:
“La murga pone el dedo en la llaga,
la murga no se calla nada,
la murga no se achica y aguanta,
la murga es la voz del
pueblo que canta.”
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