LOS DESAFÍOS DEL AÑO 2.014 



EL OSCURO REACOMODO DE LOS PODERES IMPERIAlES 



Max Murillo Mendoza.

En el contexto internacional el reacomodo de los oscuros poderes imperiales, tienen como epicentro en Asia. Las derrotas de los ejércitos gringos en Afganistán e Irak, disimulados por su prensa de incomunicación, frente a guerrillas de las regiones que ni por asomo pueden compararse en su poder de fuego con los ejércitos de ocupación, sino simplemente por dejar sentado su orgullo y nacionalismo hacen frente a ese poder inmenso, militar y económico, hasta derrotarlo y llevarles a crisis económicas al interior de sus países. Ese reacomodo gringo es también una reacción al crecimiento del poder chino. En general, el mundo camina rápidamente hacia la destrucción de los imperios anglosajones, y la consolidación de distintos polos de poderes regionales. América Latina no es más el patio trasero de las oligarquías norteamericanas. Esta región despierta de esa pesadilla larga y brutal, donde las embajadas norteamericanas eran los palacios de gobierno reales, en todos los países del continente. Y emergen sus economías hacia la dignificación de sus poblaciones históricamente postergadas.

En Bolivia nuestros desafíos son inmensos y complejos. Cambiar las mentalidades esclavizadas y pro-gringas de las clases altas, es definitivamente el desafío más complejo. Paralelamente, la creación y consolidación de burguesías aymaras, quechuas y guaraníes, quiénes nos garantizarían mejores procesos nacionales, autóctonos y endógenos, pues son procesos por demás complejos y difíciles. Sobre todo en la conversión de lo que llamamos oligarquías, en entes más nacionales y con identidad hacia nuestras culturas. Por ahora nos enfrentamos a grupos absolutamente anti nacionales, absolutamente anti indígenas y anti populares. Enfermizamente anti nacionales. Con visiones totalmente extranjerizantes y ancladas a estructuras pro gringas, de los modelos desarrollistas y ligadas a los centros de poder de las bolsas de valores anglosajones. Sus negocios no tienen identidad con nuestros desarrollos, sino de sus grupos familiares y empresariales, que nada tienen que ver con el país y sus necesidades. La construcción de un Estado nuevo, debe implicar también la sostenibilidad en el largo plazo, y esa sostenibilidad es el fortalecimiento de las nuevas generaciones de aymaras, quechuas y guaraníes. De sus posibilidades de estudios y la realización de negocios estables. La ocupación de espacios en las ciudades es muy importante, en esta línea de recuperación cultural. Hasta hoy los barrios más ricos siguen en manos de extranjeros. Esos espacios deben ser nacionalizados, ocupados y recuperados por grupos nuevos y autóctonos nacionales. Aquí el Estado en construcción tiene que jugar un papel de primera línea.

En los temas de desarrollo, los desastres climáticos nos muestran con más claridad que la relación climática y la contaminación ambiental, producto de las locuras industrialistas gringas, es estrecha. Ya no hay más dudas: el modelo de desarrollo gringo y capitalista es el culpable de las tragedias modernas, a escala mundial, y económicas. Ese modelo es insostenible y cruel, discriminador. Que solo enriquece a un puñado muy pequeño de grupos, y empobrece drásticamente al 80% de la población mundial. Sólo un estúpido y ciego, puede ahora seguir defendiendo ese modelo; en Bolivia son las clases altas y oligarquías las que siguen, ciega y tontamente, defendiendo ese modelo. Su dependencia mental respecto de la religión desarrollista anglosajona es colegial y analfabeta.
Pero es cierto que por ahora no hay una alternativa inmediata. Se discute, se estudia, se ensaya y se dialogan otros modelos. Desde Bolivia aportamos teorías y prácticas económico -sociales como la Reciprocidad y el Ayni. O los modelos que todavía tenemos en las sociedades del área rural: Tenta y Ayllu. Posibles modelos que se estudian para hacerlos alternativos a escala mundial. Desde todo punto de vista más humanos, más comprensivos con la naturaleza y el medio ambiente. Menos mercantiles, menos economicistas y crueles. Que precisamente contradicen los mitos gringos de competitividad, que solo son ideologías que justifican el poder de los que tienen los medios, sobre los que no tienen esas posibilidades; pero que siguen de moda entre las poblaciones ciegas y pro gringas. A pesar de no ser competitivas en nada. Esas alternativas son urgentes, demasiado urgentes cuando el mundo entero se destruye, se lanza al abismo de su destrucción ambiental y social. El triunfalismo barato de los medios de incomunicación del modelo, maquilla todos los días con sus payasos periodistas, y mercenarios comentaristas a favor del modelo. Y en realidad la destrucción económica, ambiental y social es también cotidiana. Pero esa destrucción no es noticia, el engaño no es noticia. Para seguir profundizando esos modelos alternativos y más humanos, quechuas, aymaras y guaraníes tenemos que seguir profundizando lo nuestro. Sólo así seremos colaboradores con el mundo: mostrando que podemos seguir a nuestras raíces, como modelos propios de desarrollo, para decir al mundo que otro tipo de vida es posible, frente a la locura de la muerte llamada civilización occidental.