LA VERDAD NO ADMITE DEMAGOGIA NI CONFUSIONISMO 



ENTREVISTA A CORREA: ¿INFORMACIÓN O PROPAGANDA?  



PERIÓDICO OPCIÓN
“No basta con decir
solamente la verdad,
más conviene mostrar la
causa de la falsedad”
Aristóteles

Lo que transmitió Ecuador TV el 15 de enero pasado con el presidente Rafael Correa y que fue visto en Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba ¿es una entrevista periodística o entra en la categoría de propaganda política? Esta pregunta debería formulársela el Consejo Nacional Electoral, debido a que en el actual escenario de campaña la figura del mandatario y su discurso atacando a la oposición, puede ser considerado como proselitismo en favor de su movimiento político. Pero también debería formularse esta interrogante el superintendente de Comunicación, Carlos Ochoa, que debería investigar si los contenidos de esa supuesta “entrevista” cumplen con los parámetros deontológicos que establece la Ley de Comunicación, como el de la verificación y la contrastación de fuentes. Si con ella se afecta o no la honra de determinadas personas o actores políticos.
Al iniciar el programa, el brasileño Emir Sader presentó un video de esta forma: “vamos a ver cuál fue la herencia maldita que recibió el presidente Rafael Correa” e inmediatamente se observó una producción de la Secretaría Nacional de Comunicación (SENACOM), con tomas que fueron usadas en la campaña de reelección del Presidente. Luego presentó otro video con la frase: “vamos a ver algunas escenas de las transformaciones que el pueblo ecuatoriano, bajo la dirección de su gobierno ha implementado en estos siete años”, y aparecieron Jorge Glass, Alexis Mera y María Fernanda Espinoza, hablando de ese mundo feliz que ahora parecería el Ecuador. Y como ese siguieron otros videoclips publicitarios del régimen ¿Puede ser considerado ello como contrastación periodística?
En el primer video, Gloria Vidal afirma un ridículo histórico: “Era un Estado (antes de los siete años) que no había vivido ni siquiera el renacimiento, era un Estado medieval”. Absurdo puesto que en Ecuador no se puede hablar de un Renacimiento, como fenómeno propio de Europa occidental en el siglo XVI, y mucho menos se puede afirmar que antes de Rafael Correa había un Estado medieval, es decir, gobernado por una monarquía, puesto que el proceso independentista terminó con del periodo colonial en 1822.
Este hecho es altamente significativo, sobre todo porque estas declaraciones provienen de una ex ministra de Educación. Confusiones históricas que el mismo Correa las profundizó cuando se refirió al Estado: “… Significa cambiar ese Estado burgués, ese Estado aparente, como lo dice
Sabaleta, pensador boliviano, a un Estado popular, a un Estado integral, como lo llama Gramci, representando a todas y a todos”.
El Estado, como lo explica Federico Engels, resumiendo su análisis histórico, “no es en modo alguno un Poder impuesto desde fuera a la sociedad; ni es tampoco ‘la realidad de la idea moral’, ‘la imagen y la realidad de la razón’, como afirma Hegel. El Estado es, más bien, un producto de la sociedad al llegar a una determinada fase de desarrollo; es la confesión de que esta sociedad se ha enredado con sigo misma en una contradicción insoluble, se ha dividido en antagonismos irreconciliables, que ella es impotente para conjurar.
Y para que estos antagonismos, estas clases con intereses económicos en pugna, no se devoren a sí mismas y no devoren a la sociedad en una lucha estéril, para eso hizo se necesario un Poder situado, aparentemente, por encima de la sociedad y llamado a amortiguar el conflicto, a mantenerlo dentro de los límites del ‘orden’. Y este Poder, que brota de la sociedad, pero que se coloca por encima de ella y que se divorcia cada vez más de ella, es el Estado”.
Pero las confusiones de Correa fueron más allá, teorizando sobre elementos de materialismo histórico dijo: “El modo de producción capitalista aún no lo logramos superar, pero ya hay grandes porcentajes de otros modos de producción, en la economía popular y solidaria hemos avanzado muchísimo.
La economía pública, donde algunos sectores directamente los medios de producción son del sector público, es decir de todos los ecuatorianos, todavía tenemos un modo de producción capitalista pero con matices, al menos ha sido mitigado grandemente”. El economista Correa, al decir que existen varios modos de producción en el Ecuador de hoy, no se equivoca del todo, puesto que según lo explica Agustín Cueva, en una formación económico-social se evidencian rezagos de los anteriores modos de producción e indicios del próximo, pero de ninguna manera un Estado burgués y sus instituciones, su burocracia, pueden significar un modo de producción en sí mismos, como lo manifiesta el Presidente.
Y la mentada economía popular y solidaria, que es otra de las elaboraciones demagógicas del proyecto político burgués de Correa, ni de lejos puede por sí misma convertirse en un modo de producción. El modo de producción es una determinación histórica, que surge del nivel de desarrollo de las fuerzas productivas y de sus correspondientes relaciones sociales de producción; no es una figura de la legislación burguesa y tampoco nace del discurso de un mandatario, o de la simple voluntad de una persona, por más iluminada que ésta se crea.
La mal llamada “entrevista” con el Presidente Correa deja pendientes varios temas de debate teórico, necesarios de realizar frente a los trabajadores y pueblos, que permitan desenmascarar la demagogia y encontrar las verdades que no soporta el poder.