“ALLANAMIENTOS POLÍTICOS” UN ABUSO DE PODER 



EL MUNDO PONE SU MIRADA EN ACTOS AGRESIVOS DEL GOBIERNO 



Opción Socialista

Se inicia el año 2014 con un hecho que se ha convertido en un tema de debate respecto del cual, el mundo pone, nuevamente, su mirada en el acontecer nacional; lastimosamente, esta realidad ocurre debido a una serie de actos de naturaleza agresiva, en donde el amedrentamiento y represión han configurado “los allanamientos políticos”.
El oficialismo, el 2 de enero, en su primer acercamiento con los medios de comunicación se refirió al allanamiento realizado en la oficina y domicilio del asambleísta Cléver Jiménez, del movimiento Pachakutik, y en la residencia de su asesor Fernando Villavicencio, ocurridas el 27 y 28 de diciembre de 2013. Correa justificó lo ocu¬rrido señalando que se ha procedido de acuerdo con la Ley y con el debido proceso, aduciendo, adicionalmente, que, en el caso de Jiménez, se trataba de una diligencia pre – procesal solici¬tada por el asesor jurídico de la Presidencia y autorizada por la Presidenta de la Asamblea Nacional, Gabriela Rivadeneira.

Supuestamente, los “allanados” habrían espiado a altos funcionarios de gobierno; lo que debe investigarse y comprobarse; no obstante, la medida desproporcionada, ilegal y arbitraria tomada por la fiscalía está reviviendo aconte¬cimientos, que en todas partes del mundo han sido superados, métodos de amedrentamiento y terror que atentan contra los Derechos Huma¬nos consagrados en varios cuerpos legales que hoy aparecen pisoteados.

Las declaraciones del presidente Correa, re¬ferentes a que conoce y sabe de algunos resul¬tados de la investigación fiscal y de la existen¬cia de varias pruebas que pueden inculpar a los “allanados”, desdicen la actuación de la Fiscalía General del Estado, puesto que si esa es la ver¬dad de los hechos, se estaría violentando la ca¬dena de custodia y la institucionalidad misma de ese organismo. Si existe la presunción de que los “allanados” han cometido algún delito, de¬bería respetarse las normas del debido proceso, del fuero, de la legítima defensa, etc. puesto que están a la luz flagrantes atropellos a la ley pero que son interpretados y justificados de acuerdo a los intereses del Ejecutivo.

Lo preocupante de todo este asunto es que los sectores que se encuentran en desacuerdo con el gobierno han recibido el mensaje de que policías fuertemente armadosque pueden ingresar a los domicilios y amderentar a los miembros de una familia sin importar su edad o género y que, adi¬cionalmente, los Fiscales y Jueces coadyuvan a realizar éste tipo de actos no aceptables.

Ante ese evidente acto de abuso de poder en contra de unos ciudadanos, supuestamente de¬dicados al espionaje “profesional”, es necesario equiparar actos que el propio gobierno realiza para socapar y defender a personas que se han dedicado al espionaje a nivel mundial y que han causado revuelo; es el caso de Assange, asilado por el Estado ecuatoriano, y de Snowden, que ha recibido claras muestras de apoyo por parte del gobierno. La “doble moral” parece haberse con¬vertido en la conducta del actual régimen.

Adicionalmente a todo lo sucedido, cabe ano¬tar que las denuncias de los allanados no han sido desmentidas. El país demanda explicacio¬nes sobre los allanamientos, pero además, sobre los casos que Jiménez y Villavicencio han puesto en la retina nacional.