EL PRESIDENTE IDEAL 



EXISTE EL PENSAMIENTO DISTORSIOINADO 



Fausto Abad Zúñiga

Permítaseme elucubrar, no sin razón, sobre la idealización del Presidente de la República desde la tarima del escandaloso redoble mediático.

Si recorro con atención las líneas de la prensa escrita, tendenciosa hasta la médula en sus titulares, editoriales, pié de fotos, columnas y noticias resumidas, encuentro a diario pensamientos distorsionados, opiniones interesadas, críticas descalabradas, denuestos vulgares, arengas disfrazadas, contra los actos y proyectos del gobierno que se vierte en cascada de páginas multicolores para socavar en maligno al poder constituido.

Es de ver y oír a esos medios como se envuelven en el ropaje alucinado de biblias cívicas y profetas del siglo XXI, para confundir, cegar y anular el buen juicio. Así las cosas, a fuerza de su criterio, si criterio puedo llamar y no conspiración, no me queda otra disyuntiva que hay que cambiar al actual Presidente y colocar a otro, cualquiera, de corbata o de uniforme, pero otro.
El nuevo tendría que ser asequible al diálogo complaciente, al consenso generoso, a la cesión comprensiva e inteligente de atribuciones y poderes. Con la complicidad del silencio de los medios, se suprimiría los reclamos y desafíos de indígenas, gremios, empresas, servidores públicos, si servicio es la pasividad burócrata, etc, y viviríamos en una paz franciscana, digna de un premio Nobel. Tendríamos una República apasible en el dejar hacer y dejar pasar de leyes al gusto de las tiernas quimeras de la aristocracia informativa, mientras las masas desposeídas de todo, se conservarían con el pan y circo Romano, con la mendicante Corte de los Milagros de “Nuestra Señora de París”, o con la abyección de las alcantarillas de “Los miserables” de Víctor Hugo.

Pido a la gentileza del lector, ubicarse en mi atrevido andarivel y entrar en el túnel de las tenebrosas intenciones que manejan los medios, al liderar la oposición para obtener un gobierno afín a los intereses del comercio informativo tradicional, sublimizado como “cuarto poder.” En su endiosada postura de jueces inapelables, los encandilados sacerdotes del soterrado “cambio y fuera presidencial”, erigen periódicamente un astuto y deslumbrante pedestal para sustento de sus arcas insaciables, colocando un esclavo de estereotipada banda tricolor, rodeado de vigilantes mensajeros incubados en la burocracia palaciega. Y ¿quienes instalan esa mensajería? Los propios medios, en contubernio oprobioso con la plutocracia empresarial, en aras de la conservación del sistema y el aborto de todo cambio redentor. Su omnipresencia establece las reglas del dicho y del hecho, en un lento devenir hacia el primer mundo, puesto que a su entender, será el mercado el que lo impondrá en el tiempo, cuando libremente le corresponda a nuestra nación. Su divina inspiración no necesita cambios drásticos en su oronda rutina. Sus consejos editores y normas de evangélica sumisión de las masas inducidas, bastan y sobran.

¿Será una Insensatez o un derecho divino? ¿Ignoran acaso que la soberanía emana del pueblo y no de unas cuantas páginas dolarizadas? Sí lo saben, pero se desentienden con fines inicuos. El presidente ideal, forjado en la vorágine de la fragua mediática, se enmarcaría en la sutil insignia de los dueños de AEDEP, (Asociación ecuatoriana de editores de periódicos), la cual a su vez recibe la venerada y generosa sabiduría pecuniaria de la SIP, (Servicio interamericano de prensa). Imagínense la maravilla del engendro, surgido de las células madre del glorioso poder del ayer y de siempre.

Y ver como expande su tufo impúdico en maridaje incestuoso de la extrema derecha socialcristiana-Junta Cívica-loterías- y la teatrera y simulada izquierda EMEPEDISTA, todas hijas de la descocada plutocracia ancestral.

¿Pero cuáles son los pecados capitales del actual Presidente y su gobierno que merecerían el infierno del borra y va de nuevo, a como de lugar, con una voluntaria renuncia a punta de pistola, con la furia desquiciada de los afectados por una ley, o con un mortal accidente urgido por la sedición a la venia imperial del norte, como se estilaba antes? Helos aquí:

1.- Propiciar, tan pronto se posesionó el 15 de Enero del 2007, una Asamblea Constituyente que determine la transformación anhelada por casi todos en consulta para el 15 de Abril del mismo año. El pueblo se pronunció por la Asamblea con el 81.72% frente al 12.43% opuesto. Cuando la convocatoria, el gamberro congreso socialcristiano pretendió arrogarse poderes omnímodos para parchar la carta magna del 98 y depuso al Tribunal Supremo Electoral. Éste le respondió, según la ley vigente, con la remoción de 57 diputados, que avaló Correa con el aplauso nacional. Viajaron quejumbrosos ante tribunales extranjeros que les recibieron con un consolador apretón de manos.
2.- Haber forjado una Constitución de Avanzada, reconocida en toda la Comunidad global como pionera de un socialismo humanista moderno, frente al cruel egoísmo capitalista, como pica para el gran salto al primer mundo.
3.- Haber cortado con tajos visionarios y el coraje del chato Castillo, el delirio separatista inducido por Nebot y la “viveza porteña”, al crear la provincia de Santa Elena y excluir centralismos con la nueva regionalización política del país.
4.- Haber liberado de las mafias del sistema caduco reinante, a las Instituciones fundamentales del Estado, secuestradas con autonomías alcahuetas de burocracias aberrantes, como la del MPD con la educación, hundida en el abismo de la ignorancia a cambio del beneficio de cuatro reyes tuertos de la ceguera magisterial escolar, media y superior. O como esas súper estructuras bancarias, judiciales, electorales, etc. O como el fachendoso pluralismo indígena para naciones independientes dentro de un Estado unitario, bajo la égida de tres vivarachos de plumas, ponchos y sombreros postizos.
5.- Haber sido colegislador constitucional en la expedición de las normas legales para la aplicación de la nueva Constitución, sin consulta previa a los medios y partidos, pues debía demostrar acato a la democracia del consenso, ya que el pueblo lo eligió para gobernar en paz con todos y no con mayorías, según el dogma mediático de ocasión, desprovisto del más elemental sentido común.
6.- Ejecutar obras duraderas en todos los rincones de la Patria a favor de las mayorías irredentas, en base a la recaudación de impuestos e ingresos petroleros en manos de la voracidad de las empresas nacionales y extranjeras, con el arranque al progreso exigido por todos y para todos, y no solo para cotos imperiales de aquí y de allá. “La espectacular obra pública en servicios básicos, salud, educación, vivienda, intercomunicación carrozable, férrea, aérea y marítima con puertos y aeropuertos, prospección minera, según la endiosada oposición, no era dable, porque había que protegerse con el ahorro, depositando la plata en los bancos y entregándola en préstamos a la empresa privada”.
7.- Haber confrontado a “la prensa” haciendo uso de los medios estatales, para la promoción de su obra y rebatir a la oposición liderada por ella en los mismos términos que utilizan. Este hecho sabatino del presidente, dicen, es abuso de la libre expresión porque él es presidente de todos y ellos son las voces de la información por derecho adquirido exclusivo.

Bueno, éstos son los pecados mortales contra la democracia cometidos por la “dictatorial prepotencia” de Correa puesto que los medios son “intocables” en su “libre expresión”, sus “más respetos”, sus “así trabajamos” “sus libertades”, mientras llenan 2 páginas centrales de a perro.... ¡mascota! No se puede acusarlos sin que el acusador pague su tamaña osadía con el relevo. ¡Fuera o muerto el Rey, viva el Rey!