COLOMBIA: ACUERDAN LA PARTICIPACIÓN DE LAS FARC EN LA POLÍTICA 



ESTABLECEN PAUTAS PARA PARTICIPACIÓN DE LAS FARC EN POLÍTICA 



Arturo Wallace
BBC Mundo, @bbc_wallace

El pacto, que no da muchos detalles, establece las pautas para la participación del grupo guerrillero en la política.

Después de varias semanas en las que el silencio en torno a las conversaciones de paz entre el gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC sólo parecía romperlo la polémica, las partes anunciaron un histórico acuerdo de cara a sus esfuerzos por acabar con el conflicto armado más antiguo del hemisferio occidental.

"Hemos llegado a un acuerdo fundamental sobre el segundo punto de la agenda (de negociaciones), denominado Participación Política", informaron las FARC y el gobierno a través de un comunicado conjunto leído en La Habana, la sede de las conversaciones que iniciaron el 18 de noviembre pasado.

Y aunque aspectos fundamentales de este tema –en particular el de las posibles restricciones para los miembros de la guerrilla que hayan cometido violaciones sistemáticas a los derechos humanos, crímenes de guerra o delitos de lesa humanidad– todavía no han sido resueltos, el anuncio seguramente le dará nuevos bríos al proceso, justo cuando está por cumplir su primer año de duración.

"En la agenda de La Habana en realidad hay dos puntos de carácter estructural. El primero es el tema agrario y el segundo que es el tema de la participación democrática en la política. Habiéndose llegado a acuerdos, así sea de carácter parcial, sobre esos dos grandes temas, se ha recorrido un camino muy importante", le dijo a BBC Mundo el diputado Iván Cepeda.

Y por eso las autoridades esperan el anuncio del acuerdo en materia de participación política le devuelva a muchos colombianos la confianza en las negociaciones, dándole así un importante impulso al presidente Juan Manuel Santos en la búsqueda de la reelección.

Y el analista Rafael Guarín –cercano a Uribe– hizo notar que el acuerdo de participación política "no estará completo hasta que no se defina, en el punto de justicia, quienes pueden o no participar en política".

Y ese asunto, clave para que la dirigencia de las FARC acepte a renunciar a la vía armada para proseguir su lucha exclusivamente por la vía electoral, seguramente será discutido cuando las partes empiecen a abordar el tema de la reparación de las víctimas del conflicto, en una fecha aún por definir.

Mientras, en el comunicado conjunto, gobierno y FARC también anunciaron que "las condiciones particulares para el nuevo movimiento que surja del tránsito de las FARC-EP a la activad política legal, serán discutidas en el marco del punto tres de la agenda", que incluye además aspectos como la dejación de las armas y la desmovilización de las FARC.

Ese, sin embargo, tampoco será el próximo tema de la mesa de negociaciones, pues las partes también anunciaron que en el próximo ciclo de discusiones se empezará a abordar el tema de la solución al problema de las drogas ilícitas.

Una decisión que sugiere que tanto gobierno como FARC están conscientes de lo difícil que será llegar a un consenso sobre los puntos de participación política que están todavía por definir.

Por lo pronto, los puntos más relevantes de lo acordado hasta el momento incluyen la formulación de un "estatuto de garantías para los partidos que se declaren en oposición", facilidades para la creación de nuevos partidos y la posibilidad de reformas a la ley electoral.

"La posibilidad de que accedan al sistema político en condiciones especiales o que eventualmente ostenten representación especial en el Congreso es un tema que será tratado en el punto tres de la Agenda"

También se acordaron nuevos mecanismos para mayor participación ciudadana y para garantizar un acceso más equitativo de las fuerzas políticas a los medios de comunicación.

Mientras que la creación de "circunscripciones transitorias especiales de paz" para garantizar que las "zonas especialmente afectadas por el conflicto y el abandono… tengan una representación especial de sus intereses en la Cámara de Representantes" podría terminar facilitando la llegada de los exguerrilleros al congreso, si bien el jefe negociador gubernamental, Humberto de la Calle, también dejó abierta la posibilidad de curules especiales para los rebeldes una vez completen su desmovilización.

"La posibilidad de que accedan al sistema político en condiciones especiales o que eventualmente ostenten representación especial en el Congreso es un tema que será tratado en el punto tres de la Agenda", dijo De la Calle.

Y el gobierno colombiano también se comprometió a crear un "sistema integral de seguridad para el ejercicio de la política", que garantice "el respeto por la vida y la libertad de pensamiento y opinión… y contribuya a un clima de convivencia y tolerancia y de manera especial del nuevo movimiento que surja de las FARC-EP a la actividad política legal".

Este último aspecto es clave dado el antecedente de la Unión Patriótica, el partido de izquierda vinculado a las FARC que fue creado también a raíz de un proceso de paz para posteriormente ser virtualmente exterminado por grupos paramilitares de derecha a finales de la década de los 80 e inicio de la de los 90.

Pero no hay que perder de vista que todo lo acordado solo será válido una vez que haya un acuerdo total para la desmovilización de los guerrilleros y que, al final, le corresponderá al pueblo colombiano refrendar lo acordado en la mesa de negociación.

Y la discusión sobre el mejor mecanismo para lograr eso - un referendo, en opinión del gobierno; una asamblea constituyente, en opinión de las FARC - también sigue pendiente y no se anuncia sencilla.

Aunque, en la práctica, lo más probable es que el verdadero referendo sobre el proceso de paz tenga lugar en las próximas elecciones presidenciales, dada la presencia de candidatos abiertamente opuestos al proceso de paz.

Acerca del progreso de las negociones, Telesur informaba que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP) y el Gobierno de Juan Manuel Santos anunciaron un acuerdo sobre la participación del grupo insurgente en la vida política del país suramericano, segundo punto en la agenda pactada para los Diálogos de Paz en Cuba.
A través de un comunicado conjunto emitido desde el Palacio de Convenciones de La Habana, ambas delegaciones aseguraron que con el acuerdo firmado está garantizado que se den las características necesarias para que surjan nuevas opciones políticas. “Hay consensos en temas de derechos y garantías de posición política para los nuevos movimientos que surjan (...) que tengan acceso a los medios de comunicación", señaló el documento.
Asimismo, el texto agregó que “en el acuerdo se estima garantizar los mecanismos de participación ciudadana en los diferentes niveles sociales con el objetivo de promover participación política regional y local de todos los sectores en igualdad de condiciones".
“Este acuerdo amplía y robustece la democracia; promueve el pluralismo, la cultura democrática y ayuda a la apertura en el marco del fin del conflicto”, detalló. Al tiempo que las partes precisaron que “la línea de tiempo (en el que se aplicará este acuerdo) se convendrá en el sexto punto de la agenda.
Este es el segundo acuerdo parcial al que llegan las FARC-EP y el Gobierno colombiano, luego de que en mayo lograron acercar posiciones sobre temas agrarios, que incluyen viejas demandas del grupo sobre acceso a la tierra a campesinos pobres y sobre un mayor apoyo social del Estado al sector rural.
Como parte de estos Diálogos de Paz, las FARC-EP y los mediadores del Gobierno colombiano se reunirán nuevamente en La Habana para un nuevo ciclo de conversaciones entre las mesas de negociación.
Crean sistema de seguridad para garantizar participación
El representante de Noruega en la mesa de negociaciones entre las FARC-EP y el Ejecutivo, Dag Nylander, precisó que entre los acuerdos alcanzados figura la creación de un sistema de seguridad para garantizar la participación política.
“Se acordó la creación de un sistema integral de seguridad para el ejercicio de la política, que busca asegurar la protección de quienes participan, esto con la intención de fortalecer y profundizar la democracia en un clima de tolerancia", indicó, al afirmar que esto sucederá cuando las FARC se sumen a la “actividad política legal”.
Destacó que la implementación del acuerdo final “contribuirá en el fortalecimiento de la democracia” en Colombia porque “implicará la dejación de las armas y las proscripción de la violencia como método de acción política a fin de transitar a un escenario donde impere la democracia con garantías plenas para quienes participen en política”.
En este sentido, señaló que aras de “promocionar pluralismo político” se acordó en La Habana adelantar “cambios institucionales para facilitar la constitución de partidos políticos y el tránsito de organizaciones y movimientos sociales con vocación política”.
Ambas delegaciones estuvieron de acuerdo en la necesidad de garantizar la transparencia en los procesos electorales en zonas de mayor riesgo de fraude y “la promoción de la participación electoral de los ciudadanos, principalmente, los que habitan en regiones de difícil acceso”, detalló.
El representante de Noruega señaló que también acordaron la creación de “circunscripciones transitorias de paz” en las zonas afectadas por el conflicto armado para “promover la integración e inclusión política” en la Cámara de Representantes.
Las delegaciones de la agrupación y del Ejecutivo colombiano iniciaron el proceso de conversaciones el pasado 18 de octubre de 2012, en la ciudad de Hurdal, en las afueras de Oslo (capital de Noruega) y luego fueron trasladadas a La Habana (capital de Cuba), donde se desarrollan desde noviembre con Venezuela y Chile como países acompañantes.
En ese encuentro, los representantes de ambas partes establecieron una agenda de cinco puntos para debatir: el desarrollo agrario, participación política, fin del conflicto y desmovilización, solución al problema de las drogas ilícitas y reparación a las víctimas.
Posterior a resolver el conflicto agrario, en la agenda de negociación quedan pendientes los temas de las drogas ilícitas, el abandono de las armas y las víctimas del conflicto armado.
El conflicto armado en la nación suramericana, ha dejado casi cuatro millones de desplazados y 600 mil muertos en aproximadamente 50 años, en cuyo proceso también han participado grupos de insurgentes, paramilitares de derecha y organizaciones relacionadas con el narcotráfico.


CLARIN de Colombia. Red Independiente de Comunicación Alternativa