EL PLAN COLOMBIA Y LAS REPERCUSIONES REGIONALES 



Dr. Hernán Rivadeneira Játiva Profesor Principal de la Universidad Central. Fue Diputado y Magistrado de los Tribunales Constitucional y Supremo Electoral. 



LA CONDICIÓN ESTRATÉGICA DE COLOMBIA.-

El nombre de Colombia tiene la trascendencia que quisieron los criollos para recordar al navegante y conquistador Cristóbal Colón, y también del Libertador Simón Bolívar, que convirtió a este país en la matriz del proyecto de la gran patria americana, la Gran Colombia; pero es importante destacar su condición estratégica, desde el punto de vista geopolítico y económico.
John Perkins, ex agente de la administración norteamericana y ahora consultor comprometido con la causa de los pueblos sometidos, en su libro de denuncia “Confesiones de un gánster económico”, opina lo siguiente sobre la República de Colombia:
“Un profesor universitario colombiano que estaba escribiendo un libro de la historia de las relaciones panamericanas me dijo una vez que Teddy Roosevelt había entendido la importancia de su país. Señalando Colombia en un mapa, el presidente estadounidense y ex combatiente voluntario en Cuba había dicho ‘es la clave del arco de Sudamérica’. No tengo comprobada esta anécdota, pero es verdad que vista en un mapa, Colombia parece la piedra que remata el resto del continente. Conecta a todos los países más meridionales con el istmo centroamericano, es decir, con los de América Central y del Norte.
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“Desde hace casi dos siglos, Estados Unidos viene contemplando a Colombia como la clave o, mejor dicho, como la puerta de entrada al hemisferio sur para sus negocios y su política.
“Históricamente, el papel de Colombia también ha sido crucial en la historia y la cultura de América Latina. En la época colonial fue la sede del Virreinato para todos los territorios españoles al norte del Perú y al sur de Costa Rica. Las grandes flotas de galeones zarpaban rumbo a España desde el puerto de Cartagena de Indias, con su carga de metales preciosos, de tesoros incalculables procedentes del sur, de lo que hoy es Chile y Argentina. Y muchas de las batallas cruciales para la independencia se libraron en Colombia…
“Fue el modelo que se intentó aplicar a toda América Latina en el programa de reconstrucciones nacionales del Presidente Kennedy…La imagen de esta nación como aliada fiable se ha mantenido, pese a la lacra de los carteles de la droga…
“Pese a los conflictos y a las paradojas, históricamente tanto Washington como Wall Street han visto siempre en Colombia un factor esencial para la promoción de sus intereses políticos y comerciales panamericanos…”

EL PLAN COLOMBIA Y SUS PRINCIPALES IMPACTOS.-

El denominado Plan o Programa de Desarrollo Integral para Colombia, o también conocido como “Iniciativa Regional Andina”, que comprende el “Plan Colombia”, el “Plan Patriota”, y la “Política de Seguridad Democrática”, implementada principalmente en el Gobierno de Alvaro Uribe, se concibe bajo los supuestos pretextos de fortalecer la institucionalidad y el desarrollo social, la recuperación económica y social, la negociación política del conflicto y la lucha contra el narcotráfico; aunque la realidad de los acontecimientos y sus resultados nefastos están a la vista: La agudización del antiguo conflicto interno de ese país, que prioriza el enfrentamiento a la negociación, la militarización de todo el territorio, incluyendo fuerzas y expertos extranjeros, especialmente de los EE.UU., el terrorismo de Estado a todos los niveles, el incremento de los desplazados por la guerra, que provoca no solo el desarraigo sino los profundos desequilibrios económico sociales en las zonas fronterizas; la contaminación del conflicto en los países vecinos, que ha propiciado la presencia militar más grande en la frontera con Colombia, con gastos cuantiosos para la economía nacional; entre otros aspectos desastrosos para la paz y el desarrollo de nuestros pueblos.
Para Manuel Salgado T. (2002), el Plan Colombia busca un control geopolítico y estratégico de la región, sería, además, la expresión de la primera guerra del siglo XXI en la que se disputan recursos naturales estratégicos, “En un mundo crecientemente amenazado por la contaminación ambiental controlar la Amazonía es una fuente de poder indudable…”, aparte, naturalmente de la posibilidad de dominación del capital financiero, especialmente a través del negocio de las armas.
Por su parte, Vanessa Ramos, Presidenta Continental de la AAJ, indica que Colombia es un Estado cliente de los EEUU, en donde el terrorismo de Estado es una realidad latente y el Plan Colombia es el laboratorio para provocar un conflicto regional…y deshacer los proyectos alternativos que van surgiendo en Latinoamérica, bajo el pretexto de la guerra contra el narcotráfico y el terrorismo… La paz en Colombia sólo se logrará mediante una solución política negociada…libre de intervenciones, el fin de la parapolítica, el fin de la impunidad y un acuerdo humanitario. Colombia tiene derecho a la paz…sin bases militares extranjeras.

LA MINISTRA GUADALUPE LARRIVA FRENTE AL CONFLICTO COLOMBIANO.-
El 28 de diciembre del 2006, antes de la asunción del mando, la Ministra de Defensa designada, Guadalupe Larriva, en ese momento Presidenta Nacional del Partido Socialista, organización que suscribió un acuerdo programático con el Movimiento PAIS, para “…avanzar hacia la formación de una gran Nación Latinoamericana… (La defensa) del interés nacional… (que) no se tolerará ninguna forma de presencia de tropas extranjeras en su territorio. Desde la neutralidad, el país será aliado de la paz con Colombia, pero se exigirán sanciones e indemnizaciones por los daños y pérdidas humanas en el Ecuador como consecuencia de la guerra colombiana”… (TSE, octubre 2006, p.3), declaró a Diario El Comercio lo siguiente:
“…no voy a enviar más militares a la frontera con Colombia porque la seguridad de esa zona se debe entender desde otra perspectiva diferente a la militarización. Los soldados deben ser partícipes del trabajo comunitario y tienen que prestar su contingente para las obras de desarrollo, para empezar a combatir la pobreza y para ayudar a suplir las necesidades de los habitantes.
“Ecuador no va a intervenir en el Plan Colombia y nuestras Fuerzas Armadas actuarán de manera independiente y soberana. No vamos a calificar a los miembros de las FARC como terroristas…”
“Estas declaraciones, señala Víctor Granda (2008, p.22), no deben haber sido desapercibidas por el eje militarista extranjero y sus agentes en el interior de las Fuerzas Armadas ecuatorianas que seguramente advirtieron que detrás de la sonrisa afable de la Ministra, que pronto cautivó a la institución, a buena parte de sus mandos y en especial a la tropa, se encontraba una persona de convicciones firmes, que no iba a tener doble discurso en el ejercicio de su cargo y que enrumbaría a las Fuerzas Armadas ecuatorianas por senderos de soberanía, dignidad y democracia que evidentemente no eran de su agrado.
“La campaña contra las definiciones de la Ministra comenzó de inmediato. La revista Vanguardia, una semana antes de la posesión, advirtió que la ‘propuesta de la Ministra de Defensa designada…dista, en buena medida, de lo que han planteado los civiles que trabajan en el tema militar’”.
Nueve días después de asumir el Ministerio de Defensa, en un clarísimo atentado criminal, muy cerca de la Base de Manta, muere la compañera Guadalupe, junto a su hija y a los tripulantes del helicóptero. Su desaparición física desgraciadamente precipitó el cambio de rumbo de la política exterior frente al conflicto colombiano. Se dejaron atrás las menciones del Plan de Gobierno y de los lineamientos ministeriales de Defensa.

URIBE: EL ARTÍFICE DE LA POLÍTICA IMPERIAL.-
Durante el prolongado gobierno de Alvaro Uribe (2002-2010), a más de su sinuosidad político ideológica (del liberalismo al conservadurismo), y aparte de los escándalos continuos de sus partidarios y parientes vinculados al paramilitarismo y los negocios ilícitos consiguientes, se cumplieron orientaciones muy precisas, como:
• La organización de una guerra estratégica para la región;
• El impulso a los Planes “Colombia” y “Patriota”;
• La tesis de la “seguridad democrática”;
• La instalación de por lo menos siete bases militares extranjeras, que destruyen el principio de soberanía nacional, que permiten la invasión del territorio, que no solo atentan en contra de la seguridad y la estabilidad de la región, sino que pretenden consolidar el “estatuquo” de los privilegios y la desigualdad en Colombia, de paso, su trasfondo es la legitimación de las nuevas inversiones multinacionales en minería y otros recursos naturales, según nos explica Ernesto Amezquita. (2010).
• Las concesiones al narco – paramilitarismo.
LA FRONTERA NORTE Y SUCUMBÍOS: ESPACIO INVOLUCRADO.-
Es largo ya el trayecto de migraciones y desplazados por el conflicto colombiano. Se trata de una circunscripción en donde se expresan los efectos de la violencia, de la represión, de los atentados, del sicariato, de las consecuencias políticas, sociales, económicas y culturales; y últimamente, especialmente religiosas, por el cambio eclesiástico del obispo López Marañón que realizó una obra social y solidaria durante cuarenta años en Sucumbíos, por un grupo “fundamentalista y moralista” como es la Orden o Secta de los “Heraldos del Evangelio”, incluso por el uso de vestimentas medioevales. Como señala el ex Canciller y actual Embajador en las NN.UU., Francisco Carrión: “…si debió primar la sensibilidad, pues, los Heraldos no necesariamente tienen la visión social y pastoral que requiere una zona tan compleja como Sucumbíos, expuesta a múltiples factores…” (Diario El Comercio, Quito, 24.03.11., p.4).
LA “VERGÜENZA” DE ANGOSTURA.-
El Coronel Alberto Molina Flores (2009) relata que el ataque de fuerzas militares colombianas a Angostura, el 1 de marzo del 2008, “…desató una verdadera tormenta, con acusaciones veladas, especialmente en contra del Ejército, de falta de profesionalismo, de previsión, de reacción inmediata. Se dijo incluso que la CIA…había penetrado en los sistemas de inteligencia del Ejército y de la Policía, y que además había hecho pagos económicos por la entrega de información…”
Continúa el Coronel Molina: “Debemos recordar que la diferencia entre nuestro potencial militar y el colombiano, en hombres, equipos, armamento y presupuesto, es inmensamente grande. Colombia actualmente tiene en sus fuerzas militares alrededor de 270 mil soldados; la quinta flota de helicópteros, los más sofisticados del mundo, y el apoyo tecnológico y económico de los Estados Unidos. Se conoce que el apoyo económico que brinda EE.UU. a Colombia es el tercero más grande, después del recibido por Israel y Egipto…”
A un año del ataque a Angostura, Juan Manuel Santos declaró: “…Golpear terroristas que sistemáticamente están atentando contra la población de un país, así éstos no se encuentren dentro de su territorio, es un acto de legítima defensa y una doctrina cada vez más aceptada por la comunidad y el derecho internacional…
“Si bien es cierto que los ‘ataques preventivos’, no son una doctrina nueva, indica Molina, han sido utilizados especialmente por los imperios o por países poderosos, abusando de la fuerza.”
La han practicado los romanos, los norteamericanos, en numerosas acciones repudiables, sus arietes en el Medio Oriente, los israelitas, y ahora los militaristas colombianos.
Por su parte, la Revista “Semana” (20.03.11) publicó algunas perlas del portal de internet “Wikileaks” sobre el ataque a territorio ecuatoriano en Angostura-Sucumbíos; así, por ejemplo, el actual Presidente de Colombia y ex Ministro de Defensa del régimen terrorista de Alvaro Uribe, Juan Manuel Santos, tildó al Presidente Rafael Correa Delgado de “hipócrita”. La información de prensa se refiere a los cables diplomáticos que la Embajada de EE.UU. en Bogotá envió al Departamento de Estado, a raíz del bombardeo del 1 de marzo del 2008 de tropas colombianas en territorio ecuatoriano.
“Los detalles incluidos en los cables son, en efecto, reveladores. Uno de ellos…recoge duras opiniones del entonces ministro colombiano de Defensa (quien) autorizó la operación militar Fénix…Y lo hizo a sabiendas de que provocaría una crisis con el vecino país.
“Adicionalmente (se refiere) a las expresiones de Santos, quien agradeció a Bronwfield (el Embajador estadounidense en Colombia de ese entonces) por haber compartido inteligencia de Venezuela y Ecuador…
“Uno de los despachos reseña que el entonces ministro de Defensa de Ecuador, Wellington Sandoval, dijo, avergonzado, a la embajadora de Estados Unidos Linda Jewell, que aunque la prensa de su país registró que las tropas ecuatorianas avanzaban hacia la frontera con Colombia, sólo tenían un helicóptero, con capacidad para 18 soldados. Señaló, además, que el radar antiaéreo estaba apagado cuando los aviones colombianos bombardearon el campamento…” (Diario El Comercio, lunes 21.03.11., p.6).
COROLARIO.-
La geopolítica norteamericana requiere un enclave militar y estratégico estable, su poder de dominación puede verse perturbado si existe una transformación en Colombia, por ello apuntala su principal programa de control precisamente en esta época de cambios en el Continente.
Como ha dicho un analista, Colombia es el Israel de América, la punta de lanza de la política imperialista en este Hemisferio, de ahí que el relevo gubernamental de Uribe fue su Ministro de Defensa, quien dirigió los principales eventos de profundización del conflicto interno y las agresiones internacionales en aplicación de la teoría de la “guerra preventiva”.
Mientras tanto, el Plan Ecuador, un empeño para diferenciarnos del Plan Colombia, se ha convertido en un buen propósito, pues, cada vez estamos más involucrados y comprometidos en los planes de los gobernantes del vecino del norte.
De qué nos ha servido la no renovación del Convenio de la Base de Manta, el cual permitía la utilización de todos los puertos y aeropuertos del país por parte del ejército norteamericano, con todos los privilegios y ventajas, si a la vuelta de la esquina hemos ofrecido el mayor contingente de fuerzas armadas de la historia nacional, aún más importante que el utilizado en el conflicto con el Perú, para colaborar con los estragos de la guerra interna de Colombia? No será posible que la solución integral de aquella guerra esté en manos de los propios protagonistas, sin que se involucre a los países colindantes? Quién se hará cargo de los perjuicios y daños a las poblaciones fronterizas, a su entorno y ambiente? Cómo es posible que sigamos asumiendo los gastos del mantenimiento de las tropas en la frontera norte y de los miles de refugiados colombianos?
La solución de los conflictos no es su agudización sino su pronta solución a través del diálogo fructífero, sin perseguir a quienes buscan una salida pacífica y negociada, un acuerdo humanitario, como es el caso de la activista por los derechos humanos Piedad Córdova, a quien se le ha despojado de su representación parlamentaria por la acción infame de los guerreristas.
Los hermanos colombianos que se dedican a sus actividades habituales en bien de su bienestar desean vivir en paz, pues, de otra manera, sus intereses y aspiraciones están sometidas al ambiente de inseguridad que se mantiene por la voluntad de las oligarquías corruptas que tienen relaciones con la narco parapolítica, que domina todas las instancias de la institucionalidad colombiana y que somete a la población a sus caprichos y orientaciones antinacionales y antipopulares.
Por el bien de nuestras Repúblicas, por el desarrollo equilibrado de nuestros pueblos, por la integración solidaria y justa, todos debemos buscar una paz duradera en la región.

REFERENCIAS:
• GRANDA A., Víctor: Operación Explosión. La muerte de Guadalupe Larriva. Quito, Edit. CCE, 2008.
• MOLINA F., Alberto: Militares y la revolución ciudadana. De Correa a Correa. Quito, Artes Gráficas Señal, 2009.
• PERKINS, John: Confesiones de un gánster económico. La cara oculta del imperialismo americano. Barcelona-España, Ediciones Urano, 2005.
• SALGADO T., Manuel: Drogas, terrorismo e insurgencia. Del Plan Colombia a la Cruzada Libertad Duradera. Quito, Ediciones La Tierra, 2002.