LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN YA ES DE TODOS…Y DE NADIE 



LA ONU DICE QUE NADIE PUEDE SER PERSEGUIDO POR SUS IDEAS 



Alberto Maldonado S.
Periodista – Ecuador
Reza el documento inicial de las Naciones Unidas (ONU) “que nadie puede ser perseguido por sus ideas. Y que nadie puede ser encarcelado por lo que piense” Pregunto: ¿se respeta en los 5 continentes esa expresión, producto de la segunda guerra mundial? La respuesta es no. Hay muchos que tienen que asilarse (irse a otros países) por lo que piensan y dicen. No voy a exagerar pero, en el mismísimo EE.UU. hay solamente 6 Estados que no creen en la pena de muerte; y las han eliminado. De lo contrario, las cárceles estarían llenas de pecadores. En los Estados Unidos, ¿si dicen lo que piensan?

Acabo de concurrir “como ponente” al coloquio organizado por el Instituto José Martí de La Habana (Cuba) dependiente de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) El primero cumplía 30 años de funcionamiento; y el segundo, los primeros 50 años de vida. Por ello recibí del nuevo Presidente de la UPEC, el amigo Antonio Moltó, una doble medalla conmemorativa de los 50 y 30 años, respectivos; pero el coloquio “políticas públicas y legislación en comunicación.- Experiencias Latinoamericanas” a más reunir en esa casa del Instituto (que está en la Avenida de los Presidentes, en donde Don Eloy Alfaro, el ecuatoriano, tiene un monumento) a representantes (no necesariamente periodistas) de Argentina, Uruguay, Ecuador y República Dominicana. El representante de Venezuela, no pudo llegar a reunión; y el representante de Nicaragua, no quiso hablar del Daniel, porque está enredado con una CARMEN Y NO SÉ QUÉ MÁS. Y no quiso hablar.

Ahí conocí (o me conocieron) al Dr. Rommel Jurado, abogado de profesión; y autor, en buena parte, de la Ley de la Comunicación que rige a los ecuatorianos; y al hijo, de nombre Gabriel, del célebre uruguayo Mario Kaplun, muy relacionado al viejo CIESPAL ecuatoriano, y a un argentino de nombre Diego de Chagas. Cada cual, cuando les toco intervenir en el foro, decían y defendían sus puntos de vista como si fueran a no cambiar. Y entonces me di cuenta que los únicos que podían hablar con propiedad sobre el tema eran los cubanos, que en enero de 1959, ganaban, con Fidel Castro, a la cabeza, la única revolución que se ha hecho en América Latina y que cada quien defendía lo último en libertad de expresión. En otras palabras; y esto lo dije en el foro: ”la libertad de expresión es de todos y de nadie; y para hablar de libertad de expresión, hay que hacer primero la revolución”

Es decir, los que ponen y tienen el capital, quieren que la libertad de expresión sea siempre la misma; que unos pocos que tienen el privilegio de comprar una imprenta, y/o un canal de televisión o una señal de radio, pueden decir lo que les viene en gana, contra cualquier ciudadano y contra ciudadanos que están agrupados. O de lo contrario, no hay libertad de expresión. Me he roto la cabeza por descubrir en este Ecuador los casos de perseguidos en el actual gobierno (del economista Rafael Correa): el del “angelical” Abdalá (que fue Presidente de Ecuador, allá por los años 1966 y 1967) y que está en Panamá, y desde allí dice lo que le viene en gana de este su Ecuador; y el señor Emilio Palacio, que anda porque quiere en Miami (EE.UU.)o porque los señores Pérez, son dueños de El Universo (que se edita en la ciudad de Guayaquil) y de una factoría; y ahora, hace poco, el señor Galo Lara (De Los Ríos) que anda en Panamá y que fue sentenciado por un triple crimen a 10 años de prisión, por la justicia ordinaria de mi país; y pare de contar.

Vuelvo a la materia de este comentario. Después de todo lo que dijeron, el señor Kaplun, de su Uruguay; y del señor Pepe Mujica, que ya mismo dictaba su último reglamento; y el señor de Buenos Aires, dijo lo mismo. Lo que no dijeron es qué pasa si para las próximas elecciones pierde en Uruguay el Frente Amplio de Izquierda; y pierde, en el 2015, la señora Cristina Fernández y su fuerza viva. Lo mismo para Ecuador, lo mismo para Venezuela, lo mismo para Nicaragua, en donde los sucesores ni pintan ni advierten que van a ganar. Es decir, la libertad de expresión es de los países que han hecho la revolución socialista, tipo Nicaragua o Cuba.
Lo que me extrañó es que en Cuba hay (o hubo) un Presidente de la UPEC, el señor Julio García Luis (desgraciadamente, ya fallecido), que dibuja con negros nubarrones a la gran prensa cubana y que dice que primero hay que salvar de las revoluciones y sus partidos, al periodismo cubano; y que los cubanos son unos simples copiadores de otras tácticas. El señor García (en su libro, vuelto a editar: Revolución. Socialismo, Periodismo) dice que Cuba está cambiando y que el periodismo cubano debe comprender que no puede hacerse de la vista gorda, como hasta hoy en día. Propone que dejen de ser copistas de lo ajeno y que rescaten el buen periodismo; que en Cuba, era lo que era. Y todos le teníamos confianza y amistad. Y el señor García Luis salva al periodismo que respalda a la revolución socialista (con la que se aliña) y que dice que primero es el periodismo “responsable” y después el partido.

Ya me imagino a los periodistas ecuatorianos (no todos) haciendo la revolución “responsable” como propone el señor García. Que Cuba está cambiando, ya no hay duda alguna. Que La Habana está cambiando, qué duda cabe. Sin embargo los periodistas, que hicieron la revolución, son los mismos y deben cambiar. Eso es nada nuevo. Son los mismos de antes; sino que le pregunten a la CIA y las oligarquías de nuestros países. Si dicen y sostienen que en este Ecuador no hay como salir a la calle porque la asaltan y le hacen “maricón” (y no vuelven, decimos nosotros) En fin, la pregunta, que no tiene respuesta, es ¿qué hacemos los que dependemos de unos pocos iluminados (sin comillas) para que nos digan qué hacer y qué no hacer?

Lo cierto es que todo el mundo habla de la libertad de expresión, tal como lo señala la ONU. Es algo que debemos preguntarle a la joven presidenta de la Asamblea del Ecuador, la joven Ribadeneira, que citó al inglés que nos habla de las utopías, que valen mientras son tales. No digamos las otras. ¡Qué hacemos sin vuelven “las obscuras golondrinas” según nos decía Becker (Gustavo Adolfo) las mismas que estuvieron en nuestros balcones, hasta hace poco; y que siguen estando ahí, vivitas y coleando. He dicho y he escrito coleando (es decir tomando colas) sino que le espíen al inefable Alcalde de Guayaquil, que va por la cuarta reelección; o la señora Cyntia Viteri, que para varear tiene a una mamá, que es abogada y que es el del MPD.

¿Qué hace en Estados Unidos el señor Carlo Perez Guatermal? Al “suscrito que habla” como decían en el antiguo Congreso, le dieron 6 días para que con Ecuatoriana de Aviación (ya desaparecida) vaya y regrese, mientras el señor que representa nada menos que al sector indígena del Ecuador, el señor Pérez, le dan para el paseo y mucho más. Esto no lo digo yo, sino Altearnativa, que es un programa de una radio (que escucho todos los días) y al señor Marco Pérez, que dice de que los “aristócratas” de este mi país que no regresarán al Poder. Eso dice el Marco y el economista Rafael; ¿quién mismo tendrá la razón?