EN EL ESTADO DELINCUENCIAL PANAMEÑO YA NACIÓ UNA ESPERANZA: EL FAD 



UN GRUPO MAFIOSO CONTROLA EL PODER 



Entrevista a Julio Manduley.Artículos del FAD editados en Rebanadas:

Durante dos días, en Junio y Julio de este año, invitados por el Instituto Latinoamericano de Investigación y Capacitación Administrativa, con sede en San José, Costa Rica, un grupo de cientistas sociales reflexionamos sobre algunas realidades políticas; sobre todo por el hecho de que dentro de los próximos meses se llevarán a cabo en diversos países elecciones generales. Uno de los participantes en la reunión fue el Dr. Julio Manduley, Director del Centro de Estudios Estratégicos, de Panamá, con quien concertamos una entrevista, de la cual exponemos algunas de sus respuestas.
• Siempre ha sido un misterio histórico el nacimiento de la República de Panamá como nación. ¿Qué puede decirnos sobre ello?
Desde inicios de la República, al despuntar el siglo XX, un grupo de personas, familias y su descendencia, claramente identificados, han controlado directa o indirectamente el poder económico, político, social, represivo y mediático.
El lugar de los verdaderos próceres panameños del siglo XIX, Mariano Arosemena, Tomás Herrera y Justo Arosemena entre otros, fue ocupado por José Agustín Arango – abogado, consejero y representante del Ferrocarril norteamericano, sus tres hijos, Ricardo, Belisario y José Agustín, sus tres yernos, Samuel Lewis, Raúl Orillac y Ernesto Lefevre, el agente de carga del ferrocarril (un tal J.R. Beers) y el médico del Ferrocarril, Manuel Amador Guerrero. Los entreveros de la ‘Independencia’ han sido extensamente documentados por muchos, denunciados en el mismo momento por otros (“entre los promotores de la separación hay mucha gente infame….se conoció lo que había sido el movimiento, con ayuda de quién, con qué medios y por qué gentes, con qué fin y quiénes encabezaban la acción. Me dio pavor – escribió Belisario Porras - , dolor e indignación”) y claramente explicados por Diógenes de la Rosa, entre otros.
Baste decir, porque es lo definitorio, que a diferencia de otros países del área tales ‘próceres’ y su descendencia han derivado su poder casi exclusivamente de actividades improductivas que no crean valor ni riqueza real: intermediación, compra-venta, usura, mercachifleo, comercio… constituyéndose ab initio en una verdadera lumpenburguesía en el sentido absolutamente literal del término (lumpen, del alemán basura, guiñapo, harapo, trapo).
Además en una lumpenburguesía no sólo corrupta y descarada, sino deslenguada: Ya en 1910, Lefevre, a la sazón Secretario de Fomento y Obras Públicas le decía al Encargado de Negocios de los Estados Unidos: “Todos somos ladrones cuando se trata de dinero. Lo confieso”.
Una centuria después las cosas siguen exactamente igual: en 2009, Martinelli comentaba con la Embajadora de Estados Unidos por qué debía desechar a un posible colaborador: “Es un buen muchacho…pero es demasiado honesto” (Wikileaks).
Un resumen sumario del carácter del Estado Delincuencial Panameño lo hizo G. Castro, Jefe de la Comisión Anti-Lavado de Dinero que en 1996 declaró con abrumadora sinceridad al New York Times: “Si Ud. Busca en Panamá a todas las personas que hicieron negocios con Noriega y su régimen se dará cuenta que la única que no participó fue la Madre Teresa de Calcuta”.
Hemos dicho Estado Delincuencial y debemos sustentarlo. Hemos llegado a vivir en una sociedad en la cual “un grupo estructurado, existente durante un (largo) período de tiempo tiene como fin, mediante la acción concertada, utilizando la intimidación, la violencia, la corrupción u otros medios, obtener directa o indirectamente un beneficio económico u otro beneficio de orden material”. Esta, que es la definición del Comité Especial de las Naciones Unidas que estudia la Delincuencia Organizada, es una descripción exacta del actuar de las clases dominantes en nuestro país.
• ¿Es lo que Ud. llama en sus publicaciones, la Mafiocracia?
Efectivamente, lo que vivimos en Panamá no es una Democracia, ni una Democracia imperfecta, joven o débil como se complacen en llamarla algunos….No es ni siquiera una farsa de Democracia, lo que vivimos es una verdadera Mafiocracia, un Estado delincuencial.
Mafiocracia – le aclaro – no es un término peyorativo, ni un insulto ni un recurso de agitación y propaganda. Es un término que pretende dar cuenta, definir y sintetizar una situación precisa, una manera de hacer las cosas, un modo de funcionamiento económico, político, social, mediático, cultural, ideológico.
¿Qué características tiene la Mafiocracia, vale decir qué rasgos encontramos en esta forma de funcionamiento político-social que padecemos en Panamá? En primer lugar, la inexistencia de instituciones democráticas propiamente dichas; la ausencia de instituciones públicas respetables y respetadas por el conjunto de los ciudadanos; un número creciente y conocido de personas comprometidas con organizaciones criminales que se vinculan con los más elevados niveles de conducción de la economía y la política o que, directamente, forman parte de ella; una pléyade de funcionarios gubernamentales de alto nivel corruptos que son utilizados como instrumentos de actividades estatales delincuenciales ; un control casi absoluto de los medios masivos de comunicación y una corrupción e ineficacia manifiestas de todo el sistema judicial. Busque Ud. En Panamá a 10 empresarios (sólo 10) que dispongan de una fortuna del orden de los USD 20 M y que nunca hayan incursionado en la politiquería o participado en corruptelas, negociados, lavado de dinero o tráfico de influencias. Si los encuentra me avisa, por favor.
Hablamos, pues, de Mafiocracia ante una actividad delictiva que es sistemática y permanente por parte de una oligarquía incontrolada en medio de una red de corrupción no sólo que alcanza a, sino que se origina en, precisamente, las más altas esferas económicas, políticas y sociales del país, forma un entramado que se extiende a los principales negocios públicos y a las grandes inversiones, abarca especialmente a los altos cargos de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, a los mandos de los organismos de policía y seguridad, a los medios de comunicación, pero también a las cúpulas de los sistemas de salud y educacional, a ciertas cúpulas sindicales al servicio de los patrones y a aquellas ONGs que sólo gracias a sus dineros y la presencia mediática que sus recursos les permiten, usurpan las verdaderas representaciones de los ciudadanos. Ante la Mafiocracia el ciudadano de a pie parece no tener posibilidad alguna de defenderse y se ve obligado a convivir y pactar con ella en su vida cotidiana.
Desde el punto de vista del accionar político, la Mafiocracia va eliminando casi todas las diferencias entre una dictadura y lo que era una farsa de democracia como la panameña: los ejercicios electorales son un ejercicio mediático, las candidaturas están sustentadas sólo por el dinero, las leyes electorales cercenan los derechos ciudadanos y las protestas que cada vez más, son reprimidas y criminalizadas policial, mediática y judicialmente: en palabras de Adrián Sotelo: El Estado ha devenido Mafia y ha puesto a la sociedad en Estado de Excepción”.
• Y entonces, ¿Qué es lo que se vive hoy en Panamá?
Sobre todo en las últimas dos décadas en Panamá no sólo estamos viviendo un neoliberalismo rampante, privatizador, depredador de las riquezas nacionales, sino que estamos viviendo el neoliberalismo de la Mafiocracia. O si se quiere Gobiernos Neoliberales-Mafiócratas.
Las denuncias han sido tan reiteradas como inútiles. Sin citar a izquierdistas sospechosos ni a cabezas calientes: “No se nos ocultan las denuncias de corrupción pasada y actual, el contrabando, el tráfico de drogas, el lavado de dinero, los desfalcos y malversaciones de fondos públicos (y) el uso político de los mismos….la mayor parte de ellos ejecutados por delincuentes de guantes blancos sin que nadie les ponga coto” (Obispos Católicos, 1993); y 18 años más tarde: “Parece existir un verdadero divorcio entre los intereses de la clase política y las necesidades reales del pueblo panameño….la corrupción es el mal que más afecta a nuestra sociedad” (Obispos Católicos, 2011).
Para el análisis interesado de esta situación, cada vez más inocultable, los corifeos del sistema y algunos llamados ‘analistas’ que más que tales son chismosos a sueldo, han inventado un mito: una entelequia difusa que llaman “la Clase Política” como si fuera un ente distinto y externo a las clases, fracciones o estratos de clase a los cuales sirven tales personas y a la conducta de dicha “clase política” le achacan no pocos de nuestros males.
• Pero, ¿Esa clase política no existe?
Precisemos: en la realidad –la de verdad - no existe nada que se llame “la clase política”. Sostenerlo sería tomar la forma por el contenido. “La clase política” es una ficción mediática que intenta disfrazar lo que en realidad es una amalgama perversa de intereses entre quienes de verdad detentan el poder económico, financiero, comercial, político y mediático (los 100 Dueños, según la expresión que acuñó FRENADESO) y aquellas personas que les sirven como ejecutores u operadores de sus intereses en los distintos órganos del Estado: la tecnoburocracia a su servicio. Este conjunto de individuos constituyen una suerte de casta – que no una clase – que defiende intereses económicos muy concretos – sustancialmente distintos a los intereses del Pueblo Panameño – y a cambio de ello perciben altos salarios, bonificaciones, viáticos, dietas, viajes, exoneraciones, prebendas y, eventualmente, alguna participación en uno que otro negocio o negociado de quienes conforman el poder real que los instrumentaliza: la Mafiocracia. Muchos de ellos proceden de sectores populares (los del PRD son legión), lo cual no tiene por qué extrañarnos: una clase dominante es mucho más eficaz en su dominación – enseñó Marx - en tanto más capaz sea de allegar algunos nombres de las clases dominadas.
La Mafiocracia, bueno es precisarlo, no sólo puede albergar sino que de hecho da cabida a diversos grupos de intereses. “Pandillas” si quisiera Ud. utilizar la 3ª.acepción del DRAE: Liga que forman algunos para engañar a otros o hacerles daño. Y, como en todas, hay, claro, estilos y estilos. Baste un ejemplo : Guillermo Endara decidió suspender la Licitación Pública Internacional que habría de construir el Corredor Norte porque un Presupuesto estimado de USD 28 Millones debía ser decidido por el gobierno entrante. El entrante Pérez Balladares, a los 5 meses de haber asumido, contrató la obra por USD 325 M. Martinelli, por su parte, perpetró la compra de los Corredores Norte y Sur como otro negociado de la Mafiocracia con una posible lesión patrimonial (coima presunta que le llaman) que el Centro de Estudios Estratégicos (CEE-Panamá) calculó minuciosamente e irrebatiblemente en, al menos, en USD 603 M.
Es cosa de estilos. Luciano era un intelectual del crimen. Capone daba mazazos.
• ¿Existen nombres conocidos sobre los cuales cae algún manto de sospecha?
¿Un ‘manto’, die Ud?. ¡ Toda una carpa !. Un elemento que quizá llame a confusión es el hecho de que algunas de las más conspicuas figuras del Gobierno Martinelli – Papadimitriu, Shamah, Mulino, Suárez, Cortés, Ho, Molinar,…- no pertenecen a lo que coloquialmente se denomina la oligarquía tradicional y sus métodos han brutalizado en escasos 4 años las prácticas tradicionales del conjunto de la Mafiocracia. Pero tan exacerbación – vale la pena recordarlo – no hace a lo esencial.
• Un fenómeno notorio para los observadores externos ha sido el fenómeno llamado “Transfuguismo” en la Asamblea Legislativa de Panamá. ¿Qué nos puede decir sobre ello?
Sí. Y es un elemento que puede llamar a confusión porque adopta la forma mediática de un “masivo apoyo institucional” del que gozaría el Presidente Martinelli. En dicho ‘apoyo’ juega un rol decisivo, efectivamente, el caso de los llamados tránsfugas (los que, electos por un partido, se cambian a otro).
Fíjese Ud. que de los 42 diputados oficialistas al inicio de su Gobierno (17 CD, 20 Panameñistas, 3 de Unión Patriótica y 2 del Molirena), Martinelli ha pasado a tener – a pesar de la ruptura con los Panameñistas -mayoría legislativa absoluta. “Cada uno de los tránsfugas – afirmó el ex Viceministro Carles – habría recibido al menos dos millones de dólares”. A tales estímulos materiales se suman los de orden judicial: 14 diputados ‘tránsfugas’ tienen o tenían expedientes (casos pendientes, Espadas de Damocles) en la Corte Suprema de Justicia cuyos Magistrados son ratificados a su vez por los Diputados. Pero además de los Diputados son casos notorios los de algunos funcionarios que – al ‘saltar’ – fueron sobreseídos en diferentes investigaciones que adelantaba el Ministerio Público (también nombrado por Martinelli y ratificado por los tales Diputados): el Alcalde Héctor Valdés Carrasquilla de San Miguelito, el de Colón, el de Chame,…Sin olvidar la fulminante renuncia del alcalde capitalino Bosco Vallarino luego discrepar con Martinelli y de que se empezara a hablar insistente y paralelamente en los medios de comunicación de ‘extrañas y millonarias consultorías’ realizadas en la Alcaldía bajo su mando. Luego de una reunión personal con Martinelli, renunció en menos de 6 horas y se recluyó en un Hospital privado. El ‘Stress’ que le llaman.
• Se lee en la prensa internacional que además del FAD hay otras fuerzas no tradicionales que buscan el poder político. ¿Qué puede decirnos de ellas?
Creo que el plural está de más. Por una parte hay algunos ciudadanos perfectamente tradicionales – i.e.,el Lic. Gerardo Solís, ExMagistrado del Tribunal Electoral, la Lic. Ana Matilde Gómez, ExProcuradora de la Nación – que a través de postulaciones independientes procuran allegar los apoyos necesarios para optar uno por la Presidencia de la República, otra por una Diputación.
También hay ciudadanos y organizaciones, esos sí no tradicionales, que por el mismo mecanismo han postulado a cargos de elección, i.e., la Lic. Priscilla Vásquez, dirigente en la Caja de Seguro Social y miembro del Partido de los Trabajadores que postula a una Diputación por un Circuito de la Capital en el cual ya hizo un papel muy relevante en las pasadas elecciones como Candidata a Representante de Corregimiento. Por otro lado está el Movimiento MIREN que impulsa la candidatura del Prof. Juan Jované a la Presidencia de la República.
• ¿Qué fuerza o alternativas reales de poder representan estos que Ud. denomina no tradicionales?
Es difícil decirlo. En el caso de la Lic. Priscilla Vásquez creo que tiene buenas posibilidades de obtener la Diputación a la cual postula, sobre todo si cuenta con el apoyo de la militancia de otras fuerzas políticas más numerosas y organizadas, lo cual no veo nada descartable.
• ¿Y en el caso del Prof. Jované?
El caso del Movimiento Independiente de Refundación Nacional (MIREN) es otra cosa. Entiendo que con la candidatura del Prof. Jované, que ya hizo un intento fallido en el año 2009, simpatizan principalmente profesores y alumnos universitarios. También he visto que aparecen suscribiendo algunas de sus declaraciones algunos directivos de gremios importantes, a título individual, i.e. de la Asociación de Educadores Veragüenses (AEVE), un gremio importante y combativo y algunos directivos de algunos sindicatos (de la Coca-Cola, de la Empresa Estrella Azul,…), todos ellos respetables en su opción.
No obstante, discrepo de su planteamiento – por ejemplo – del 6 de Junio pasado – en el cual se presentan y cito: “Invitamos a todos los activistas a participar en estas y otras actividades de la campaña de apoyo al Prof. Jované en su lucha, conjuntamente con otros candidatos de MIREN, a otros cargos de elección popular, a la toma del poder en 2014, como única opción del movimiento popular” (sic). (Negritas en el original)
• ¿Desea agregar alguna otra información?
Sí porque creo que en este tipo de situaciones el conocimiento de la Historia ayuda a centrar el análisis. Permítame pues una digresión al respecto: es recurrente, especialmente en la primera mitad del siglo XX Panameño, la presencia de individuos e incluso de amplios sectores de la pequeña burguesía intelectual organizando, conduciendo y al frente de movimientos de masas y populares: es el caso del Movimiento Inquilinario, de Acción Comunal, del Frente Patriótico de la Juventud,…
Pero tales prácticas, con todo lo positivo y favorable que fueron en su momento a los intereses populares, hoy llegan incluso a ser un lastre (por lo ilusorio) en la conciencia (y especialmente en la práctica) del nuevo momento histórico que vivimos. Me explico.
Hoy, la desconfianza de los trabajadores y de los sectores populares de y en las bases frente a los ‘intelectuales’ que aspiran a conducirlos, a dirigirlos, a utilizarlos, es manifiesta y plenamente justificada. No es con declaraciones altisonantes ni haciéndose espacios a codazos en las manifestaciones populares, ni intentando encaramarse en las olas de la protesta ciudadana – como una suerte de surfistas político-sociales - como se sirve aquí y ahora al movimiento popular, a sus luchas y a su desarrollo organizativo, ideológico y eventualmente político, sino poniéndose a su disposición, a su servicio, aportando a sus demandas concretas y acompañando sus luchas. Ese y no otro es hoy el rol eficaz de los intelectuales.
“La intelectualidad - apunta certeramente Aníbal Ponce – es levadura indispensable de la revolución”. ‘Levadura’, pero la harina, la sal y el amasado corresponde a quienes son el sujeto histórico-social del cambio: los Sectores Populares conscientes y organizados. Confundirlo en la teoría es idealismo. En la praxis es oportunismo.
Y a propósito del rol de los intelectuales (ahora sin comillas) y la afirmación de su rol de subordinados a, al servicio de…vale la pena recordar un pasaje que a todos se nos quedó prendido en la memoria : “El 26 de Enero de 1848, el Comité Central de la Liga de los Comunistas, residente en Londres, envió al Comité Regional de Bruselas la siguiente enérgica advertencia : “El Comité Central, por la presente, encarga al Comité Regional de Bruselas comunique al ciudadano Marx que si el Manifiesto del Partido Comunista, de cuya redacción se encargó en el último Congreso, no ha llegado a Londres antes del Martes 1º de Febrero del año en curso, se tomarán contra él las medidas consiguientes. En caso de que el ciudadano Marx no cumpliera su trabajo, el Comité Central pedirá la devolución inmediata de los documentos puestos a disposición de Marx”. La nota lleva la firma del tipógrafo Carlos Schapper, del relojero José Moll y del zapatero Enrique Bauer”.
En el caso que me pregunta, y para cerrar un tema que creo que no dá más de sí, el Prof. Jované llegó al importante cargo de Director de la Caja de Seguro Social-CSS (la más poderosa y numerosa empresa del país si atendemos a sus recursos y a su número de empleados) gracias al esfuerzo en las calles del conjunto de los trabajadores organizados. A muy pocas semanas de haber asumido el cargo y a su expresa solicitud se le entregó en Octubre de 1999 un Diagnóstico profesional, certero, documentado y exhaustivo de la situación de la CSS y un Plan de Acción Mínimo que le hubiese permitido hacer una labor al menos aceptable a favor de los Sectores Populares que lo habían colocado – con manifestaciones de calle - en tan relevante posición.
Tal Informe – extraordinariamente revelador – y hecho público años más tarde para que quedase constancia histórica, puede consultarse en la siguiente dirección electrónica:
Muy lejos de tales lineamientos o sugerencias, la labor del Prof. Jované al frente de la Caja de Seguro Social fue, por decir lo menos, lamentable, mediocre y básicamente apoyada por dirigentes amarillos del movimiento popular que pronto se vieron cuestionados, sobrepasados y superados incluso por un Gobierno de funcionarios tan ineptos como el encabezado por la Presidenta Mireya Moscoso.
En mi opinión muy personal – y reitero que no tengo ningún cargo de responsabilidad en el FAD y hablo exclusivamente como uno de los 82,000 ciudadanos que nos inscribimos en él – sería muy conveniente que, resueltos los trámites de plena inscripción y legitimación del FAD a partir del Congreso que han anunciado para el 10 de Agosto próximo - una Comisión Ad Hoc del FAD tomara contacto formal con los dirigentes y sobre todo con las bases de algunos de los sectores populares que de alguna manera han expresado algún grado de simpatía por esto que hemos llamado sectores políticos no tradicionales.
Pero sobre el carácter de tales contactos, permítame una última consideración – esta vez de orden teórico - para cerrar el tema: Nunca en la Historia ninguna clase ha logrado instaurar su dominio o su presencia significativa si antes no ha promovido a sus propios jefes políticos, a sus propios representantes capaces de organizar el movimiento popular, hacerlo avanzar y dirigirlo en sus luchas. Sería una costosa utopía – en el peor sentido de la palabra – pretender que personas, aún cultas y aún plenas de buenas intenciones se erigieran en administradores de los intereses de los Sectores Populares, en “dirigentes de los dirigentes”. Han de ser los Sectores Populares mismos, “los que acumulan con su trabajo las riquezas, crean los valores y hacen andar las ruedas de la Historia” los que, con sus propios jefes tomen en sus manos su propio destino. No hay de otra.
• ¿Qué posibilidades reales tiene el FAD de llegar al poder en las elecciones de Mayo del 2014?
Oiga, ¿acaso pretende Ud. que me expulsen por infidente del primer partido en el cual me he inscrito?
Vamos por partes. Primero, reitero una vez más que no tengo ningún cargo de ningún tipo en el FAD. Más aún ni siquiera he sido hasta ahora “Militante” del FAD puesto que entiendo la militancia como una tarea permanente, cotidiana, con disponibilidad de 7 días a la semana y de 24 horas al día. En tal sentido y como yo lo entiendo, no he estado militando en el FAD sino que soy un miembro del FAD que espera empezar a militar en el mismo. Hecha tal aclaración, les doy mi opinión personal.
El FAD no va a ganar las elecciones de Mayo del 2014 si por tal entendemos llegar a la Presidencia y ganar una mayoría parlamentaria. Creerlo es iluso y hasta peligroso.
Permítanme precisar algunas ideas al respecto.
En los Partidos Tradicionales o Partidocracia – que no son sino la expresión política de la Mafiocracia que tiene distintas caras y se presenta bajo distintas toldas - existen contradicciones. Hay pugnas intra-partidarias e inter-partidarias. Es obvio y sería ocioso listar los nombres que todos conocemos al interior de los principales partidos y detallar cómo se alinean, se realinean, se desalinean y vuelven a alinearse. Lo cual no quiere decir que la Partidocracia esté en una crisis terminal ni mucho menos. Está golpeada, muy desprestigiada, han perdido direccionalidad, nadie les cree nada, sus pugnas por el asalto a los recursos del Estado y/o desde el Estado se agudizan,….pero aún son muy fuertes y por el momento – es bueno no olvidarlo - son mucho más fuertes que nosotros. Discrepo, pues, de quienes piensan que en Panamá existe una Partidocracia en crisis terminal. No es así. Discrepo más aún de quienes desde el Partido del Pueblo han llegado a decir a principios de este año que vivimos en una crisis pre-revolucionaria. Aunque esto no es extraño: más allá del respeto que merecen y que personalmente tengo por varios de sus dirigentes, objetivamente el Partido del Pueblo de Panamá ha desarrollado en Política y Análisis lo que en Biología se denomina Automatismo: abren la boca y meten la pata.
La Partidocracia, digámoslo de una vez, goza de buena salud. Los Partidos Tradicionales representan todos, sin excepción alguna, a la misma Clase Dominante, a los mismos intereses globales que se expresan en distintas fuerzas y a través de distintos partidos: CD, PRD y Panameñistas principalmente. Hay otros que son Partidos-Comodines o Comparsas (i.e., Molirena,) y otros - demócrata cristianos - que para sobrevivir han llegado a desarrollar una infinita elasticidad de criterio en materia de alianzas hasta convertirse - vaya todo mi aprecio y respeto para las sacrificadas trabajadoras del sexo – en ‘la puta del pueblo’.
La Partidocracia en su conjunto recibe, además, permanentes tranfusiones por la vía del “clientelismo político” que la ayudan a un mejor pasar a costa de unos pocos dólares, unas bolsas de comida, unos sacos de cemento o algunas planchas de zinc entregadas a un pueblo que sufre pobreza, extrema pobreza, miseria y tiene que conformarse con una canasta alimenticia que sitúa el consumo calórico real por debajo de 1700.
No hay que ilusionarse falsamente y para ello debería bastar responderse a la pregunta clásica: ¿Es que acaso los de arriba ya no están en condiciones de seguir viviendo y gobernando como antes y hasta ahora o que los de abajo tienen ya plena conciencia de la imposibilidad de seguir viviendo como antes y exigen y pueden imponer cambios?
La respuesta es obvia más allá de los resultados CD, PRD o Panameñistas en Mayo del 2014: lo importante no es el Partido que gobierna sino la clase social que tiene el poder.
En el FAD estamos empezando a construir un Instrumento Partidario para representar a las grandes mayorías, a los Sectores Populares, al conjunto de las Clases Dominadas. Este es un proceso lento que se va construyendo en la experiencia. Concebido como lo concebimos, el Instrumento Partidario debe servir para abrir un espacio que permita, facilite, impulse… el que los Sectores Populares hagan lo que su nivel de conciencia y organización les permite en esta etapa. Los Sectores Populares tienen que hacer sus experiencias y las opiniones se irán construyendo en torno a las experiencias que se vayan haciendo: este es el sentido y el alcance del Instrumento. No somos un Partido como los demás.
• Entonces, ¿qué aspiran lograr para Mayo de 2014?
En la misma formulación de su pregunta se puede distinguir entre lo que otros llaman Partido y nosotros llamamos Instrumento.
¿A qué aspiramos, qué pretendemos…?. Utilizar el Instrumento para apoyar el avance de la Conciencia y la Organización de los Sectores Populares. Para avanzar en la Participación organizada de las Clases Dominadas, para multiplicar Asambleas, Reuniones, Cabildos Abiertos,….Democracia Real Participativa, Concientizadora y Organizadora.
¿A qué aspiraría yo personalmente (reitero ya majaderamente que a ese exclusivo título hablo aquí)? A lograr un número significativo de Diputados, de Representantes de Corregimientos y quizá algunas Alcaldías medianas.
Para nosotros se trata de alcanzar estas representaciones que deben servir para desarrollar la Conciencia y la Organización, para contribuir a elevar el nivel político de nosotros mismos y de los Sectores Populares, no en función de ninguna prebenda ni beneficio personal, para prepararnos mejor, para estudiar soluciones reales, para luchar por ellas.
Esto – clientelismo mediante – no nos será fácil. Como no ha sido fácil inscribir a 80 u 82,000 personas sin ofrecer una bolsa de comida, ni un bloque, ni un saco de cemento ni un billete de USD 10 o USD 20 como – nos consta – ha hecho la Partidocracia en los meses recientes y a pocos metros de nuestras mesas de inscripción.
• Por lo que dice, parece que la lucha no es fácil.
Por supuesto que no será nada fácil. Más aún, dada la putrefacción política y social que estamos viviendo, incluso ser capaces de ganarse la confianza de los Sectores Populares será difícil: “¿Cómo sé que no van a ser la misma vaina cuando lleguen, que no se van a vender como han hecho siempre todos? Quizá la respuesta a ello sea tomar medidas clarísimas, públicas, transparentes y permanentes.
Por ejemplo, no sé si será viable legalmente lo que voy a decir pero en mi opinión todo candidato a cualquier puesto de elección del FAD debería comprometerse por escrito, formalmente, de manera exigible, a renunciar de antemano a todas las prebendas que muchos de los cargos conllevan: sueldos que son un insulto a la pobreza de nuestro pueblo y que podríamos restringir: un 50% del salario, de los viáticos o dietas deberían entregarse regular y controladamente a las Estructuras de Finanzas del Partido; se podría exigir una renuncia expresa a todas las prebendas que son un insulto a la pobreza de nuestro pueblo: las exoneraciones de autos, los celulares no pagados, los combustibles del Estado,….Podemos renunciar a todo ello porque el problema esencial de nuestra inexistente Democracia es un problema Ético, porque somos distintos, porque no creamos un Instrumento para asaltar los recursos del Estado ni para aprovecharnos de los puestos de representación popular como ha sido lo tradicional, incluso la razón de ser de la Partidocracia y de la clase dominante que representa.
• ¿Cuál es el Programa del FAD?
Mire, en el Congreso que está previsto para el 10 de Agosto deberemos ajustar nuestro Programa, nuestros Estatutos, etc. Pero si tuviera que darle una respuesta aquí y ahora me atrevería a decir que el Programa del FAD es el de un Partido Pluralista, Amplio, Democrático, Sin Dueños, Abierto a todos los ciudadanos honrados, patriotas, decentes, éticos. Quizá el nuestro – bastaría - podría ser el Programa de la Declaración Universal de los Derechos Humanos que aprobó la ONU en 1948 y de la cual Panamá es signatario.
Dada la precaria situación en que vivimos, con la 2ª peor distribución del ingreso de América Latina sólo superados por Haití, dado el Estado delincuencial que padecemos desde hace décadas, es – no lo dude – un programa “revolucionario”. Permítame leer algunas pocas líneas de dicha Declaración que hemos utilizado en estos días aquí. Basten 2 de sus artículos(23 y 25) : “Toda persona tiene derecho al trabajo…y a la protección contra el desempleo …tiene derecho a una remuneración que le asegure a él y a su familia una existencia conforme a la dignidad humana….tiene derecho a formar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses…..toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia médica y los servicios sociales necesarios…tiene derecho a seguro en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia”. Eso, hoy y allí, es un programa revolucionario.
• ¿Cómo podemos obtener el conjunto de los materiales que ha expuesto Ud. aquí en estos dos días?
Bueno, los amigos del Instituto Latinoamericano han estado grabando toda la intervención y Don Alfonso Palacios Echeverría me ha prometido una copia de dichas grabaciones. Espero, al llegar a Panamá, que los compañeros del Centro de Estudios Estratégicos (CEE-Panamá) que me honro en dirigir, puedan hacer la desgrabación y publicarla en nuestra página web en el transcurso de los próximos días, en todo caso antes de que termine el presente mes.
• Muchas Gracias.
No. Soy yo el que debe darlas. Tanto por el rico intercambio que hemos sostenido en estos dos días como por la oportunidad de dar a conocer algunos elementos de nuestra Patria y afanes en el Frente Amplio por la Democracia (FAD). La tarea es larga, lenta y difícil. Pero ya logramos iniciarla. En alguna oportunidad, comenté las palabras de un asistente al Acto de Presentación del FAD en Julio de 2011. No supe su nombre ni a qué sector pertenecía, pero su origen de clase era evidente. Creo que resumió magistralmente la tarea que nos hemos impuesto: “Tenemos un problema serio porque no tenemos plata…Pero bueno…ellos tienen un problema peor: Nosotros no tenemos precio”.
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