EL NUEVO CÓDIGO DE RELACIONES LABORALES, UN ATENTADO CONTRA LA CLASE OBRERA 



NINGUNA DE LAS PROPUESTAS AFECTAN AL EMPRESARIO 



POR NELSON ERAZO, PRESIDENTE DE LA UGTE

El Nuevo Código de Relaciones Laborales que prepara el gobierno tendría el carácter de Orgánico, y propone, entre las principales reformas: La mensualización de los décimos tercer y cuarto sueldo, el reconocimiento del trabajo no remunerado de las amas de casa, del trabajo autónomo y el trabajo voluntario; elección secreta en los sindicatos, para acabar con los dirigentes eternos; equiparación de las indemnizaciones del sector privado con el sector público, sindicalización por rama de trabajo, dinamización de los juicios laborales, creación de la bonificación por años de trabajo, utilidades que sean repartidas por los propios trabajadores, equiparación del trabajador artesanal con el trabajador en general, eliminar los abusos de ciertos sindicatos, entre otros aspectos.

Esta es la famosa reforma establecida desde quienes se dicen ser representantes de las mayorías empobrecidas y de los trabajadores, pero si miramos atentamente ninguna de estas propuestas afectan en lo más mínimo a los dueños de los medios de producción, a la derecha. No olvidemos que en sus enlaces sabatinos mientras ataca a los trabajadores, a la izquierda y a los luchadores populares, a los sindicatos, de quienes dice que somos mafiosos, corruptos, por defender los derechos y conquistas sindicales que fueron alcanzadas con la movilización y la lucha organizada e incluso a costa de sus propias vidas como lo hicieron nuestros mártires del 15 de noviembre de 1922, o nuestros compañeros de AZTRA, por otra parte no tiene empacho en señalar que se alegra de que en nuestro país hoy sea la segunda fuerza la derecha ideológica, que los empresarios no se preocupen porque no los va a perjudicar en sus intereses, pues ese no es su objetivo.

Tras el discurso correísta de la necesidad de un nuevo Código de Relaciones Labores no está la recuperación de los derechos de los trabajadores y peor aún, garantizar mejores condiciones de vida para quienes generamos la riqueza, en realidad el objetivo del gobierno es el de regular las relaciones contractuales entre patronos y trabajadores públicos o privados, en armonía con los requerimientos del capital y de acuerdo a lo que estipula el libre mercado, como garantía de abaratar la mano de obra y crear las condiciones para mayor inversión nacional, pero principalmente del gran capital extranjero, de las grandes transnacionales privadas y estatales.

Según los autores del proyecto, los dos sectores: trabajadores y empresarios, estaríamos en condiciones iguales puesto que de acuerdo con la “revolución ciudadana” todos tenemos los mismos derechos y obligaciones, pretendiendo negar de esta manera, primero, las diferencias existentes en la sociedad ecuatoriana entre ricos y pobres, así como las contradicciones existentes entre trabajadores y patronos, toda vez que en esta relación laboral siempre han estado desprotegidos los más débiles, los trabajadores. Por lo tanto, desde el lado de las Centrales Sindicales insistimos en el hecho de que el Ministerio de Relaciones Laborales debe recuperar los orígenes para lo cual fue creado, que era garantizar el respeto a los derechos de los trabajadores. Requerimos de un Nuevo Código Orgánico del Trabajo, con esas características, que salvaguarde los derechos laborales como derechos sociales.

Como Unión General de Trabajadores del Ecuador, UGTE, la visión del gobierno de mensualizar, inconstitucionalmente, los décimos tercer y cuarto sueldo obedece a las posiciones de derecha que van ganando terreno y afirmándose en Carondelet, pues esta idea ha sido siempre una aspiración de la patronal, de la derecha, al interior del CONADES, para evadir el incremento de sueldos y salarios de los trabajadores del sector público, pues según ellos los décimos son parte de los ingresos de los trabajadores y por lo tanto deben ser parte del salario mensual, con lo que siempre trataron de justificar la no subida de los sueldos. Sin embargo también debemos recordar que la mensualización es un compromiso de Correa con los empresarios, pues éste ya consta en el Código de la Producción, en donde se establece el “salario digno”, del cual forman parte los décimos tercero y cuarto sueldos, así como los fondos de reserva, utilidades y las conquistas adicionales de la contratación colectiva; aunque también dicha mensualización de los décimos obedece a las recomendaciones establecidas por el Banco Mundial, en el documento Libro Ecuador una Agenda Económica y Social del Nuevo Milenio.

Pero esta mensualización de los décimos se la trata de hacer al estilo de sus campañas electorales: trata de vender la idea de que los trabajadores cogeríamos 100 dólares mensuales, que esto motivaría una cultura de ahorro, que a más de los 100 dólares mensuales si ahorramos ganaríamos una utilidad adicional de 90 dólares más; lo que no dice el señor Correa es que el 40% de trabajadores recibe un salario mensual de 318 dólares y que el 45% de trabajadores restante gana en promedio entre 318 y 450 dólares, por lo cual la cantidad a mensualizarse sería en el un caso 26.5 dólares y de 35 dólares en el mejor de los casos, lo que no permitiría que los trabajadores ahorremos pues la brecha entre el salario del obrero de 318 y la canasta básica familiar que se encuentra en 605.97, sería de 287.97 dólares lo que obligaría a los trabajadores hacer uso de estos recursos mensualmente para solventar sus necesidades más elementales.