PRESIDENTE DE ECUADOR, R. CORREA AFIRMA QUE LA INFORMACIÓN NO ES UNA MERCANCÍA, SINO UN DERECHO 



EL GOBIERNO SOCIALIZÓ NUEVA LEY DE COMUNICACIÓN 



La Primera Cumbre de Periodismo Responsable – CUPRE- que se efectuó en Guayaquil (Ecuador) entre los días 19 y 20 de junio, fue diseñada a nivel gubernamental para debatir acerca del rol de los medios de comunicación y, sin duda, para socializar la flamante Ley de Comunicación aprobada por la Asamblea Nacional y que ha sido calificada como una Ley Mordaza que atenta contra la libertad de expresión, por lo que ha sido duramente cuestionada por las grandes empresas de comunicación social del Ecuador, de América y de varias partes del mundo, así como por la oposición política al régimen de Correa que impulsa la denominada “revolución ciudadana” .

Para inaugurar ese evento que no fue respaldado por la academia ecuatoriana, fue dictada una conferencia magistral, denominada "Información como derecho y medios como poder", dictada por el presidente de la República, Rafael Correa, quien señaló que "la información no es una mercancía, sino un derecho" y destacó que la comunicación es una de las áreas donde de forma más dramática se verifica el dominio del capital sobre los seres humanos, sobre el derecho, en este caso, a la información.

"Todo lo que busca garantizar el derecho de los ciudadanos es combatido", apuntó al asegurar que los medios de carácter mercantilista son parte de los denominados 'big business'.
"Los medios mercantilistas no son libres ni independientes, sino sometidos al capital, el de los dueños del medio y el de sus patrocinadores. El negocio consiste no en la calidad de la información, sino en la cantidad de ciudadanos al que lleguen. Y si lo primero que lucra es el escándalo y no la verdad, sin duda se quedarán con lo primero", agregó Correa y enfatizó: "Jamás he visto tanto espíritu de cuerpo como en el sector mediático", añadió al explicar que estos medios actúan como un "verdadero cartel".

En su conferencia, el Jefe de Estado del Ecuador, destacó la Ley de Comunicación y aseguró que con ella se busca "una mejor prensa". "Claro que deben estar asustados, pero los partícipes de la mala prensa", dijo y añadió que "Los medios de comunicación están convencidos que por ser negocios privados, pueden decidir discrecionalmente qué informar o no, lo cual es lo más cercano a la manipulación", indicó Correa.

En ese sentido, señaló que en Ecuador los medios privados tienen tres clases de noticias: las que publican de vez en cuando para decir que informan, las que nunca publican para proteger sus intereses, y las que se inventan para atacar a sus adversarios, sobre todo el gobierno.
En su crítica a los medios de comunicación empresariales, Correa manifestó que en cambio los medios de comunicación éticos "siempre deben buscar la verdad, sin pretender tener discrecionalidad para informar por el hecho de ser privados".

Aseveró que la nueva ley busca empoderar a los ciudadanos para que puedan defenderse de los abusos de poder de los medios de comunicación, así como crear una ciudadanía crítica que ejerza control social sobre los mismos.

"La información no puede proveerse con ética privada, peor con ética de mercado, No es una mercancía, es un derecho y debe suministrarse con lógica de servicio público, con lógica de derechos, lo cual significa algo que nadie te lo puede quitar, y no algo que algo te lo puede conceder en función de sus intereses".

Correa llamó a los ciudadanos "A defendernos de los 'big bussines' que atentan con nuestros derechos".

Ante centenares de estudiantes universitarios, Ministros de Estado, asambleístas, y público, el Mandatario disertó durante más de una hora sobre el tema “Información como derecho y medios de comunicación como big business”.

En su ponencia, el Jefe de Estado reiteró que en estos seis años de Gobierno ha verificado que el capital domina al mundo, o lo que los anglosajones llaman los big business, lo cual “no tiene lógica ni ética, porque es pura y simple supremacía del capital sobre el ser humano”.

A juicio del Presidente Correa, la comunicación no es la excepción; al contrario, es una de las áreas en la cual, de la forma más dramática, se verifica el dominio del capital sobre los seres humanos y sus derechos, en este caso el derecho a la información.

Para el gobernante, los medios de comunicación no son otra cosa que el “big business”, incluso bajo el supuesto no aceptado de que solo se dedicaran a informar, aunque en realidad son ilegítimos actores políticos.

Enfatizó que desde que la imprenta se inventó la tan dichosa libertad de prensa no se hace otra cosa que la voluntad del dueño de la imprenta y agregó que. Este problema, se agrava por tratarse de un bien fundamental para la sociedad, porque sin información esa sociedad puede colapsar.

“La información no sólo es un bien indispensable para una sociedad moderna, sino que técnicamente es un bien público”, comentó. Además, señaló que la fuente de lucro de los medios de comunicación privados es el ingreso proveniente de los patrocinadores.
Por eso como dice, Ignacio Ramonet, “los medios mercantilistas no venden información a los ciudadanos, sino que venden ciudadanos a los patrocinadores”, acotó.

Asimismo, puntualizó que 30 años después, y gracias a la aprobación de la Ley de Comunicación, se podrá prohibir la publicidad que atente contra la salud humana.
Reiteró que “El negocio consiste no en la calidad de la información, sino en la cantidad de ciudadanos a los que llegue. Y si lo que venden es el escándalo y no la verdad, sin duda, se quedarán con lo primero. Pues por definición de empresa mercantil, el lucro pasará antes que la calidad de la información”, culminó el Presidente Correa, de conformidad con lo que informaba El Ciudadano.

El diario El Telégrafo que es parte del grupo de medios de comunicación en manos del Estado destacaba que “la buena prensa es vital para la democracia” e informaba que Correa se refirió a los artículos de la nueva Ley de Comunicación relacionados con la producción nacional que se verá en televisión.

Añadía que “Ya era hora de que la ciudadanía vaya a la ofensiva, no a la defensiva, de los ataques de la derecha, del gran capital, del big business, el big media, que nos han robado conceptos tan sublimes como el de la libertad, entre ellos el de la libertad de expresión, cuando lo que hacen es tan solo defender sus intereses”, fueron las palabras con las que el presidente de la República, Rafael Correa, inició ayer su charla magistral, como parte de la inauguración de la primera Cumbre para un Periodismo Responsable en los Nuevos Tiempos.

Destacó las expresiones del presidente Correa al destacar que dijo que la nueva Ley de Comunicación es un golpe histórico a esa nefasta estructura de poder que ha tenido Ecuador”. Comparó las consecuencias negativas que tendría un mercado oligopólico y el inmenso control de los propietarios sobre los consumidores, con la función de las empresas de comunicación y su necesidad de ser reguladas.

En este sentido, señaló, ciertos medios privados actúan “como un verdadero cartel”, donde parecerían funcionar como una misma empresa, buscando coludir en situaciones estratégicas. Recordó una confrontación entre los canales Teleamazonas (del grupo Banco Pichincha) y TC Televisión y Gama TV (de los hermanos Isaías) ocurrida a finales de la década del 90, y reseñada recientemente en los cables publicados por WikiLeaks.

En ese entonces, detalló el Primer Mandatario, ambos grupos acordaron un pacto de no agresión en el que el canal quiteño retiraría “la cobertura sobre la conexión de la familia Isaías con la quiebra del Filanbanco y TC Televisión, y estos acordaron parar sus ataques a Teleamazonas”. Otro ejemplo citado por Correa fue el ocurrido recientemente, cuando representantes de medios ecuatorianos, junto con Fundamedios y directivos de la Asociación Ecuatoriana de Editores de Periódicos (Aedep) fueron a Colombia para solicitar apoyo a la Asociación Colombiana de Editores de Diarios y Medios Informativos (Andiarios) y poder impedir la aprobación de la ley.

“El mismo día que se votaba la ley en la Asamblea Nacional, viernes 14 de junio, 53 medios impresos colombianos publicaron el mismo editorial titulado 'Estocada final a la libertad de prensa en Ecuador', con una sarta de mentiras para deslegitimar la nueva ley”.
Ejemplificó esto con una anécdota personal cuando era dirigente universitario en la Universidad Católica en 1985, año en que se debatió en el entonces Congreso Nacional una ley que prohibía la publicidad de cigarrillos y alcohol.

“Organicé un festival universitario, un concurso nacional de la canción universitaria por la paz y ese evento lo organizaba en coordinación con diario El Universo, para darle toda la cobertura al festival. Sin embargo, como ese año decidimos apoyar públicamente el mencionado proyecto de ley, ni siquiera me permitieron ingresar de nuevo al diario”, comentó.

El Mandatario también habló sobre el poder que tiene la prensa para modificar la opinión pública. “No hay ejército que pueda invadir el mundo, la desinformación de la prensa sí lo puede hacer”, afirmó.

En cuanto al ejercicio de los medios como entes políticos recordó que hay personalidades, como el escritor peruano Mario Vargas Llosa, que aceptan la vinculación de la prensa a estos sectores, reemplazando a los partidos o al Congreso debido a la opresión de “ciertos gobiernos”; estos medios son “contrapoder de ciertos poderes políticos. De otros son descarados cómplices”.

Nueva Ley de Comunicación

En cuanto a la Ley de Comunicación, remitida por la Asamblea Nacional al Ejecutivo para su aprobación, aseguró que el nuevo cuerpo legal busca empoderar a la ciudadanía para protegerla de los abusos que cometen los medios de comunicación. “Este es un golpe histórico a esa nefasta estructura de poder que ha tenido Ecuador”, indicó.

También destacó la importante función de los medios públicos al contrarrestar la hegemonía que los privados han tenido a lo largo de la historia. “Siguen diciendo que el Gobierno tiene el monopolio de los medios de comunicación. Sepan ustedes que el 85% del espectro radioeléctrico está con los privados. Solo el 15% está en manos del Gobierno, municipios, prefecturas, universidades, comunidades, etc.”.

Durante la ronda de preguntas desarrollada luego de su intervención destacó que una de las reglas que tiene la nueva normativa de comunicación para garantizar la calidad de los medios es la obligación de que los periodistas tengan títulos. También se refirió a la equidad de género en la contratación de personal en empresas de información.

El Diario El Comercio de Quito, en su edición del domingo 23 de junio de este año, en primera página sostenía:

A nuestros lectores: Golpe a la libertad

La libertad de expresión de las personas sufre un duro golpe. El poder político ha puesto el ejecútese y ha enviado al Registro Oficial la Ley Orgánica de Comunicación, uno de los cuerpos más polémicos en la vida de la República. La libre expresión es la manifestación del derecho individual y colectivo más sagrado y consustancial a la naturaleza humana: la libertad de pensamiento. Pero el espíritu de la Ley de Comunicación, pese a la proclama de democratizar la comunicación, lesiona seriamente ese derecho consagrado en todos los instrumentos internacionales de los cuales Ecuador es suscriptor. La Ley fue aprobada transgrediendo prácticas parlamentarias expresas, al introducir cambios que no habían sido debatidos ni aprobados por los legisladores de la anterior ni la actual Asamblea. Pero sobre todo contiene peligrosos instrumentos de control e intimidación y limita seriamente la acción de los medios no alineados con el poder. Entregar a altos organismos como una Superintendencia de Comunicaciones y un Consejo Regulador una práctica sustancial de la libertad humana es limitar la libertad y la independencia, así como lo es la catalogación del derecho a la información como un servicio público del cual el Estado se vuelve concesionario. Si el Superintendente será elegido de una terna que envíe el Presidente al Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, un organismo afín al Ejecutivo, se anula la independencia. Si lo propio ocurre con la composición del Consejo de Regulación, las decisiones de estos organismos coartarán la libertad. La Ley introduce una figura tan subjetiva como extraña a la legislación internacional: el linchamiento mediático, que pudiera proteger a los servidores públicos de la acción de los medios y la ciudadanía. Serán tiempos aún más difíciles para el periodismo de investigación y para todo afán de revelar lo que el poder quiere ocultar. Diario EL COMERCIO, fiel a sus objetivos periodísticos que lo han identificado con la comunidad a lo largo de 107 años, se compromete a seguir entregando a sus lectores contenidos informativos y de opinión plural, abierta y positiva. Para ello persiste en innovaciones tecnológicas de primera línea, se actualiza y trabaja por la libertad de expresión de la gente y el derecho de las personas a ser informadas. Seguimos adelante. Los tiempos oscuros para la libertad de expresión en el país, que no son patrimonio de esta época sino que han caracterizado muchos momentos de la vida nacional en los cuales el poder trató de limitar la acción de los medios, pasarán.