EL FASCISMO VENEZOLANO BUSCA APOYO DEL FASCISMO INTERNACIONAL 



CAPRILES Y SUS SECUACES NO RECONOCEN EL TRIUNFO DE N. MADURO 



La cabeza visible del fascismo venezolano, el golpista Henrique Capriles Radonski ha iniciado un periplo por varios países latinoamericanos gobernados por las derechas apuntaladas por furiosos y violentos grupos fascistas que sueñan con una América Latina sin gobiernos progresistas, e inexorablemente atados al imperio. La gira del fascismo venezolano que comenzó en Bogotá busca ansiosamente el apoyo del fascismo internacional.
Capriles que fue el principal contendiente de Nicolás Maduro en las elecciones presidenciales del pasado abril, desató la violencia que ocasionó al menos 9 muertos, un centenar de heridos e incendios en centros de salud y viviendas de chavistas. Capriles y sus secuaces no reconocen el triunfo de Nicolás Maduro. Para captar respaldos a sus tesis y planes golpistas llegó a Bogotá en donde fue recibido por el jefe del Estado colombiano, Juan Manuel Santos que ha demostrado que es un ser desleal, inconsecuente y traidor. Santos fue uno de los primeros en reconocer el legítimo triunfo de Maduro en las elecciones del 14 de abril.-
El gobierno venezolano rechazó con dureza ese inamistoso acto de Santos. El canciller venezolano, Elías Jaua, afirmó que con la visita de Capriles a Colombia y su entrevista con Santos "se confirma que desde Bogotá hay una conspiración abierta contra la paz en Venezuela", que alcanza "los más altos poderes del Estado colombiano".
El Gobierno de Maduro "lamenta profundamente que el presidente Santos haya dado un paso que de manera dolorosa nos va a llevar a un descarrilamiento de las buenas relaciones" bilaterales, dijo el canciller en declaraciones a la televisión estatal. Jaua anunció además que Maduro pidió el regreso a Venezuela de su representante en La Habana para el proceso de paz en Colombia, Roy Chaderton, para evaluar la participación de Caracas en esas negociaciones, aunque aclaró que aún no se ha tomado una medida al respecto.
"Es lamentable para ambos pueblos" que mientras el Gobierno de Venezuela "está haciendo esfuerzos denodados" para lograr la paz en Colombia, a cambio "reciba como respuesta de las instituciones del Estado colombiano en Bogotá el aliento y el estímulo a quienes pretenden desestabilizar la paz en Venezuela".
Por su parte el presidente de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela Diosdado Cabello, calificó como una "agresión" a Venezuela la reunión habida entre Santos y Capriles. Acusó al gobernante colombiano de poner una "bomba" a las "buenas" relaciones bilaterales construidas por el fallecido presidente Hugo Chávez (1954-2013).
Para Cabello la entrevista con Santos fue una "mampara" (cortina) para tapar los supuestos encuentros de Capriles, al que llamó "fascista y asesino", con el expresidente colombiano Álvaro Uribe, a quien describió como "nefasto para el continente". Uribe es uno de los personajes más siniestros de Colombia que ha sido acusado de propiciar a paramilitares y que, incluso, se dice que tiene un expediente en la DEA o CIA por sus vínculos con el poderoso narcotráfico colombiano.
El presidente de la Asamblea Nacional adelantó que propondrá aprobar un acuerdo legislativo de "rechazo" a la actitud de Colombia, y que se le exija al Gobierno de Santos que "clarifique si está con el golpismo que representa Capriles o con el pueblo de Venezuela".
Para el pueblo colombiano es una vergüenza que Capriles haya llegado a su país, pero más vergonzoso es que haya sido recibido por Santos y también con los presidentes del Senado de Colombia, Roy Barreras, y de la Cámara de Representantes, Augusto Posada Sánchez.
Por su parte, la canciller colombiana, María Ángela Holguín, en tibia respuesta a las críticas venezolanas, expresó que su Gobierno tratará "de manera directa" los temas diplomáticos con Venezuela. "En aras de mantenernos alejados de la diplomacia de micrófonos que es tan dañina, trataremos este tema de manera directa con el Gobierno Venezolano", dijo Holguín.
El presidente Nicolás Maduro expresaba que tenía información de que "gente de la derecha" opositora planeaba reunirse en un país vecino, que no identificó, "con un personaje siniestro que odia a Venezuela (...) y que está acostumbrado a la violencia" para planificar un saboteo al plan de seguridad lanzado recientemente en Venezuela. Lo dicho por Maduro como hipótesis, se confirmó en los hechos.
El Presidente de la Asamblea Nacional Venezolana, Diosdado Cabello, a través de Twitter, manifestó que “el gobierno colombiano es libre de atender a quien mejor le parezca, pero en el caso de Capriles está atendiendo a un fascista asesino, tanto que nuestro Comandante Eterno le dijo a Santos que evitara descarrilar el tren de las buenas relaciones, ahora Santos le pone un bomba”.
"El pueblo chavista alerta, el pueblo revolucionario alerta, nuestras Fuerzas Armadas alertas porque lo que estamos recibiendo de Colombia con esta visita de Capriles, siendo recibido por el presidente (Santos) es una agresión y yo lo considero así".El periódico La Nación de Venezuela publicó en su versión digital que para Cabello, el viaje del líder opositor a Bogotá "traerá consecuencias graves". "Entendemos que es un plan de la derecha internacional donde Juan Manuel Santos forma parte activa para ponerse a las órdenes del imperio norteamericano", agregó.
Para Diosdado Cabello, Santos “le mete una patada a la mesa recibiendo a alguien que está en contra de la paz de Venezuela". Añadió que esperaría del Gobierno de Colombia "un poquito más de consideración con quienes han hecho tanto por la paz" del vecino país.
Diosdado Cabello dijo que el expresidente Álvaro Uribe, era un "narcoparaco". En su twiter Cabello decía: "El asesino fascista Capriles se va a Colombia a rendirle cuentas y a recibir nuevas órdenes de su jefe, el narcoparaco Uribe".