EL PLAN CÓNDOR SE EXTENDIÓ POR EL CONTINENTE 



FUE UN PLAN PARA ANIQUILAR SUBVERSIVOS 




Un documento desclasificado de la CIA fechado el 23 de junio de 1976 explica el surgimiento del Plan Cóndor: "a principios de 1974, agentes de seguridad de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia se reunieron en Buenos Aires para preparar acciones coordinadas contra objetivos subversivos". Luego se integrarían Brasil, Perú y Ecuador.

Fue el epicentro del operativo, y el país donde la represión contra nacionales y extranjeros alcanzó mayores dimensiones, con 30.000 desaparecidos según algunos organismos de derechos humanos. La secretaría de DDHH indemnizó a los familiares de 16.000 desaparecidos.
El exdictador chileno Augusto Pinochet -quien se jactaba de que no se movía una hoja en Chile sin que él lo supiera- nunca admitió su participación en el Plan Cóndor, aunque colaboradores cercanos reconocieron su responsabilidad política al albergar en Chile en noviembre de 1975 una de las primeras reuniones de coordinación para la ejecución del plan.
En 2002 Pinochet perdió su banca de senador vitalicio, fue procesado y detenido por su participación en el Plan, en el juicio por los 75 asesinatos atribuidos a la "Caravana de la Muerte", que recorrió Chile fusilando sumariamente a opositores, tras el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973, pero nunca fue condenado.
Se cree que el asesinato del excomandante en jefe del Ejército chileno, Carlos Prats y su esposa, cometido en Buenos Aires en 1974, fue una de las primeras incursiones de este plan. También el ataque con explosivos en el que en 1976 murieron en Washington el excanciller chileno Orlando Letelier y su secretaria estadounidense Ronnie Moffitt.
La muerte en 1982 del expresidente Eduardo Frei fue calificada de homicidio en 2009 luego de una investigación, procesándose a seis personas.
La dictadura de Pinochet dejó otras 3.000 víctimas.
En Uruguay, en ninguno de los juicios por violaciones de los derechos humanos en la última dictadura hubo procesados por haber participado en el Plan Cóndor, aunque sí hay condenados por asesinatos ejecutados en el marco del plan.
"Lo que hay es militares procesados que participaron del Plan Cóndor, pero los han procesado por desaparición forzada, que tipificaron como asesinato especialmente agravado", dijo a la AFP Ignacio Errandonea, integrante de la organización Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos.
El exdictador Juan María Bordaberry (1973-1976) fue procesado en 2006 como coautor de homicidio especialmente agravado por el asesinato de cuatro uruguayos exiliados en Argentina en mayo de 1976: los legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, y los tupamaros William Whitelaw y Rosario Barredo.
El exdictador Gregorio Álvarez (1981-85) fue condenado en octubre de 2009 a 25 años por 37 delitos de "homicidio muy especialmente agravado" de presos políticos, la mayoría ejecutados tras su traslado clandestino desde Buenos Aires a Montevideo en 1978, en el marco del Plan.
Otro de los casos emblemáticos de la coordinación militar entre las dictaduras del Cono Sur, del que participaron uruguayos, es el de la nieta del poeta argentino Juan Gelman.
La nuera del escritor, María Claudia García de Gelman, fue secuestrada en Buenos Aires en 1976 a los 19 años con siete meses de embarazo y trasladada a Uruguay, donde dio a luz y desapareció. Su hija Macarena Gelman fue entregada ilegalmente a la familia de un oficial policial uruguayo y su identidad original fue establecida recién en el año 2000.
Precisamente por el caso Gelman, la Corte Interamericana de Derechos Humanos condenó en 2011 a Uruguay a investigar los crímenes de la dictadura.
Durante la dictadura uruguaya desaparecieron unos 200 opositores, en su mayoría en Argentina, en el marco del Plan Cóndor.
Los voluminosos "Archivos del terror" encontrados cerca de Asunción en 1992, muestran la participación de la dictadura paraguaya en el Plan Cóndor.
En una operación, los militantes uruguayos Gustavo Inzaurralde y Nelson Santana, que estaban detenidos en Asunción -donde habían sido interrogados por el coronel uruguayo Carlos Calcagno- fueron embarcados en mayo de 1977 junto a tres argentinos, José Nell, Alejandro Logoluso y Marta Landi, en un avión de la marina argentina y trasladados a Buenos Aires, donde desaparecen.
Investigaciones posteriores señalan que se trataba del avión personal del comandante de la armada argentina, almirante Emilio Massera, quien viajó con los prisioneros desde la provincia de Santa Fa a Buenos Aires.
"Brasil tuvo un papel poco conocido, pero activo, en la Operación Cóndor", admite la Comisión de la Verdad instalada en 2012 para investigar las denuncias por la presidenta Dilma Rousseff, una exguerrillera detenida y torturada por la dictadura militar (1964-85).
En la página web de la Comisión se reconoce que el Plan incluyó "casos notorios de violencia, prisión, tortura, secuestro y desapariciones dentro y fuera de Brasil".
Hay casos de secuestro y desaparición de brasileños en Argentina, Chile y Uruguay y de argentinos y uruguayos en Brasil. La comisión está oyendo declaraciones de víctimas y sobrevivientes en México, Perú, Argentina y Uruguay. En ocho estados brasileños se han localizado hasta ahora a unos 40 agentes o testigos del aparato represivo que actuaron o presenciaron acciones de la Operación Cóndor.
El grupo también investiga si las muertes de los expresidentes João Goulart y Juscelino Kubitschek estuvieron vinculadas a este plan.
El estado brasileño reconoce 400 muertos y desaparecidos durante el régimen militar.
En Perú, el ex dictador Francisco Morales Bermúdez (1975/80) negó en reiteradas oportunidades que el país hubiera participado del Plan Cóndor.
Sin embargo, un juez argentino pidió en febrero de 2012 su captura por acciones vinculadas al Plan, referidas a la privación ilegal de libertad y tormentos a 13 ciudadanos peruanos en Perú en 1978, quienes habrían sido trasladados a Argentina y alojados en un centro de detención, según una resolución del juez federal Norberto Oyarbide.
La Justicia italiana también había pedido en 2007 la detención y extradición de Morales Bermúdez por la desaparición en Perú de 25 italianos en el marco del Plan Cóndor.
El exgeneral Hugo Banzer, presidente de facto entre 1971-1978, fue sindicado de haber coordinado la lucha antiizquierdista, principalmente con sus pares de Chile y Argentina, aunque él oficialmente negó cualquier relación o vinculación.
Sin embargo, Banzer fue señalado de tener vinculación con la detención en Bolivia y la entrega a militares argentinos en agosto de 1976 de la argentina Graciela Rutilo y su pequeña hija Carla. La madre figuraba como desaparecida, tras su detención el el centro clandestino de detención "Automotores Orletti", en Capital Federal.
El expresidente boliviano Juan José Torres fue asesinado en 1976 en Buenos Aires, en un operativo del Plan Cóndor.
Ecuador comenzó a participar en el Plan Cóndor a partir de 1978, según documentos desclasificados de la CIA.
"El Ejército es responsable por la información de inteligencia y el intercambio de información entre los miembros de la operación (Cóndor). La Armada es responsable por las telecomunicaciones y la Fuerza Aérea es responsable de la guerra psicológica", señala un documento.
Un documento desclasificado de la CIA fechado el 23 de junio de 1976 explica el surgimiento del Plan Cóndor: "a principios de 1974, agentes de seguridad de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia se reunieron en Buenos Aires para preparar acciones coordinadas contra objetivos subversivos". Luego se integrarían Brasil, Perú y Ecuador.
Un documento desclasificado de la CIA fechado el 23 de junio de 1976 explica el surgimiento del Plan Cóndor: "a principios de 1974, agentes de seguridad de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Bolivia se reunieron en Buenos Aires para preparar acciones coordinadas contra objetivos subversivos". Luego se integrarían Brasil, Perú y Ecuador.

Enviado por Enrique Orellana