RECUERDOS EN ROJO Y NEGRO 



LAS TIRANÍAS TIENEN MIEDO A LA LIBERTAD Y A LOS LIBERTARIOS 



Por: Tomas Rodríguez León

“La prisión es el único lugar en el que el poder puede manifestarse de forma desnuda, en sus dimensiones más excesivas, y justificarse como poder moral”.
Michel Foucault.

Las tiranías tienen miedo a la libertad y a los libertarios, por ello llaman terroristas a los jóvenes rebeldes. Su temor es sincero, pero si los
libertarios a más de jóvenes son mujeres, su terror es una certeza. Me
acuerdo de Rosa Luxemburgo.

Con mis primeros borradores de poesía a cuesta, en agosto de 1973 me enfrente a la dictadura militar en las marchas de la FESE, asesinaron a Rosa Paredes y caímos muchos con nuestros huesos a la cárcel “modelo” entre delincuentes y criminales . Tiempo tumultuoso y de fascinación en el cual se era; hippie, comunista o ambas cosas. Los quinceañeros revolucionarios entramos en pelotón a prisión, recibidos con una bofetada contundente en bienvenida y despedidos con un tirón de pelo al piso … después de varios días, al salir, se nos partía el alma al ver a nuestros padres con lagrimas , sin reproche y con infinito amor expresar dolor y aceptación.
Nuestra mala conducta era inapelable.

Después llegaron lecturas de libertad y cárcel en inquietas angustias juveniles…. y en la calle codo a codo fuimos mucho más que dos… “Un militante comunista J Fucick, asesinado por las bestias fascistas, nos dejo para lectura…. Reportaje al pie del patíbulo, mi compañera me obsequió El hombre prisionero de Héctor Agosti… la soledad carcelaria de Tomas Moro me conmovió con su Utopía…. Y todos transitábamos del sueño a la penitenciaria, acusados de sabotaje y terrorismo. La tortura completaba el rito criminal contra la libertad. Necios regresábamos a leer a Sartre en muertos sin sepultura, o a José María Arguedas con el sexto, quienes nos repetían los intentos del escarnio del poder sobre la libertad, solo no para convencernos en la terquedad de la ilusión.

El libro de Regis Debray desde la cárcel, nos recordaba el riesgo consciente de ser seguidores del Che… la historia me absolverá de Fidel nos servía como didáctica fundamental del odio a la opresión, en tanto que…la condición humana de André Malraux… nos hacía sentir la gran prisión de la existencia sin ideal revolucionario. Las cárceles clandestinas del Salvador, destino próximo a nuestra realidad, nos ponía en inminencia al momento de la patria o de la muerte.

Me hice militante del MIR, con Soledad, camine desde el colegio a los barrios, a mirar bien el rostro de los niños, la mueca triste de los olvidados, el hambre secular de los sin nada y fuimos aprendiendo calle a calle el cruel abecedario del garrote…la oficial injustica de cárcel.. Y aprendimos en expedientes que los jueces no perdonan a nadie, el crimen de pensar, de creer en el hombre, libre, total e indoblegable…

Mis hermanos profesor y socióloga de la cárcel, cristianos y comunistas ayudaron a los encarcelados en los años de la tortura Febres Corderista y el
más pequeño de mis hermanos cayó preso en los momentos en que todo joven
atrapado seria un potencial hermano Restrepo.

Entonces escribí:
Terrorista res tu miserable gobernante
Y tu terror no puede…

Pasaron los años, mi hijo y mi sobrino, en el gobierno del malvado Mahuad,
con el señor Guillermo Lasso de gobernador, portando la consigna de la ley
es la ley fueron apresados con un centenar de jóvenes en Guayaquil, sometidos no solo a malos tratos fueron acusados de sabotaje y terrorismo. Guillermo Lasso desempolvó la norma en una fatídica instrucción fiscal que la acción de una semana la hizo retroceder. Por las noches mi mujer y yo nos abrazábamos y llorábamos sin dejar de planificar la acción para mañana, por nuestro hijo preso y revolucionario. Mi hijo procesado por sabotaje y terrorismo es ahora un académico profesor de filosofía, comunicación y filología.

Ya en la revolución ciudadana mi hija menor de edad no se libro de la cárcel, con un grupo liberatorio salió a pintar paredes inmaculadas y regeneradas.
Familia comunista, mirista y revolucionaria, genéticamente reproduce la subversión por sus venas, en litigio eterno contra el poder y la farsa reproduce la utopía en una conducta de insumisión que escapa del control y el terror del estado.

La cárcel símbolo perverso del odio a la libertad… ronda la vida de todo revolucionario, pero la cárcel será siempre un motivo de honda solidaridad. Mi admiración a los jóvenes de Luluncoto, todo mi respeto y ternura a las dos chicas aun detenidas y a sus padres. Las miserias de los gobernantes expresando terror y terror ejerciendo, solo son, impotencia traducida en escarnio y dolor de una respuesta autoritaria en finitud.

Siempre fui Luluncoto, lo sigo siendo y seré Luluncoto hasta la muerte