GUAYASAMIN CONVOCA A TODAS LAS VOCES 



CAPILLA DEL HOMBRE CUMPLE DIEZ AÑOS 



Rodrigo Santillán Peralbo

Desde lo alto de su inmortalidad, Oswaldo Guayasamín vuelve a convocar a todas las voces de nuestra América mestiza para celebrar los primeros diez años de la Capilla del Hombre, monumento arquitectónico ubicado en el barrio Batán Alto de Quito.
Esta Capilla ideada y diseñada por el maestro para pintar “la tragedia de la humanidad”, rendir homenaje al hombre y su trágica historia en América Latina, por sí misma es un símbolo de lucha y resistencia. Pero el maestro de los sueños y las esperanzas, de rebeldías y solidaridades, murió antes de ver culminada la Capilla. Sin embargo, ahí está ese monumento gracias a la persistencia y tenacidad de sus hijos Guayasamín Monteverde y de la Fundación Guayasamín encargada de preservar y administrar la obra pictórica que es hoy patrimonio cultural del Ecuador. Ahí están la Edad de la Ira, Guacayñán o Camino del Llanto o Mientras Vivo, siempre te recuerdo o la Edad de la Ternura.
La construcción de la Capilla fue una luz que habría de alumbrar la totalidad de la obra. En 1966 participaron más de 90 artistas en el festival “Todas las voces, todas”, que en este tiempo se reedita para conmemorar los diez años de la Capilla y lógicamente rendir homenaje a la memoria de Oswaldo el visionario de los hombres libres.
La conmemoración del X Aniversario de la inauguración de la Capilla del Hombre se inició con un concierto de gala en homenaje a la memoria de Ariel Ramírez. En el escenario de la Capilla, fue la Misa Criolla la que adquirió nueva fuerza para con alas resurgidas del infinito, volar al espacio como un canto al hombre, a la vida y a la paz.
Fue un concierto ejecutado con maestría bajo la dirección del inmenso músico Damián Sánchez que condujo al Coro del Conservatorio José María Rodríguez de la ciudad de Cuenca. Destacada intervención tuvieron el solista tenor José María Rodríguez, acompañante de Ariel Ramírez, la soprano ecuatoriana Beatriz Gil, la soprano Andrea Chalco, el grupo Arperus de extraordinarias ejecutorias y el pianista ecuatoriano Sebastián Barrera.
Vuelve a la Mitad del Mundo el Festival “Todas las Voces todas” para desde Quito trascender al mundo porque la Capilla del Hombre y su creador Oswaldo Guayasamín merecen el reconocimiento universal desde la poesía, la música y el canto. A ese escenario concurren:
La banda chilena Los Bunkers, el argentino César Isella, el cubano Carlos Varela, el chileno Alberto Plaza, el español Luis Eduardo Aute -que participó en la primera edición del festival; el argentino León Gieco, el nicaragüense Carlos Mejía Godoy, el estadounidense Joan Báez, el argentino Víctor Heredia.
Las voces, ya eternas, del argentino Piero, de los rebeldes chilenos Quilapayun e Inti-Illimani en cada nota esparcida por los vientos están en la Capilla del Hombre. Además, la peruana Eva Ayllón y su voz que se levanta inmensa en cada vals peruano, Ana Belén y Víctor Manuel de exquisita sonoridad española decidieron estar en Quito para cantar a Guayasamín y la Capilla del Hombre. En este acto de arte y cultura están presentes las nostalgias, los recuerdos vivos, las memorias del ayer de nuestra América, tal como así habría dispuesto Oswaldo Gyuayasamín, su guitarra silenciosa, la Vasija de Barro y el pasillo de poemas irrenunciables.

El Festival, es como si todas las voces decidieran venir desde el Viejo Continente para llegar a Quito con el colombiano Cabas, y el eterno Pablo Milanés de la nueva Trova Cubana y la Revolución invencible.
Las voces del Ecuador no podían ausentes en este homenaje al maestro Oswaldo Guayasamín y llegan llegando Margarita Lasso, Pueblo Nuevo y Quimera.

Apenas diez años de la Capilla del Hombre y ya es tan grande e inmortal como su creador Oswaldo Guayasamín.

Parafraseando una línea de la Misa Criolla del argentino-universal, Ariel Ramírez se podría cantar Gloria a la Capilla del Hombre en las alturas y en la tierra; gloria a Oswaldo y a los hombres y mujeres de buena voluntad que amen el arte, la paz y la vida.