DECLARACIÓN DE GUAYAQUIL DE LOS PARTIDOS COMUNISTAS EN CONMEMORACIÓN DEL 15 DE NOVIEMBRE DE 1922  



90 AÑOS DE LA MASACRE DE MILES DE TRABAJADORES 



15 de noviembre de 2.012
Asistimos a la conmemoración del 15 de noviembre de 1.922, Noventa Aniversario de la primera gran jornada de la clase obrera ecuatoriana cuyo corolario luctuoso fuera la masacre de miles de trabajadores, conocida como Las Cruces Sobre el Agua.
El Partido Comunista del Ecuador señala la importancia que a esta conmemoración asistan, en calidad de invitados especiales, delegados de los partidos comunistas del Continente, a fin de iniciar, a nivel de Nuestra América, el conocimiento de las gestas y personajes históricos, emblemáticos del movimiento revolucionario continental.
De igual manera se considera oportuno y necesario el cruce de información y experiencias, de primera mano, sobre las luchas de los partidos comunistas en sus respectivos países, en los actuales momentos, en que en muchos de ellos se viven procesos democráticos y revolucionarios, sin precedentes.
A la invitación formulada asistieron las siguientes organizaciones: Partido Vanguardia Popular de Costa Rica; Partido comunista de Bolivia; Partido Comunista de La Argentina; Partido Comunista de Venezuela; Partido Comunista Patria Roja del Perú; Partido comunista de Cuba; Partido comunista de Uruguay; Partido Comunista Colombiano; Partido Comunista de Brasil; Partido del Pueblo de Panamá, Partido Comunista de Chile y Partido Comunista de Ecuador. Recibimos saludos del Partido Comunista de México. Los asistentes convienen en suscribir esta Declaración de Guayaquil, al tenor siguiente:
Manifiestan el agradecimiento al Partido Comunista del Ecuador por la iniciativa de esta convocatoria, al tiempo que expresan la mayor solidaridad con el pueblo ecuatoriano y su proceso de cambio anti-imperialista y democrático encabezado por el Presidente Rafael Correa Delgado.
Los partidos, a nombre de sus respectivos conglomerados, felicitan alborozadamente al pueblo venezolano y al comandante Hugo Chávez Frías por el grandioso y estratégico triunfo de la Revolución Bolivariana en los comicios del pasado 7 de Octubre.
De igual manera, son de suma importancia el triunfo electoral de las fuerzas de izquierda en las elecciones locales realizadas en Brasil y Nicaragua, país este último donde se consolida cada vez más la Revolución Sandinista en su segunda etapa, producto de lo cual se alcanzó un triunfo electoral en las elecciones municipales este año, cuya contundencia no tiene precedentes en la historia de la democracia a favor de las fuerzas revolucionarias.
Por otra parte, la Revolución Cubana ratifica y fortalece su propio modelo democrático con una participación del 94% de la población en las elecciones de autoridades locales
Se manifiesta el propósito de incrementar las jornadas y campañas por la terminación del infame bloqueo imperialista en contra de Cuba y por la inmediata libertad de los Cinco Patriotas cubanos, antiterroristas, presos injustamente en Estados Unidos. Se reafirma la posición de nuestros pueblos por la soberanía de la Argentina sobre las Islas Malvinas; por la independencia de Puerto Rico, y por el derecho de Bolivia a una salida al mar.
Especial atención merecen las nuevas iniciativas de paz presentadas en Colombia, que reclaman el apoyo, la solidaridad y la vigilancia de los pueblos, en la perspectiva del avance democrático en el continente.
En los hermanos países de Venezuela, Bolivia, Nicaragua, Uruguay, El Salvador, Argentina y Brasil se viven procesos antiimperialistas y de profundo contenido democrático. Se destaca la heroica lucha de la juventud chilena por el derecho universal a la educación, al igual que la sostenida resistencia del pueblo mapuche.
Asistimos a un despertar de Nuestra América que tiene como norte la independencia económica y política del imperio; a terminar con las políticas neoliberales impuestas a través del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, las cuales conllevaron a una profunda crisis social y política, que se manifestó en el saqueo de nuestros territorios por las transnacionales, las privatizaciones de los sectores estratégicos de la economía, la especulación financiera, la concentración de la propiedad de la tierra, el desempleo, el aumento acelerado de la pobreza, la migración masiva de los compatriotas; y la corrupción.
Son cada vez más los países cuyos pueblos deciden con su voto consecuente una nueva forma de existencia. Se dan nuevos marcos constitucionales que tienden a garantizan la independencia nacional y la soberanía nacional frente al imperialismo; a ofrecer a la mayoría de la población, los pueblos nativos y originarios en su expresión genuina; por primera vez en la historia, la realización de sus derechos fundamentales para el buen vivir o sumak kausay; al trabajo, a la tierra, a la salud, la educación y la seguridad social; a garantizar, así mismo, los derechos de la madre tierra. En nuestros países se desarrolla una creciente lucha económica, ideológica y política, constatándose un importante cambio en la correlación de fuerzas a favor de los pueblos. Las fuerzas revolucionarias, van ganando espacio en los parlamentos y demás organismos básicos del poder.
Existen, no obstante, obstáculos que no han permitido aún profundizar en los procesos de transformaciones estructurales como la reforma agraria que al democratizar la tenencia y cultivo de la tierra garanticen plenamente la soberanía alimentaria; o la limitación de la propiedad privada monopólica nacional y/o transnacional sobre los grandes medios de producción.
Los procesos integradores tienen que ver indiscutiblemente con las crecientes posiciones antiimperialistas y democráticas de nuestros pueblos y de gran parte de sus gobiernos. ALBA, UNASUR, MERCOSUR, CELAC, marcan una nueva ruta para el futuro de Nuestra América, en camino al socialismo, con sus particularidades y características en cada país.
Saludamos la nueva y contundente victoria de Cuba en la Asamblea General de las Naciones Unidas que contó con el apoyo de 178 países aislando más al imperio que tuvo únicamente el apoyo de Israel y la pequeñísima Palau, y las abstenciones de Micronesia y las Islas Marshall.
El imperio no deja de conspirar contra esta realidad, y financia, a través de sus agencias y de sus agentes locales, golpes de estado como los materializados en Honduras y en Paraguay; o en los frustrados intentos en Venezuela, Bolivia y Ecuador. Para esto se manipula el tema de la inseguridad, sugiriendo políticas más represivas que incluiría la criminalización de la protesta social; o el tema del narcotráfico o el terrorismo, para justificar su presencia militar en la Región. Importantes sectores populares aún son influenciados por agencias imperialistas como la USAID; y en otros casos son desorientados por organizaciones proclamadas de izquierda, hoy en la misma línea de la derecha pro imperialista.
Los anotados procesos se suceden al tiempo que se agudiza la crisis del sistema capitalista a nivel global; y mientras la agresividad imperial arrasa y amenaza a pueblos enteros como es el caso del Oriente Cercano, sin excluir una guerra de agresión de proporciones mayores. El llamado Primer Mundo está en bancarrota, los paquetazos neoliberales están al orden del día, cunde el desempleo y los recortes del gasto social, salud, educación y pensiones; los trabajadores se lanzan a las calles a defender sus derechos y a proclamar que otra forma de existencia es posible. Se identifica con mayor claridad que el principal enemigo de la humanidad es el imperialismo, y que la única salida para los pueblos, en definitiva, es el socialismo.
Es necesario y posible, en estas circunstancias, proponer nuevas y más elevadas formas de alianzas estratégicas de los sectores antiimperialistas, democráticos y revolucionarios; planteando, en cada caso, un viable programa político de unidad de las izquierdas, más allá de los procesos electorales. Desarrollar la más amplia solidaridad en las luchas de nuestros pueblos a nivel continental; llevar adelante la lucha ideológica a través de la batalla de ideas como la definiera el Comandante Fidel Castro, utilizando todos los medios alternativos de comunicación, a partir del principio martiano de que trincheras de ideas valen más que trincheras de piedra. Rescatar la memoria histórica de nuestros pueblos para que todos los jóvenes conozcan a sus próceres y sepan que, aquí en Guayaquil, en 1829, Simón Bolívar advirtió a la Patria Grande que "los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar de miserias a la América en nombre de la libertad".
Los partidos comunistas se proponen la realización de encuentros regionales y subregionales que desarrollen el intercambio de experiencias y la solidaridad entre nuestros pueblos, y en los cuales nos acompañen otras fuerzas democráticas, revolucionarias y antiimperialistas de Nuestra América.


Dado en Guayaquil 15 de noviembre de 2012.


Partido Vanguardia Popular de Costa Rica.
Trino Barrantes. Presidente.


Partido Comunista de Bolivia.
Ignacio Mendoza. Secretario General.


Partido Comunista de la Argentina.
Alejandro Forni. Secretario General de la Fede.


Partido Comunista de Venezuela.
Oscar Figuera. Secretario General.


Partido Comunista del Perú - Patria Roja -
Rolando Breña. Secretario general.


Partido Comunista de Cuba.
Yudyth Rivera. Departamento Internacional
CC. Parido Comunista de Cuba.


Partido Comunista de Uruguay.
Daniel Coira. Secretario de Relaciones Internacionales.



Partido Comunista de Colombia.
Jaime Caicedo. Secretario General.


Frente Sandinista de Liberación Nacional.
Carlos Fonseca. Secretario de RR.II.


Partido Comunista de Brasil.
Ricardo Alemao. Secretario de RR.II.


Partido del Pueblo de Panamá.
Moisés Carrasquilla. Coordinador de dirección política.


Partido Comunista de Chile.
Eduardo Cepeda. Delegado PCCH.


Winston Alarcón.
Secretario General del Partido Comunista del Ecuador.