CONSULTORIO ÉTICO DE LA FUNDACIÓN PARA EL NUEVO PERIOLDISMO 



LOS ROBOTS HACEN LO QUE EL PERIODISTA NO DEBE HACER 




Xavier Darío Restrepo
MEDIACIONES/CIESPAL

Identidad periodística

Mensaje
Los robots, lo mismo que el llamado periodismo ciudadano- tienen una aplicación provechosa para los periodistas profesionales: están poniendo en evidencia actividades que, aunque usualmente desempeñadas por los periodistas, no son esencialmente periodísticas. En otras palabras, los robots hacen y muestran lo que el periodista no debe considerar esencial para su profesión.

Cualquiera tarea que puede ser hecha mecánicamente, con técnica de robot, no es de la esencia de la profesión. El periodista acostumbrado a esas tareas – que son las que cumple el robot o el periodismo ciudadano-está lejos de la esencia de la profesión.

Esta comprobación lleva a una segunda que es la respuesta a la pregunta: ¿y cuál es esa esencia de la profesión?

Como ya lo decía Pulitzer, el periodismo no es solo dar noticias. En efecto, es mucho más que eso, de modo que ningún avance tecnológico podrá reemplazar al periodista que hace entender la información, que la ubica dentro de un proceso, que sabe destacar sus proyecciones y que la convierte en un estímulo para la participación. Son actividades que el periodista desarrolla en la medida en que informa para cambiar algo todos los días, y para convertir a sus receptores en conciencia de la historia diaria. Estas tareas, nada rutinarias, se están destacando merced al apremio (para algunos, amenaza) de las nuevas tecnologías.

Documentación

¿Cuáles son las claves que nos hemos trazado para los próximos pasos que estamos dando? Mejor dicho: son presupuestos que siempre estuvieron en nuestros planes, pero que ahora l! os enfatizamos aún más.

El primero es mantener vivos los principios y los valores de la profesión y de la organización; segundo, tener la consigna siempre presente de creatividad e innovación permanente. Y en este sentido es clave el trabajo de los periodistas de la redacción central, de la redacción off line y de la redacción on line. Creo que estamos en un momento de una impresionante y nunca vista transformación de los medios. Y somos los que trabajamos en los medios, los periodistas, los que debemos inventar estos nuevos caminos que vamos a recorrer. Más que asustarnos, bloquearnos o deprimirnos tenemos que sentirnos inventores. Y tenemos la capacidad para hacerlo.

Esa veta de creatividad estaba más enfocada en la edición de cada día. Ahora tenemos que mirar con una perspectiva mayor y tenemos que desarrollar ambientes donde se puedan trabajar, sobre todo, nuevas ideas que se puedan aplicar.

Hablando de inventar, yo busqué la acepción de inventar en el diccionario y había dos acepciones d! e connotación positiva y dos de connotación negativa. La negativa: “fingir hechos falsos”, “levantar embustes”. En general cuando se dice que los periodistas inventan, la gente se refiere a estas cosas. Estamos trabajando para que los periodistas inventemos, que corresponde a las primeras acepciones o sea “hallar y descubrir algo nuevo o no conocido. “Dicho de un poeta o de un artista. Hallar, imaginar, crear su obra”. En eso estamos.

Guillermo Cullel en Desafíos del periodismo Real. Clarín, Buenos Aires. P 122
Independencia al informar

Mensaje
Nadie más que el reportero puede saber la solución del problema; y en esto nadie puede reemplazarlo. Por eso es conveniente tener claros estos principios antes de tomar una decisión: 1. Un periodista está al servicio, primordialmente, de los receptores de sus noticias y estos pertenecen a todos los partidos. La patria no es un grupo político, ni un funcionario, es toda la población y es deber patriótico darles a todos una información independiente, que puedan creer, y que les sirva para escoger libremente su candidato. 2. El periodista hace información, no propaganda. Cuando el periodista se vincula a un grupo o partido, fatalmente convierte la información en propaganda del grupo o partido en que se enlistó. 3. El periodismo, por definición, es universal, o sea abierto a todas las opiniones, grupos o partidos. Sólo así puede hacer una información libre y merecer la credibilidad de todos los receptores de su información. 4. Un periodista debe tener una opción política personal, pero ésta no debe determinar la orientación de sus noticias, por tanto, debe mantenerse como asunto personal, no profesional.
Documentación
Idealmente el periodismo debe ser escéptico frente al poder y no ser crítico según el color político o ideológico de quien ostente el poder. Debe mostrar los datos de la realidad porque los gobiernos y los partidos tienden a producir y creer en sus realidades. Debe investigar los pliegues del gobierno, porque el poder invariablemente mantiene lugares oscuros. Debe poner la lupa sobre problemas que necesitan atención pública y no justificar la noticia según la rezón partidaria. Debe estimular a los ciudadanos a conocer lo que ignoran en vez de confirmar sus preocupaciones militantes. Debe incrementar las oportunidades para la expresión ciudadana y de las organizaciones civiles y no ser ventrílocuo de quienes están rodeados de micrófonos. Debe marcar los errores y olvidos de cualquier oficialismo y no ayudar a cubrirlos cualquiera sea la justificación. Como destacó Walter Lippmann ”sin periodismo crítico, confiable e inteligente, el gobierno no puede gobernar”. El mejor periodismo no es aquel que marcha encolumnado detrás de un partido o gobierno. Que el periodismo mantenga distancia del poder no implica que jamás indique aciertos oficiales, o tenga convicciones y posiciones claras sobre determinados asuntos. La diferencia de informar sobre la base del compromiso con principios democráticos – igualdad de derechos, tolerancia a la diversidad, respeto a la diferencia de opiniones, acceso a oportunidades de expresión, rendición de cuentas, transparencia en el uso de los recursos públicos, participación amplia, o la adhesión a gobiernos de turno y plataforma partidarias.
Silvio Waisbord: El error de la prensa militante. La Nación de Costa Rica, 12-01-11
Deberes con la fuente, responsabilidad

Mensaje
De hecho se han dado dos respuestas diferentes a situaciones parecidas:

a) Bajo el supuesto de que el pacto con la fuente quedó roto cuando dijo públicamente lo contrario de lo que había informado en la entrevista, hay periodistas que han optado por revelar el nombre de la fuente y aclarar la verdad de la información.

b) Otros periodistas prefieren no hacer uso de la libertad que les da el rompimiento del acuerdo con la fuente y mantienen la reserva de su nombre para que otras fuentes, ante el respeto del periodista por los acuerdos con sus interlocutores, encuentren un motivo para confiar.

Prefiero es! ta segunda actitud que favorece a los lectores, que son los beneficiados con el aporte informativo de las fuentes.

Cabe preguntar, en el caso, si hubo confirmación de los datos proporcionados por la fuente, antes de la publicación de la noticia. Esta, que es una práctica que debe observarse con todas las fuentes, ahorraría situaciones enojosas como la descrita en la consulta.

Documentación

Los lectores del New York Times demandan saber lo más posible sobre las fuentes de nuestra información y por qué esta amerita su confianza. Por esta razón durante largo tiempo hemos sostenido el principio de identificar a nuestras fuentes con nombre y título y cuando esto no es posible, explicamos porqué consideramos con autoridad a estas fuentes, por qué las mismas nos hablan y por qué nos han pedido confidencialidad. Las pautas sobre limitación del uso de fuentes no identificables han aparecido en varias ediciones de nuestro manual de e! stilo, y además en la guía en el uso de descripciones informativas c uando hacemos uso de dichas fuentes, incluyendo el más reciente como nuestra Declaración de Integridad.

En los últimos meses los lectores y nuestros colegas nos han pedido más garantías con respecto a la información publicada – que prestemos atención a nuestras propias pautas y que seamos responsables en el uso de las mismas.

El uso de fuentes no identificables se reserva para situaciones en las cuales el periódico no puede publicar de otra manera información que considera confiable y de importancia noticiosa. Cuando usamos tales fuentes, aceptamos una obligación de no solo convencer al lector de la confiabilidad de éstas, sino también de transmitir cuál es la motivación de las mismas, es decir dejar saber al lector tanto como sea posible si las fuentes tienen un punto de vista claro sobre el asunto en discusión.

En entrevistas de rutina, que son la mayoría de las que hacemos, el anonimato no debe ser automático o una co! ndición asumida. En este tipo de reportajes, a la fuente no se le debe ofrecer reserva. Sólo se harán excepciones cuando se trata de historias de alta sensibilidad, en caso de que las fuentes encontradas puedan ponerse en riesgos legales o perder la vida por hablar con nosotros. Estas excepciones ocurrirán en acercamientos con autoridades oficiales que por motivos políticos no debe figurar en las atribuciones. En estos momentos podemos ofrecer anonimato, una manera de hacer un contacto telefónico, obtener una entrevista o enterarnos de un hecho. En dichos casos el reportero debe presionar a la fuente, luego de la conversación, para dar formalmente la información de contenido noticioso. Siempre que el anonimato sea concedido, este debe ser sujeto de negociaciones enérgicas para acordar el uso de una terminología que le diga al lector tanto como sea posible sobre la posición y motivación de la fuente, sobre todo si la fuente tiene conocimiento de primera mano de los hechos
De la página web del New York Times: www.nytco .com/company-properties-times-sources.html