DE CUANDO EL “IMPERIO” SE DOBLEGÓ EN SAIGÓN 



ESTADOS UNIDOS PERDIÓ LA GUERRA Y ABANDONÓ VIETNAM 




En abril de 1975 se produjo la evacuación de las tropas norteamericanas del país asiático, poniendo fin a una larga guerra que generó protestas en el seno mismo de la sociedad estadounidense, y que ha sido analizada desde el cine, la literatura.

Ángela Portilla Caballero


Cuando en abril de 1975 el tanque T-54, número 843, derribó la verja que protegía el irónicamente denominado Palacio de la Independencia, en Saigón, y días antes funcionarios, civiles y militares de la embajada norteamericana habían tenido que huir, despavoridos, de su sede diplomática ante el avance de las tropas vietnamitas; y cuando esas imágenes fueron transmitidas por las estaciones televisoras y publicadas en los diarios internacionales, el mundo supo que el imperio más poderoso del mundo había sido derrotado por un pueblo sencillo que, por fin, podía vivir en paz, luego de más de una década de lucha.
Pero, ¿cuáles eran los antecedentes históricos de estas imágenes y por qué un país como los Estados Unidos había venido a librar una guerra tan lejos de su territorio?
Con el nombre de Indochina se conocían los territorios que correspondían a: Vietnam (Tonkín, Annan, Cochinchina), y Laos y Camboya, que habían estado, desde el siglo XIX, bajo la dominación francesa. Para 1940, en plena Segunda Guerra Mundial, Japón invade Indochina, lo que provoca que movimientos nacionalistas de dichos países, que ya existían desde el coloniaje de Francia, se unan en un solo movimiento, el Viet-minh, liderados por Ho Chi Minh. Con la derrota de Japón, este movimiento proclama el nacimiento de la República Democrática de Vietnam, en septiembre de 1945. Esto ocasionó la respuesta de Francia que, de inmediato, envió tropas con el propósito de restablecer la soberanía francesa en la nueva república, para lo cual establece en el trono al antiguo emperador Bao Dai, quien presidiría un gobierno títere de Francia.
Ante esto, el Viet-minh, apoyado por China comunista, logra vencer a los franceses, quienes se ven obligados a negociar y a firmar, en 1954, los Acuerdos de Ginebra, por los cuales se les reconoce la independencia a Laos y Camboya, mientras que Vietnam queda dividido: el norte, bajo el control del Viet-minh y su capital, Hanoi; y, el sur, con Saigón como capital, quedaría en manos de nacionalistas anticomunistas. Estos acuerdos contemplaban también la realización de elecciones que reunificarían el país en dos años. Los sufragios no se efectuaron nunca y más bien las luchas continuaron. Y estas zonas no tardaron en estar en el medio del conflicto Oriente-Occidente.
En 1955, Bao-Die fue depuesto como resultado de un referéndum y se proclamó la República de Vietnam del Sur con Ngo Dinh Diem como presidente, quien se negó a convocar a elecciones para la reunificación. Estados Unidos ayuda a Vietnam del sur para a crear un ejército de doscientos mil hombres equipado con la tecnología más avanzada del momento y con la construcción de supercarreteras y pistas militares.
Mientras esto ocurría, cientos de simpatizantes del Viet-minh, que habían emigrado al norte, comenzaron a regresar a Vietnam del sur, conformando el Vietcong (Vietnam rojo) que creó luego el Frente de Liberación Nacional (FLN) como su brazo político con sede en Hanoi. Para 1959 la oposición al régimen de Diem crece y se ve reflejada en huelgas, resistencia de los campesinos y lucha armada promovida por el FLN.
La guerra especial
La intervención a Vietnam del Sur se da con la llegada a Saigón de los primeros soldados norteamericanos, enviados, supuestamente, como un aporte a la estabilidad del régimen y no como fuerza de guerra. Con ello los Estados Unidos están inaugurando una nueva forma de enfocar los conflictos. La denominaron “guerra especial” y estaba basada en un concepto inédito de neocolonialismo para aplicarse en países pobres, recién independizados y con un desarrollo político escaso; y, por lo tanto, según ellos, presa fácil del comunismo. La potencia mundial apoyaba al gobierno “legítimo”, suministrando dinero, armamento, instructores militares, pilotos, aviones. Todo esto era presentado como un signo de cooperación para que los pueblos del mundo pudieran vivir en paz y libertad.
Diem, ante la realidad de la invasión a su país, intentó revertir la situación, pero no obtuvo respuesta, debido a la impopularidad de su gobierno. En 1963, un golpe de estado militar lo depone. Esto produjo una tormenta política que se calmó con la formación de un Consejo Director Nacional presidido por el militar Nguyén Van Thieu. Pero el Vietcong aprovechó el desorden para avanzar en Vietnam del Sur. Este avance logró que Estados Unidos pasara de la “cooperación” a la acción.
La guerra directa
El presidente norteamericano, Lyndon B. Johnson, en respuesta a un ataque de sus barcos por tropas vietnamitas, ordena en 1964 el bombardeo de Vietnam del Norte y el desembarco masivo de tropas norteamericanas. Estos dos actos marcan el fin de la “guerra especial” y el comienzo de la “guerra directa”.
La contienda que se desató fue una de las más desiguales del mundo contemporáneo: el país más poderoso del mundo tuvo en el pueblo vietnamita un amplio laboratorio donde probar nuevas armas y sustancias químicas, cuyos efectos se sienten, todavía, en el Vietnam de hoy. Sin embargo, aún con toda la sofisticación en armamento y las miles de tropas desplegadas, nunca lograron someter a los rebeldes de Vietnam del Sur, ni consiguieron que los del Norte dejaran de prestar ayuda al FNL.
Los ataques solo consiguieron espolear un sentimiento nacionalista que se tradujo en una resistencia feroz de los vietnamitas, con miles de bajas entre los soldados norteamericanos. Esto, paradójicamente, originó que, a miles de kilómetros de distancia, los estadounidenses organizaran multitudinarias manifestaciones en contra de la guerra.
En 1968, EE.UU. admitió que la guerra estaba perdida y el presidente Johnson anunció el cese de los bombardeos sobre Vietnam. En mayo se iniciaron en París las conversaciones de paz que fracasaron porque tanto el Vietcong como Vietnam del Norte pedían la retirada de los norteamericanos de Vietnam del Sur. La guerra continuó varios años más.
Por fin, en enero de 1973, Hanoi, Saigón y el Gobierno Revolucionario Provincial (establecido en una parte de territorio de Vietnam del Sur por el FNL) firmaron los acuerdos que determinaban el fin de la guerra y la evacuación total de EE.UU.
No obstante la retirada estadounidense, la guerra continuó por dos años más, hasta que en abril de 1975 se produjo la toma de Saigón y la unión del Norte con el Sur, hechos que derivaron en la victoria total del FNL y la derrota de los Estados Unidos. Exactamente un año después se proclamó la República Socialista de Vietnam.