REPUDIO A LAS CUMBRES DEL G-8 Y OTAN 



ESAS CUMBRES SON UNA AMENAZA PARA LA HUMANIDAD 




El Tribunal Dignidad, Soberanía y Paz contra la Guerra y el Comité Independencia y Soberanía para América Latina -CISPAL-, reunidos en Quito-Ecuador, el pasado 8 de mayo de este año, ante la realización en Chicago y Camp David de las Cumbres del G-8 y de la OTAN, repudia enérgicamente las deliberaciones de esos poderes mundiales porque se constituyen en un grave peligro y latente amenaza para la paz, independencia y soberanía de pueblos, Estados y naciones.

En esas Cumbres se delinean las nuevas agendas de dominación, y estrategias y tácticas intervencionistas con el objetivo de ejecutar nuevas acciones depredadoras, agresiones económicas y guerras “humanitarias” en perjuicio de nuestras patrias, y para beneficio del sistema financiero y económico que ha desatado la peor crisis del capitalismo que no tiene por qué ser pagada por los pobres de la tierra.

Cada vez que se producen esas Cumbres, tiemblan de pavor los pueblos del orbe, porque saben que desde esos poderes, en cualquier instante y bajo cualquier pretexto, pueden ser intervenidos en “defensa de los derechos humanos, las democracias y las libertades”, precisamente para acabar con la soberanía, independencia y libertades de los Estados sojuzgados.

Las grandes potencias con la OTAN que es la fuerza militar más poderosa de la tierra, son una amenaza para la humanidad. Europa vive una verdadera guerra económica que puede acabar con la zona euro. Se ha demostrado que las crisis del capitalismo pretenden ser superadas con nuevas guerras de agresión. Los Balcanes, el Oriente Medio y África: Libia, Sudán, Somalia, Palestina, Irak, Afganistán, Siria, Irán, son pocos ejemplos de cínico intervencionismo.

En América Latina los golpes de Estado y la imposición de dictaduras sanguinarias vinieron del Norte. En las Malvinas argentinas, la OTAN instala una base militar en contra de las declaraciones de que América Latina es una zona de paz, libre de armas de destrucción masiva: químico-bacteriológicas y nucleares.

El derecho a la vida, la vigencia de la paz, el respeto al principio universal de la no intervención en los asuntos internos de los Estados soberanos, exigen la inmediata salida de las bases militares yanquis y de la OTAN de los territorios de América Latina y el Caribe.
Ante las continuas agresiones yanquis y de sus aliados, el Tribunal y el CISPAL se permiten convocar a las organizaciones fraternas y amigas, a las organizaciones y movimientos sociales y populares de nuestra América Latina y el Caribe, a desarrollar todas las acciones legales y pacíficas, marchas y movilizaciones, foros, mesas redondas y debates que posibiliten la toma de conciencia de nuestros pueblos para rechazar la presencia de bases militares que son fuente de provocaciones y desestabilizaciones, de sometimiento y procesos de neodominación y neocolonización.
Informan que fue la movilización del pueblo ecuatoriano la que expulsó a la Base Militar de Manta- Ecuador, (FOL) que fue el principal centro de espionaje electrónico con tecnología satelital del Pentágono en América del Sur. De allí partían cada día, en misiones secretas, los aviones espías Orion C-130 de la Armada de los Estados Unidos.
No más bases militares yanquis.
De El Salvador debe salir la Base Militar Comalapa, de Honduras la Base Soto Cano, de Costa Rica la Base Militar Liberia, de Colombia las bases militares que operan en su territorio: Larandia, 3 Esquinas y otras que sirven para la ejecución de los planes Colombia y Patriota y, eventualmente, para agredir a Venezuela, de Perú las Bases Militares de Iquitos y Nanay, de Paraguay la Base Mariscal Estigarribia.
Del Caribe la Base naval de Guantánamo de Cuba, de Puerto Rico la Base de Vieques que aún usa el Comando Sur para muchas de sus actividades anteriores, de Aruba la Base Militar Reina Beatriz y de Curazao la Base militar Hatos.
Recientemente construyó en Chile el Fuerte Aguayo y en Argentina pretende instalar nuevas bases militares.
La OTAN instala en las Islas Malvinas de Argentina una moderna base militar.
Las Cumbres reunidas en Chicago y Camp David demandan de la conciencia política antiimperialista, la inmediata denuncia referida a que los gobiernos de las grandes potencias, al servicio de sus Multinacionales, creen que el mundo es su mercado particular y las naciones y Estados sus fuentes de recursos a los que hay que depredar y atracar con el uso de OTAN, como el gran ejército del Capitalismo que no conoce de límites éticos y peor de los principios del Derecho Internacional.
Esas Cumbres se reúnen en medio de la irresoluta crisis del capitalismo que, en esencia, son fuente de conflictos en sus propios pueblos y causa de nuevas agresiones militares, económicas y políticas.
Ante esta dinámica guerrerista que desata agresiones militares imperiales nuestros pueblos tienen la obligación moral de decirles: ¡Basta! Las guerras intervencionistas son un “retrocesos civilizatorio, que ignora y desprecia todo tipo de valores democráticos”, que ofenden a los derechos humanos y acaban con las libertades.
Las organizaciones y movimientos sociales y populares, las organizaciones intelectuales, sindicales, estudiantiles y de mujeres “están llamados a reaccionar, a rebelarse con energía, unidos a tantos pueblos y sectores populares que en el mundo ejercen la Resistencia, activa y pasiva, contra la fuerza de las armas o contra el saqueo de sus propios recursos, contra la represión social y política, o contra la domesticación de las conciencias”.
La concienciación de los pueblos sobre el hondo significado de la soberanía e independencia decidirá el fin de las bases militares yanquis en nuestra América Latina y el Caribe.

Siempre se debe pensar en que la fuerza de la lucha de los pueblos es superior a la fuerza de la sinrazón de las armas.

TRIBUNAL DIGNIDAD, SOBERANÍA Y PAZ CONTRA LA GUERRA
COMITÉ INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA PARA AMÉRICA LATINA
Correo electrónico: tribunalpazecuador@yahoo.com