DE MINAS Y LUCHAS POR LA VIDA… 



EL FANATISMO DAÑA LA RAZÓN 



NORBERTO GANCI

Estoy convencido que el fanatismo, por el motivo que sea, daña terriblemente la razón, perjudicando ostensiblemente cualquier posibilidad de análisis; sencillamente es la muestra cabal de una de la más graves estupideces humana…

Seguramente habrá en estos momentos terribles discusiones en torno de los acontecimientos que salpican con balas de goma, palos, piedras y autoritarismo gran parte de la geografía de nuestro país… Y en medio de esas discusiones, los oportunismos y oportunistas a la orden del día y de las problemáticas sociales, se hacen presentes en los escenarios en donde, lo que debería prevalecer sería la razón y la imposición de justicia…justicia en su máxima expresión, esa que vela por la seguridad y el bienestar de la sociedad en su conjunto, y no en beneficio de unos pocos…

Todo motivo es válido a la hora de procurar denostar al que está detentando el poder conferido por el voto popular, más allá de los inconformismos… y ya lo hemos experimentado oportunamente cuando el denominado conflicto del campo, que no fue otra cosa que el malestar de los gordos agrosojeros que sintieron les tocaban sus abultadísimos bolsillos…

Hoy el tema minero está tocando un nivel sumamente delicado, más allá que desde el 2005, desde nuestros espacios, lo venimos tratando, denunciando… Hoy parece “oportuno” para algunos, dedicarle algunas líneas al tema…

Lo cierto es que multinacionales, compañías pertenecientes a los más altos poderes del planeta, están provocando, desde hace décadas, una de las mayores expoliaciones, no sólo de Argentina, sino de casi todo el continente… Otra forma de colonialismo rapiñero que, no sólo roba, sino que además contamina, provoca éxodos y desertificaciones…

Desde la década del noventa, época tan nefasta por tanto vendepatria devenido en presidente, ministros y otros etc., se orquestó todo el andamiaje que no se pudo concretar en el periodo de la dictadura cívico-eclesiástico-militar; respondiendo a rajatabla, todas las “imposiciones” que procuraban la otra forma de dominación, exterminio y remplazo para sostener la matriz de dominación…

Mientras tanto, en las rutas, las calles, los campos, las luchas desiguales: por un lado la feroz represión con gases, balas de goma, de las otras y por el otro, piedras, palos y puteadas, al mejor estilo Intifada Palestina, dejando el doloroso saldo que marca con sangre y moretones (cuando menos) la imbecilidad vestida de autoritarismo…

La ausencia del Estado en su faz jurídica, en defensa de las libertades sociales, civiles, y en defensa del derecho a manifestarse, daña en grave medida la imagen que podemos tener de esa señora con balanza y ojos aparentemente vendados…

El Estado, el Gobierno que fuera elegido por el voto popular en las urnas, parece no tomar conciencia, o si, de la gravedad de los hechos que se están produciendo; y pareciera que se está mirando otra historia… Parece que la General Paz sigue siendo el límite de las miradas gubernamentales a nivel nacional…

La cordura que se reclama para discutir un tema tan delicado como el minero, creo, primero debería plantearse desde la derogación de las leyes provenientes de la época del menemato, que promueven las explotaciones mineras a cielo abierto, consideradas hoy como perjudiciales…; y desde allí sí discutir en forma adulta qué tipo de minería es menos perjudicial para nuestros recursos y nuestra gente…

Pero la discusión no aparece, nadie parece, desde los espacios de poder político, tener el gesto hidalgo de promover el diálogo, evitando tanta detestable represión y abuso…

Una realidad que no se puede tapar, como la imagen del sol con una mano, es la aún no desterrada práctica feudal en casi todas las provincias de nuestra Argentina… Y ésta práctica, con historia tan lejana como los tiempos de la conquista, a pesar de los maquillajes, sigue siendo la misma, con los mismos métodos intimidatorios, violentos…

El sometimiento continuo del considerado vasallaje. Los siervos de la gleba de estos tiempos, subsumidos en el despojo permanente de sus derechos…

El Estado sigue ausente, o lo que es peor, se manifiesta con discursos que pretenden la conciliación, cuando ésta no es posible por tanta bala y palo contra el pueblo, y tanto robo de nuestros bienes y recursos…

Ya no es posible el diálogo.

Es urgente una intervención que promueva la defensa de nuestras riquezas y de nuestra gente. Si ello es enfrentarse a los poderes imperiales del planeta, bueno, habrá que enfrentarse y no continuar arrodillando el orgullo popular…

Hay entre tanto, hay un silencio preocupante, dudoso, desconcertante… Los monopolios mediáticos reproduciendo, casi de manera desapercibida, como al pasar, los sucesos padecidos por los asambleístas. Las organizaciones políticas pro-gobierno, guardando también una actitud de “mesura”, al no manifestar absolutamente nada; como si no estuviese ocurriendo absolutamente nada…

El enfrentarse al poder imperial dominante el en planeta, no es poca cosa, requiere no sólo de convicción, sino además de una actitud valiente, decidida y heroica. No son muchos los que pueden ostentar algunos de esos valores...

La diferencia que se presenta en este tema tan “complicado”, es el relacionado con las complicidades que parecen difusas, pero que están minando cualquier posibilidad de resolución. Es el poder real al que nos enfrentamos.

Es el poder económico-financiero-militar que domina el planeta al que nos enfrentamos. No son los gordos agrosojeros que cortan rutas.

Es la posibilidad de una invasión a gran escala lo que está en juego.

Las armas y la tecnología que sostiene el aparato asesino militar en el planeta, depende de estas explotaciones que, ¡qué casualidad!, son llevadas adelante por “empresas” anglo-canadienses…las mismas que responden a los piratas colonizadores mundiales…

Nada es casual ni inocente, nada de todo esto es accidental. Hay un delicado hilo, tan delgado que se puede cortar con la menor brisa. Una muestra para saber de qué estamos hablando: Honduras…

Es el poder real, avasallante y contundente con el que nos estamos enfrentando…y con discursos y buenos deseos sólo desperdiciamos tiempo y oportunidades.

Los pueblos pueden decidir si enfrentarse, contundentemente al poder global, de una vez para defender el derecho a la vida, o seguir siendo sometidos al poder imperial como desde hace siglos…la decisión es nuestra…

¿Seremos capaces de tanto “arrojo”?...

Sería maravilloso poder comprobar que mucho ha cambiado en nuestra historia, y que el pueblo, al lado de sus gobernantes, van camino por recuperar aquella dignidad robada.

Sería maravilloso lograr que esta tierra nos sienta dignos por defenderla y recuperarla para nosotros, nuestro pueblo, originarios, campesinos, trabajadores, todos…

Sería maravilloso ver a los considerados líderes, del lado del pueblo, impidiendo que más sangre se derrame, como los sueños y las ilusiones…

Sería maravilloso que algo de ello ocurriera…
Que así sea…

NORBERTO GANCI –DIRECTOR-
El Club de la Pluma
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