POPULISMO Ó JUSTICIA SOCIAL ¿CAUDILLISMO Ó LIDERAZGO PROGRAMÁTICO ? 



LA JUSTICIA ES CIEGA, DIOS NO  



Por : José Sosa

El Populismo es usado como la demagogia, por los políticos de Izquierda ó Derecha, indistintamente, que asumen una posición Caudillista, pero caracterizadas por su aversión discursiva o real a las élites económicas e intelectuales, su rechazo de los partidos tradicionales (institucionales, ideológicas y religiosas), su denuncia de la Corrupción Política por parte de las clases privilegiadas y su constante apelación al "Pueblo" como fuente del poder. Los personajes populistas se caracterizan porque afirman (aparente) enfocarse en el Pueblo y velar por este. El gobierno militar del Gral. Juan Velasco Alvarado (1968-1974), usó el Populismo de Izquierda, pero el Ingº Alberto Fujimori (1990-2000), uso el Populismo de Derecha. Mientras el Dr. Alan García Pérez, utilizó el Populismo de Izquierda (1985-1990), y también el Populismo de Derecha (2006-2011).

El populismo como fenómeno social se liga a procesos de rápida modernización o cambio como una postura crítica ante los distintos grados de desarrollo que estos procesos pueden generar en las diversas clases o regiones de un país (principalmente, por la Centralización de la Economía), y en consecuencia una desigualdad en varios ámbitos de la sociedad. El Populismo se ha usado en política con dos acepciones diferentes; una de ellas tiene un significado positivo (políticas inmediatistas a favor de los más pobres) , pero principalmente se usa aquella con una connotación peyorativa, porque solo alienta a los parásitos sociales, con un Asistencialismo, que genera siempre, solo más Pobreza. Y siempre se recurre a la manipulación directa, como es en el Perú, de los Programas Sociales Masivos, como los Programas de Trabajo Temporal en Obras Comunales ó de Infraestructura, los Comedores Populares Vecinales y las Madres del Vaso de Leche, que solo son caudales de votos electorales, y de portátiles de uso demagógico, como signos de (falsa) prosperidad. .

La Justicia Social, tiene como primer y obligatorio requisito un verdadero LIDERAZGO Programático, para que aplique un conjunto de políticas, para la Equidad Social (que no es Igualdad Absoluta), para el justo equilibrio de las situaciones de Desigualdad Social, que no miden Economías Ricas ni Pobres, producto de la falta de oportunidades para las clases más pobres, que solo producen un gran bolsón de Pobreza y Extrema Pobreza, que no goza de la Prosperidad Macroeconómica, y peor aún, cuando en el caso de las Economías Ricas, cuando sufren graves crisis económicas y financieras, pero las pequeñas élites ricas, se siguen enriqueciendo, mientras las clases medias y pobres, pierden sus empleos y sus hipotecas. EL LIDERAZGO, no se impone de facto, Se gana, identificándose primero con la causa social, con el trabajo, con el ejemplo y con la voluntad de servicio a los demás hacia un objetivo compartido para EL BIEN COMÚN.

La Justicia Social remite directamente al derecho de los sectores más desfavorecidos de la sociedad, en especial los trabajadores y de los excluidos, y al goce de los derechos humanos sociales y económicos, conocidos como derechos de segunda generación, de los que ningún ser humano debería ser privado. Para graficar el concepto suele decirse que, mientras la justicia tradicional es ciega, la justicia social debe quitarse la venda para poder ver la realidad y compensar las desigualdades que en ella se producen. En el mismo sentido se ha dicho que mientras la llamada justicia "conmutativa" es la que corresponde entre iguales, la justicia "social" es la que corresponde entre desiguales.

La Justicia Social está orientada a la creación de las condiciones necesarias para que se desarrolle una sociedad relativamente igualitaria en términos económicos. Comprende el conjunto de decisiones, normas y principios considerados razonables para garantizar condiciones de trabajo y de vida decentes para toda la población. Involucra también la concepción de un Estado activo, removiendo los obstáculos que impiden el desarrollo de relaciones en Igualdad de condiciones, que más bien privilegie la Equidad Social, siempre respetando los méritos propios, sin ninguna discriminación. EL ESTADO, tiene que asumir su rol directo sobre las políticas para la Seguridad Energética, la Seguridad Alimentaria, y la Seguridad Social, para garantizar las mejores condiciones para la Inclusión Social, y para las buenas relaciones CAPITAL-TRABAJO, que solo serán para EL BIEN COMÚN, con los Inversionistas y los Trabajadores satisfechos, para la generación de todos los recursos de Recaudación Contributiva de manera Solidaria, para sustentar los gastos que el Estado, tiene que cumplir para su mantenimiento y para cumplir con todas sus metas de gestión pública, para el Desarrollo de la Economía Nacional, para el Bienestar de su población.

Entre los temas que interesan a la Justicia Social se encuentran la Equidad Social, la Redistribución de la Riqueza, Inclusión Social (Educación, Salud, Seguridad Interna y Servicios Básicos), la Igualdad de Oportunidades, Subsidiaridad del Estado, el Estado del Bienestar, la cuestión de la Pobreza, la Distribución de la Renta, los Derechos Laborales y Sindicales, la Promoción de las Inversiones sanas con respeto al Espacio Medioambiental y la Subsidiaridad del Estado, etc.
La Justicia Social, solo se reduce a una nueva relación armónica CAPITAL-TRABAJO, donde EL ESTADO, No solo cumpla un rol de mediador y facilitador, sino que sea un verdadero catalizador para que la reacción química (CAPITAL-TRABAJO) se realice en las condiciones óptimas (ESPACIO-TIEMPO) para que el efecto físico sea solo BIENESTAR mutuo, y LA INVERSIÓN PRIVADA, se comprometa a nuestro DESARROLLO sustentado . No se puede confundir, demagógicamente, EQUIDAD SOCIAL, con IGUALDAD SOCIAL, porque la Igualdad Absoluta no existe, y mucho menos, con términos como socialistas, comunistas, igualitarios, etc.

En 2007, las Naciones Unidas proclamaron el 20 de febrero de cada año, como Día Mundial de la Justicia Social. José Sosa