NO ESTUVE MUERTO NI TAMPOCO DE PARRANDA 



EN MATERIA DE FENÓMENOS SOCIALES ES DIFICIL QUE SE REPITAN LOS HECHOS 



NO ESTUVE MUERTO NI TAMPOCO DE PARRANDA

Alberto Maldonado S.
Periodista – Ecuador

El 1 de marzo del 2012 ensayaba una de mis lucubraciones sobre una fotografía que publicó aquel día el principal diario sipiano de El Ecuador (El Comercio de Quito) sobre la marcha del Pangui a Quito. Y fue cuando se paró mi computadora (comprada hace un año, con todas las de ley) hasta hoy que puedo ensayar estas letras (en un nueva computadora) para que muchos y buenos amigos (gas) no me den por muerto ni tampoco de parranda.

Recuerdo esa canción porque he debido silenciarme desde aquel día. Como dijo el paisano, “si estuviera muerto, por qué lo negara” Lamentablemente, para muchos, sigo vivo y no colando porque desde hace rato no tomo gaseosas, así me regalen. Tampoco anduve de parranda porque aquello ya quedó para el pasado; aunque, en honor a la verdad, no tengo envidias, ni malas ni buenas, a todos aquellos que siguen por este camino.

Y quería decirlo que, en materia de fenómenos sociales, es difícil que se repitan los hechos, así se trate de los indios. Recordaba, en primer lugar, que yo estuve, allá por los años 90 del siglo 20, junto a otros camaradas (esos sí revolucionarios, o por lo menos de izquierda) recibiendo a los indios que venían de la Amazonía. Me parecía que, en esa ocasión, los caminantes si que eran dignos de ser recibidos, que históricamente los distintos gobiernos del pasado habían cometido una falta gravísima, al tratar de ignorar a este importante sector de la sociedad ecuatoriana. Al fin y al cabo “todos tenemos de mandinga” según el gráfico decir de nuestros antepasados. Por algo, la población mayoritaria de los ecuatorianos es la mestiza, según el último censo de población.

Pero los de ahora (del 2012) no tenían los rasgos ni la imagen de sus antepasados. El mismo hecho de que venían, partes a pie y partes en carro 4por4, que se bajaban de los excelentes automóviles (ya quisiéramos muchos ecuatorianos tener uno) cuando iban a llegar a una población y que dormían a pierna suelta en los mejores hoteles de la localidad. Y, lo más gracioso, que se asperjeaban de un poco de agua en la cara y la cabeza, para decir que venían cansados. ¡Qué diferencia con los de ayer!

Tampoco la nueva marcha (a pie y en carro) tenía por qué preocupar al actual gobierno. Aunque en El Ecuador, de 1966 al 2006, se dieron 7 presidentes (Abdalá Bucaram, Rosalía Arteaga, un ratito, Fabián Alarcón, Jamil Mahuad, Gustavo Noboa Bejarano, Lucio Gutiérrez y Alfredo Palacio) no es tan fácil hacer “revoluciones”; entendidas, por estas, el cambio de gobernantes (No creo que hay ambiente para cambiar al actual, Ec. Correa, que ya ha roto varios records de permanencia en el poder) Por qué otra cosa es hacer una revolución-revolución, al estilo marxista, al estilo Cuba, al estilo de la desparecida URSS. Eso es otra cosa. Y al decir del más grande revolucionario latinoamericano de todos los tiempos (el Comandante Fidel Castro, que sigue vivo en La Habana) en su libro “”La Paz en Colombia” ya no es tiempo de tales revoluciones. Y les recomienda a las FARC colombianas, que se alivien de la carga que les representa los “retenidos” por la guerrilla.

En otras palabras, es muy difícil pensar siquiera, en estos tiempos, en tal posibilidad. Máximo revoluciones populares al estilo Venezuela, Bolivia, Ecuador y, algo, en Nicaragua, en Argentina, en Brasil. Los empresarios de las grandes y medianas empresas, deben dar las gracias al cielo que, por el momento, están fuera de esta clase de revoluciones. Y, según los estudiosos de siempre, gran parte de la caída de la ex URSS se debió precisamente a que se pretendió darle al Estado todas las responsabilidades, habidas y por haber. Y hasta Cuba, que sigue siendo revolucionaria, ha tenido que aprobar una serie de reformas y contra reformas, para subsistir, ya que el capitalismo sigue siendo un gran espejo

Peor, mucho peor, en nuestro Ecuador. Excepto el Ec. Correa y algunos ministros y ministras, no veo muchos revolucionarios, en el propio gobierno. No me hago ninguna ilusión de la llamada Concertación Nacional, que piensa poner en práctica algo que dijo, hace años, creo que el Dr. Andrés F. Córdova: “en Política, y en este querido país, es posible tostar granizo” Claro está que, por el calor, el granizo termina por convertirse en agua amarillenta y de muy mal olor.

Digo esto porque todos tenemos, en algún momento de la vida, esa afición por el Oráculo de Delfos. Pregunto: ¿por qué solo los economistas del desastre tienen derecho a pensar lo peor? En otras palabras, en adelantarse al futuro. Y para el supuesto que los concertados lleguen a un solo candidato (¿el General Moncayo, el banquero Lasso y su sonrisa de oreja a oreja, el inefable e insoportable Lucio, el periodista Carlos Vera o los Prefectos del Azuay o de Morona?) Estoy absolutamente seguro que, tarde o temprano, “las bases” no tardarán en pedir la cabeza del pobre ciudadano que les crea. Esta posibilidad me recuerda al Dr. Velasco Ibarra. En Guayaquil, y con ocasión de uno de los tantos 9 de Octubre, cuando era Alcalde el señor Pedro Menéndez, y los estudiantes guayaquileños, desde luego, pedían su cabeza, preguntó a las bases, el Dr. Velasco. ¿para qué quieren la cabeza del Alcalde señor Menéndez? Y todos estuvieron de acuerdo ¿para qué?

Debo confesar que la asambleísta Lourdes Tibán me resultaba muy simpática, cuando le dijo al Lucio Presidente, con todas las letras, “este es un animal” Pero entonces, doña Lourdes era la indígena que hablaba un castellano a medias y que, por ser una dirigente indígena, se tomaba esas licencias y a todos nos parecía muy graciosa. Pero, de entonces a esta parte, doña Lourdes ha cambiado. Y la Eva Golinger (abogada norteamericana-venezolana) dice que, junto con el asambleísta, señor César Montúfar, anda metida en una ONG (indígena, desde luego) que dispone de mucha plata y que quiso que su marido, el señor Ilaquiche, sea un magistrado de la Corte Nacional de Justicia. Pero, “el malo de Correa” o no quiso o, lo que es peor, consideró que no llegaba a esa nivel. Y don Ilaquiche no fue. Y doña Lourdes al igual que sus congéneres actuales, el señor Montúfar, el coronel Fausto Cobo, y los señores y las señoritas etc. no quieren ni ver ni saber de nada que se parezca a una ley de comunicación, a pesar de que doña Lourdes, hace tres años, fue quien presentó uno de los proyectos de ley. (¿Ya se olvidó?)

Y me pregunto y les pregunto a mis pocos (cas) lectores ¿qué va a suceder si, por esas cosas del granizo, ganaran las elecciones en febrero del 2013? Ya me imagino a los compañeros del MPD pidiendo que les devuelvan “las universidades” y la UNE del Ecuador; y el señor don abogado León Roldós, exponiéndose a que los CP (combatientes populares) le den su merecido, aunque no sea junto a la Facultad de Jurisprudencia. Y al ingeniero Olalla redactando a nombre del Consejo Universitario de la Central, ese simpático e increíble comunicado según el cual el señor Roldós fue el causante de la reacción de los “chinos” (el actual CP) ya que le advirtieron que no vaya a la Universidad si no quería conocer una clínica privada en Quito. En fin.

Y, en esta parte, me acuerdo de un chiste que contaban, en alguna de las cinco presidencias del Dr. Velasco. Que la cosa económica en Ecuador andaba (como siempre) de mal en peor. El Presidente le recomendó al Alcalde, Sr. Menéndez, y a su Ministro del de la Economía (señor Tito Intriago, creo que se llamaba) que le dieran alguna recomendación, para salir de la crisis. Decían que el señor Menéndez pidió una audiencia al Dr. Velasco y a éste, le dijo: Señor Presidente, hemos analizado el asunto económico y no hemos encontrado ninguna solución inmediata. Pero, tenemos una sugerencia. Verá señor Presidente, el Japón le declaró la guerra a los Estados Unidos, perdió y, luego vino el Plan Marshal y ahora Europa y el Japón no solo que han resuelto sus problemas económicos sino que han vuelto a ser países del primer mundo. Así que le recomendamos declarar la guerra a los Estados Unidos. Pero, agregó de inmediato el señor Menéndez; Señor Presidente, tenemos una grave preocupación; ¿Y si le ganamos?

La misma pregunta, me hago para el caso de que los concertados ganen las elecciones previstas para el próximo año. Tendrán que ser magos para atender las “justas demandas” (por algo han de poner la plata) de los pelucones de todo el país, especialmente los de la Junta Cívica de Guayaquil. Desde luego los guerreros de madera (ex social cristianos) reclamarán lo suyo. Y los pocos demócratas cristianos, lo suyo que para eso tienen la capacidad de parecer muchos. Y el doctor Páez y el ex legislador Henry Llanez, igual. Y lo que es peor, los señores de la Conaie y de los indígenas de la sierra central, lo que no tienen. Y en este campo, el asambleísta, señor Kléber Jiménez, demandará que le dejen matar al señor Correa ya que los chapitas no pudieron o no quisieron el recordado 30-S; ¿Y si la señora Tibán le vuelve a decirle al coronel Lucio aquello de animal? ¿Y qué van a hacer el doctor Samaniego y el actual Presidente de la FEUE, Quito, si los camaradas del MPD les reclaman que les devuelvan “sus” universidades, especialmente la Central, y la plata que debieron recibir en años de ostracismo? Y así, por el estilo.

Digo yo, si ese futuro les espera, mejor que no ganen. Que el mono Correa siga no más en Carondelet, y sus gabinetes itinerantes, que para esto está muy bueno. Y que el Max siga no más cobrándoles (o tratando) de cobrarles los impuestos que debían haber pagado los pelucones, hace rato. Y que es mucho mejor que al gringo que han nombrado para que represente a los EE.UU. en este Ecuador, siga no más a la espera de que el senado norteamericano, le dé el visto bueno; porque así “al malo del Correa” le evitan que tenga que declararle persona non grata, como la embajadora Crhisti. Que por eso parece que a los pelucones están más que preocupados y disgustados.

Vuelvo a lo mío; espero que la nueva computadora, me dure, a pesar de que me parece que a la CNT le están metiendo gato por liebre. Y de esta manera, yo pueda asegurar una vez más que “ni estaba muerto ni andaba de parranda”

¡Qué lindo es decir lo que a uno le da la santísima gana, sin tener que rendirle cuentas nadie! Ni siquiera a los gringos que, según una noticia que “se le escapó a la prensa burguesa” por ahí, perdida en páginas interiores, que el gran imperio ya tiene un fichero de cartas y emails de todo el mundo, para saber quien jode y quien no. Yo espero que no me tomen en cuenta, que por algo soy uno más de un país tercer mundista que quiere hacer algo y que la revolución ciudadana, avance, a pesar de que los burócratas, que ahí están, hacen lo posible porque no.