DEFENSA UNIVERSAL DE LA HUMANIDAD 



REPRESIÓN A LA LIBRE EXPRESIÓN EN INTERNET 



Darío Botero Pérez

La represión a la libre expresión en Internet es una prioridad para los potentados que aspiran a controlar a todo el Mundo valiéndose de los científicos venales...
Por fortuna, la herramienta es tan poderosa y los humanos tan inteligentes, que a los depredadores la canallada les está saliendo por la culata, pues la red ha servido como un arma de liberación más que de opresión, como se han estado dando cuenta, lo cual los tiene desesperados.

Entienden que si la Humanidad continúa desarrollando la dinámica de la protesta multitudinaria y lúcida -que halló un gran impulso en las tecnologías de la informática, la telemática y las telecomunicaciones, en particular Internet, y que se desencadenó a partir de la auto inmolación de Mohamed Bouazizi en Túnez, el 17 de diciembre de 2010- pronto hallará las vías del progreso armónico capaz de llevarles el bienestar a todos derrotando las canalladas neoliberales que insisten en precipitar el holocausto final.
La definición de una plataforma de lucha universal, que apoye y complemente las protestas de los pueblos contra las agresiones neoliberales y consumistas, servirá para canalizar las energías revolucionarias del 99% de la Humanidad, superando la aterradora doctrina que está resuelta a acabar con todo a la mayor brevedad, activamente en todas las sociedades jerárquicas sometidas a los postulados del Neoliberalismo, y pasivamente en las que han logrado conservar su identidad al marginarse del depredador e irracional mercado mundial capitalista.

Entre los puntos fundamentales figuran: La vigencia universal de la Declaración de los Derechos Humanos como base mínima de convivencia entre las personas, independientemente de cualquier expresión cultural que los viole y que tendrá que renunciar a seguir haciéndolo si pretende sobrevivir al período antropológico (la Historia) que estamos superando o que nos exterminará si no somos capaces de vencerlo.
La transformación energética urgente, que remplace las fuentes sucias de energía y determine el inmediato desmantelamiento de las explotaciones petroleras, atómicas, agrícolas y hasta hidroeléctricas, dedicadas a la producción de energía a un costo impagable que nos condena a la hambruna universal, pues está acabando con la biosfera a pasos de gigante, como lo demuestran los constantes derrames de petróleo a los que nos quieren acostumbrar como algo inevitable. De ahí que los derrames en el río Pamplonita, en la selva amazónica, en Nueva Zelanda y las costas de Brasil, y en tantas partes más (incluyendo los que surgirán en el litoral cubano que la “revolución” les ha autorizado explotar a los más conocidos, aunque no los únicos, enemigos de la Humanidad, los petroleros culpables del impresionante derrame en el Golfo de México por la BP, que superó en escándalos al del Exxon Valdez en Alaska, hace bastantes años) ya ni escandalicen a los noveleros ineptos. Igualmente, aunque hubo reacciones interesantes frente a las centrales nucleares a raíz del desastre en Fukushima (que tiene como grave antecedente a Chernobyl), otros actores siguen impulsando el desarrollo de semejante engendro mortal, y lo exigen como un derecho cuando es evidente que se trata de un crimen de lesa humanidad. Lo mismo pasa con quienes insisten en inundar inmensos territorios para construir represas que destruyen el equilibrio ecológico a nivel planetario, como la de Asuán, en Egipto, que acabó con las inundaciones fertilizantes del Nilo privando a la especie de una fuente milenaria de alimentos. Una monstruosidad parecida dejó contratada en Antioquia (Colombia) el gobernador saliente, Luis Alfredo Ramos Botero, otro socio de los mafiosos que asolan a Colombia desde hace años, por lo menos desde que Álvaro Uribe Vélez fue el jefe de la Aeronáutica Civil y le brindó un apoyo irrestricto al cartel de Medellín, del que su familia siempre hizo parte. De semejantes consecuencias es la dedicación de las tierras agrícolas a la siembra de agro combustibles... Pero las agresiones no se quedan ahí y el hambre avanza, aunque estamos en condiciones de derrotarlo en todo el planeta si recuperamos el poder y las riquezas para los pueblos.
La renuncia a las explotaciones de los nichos ecológicos dizque para extraer minerales o, adicionalmente, maderas y las especies animales y vegetales que logren sobrevivir, cuando se trata de la depredación de los páramos, las selvas y los bosques. Con tales recursos confían en que, mientras logran desatar la tercera guerra mundial, salvarían de la crisis a las grandes corporaciones transnacionales al servicio del sionismo y sus planes apocalípticos.
La despenalización de todo lo referente a las drogas sicoactivas, pues su criminalización es una vil patraña dirigida a convertir en parias a los países, fundada en el deseo incontrolable de los adictos por sustancias que los gratifican sin perjudicar a terceros, pero por cuyo suministro mueren ingentes cantidades de jóvenes en nuestras republiquetas y, ocasionalmente, algunas víctimas de sobredosis por la mala calidad de las sustancias traficadas en los mercados clandestinos. La intención de culpar de buena parte de los males de la Humanidad a los consumidores de sustancias estimulantes (incluyendo a los ingenuos adictos al cigarrillo) pretende ocultar que se trata de un crimen deliberado y artificial, establecido por los presuntos mojigatos aliados a los criminales que han convertido una necesidad cultural en un delito, cuando el verdadero delito, que viola ostensiblemente los derechos humanos, es la penalización de la práctica atávica, usada por los pueblos para relacionarse con los dioses, según sostienen muchos de quienes tienen esas experiencias.
El desconocimiento de los impostores que pretenden representar a los demás humanos. Esto implica la consecuente supresión de las estructuras jerárquicas mediante las cuales ejercen una dictadura que, a veces, cuando se cumplen las formalidades liberales, llaman democrática. Pero todos los jerarcas, independientemente de su forma de gobernar o de la ideología en que se escuden, están condenados a desaparecer como factores de poder, en la medida en que los pueblos logren ejercer e imponer la verdadera democracia.
La recuperación de la soberanía económica que permita la equitativa distribución de la riqueza entre todos los ciudadanos, de modo que las ansias de consumo tanto como el desarrollo de las habilidades empresariales estén al alcance de todo el mundo, sin depender del capricho de los banqueros ladrones que se han apoderado del poder y las riquezas aprovechando su insostenible monopolio del dinero. Es intolerable la condena a la miseria de las mayorías mientras los desvergonzados banqueros sionistas, a la cabeza de los cuales se hallan los Rotschild, exigen que les paguen sus leoninos intereses para poder aumentar sus ya ilimitadas riquezas, tan mal habidas pero que la Humanidad no está dispuesta a seguir tolerando. Sin duda, la soberanía y la igualdad económica de los ciudadanos exigen la recuperación del monopolio de la moneda para los pueblos y contra los particulares que aprovechan semejante monopolio para envilecer a la especie endiosando a sus peores elementos.

Estas condiciones mínimas constituyen la bandera universal de los indignados. Guiarán las luchas de los pueblos contra los enemigos comunes sin necesidad de crear instituciones ocupadas por “expertos” que suplantan y aplastan a los demás ciudadanos.
Por el momento, la defensa del Ágora Mundial es indispensable y urgente, de modo que constituye una prioridad para todos los que anhelan vivir con dignidad en una sociedad plana de carácter universal y respetuosa de las soberanías de los pueblos y los individuos.
Para aportar elementos de juicio sobre el farragoso sistema consumista, depredador, envilecedor y jerárquico, que nos rige, además del artículo Anonymous promueve Operacion BlackOut" contra la Ley SOPA, aprovecho para anexar un texto que promueve la discusión sobre la arrogancia de los economistas que han impulsado irresponsablemente las medidas destructivas planteadas por la sionista atea y delirante, Ayn Rand, y que hasta los regímenes más “antiimperialistas” han adoptado y defienden como obsesos, engañando a los pueblos con demagogia barata y falaz.