DESMANTELAN A SANGRE Y FUEGO A OCCUPY WALL STREET EN TODO EEUU 



LA ILUSIÓN DE LA DEMOCRACIA 




Durante décadas el pueblo norteamericano vivió bajo la ilusión de que gozaban de democracia...ahora, después dede que ha despertado de los efectos terribles de un capitalismo que se carcome a sí mismo, la sociedad estadounidense de este largo letargo bajo gobiernos que no han sido más que secuaces del apabullante poder financiero de un grupúsculo de mega-ladrones que se han enriquecido expoliando pueblos enteros, incluyendo el país que erróneamente ha sido llamado "el más poderoso del mundo"...no hay tal; en mi opinión lo que ocurre es que dentro del territorio de E.U, habitan miembros de este cartel financiero internacional que invierten millonadas del dinero robado a otros muchos millones de seres humanos, en la producción de armamento sofisticado y otras aventuras belicistas y depredadoras, pero esto NO significa, ciertamente, que podamos hablar de una nación de primer mundo, democrática y poderosa cuando tienen alrededor de 50 millones de marginados y contando...

Patricia Barba Ávila
Radio La Nueva República
Chorompo Gutierrez
Y dónde están los derechos de todo ciudadano norteamericano viviendo en los Estados Unidos?
¿Dónde queda la libertad de expresión y la libertad de reunión a qué tienen derecho los norteamericanos?
Se ha saldado con un balance muy negativo para el movimiento Ocupa Wall Street. La policía ha desmantelado cuatro campamentos y detenido a cerca de 70 personas después de duros enfrentamientos. Al borde de la medianoche del domingo (hora local) la cifra de trasladados a la comisaría no era definitiva porque las operaciones policiales seguían su curso.
El campamento de Salt Lake City (Utah), el de Denver (Colorado), los de Saint Louis (Misuri) y el de Portland (Oregon) ya son historia. En el caso de este último hicieron falta dos intentos para su desmantelamiento ya que los activistas resistieron una primera intervención policial. En el campus de Berkley (California), decenas de activistas fueron detenidos cuando se manifestaban a favor del movimiento Ocupa Wall Street, que en los últimos días parece estar moviendo sus bases de las plazas públicas a los centros universitarios forzado por los desalojos y el rechazo de la población, que empieza a no desear su presencia en sus vecindarios.
En Berkley distintas fuentes informaron de que las autoridades de la universidad habían dado permiso a los activistas para quedarse toda una semana siempre y cuando no instalaran tiendas de campaña o emplearan cocinas o estufas que dieran la impresión de que la gente vivía allí. Sin embargo los manifestantes votaron a favor de desobedecer esa orden y establecieron un campamento denominadoOccupy Cal (Ocupemos California). Los canales de televisión mostraban imágenes de la policía arrastrando a los manifestantes fuera de las escalinatas del campus y golpeando con porras a algunos que coreaban consignas como “somos el 99%” y “dejen de pegar a los estudiantes”.
En Salt Lake City la orden de desalojo llegó después de que un activista del grupo de indignados muriera el pasado viernes supuestamente por una sobredosis de droga, según informó un periódico local. Otra muerte, el suicidio de un vagabundo, que según la policía se quitó la vida con un arma robada, llevó a otra orden de evacuación el sábado en Burlington (Vermont).
Las autoridades de los distintos Estados que han decretado desalojos están tomando diferentes opciones de cara al futuro. En Utah, se permitirá a los indignados que regresen durante el día pero no podrán pernoctar. Mientras, en Oakland (California), donde se ubica uno de los campamentos más grandes del país, los manifestantes ignoraron el aviso de evacuación decretado tras el asesinato a tiros de un joven el pasado jueves en las cercanías del campamento. Las autoridades han anunciado que arrestarán a todo aquel que intente pasar la noche en la plaza.
Le cantaron a Obama la canción de Occupy
Un popular cantante hawaiano, Makana, convirtió por su parte la cena de trabajo del Foro Asia Pacífico en un canto contra la globalización y la tiranía de los bancos. Makana se dedicó a cantar durante más de 40 minutos distintas versiones de una canción suya dedicada al movimiento anticapitalista ‘Occupy Wall Street‘.
Un popular cantante hawaiano convirtió la madrugada de ayer la cena inaugural de la cumbre de líderes del Foro Asia Pacífico (APEC) en Honolulu en un inesperado concierto protesta. Makana debía deleitar a los 21 mandatarios asistentes con música típica hawaiana. Sin embargo, el artista tragó saliva, templó los nervios y se atrevió ainterpretar una canción a favor del movimiento anticapitalista ‘Occupy Wall Street’.
“Ha llegado el momento de que alcemos la voz con rabia / contra los que nos han encerrado en una jaula / para robarnos el valor de nuestro trabajo”. Cuando las primeras estrofas de ‘We are the many’ (Somos la mayoría, en inglés) empezaron a resonar en los salones del lujoso hotel Hale Koa, frente a la playa de Waikiki, algunos de los invitados comenzaron a sentirse incómodos en sus asientos, especialmente Barack Obama, al que iba dedicada parte de la canción.
“Nuestro Gobierno no está en venta / los bancos no se merecen el rescate / no premiaremos a aquellos que han fracasado / no nos marcharemos hasta que venzamos”, le recordaba Makana al presidente estadounidense, mientras proseguía su interpretación con un “ocuparemos las calles /ocuparemos los juzgados / ocuparemos vuestras oficinas / hasta que trabajéis para la mayoría, y no para unos pocos”.
El artista, que durante aproximadamente 45 minutos interpretó varias versiones de de ‘We are the many’, se subió al escenario con una camiseta en la que podía leerse ‘Occupy with Aloha’, un mensaje que combina el nombre del movimiento ‘indignado’ estadounidense con la palabra hawaiana que entre otras cosas significa paz y amor.
“Estaba muy nervioso. De hecho, estaba aterrado. Pensaba en cuáles serían las consecuencias. Fue muy divertido. Estaba aterrado pero también lo disfruté“, ha asegurado el interprete hawaiano, de 33 años, a distintos medios locales.
Makana, cuyo nombre real es Matthew Swalinkavich, dijo que la canción molestó a algunos de los presentes, pero la pareja presidencial estadounidense parecía demasiado absorbida con sus invitados como para molestarse por lo que estaba sucediendo.
Mientras cantaba, unos 400 manifestantes que incluían a opositores a la globalización y activistas hawaianos por los derechos humanos marcharon hacia el lugar de la cena, al que no pudieron acceder debido a las enormes medidas de seguridad.