CORREA ES MUCHO MÁS PODEROSO QUE FEBRES CORDERO Y ESTÁ AL SERVICIO DE LAS MULTINACIONALES 



Diego Delgado Jara, ex candidato a la Presidencia de la República del Ecuador: 



¿En qué se basa Usted para manifestar que las políticas de Febres Cordero y de Rafael Correa son similares en sus fines y en cuanto persiguen objetivos parecidos?

¿No son acaso dos proyectos políticos distintos?



Son dos gobiernos de clase y en esencia al servicio de las multinacionales, empeñados en el común e idéntico objetivo de la defensa del sistema capitalista u orden establecido, aunque para el control social usen distintos métodos, discursos diferentes, argumentos y apariencias disímiles. Cada uno en su momento actuó y actúa para ejercer y reforzar de manera autoritaria y abusiva el dominio y subordinación social absoluta –sobre el pueblo- con los medios y aliados de las mismas fracciones opresoras que consideraron pertinentes para cada circunstancia histórica, aunque fingen diferencias que son concertadas.



El lenguaje es muy distinto con Correa, quien recurre al ardid de exponer discursos preparados por elementos que antes eran de izquierda, que están a su servicio incondicional, y que contribuyen a presentar y promocionar una falsa imagen progresista con un mensaje engañoso. Pero el alto mando político, el núcleo central que adopta las decisiones trascendentales, en este gobierno, es similar al de Febres Cordero.



Cabe empezar recordando que en la propia hoja de vida de Rafael Correa, que supongo fue escrita por el mismo, y que se difundió para la campaña presidencial del 2006 en el sitio web site www.rafaelcorrea.com, encontramos que entre 1984 a 1987 se desempeñaba como “Especialista Industrial del Centro de Desarrollo Industrial del Ecuador, CENDES”, en el “Ministerio de Industrias del Ecuador”, en Guayaquil, conforme consta en la segunda de sus seis hojas de este currículum u hoja de vida, entre las líneas 23 a 26. ¿Quién era presidente de la República y Ministro de Industrias de 1984 a 1987? León Febres Cordero Rivadeneyra y Xavier Neira Menéndez, en su orden. ¡A confesión de parte relevo de prueba! Es muy difícil suponer siquiera que en el 2006 hubiese mentido en dicha hoja de vida. ¿Cómo ocultaba entonces una realidad que la conocían sus compañeros y amigos?



Luego, en 1992 y 1993, durante el régimen de Sixto Durán Ballén Cordóvez y Alberto Dahík Garzozi, según ese mismo documento u hoja de vida, era el “Director Administrativo Financiero de los Proyectos de Educación financiados por el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, para el “mejoramiento del sistema educativo ecuatoriano, con un presupuesto total de 110 millones de dólares y un equipo permanente de 120 personas.”



En una entrevista publicada en Vistazo, del 3 de marzo del 2006, titulado “El enterrador de dinosaurios”, en una campaña direccionada para presentarlo como elemento contestatario y de ruptura, en su página 20, el reconoce al BID como “parte del consenso de Washington” e “instrumento de la política exterior de los Estados Unidos de América”. ¿Qué hacía entonces en “este instrumento de la política exterior de los Estados Unidos”? Por eso dispone y ello explica su concepción reaccionaria en el campo educativo, porque sus concepciones en esta materia son las del BID. ¿O es que alguien supone que a una persona de verdadera izquierda le van a nombrar funcionario del BID? ¡Nadie se engañe!



¿En qué manos se encuentran varios países de América Latina?



En las de una supuesta “nueva izquierda”, de un “socialismo” del siglo XXI, de quienes, solo según su discurso, en forma supuesta habrían sacado de las decisiones de nuestros países a organismos multilaterales como el FMI, el Banco Mundial, y su brazo alterno continental el Banco Interamericano de Desarrollo. Pero las supuestas políticas neoliberales siguen intactas, los privilegios de los privatizadores permanecen inalterables. El caso ecuatoriano podría analizarse más allá de la hojarasca verbal, sobre todo de carácter sabatino.



También recordemos que parte medular del régimen, a quienes muchos llaman el verdadero presidente tras bambalinas, es el Secretario General Jurídico de la Presidencia de Correa, su brazo derecho, el abogado Alexis Mera Giler, quien era la persona de la más absoluta confianza de los últimos años de gestión pública de Febres Cordero, consejero más joven y sucesor de Luis Robles Plaza y Jofre Torbay Dassum, quien es ahora el encargado de afinar todas las normas jurídicas del gobierno de Correa; es el responsable –con un equipo de ayudantes- de plasmar en normas legales lo que coordinan y deciden con Correa. Es la persona que revisó y “pulió” cada uno de los artículos de la Constitución de Montecristi, incluso fue acusado de modificar algunos de ellos –por varios asambleístas-; supervigila hasta la última frase de sus Decretos Ejecutivos y resoluciones.



Vale recordar que, como todo el mundo conoce, Febres Cordero solo toleraba como auxiliares de sus labores y objetivos a gente de extrema derecha. Nunca admitía colaboradores que no se identifiquen con su forma de pensar. Además existen entrevistas anteriores en las que Mera se jactaba de su relación con Febres Cordero; jamás lo ha negado. Ahora, seguramente por recibir alguna recomendación para “amortiguar su imagen derechista”, pretende insinuar que “no era tan cercano” al presidente ya fallecido. Siempre se vanaglorió de ello y mucha gente sabe de esa estrecha relación política. Lo que sucede es que este es un régimen mediático de simulaciones y de apariencias, y buscan esconder toda verdad que los evidencia o incomoda. En la política existe cierta lógica. ¿Cree Usted que Fidel o el Ché habrían aceptado gente de derecha en su entorno inmediato, o que los generales Francisco Franco, Augusto Pinochet o Rafael Videla habrían recibido en su círculo político más cercano a militantes de izquierda? “¡La razón natural no pide fuerza!” dice un viejo adagio.



Usted dirá que si existen algunos izquierdistas cerca de Correa, y es verdad, pero fuera de la casa, cuidando el jardín y mostrando los dientes a los que se acercan a sus jardines. En la sala, en el comedor, en la mesa de las decisiones trascendentales, están sólo los del círculo político íntimo, los de absoluta confianza, los de la casa, los de la familia ideológica. En la parte externa, desde la grada hacia fuera, se hallan los encargados de propagandizar que el dueño de casa es buena gente, que les da de comer muy sabroso, con chef belga, pero a cambio de hacer correctamente los mandados decididos arriba. Algunos de estos ciudadanos, donde no falta alguna buena persona, están en un segundo o tercer nivel, son los responsables de presentar el rostro amable, de impulsar buena imagen “izquierdista”, amansar a los indómitos, tranquilizar a los precavidos, apaciguar a los inquietos, y están preparados para lanzarse contra quien se acerca a las verjas de la mansión o pueden alterar la siesta del dueño de casa mediantes preguntas molestosas o críticas a la notoria esencia política del régimen. Ahora mismo ya lo verá.



No debemos olvidar, del mismo modo, que el otro soporte político o brazo de Correa, con quien forman el trío del verdadero manejo político absoluto del país, es Vinicio Alvarado, el alfil mayor y cerebro de las campañas electorales de Jaime Nebot Saadi en 1996 y de Jamil Mahauad y Gustavo Noboa en 1998. Alvarado, según muchos de sus colegas, y lo han manifestado en forma pública –sustentado su análisis-, es un conocedor y experto aplicador de los métodos de propaganda nazi de Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda de Adolfo Hitler.



Las intervenciones y los textos preparados por el régimen recuerdan siempre el análisis que hacía el escritor argentino Julio Cortázar sobre el fascismo y el imperialismo: “Si algo distingue al fascismo y al imperialismo como técnicas de infiltración es precisamente su empleo tendencioso del lenguaje, su manera de servirse de los mismos conceptos (…) para alterar y viciar su sentido más profundo y proponerlos como consignas de sus ideologías.” Recordemos que Hitler y Goebbels formaron el partido nazi con el nombre de Partido Nacional Socialista de los Trabajadores Alemanes. Se decían “socialistas” pero los verdaderos fueron perseguidos de manera implacable, unos fueron eliminados y otros tuvieron que huir de su Patria para sobrevivir, como sucedió con el poeta socialista Bertolt Brecht, suerte que no tuvieron muchos compañeros de Rosa Luxemburgo, quienes fueron cruelmente ejecutados por estos “coidearios” disfrazados.



La máxima goebbeliana de “una mentira repetida cien veces se acaba imponiendo como verdad” es lo que el país contempla en propagandas que han superado todo lo imaginable. En base a propaganda pretenden hacernos creer que existe una “revolución” pero donde las condiciones de vida del pueblo se deteriora en forma creciente, o que ha habido un intento de golpe de Estado el 30 de septiembre del 2010, luego que el gobierno norteamericano apoyó todo el tiempo al régimen, e incluso el propio Canciller, Ricardo Patiño, en el periódico oficial El Telégrafo, lo reconoce de modo expreso en su edición del lunes 25 de octubre del 2010, páginas 4 y 5, cuando descarta cualquier participación del régimen de Obama, quien al igual que Hillary Clinton, le llamaron a Correa el mismo 30 de septiembre, cuando el supuesto secuestrado habló horas y horas en cadena nacional de radio y televisión.



Como una evidencia de los intensivos métodos goebbelianos de asalto a la conciencia de un pueblo desprevenido, conviene recordar que en el 2008, se difundieron 934 mensajes diarios, noche y día, ininterrumpidamente, según la revista Vistazo 922, del 18 de diciembre del 2008, página 60. Esto es el equivalente de 25 días completos de propaganda, las 24 horas seguidas. Es igual a 75 días a 8 horas diarias; idéntico a 150 días a cuatro horas diarias de propaganda sin réplica, o 300 días a dos horas cotidianas.



En el año electoral 2009 el régimen utilizó 233 cadenas informativas, con 721 horas de publicidad en el año, lo que significa el equivalente de 90,12 días de publicidad en jornadas de 8 horas diarias, o de 30,04 días de 24 horas íntegras de publicidad, según veedurías recogidas por El Comercio, del domingo 3 de enero del 2010, en su primera y cuarta página.



En el año 2010, según informa la revista Vistazo 1043, del 3 de febrero del 2011, página 11, segunda columna, se indica que el régimen y sus organismos, según la veeduría Participación Ciudadana, que estuviera dirigida por su ex vicecanciller Valencia, entre febrero y diciembre del 2010 el régimen sólo en spots de televisión, sólo televisión, emitió 28.869 minutos de spots. “Esto significa en horas 481,15. Si dividimos las horas para una semana laboral de 40, tenemos que el régimen nos obligó a ver su propaganda por 12 semanas.” Un promedio diario de más de 79 minutos; una hora con 19 minutos por día, y sólo en spots televisivos.



¿Quién monopolizaba el control de la radio con un discurso engañoso para encubrir una gestión a favor de los grandes monopolios de Alemania? Hitler. Recordemos que a finales de abril de 1945, cuando las tropas soviéticas dirigidas por el mariscal Georgui Zhukov ya rodeaban Berlín y el propio Bunker, a través de la radio, Goebbels, y su equipo de propaganda, seguía diciendo que las tropas nazis marchaban victoriosas hacia el Vístula! ¡Mentira tras mentira es una esencia política del nazismo y del fascismo! Antes de llegar al poder, en el Mein Kampf (Mi Lucha), Adolfo Hitler escribía: “De mentir, hay que hacerlo descaradamente; a la mentira grande le dan crédito más rápidamente que a la pequeña”. Y el mismo Joseph Goebbels, el 12 de enero de 1941, escribía otra de sus máximas: “Cuando mientas, miente a fondo, y no te desdigas de tus mentiras.”



¿Para qué se controlan los organismos de encuestas oficiales y se bloquean labores investigativas y de difusión que en este campo realizaban organismos estatales, caso del propio Banco Central?



Ningún mensaje oficial tiene réplica, a pesar de sus evidentes falsedades. Se acepta con pasividad atemorizada la escandalosa manipulación estadística, como cuando cambiaron “las metodologías de cálculos”, y se impidió que entregue las cifras el Banco Central. ¿Cómo explicar que baja tanto la desocupación, según las encuestas, mientras se dispara la delincuencia en forma imparable? ¡Es absurdo!



Este es el verdadero clan cerrado o trío que, de manera formal, gobierna el país; una especie de Conferencia Episcopal Política del actual Estado confesional, donde para desubicar más aún a los despistados se arman supuestas y concertadas “diferencias” entre la cúpula de la Iglesia y el régimen devoto, en forma cíclica.



Recordemos como en el año 2008, mientras discutía y hacían discutir todo el tiempo sobre el matrimonio gay y el aborto, que no estaban en la Constitución de Montecristi, se ocultaron, en forma deliberada y planificada, para el debate, aspectos medulares y muy trascendentes de la Constitución, como el mantenimiento de las privatizaciones y concesiones a favor de las multinacionales, el impulso a las autonomías políticas oligárquicas, la implícita aprobación al infame Protocolo de Río de Janeiro, entre otros aspectos.



El núcleo supremo o alto mando político, y el papel que juegan en el proceso de dominación social, en forma muy breve, ha sido referido. Ellos son los que han manejado al país y han tomado las decisiones centrales en los más de cuatro años de administración omnímoda; en los más de cincuenta meses de régimen autoritario transcurrido hasta ahora.



Junto a ellos, pero a otro nivel, han contado con conocidos refuerzos de la misma tan censurada vieja partidocracia, varios de ellos ex ministros de Lucio Gutiérrez, así como de Oswaldo Hurtado Larrea, Jamil Mahauad Witt, Rodrigo Borja Cevallos, Alfredo Palacio González y Abdalá Bucaram Ortíz.



¿Podría darnos algunos nombres que sustenten su afirmación?



En este régimen, que tanto se ha condenado de boca para fuera a la partidocracia tradicional, vale recordar, como el mismo presidente dice “¡Prohibido Olvidar!”, que en la presente administración de Rafael Correa está presente una importante legión de dichos cuadros ahora reencauchados en la “revolución ciudadana”.



Usted pide nombres para verificarlo y así procedo. ¿Quién era la ministra de Turismo de Lucio Gutiérrez? Doris Soliz, la actual ministra de Coordinación Política del régimen de Correa, en los hechos la secretaria de organización de Alianza País y jefa de la campaña para el sí de la consulta del 7 de mayo próximo.



¿Quién era la ministra de Industrias de Gutiérrez y ex embajadora de Jamil Mahuad Witt en Washington entre 1998 y el 2000, organizadora del tan censurado por Correa concurso de Miss Universo en el régimen de Lucio Gutiérrez? Ivonne Baki, la candidata de Correa a la Presidencia de la UNESCO, actual presidenta de la Comisión del Yasuní en tiempos de la “revolución ciudadana”. ¿Y quién era el subsecretario de Industrias de Ivonne Baki, durante el régimen de Gutiérrez? El ministro de Industrias de Rafael Correa, Xavier Abad.



¿Quién era el subsecretario de Gobierno de Lucio Gutiérrez cuando el ministro era el abogado Mario Canesa Oneto? El actual portavoz del bloque legislativo de Alianza País, Virgilio Hernández, y uno de los organizadores de esta agrupación política junto a Carlos Vallejo López, ministro de agricultura de Correa y antes de Osvaldo Hurtado, actual embajador en Roma.



¿Quién era el Secretario de Diálogo y Participación Social durante el régimen de Gutiérrez cuando habían 600 millones de dólares para neutralizar al movimiento social e indígena, y consolidar una base social propia para el régimen de la Sociedad Patriótica, conforme lo anunció Expreso, de Guayaquil, el lunes 18 de agosto del 2003, página 9? El actual alcalde de Quito de Alianza País, Augusto Barrera.



¿Y quién es el Contralor General del Estado, nombrado en forma personal por Rafael Correa para que investigue el manejo económico desde el 2003, esto es desde cuando llegó al poder Lucio Gutiérrez? ¡Carlos Pólit Faggioni, el Secretario General de la Administración Pública y ministro de Bienestar Social de Lucio Gutiérrez Borbúa! ¡Por eso todos los discursos y frases de Correa contra Gutiérrez son una farsa y constituyen un tongo y burla al país! ¡Porque al nombrarle Contralor al Secretario General de la Administración Pública de Gutiérrez estaba garantizado que no habría fiscalización alguna! ¡Es como si ganase la próxima elección presidencial Gutiérrez, y para devolverle el favor realizado por Correa, le nombrara Contralor a Vinicio Alvarado, Secretario General de la Administración Pública de Rafael Correa!



El gran padrino y protector de Lucio Gutiérrez, al tenor de los acontecimientos, se llama Rafael Correa. Porque al entregarle la Contraloría General del Estado a Gutiérrez, le garantizaba la inocencia total de cualquier fiscalización de su gestión. Recordemos que el Art. 71 de la Ley Orgánica de la Contraloría General del Estado determinaba, a la caída de Gutiérrez, que solo existen cinco años para cualquier investigación de un servidor público. Pues bien, hagamos las cuentas: Lucio Gutiérrez salió del poder el 20 de abril del 2005, por lo tanto el tiempo límite para poder fiscalizarlo concluyó el 20 de abril del 2010, porque este día se cumplían los cinco años. ¿Quién se constituyó en el ángel guardián de Lucio Gutiérrez? ¡Rafael Correa! ¡Los hechos son más elocuentes que las palabras!



¿Quién habla contra Gutiérrez todos los sábados para promocionarlo como rival, eligiéndolo como su único opositor? ¡Rafael Correa! ¿Por qué jamás, en vez del show de los remedos, lo fiscalizó? ¡Porque suscribieron un pacto o acuerdo estos dos alfiles de la política norteamericana, impulsadores fervorosos del Plan Colombia, con el cual pretenderían cubrirse las espaldas, relevarse en el poder y protegerse el uno al otro! ¡Las supuestas escenas de rivalidad concertada, de gritos destemplados y curiosas muecas, mostradas de dientes filudos y caras fruncidas, no son sino rudimentarias obras de teatro y rústicas mascaradas! ¡Todo es un show; un auténtico tongo! ¡El benefactor político de Gutiérrez, a la luz de los acontecimientos, se llama Rafael Correa!



¿No le acusaban a Gutiérrez de haber mantenido un “descuento”, “castigo” o” rebaja”, de hasta 16 y más dólares por cada uno de los 144.000 barriles de exportación diaria durante su gobierno, conforme lo publicó diario Expreso, del jueves 23 de diciembre del 2004, en su página 7, a tres columnas, cuando el ex gerente de la Texaco, Ing. René Bucaram, alegaba que no podía haber un “castigo” de más de siete dólares y exagerando, conforme declaró a Expreso, declaración que la publicó su edición del jueves 14 de octubre del 2004, en su página 6?



¿Acaso no era conocido que, en ese tiempo, el petróleo del Golfo de México tenía 27 grados API de gravedad, sobre el que tomaban el precio referencial internacional, y que el del Ecuador era de 25 grados API, esto es doce grados menos, y que por cada grado de diferencia se penalizaba con 16 centavos de dólar, lo que entrañaba que Ecuador no podía tener descuentos mayores a 192 centavos, cantidad que se obtiene de multiplicar 12 grados de diferencia API, respecto al de México, por 16 centavos cada uno de penalización? ¡Pero jamás permitió Correa esta fiscalización al entregarle, mediante acuerdo expreso, política y administrativamente la Contraloría a Gutiérrez! ¡El ratón cuidando el queso por decisión de Correa, a quien también le ayudó el mismo Contralor!



El acuerdo entre Lucio Gutiérrez y el régimen de Rafael Correa se firmó en el Hotel Dann Carlton, al norte de Quito, en la noche del jueves 11 de enero del 2007, esto es cuatro días antes de la asunción al poder de Rafael Correa. Por el régimen entrante participó el flamante ministro de Gobierno Gustavo Larrea. Entonces se decidió entregarle la Contraloría a Lucio Gutiérrez, y, a petición del mismo, se decidió desaparecer la Comisión de Control Cívico de la Corrupción que la presidía el doctor Ramiro Larrea Santos. Quien dude de este acuerdo puede verificar todos los detalles en la revista Vanguardia número 69, del 16 de enero del 2007, entre sus páginas 16 a 20. ¡Verifíquelo quien tenga dudas para que salga sorprendido!



Recordemos además, que por lo general los gringos nunca disponen de un solo candidato; mínimo tienen dos opciones, y a veces más. ¿Recuerda Usted la pelea en el Perú entre Alberto Fujimori y Mario Vargas Llosa? Con uno y otro, a pesar de sus diferencias, ganaban los gringos. Nunca disponen de un solo as en la manga. Son expertos en poseer varias opciones controladas. Por ello el afán desesperado de controlar, a cualquier costo, los organismos electorales de toda América Latina.

¡Saben mejor que nadie que “¡quien escruta elige”!



¿Qué candidato tenía independencia respecto a los gringos cuando se designaron finalistas entre Sixto Durán Ballén Cordovez y Jaime Nebot Saadi, en julio del 1992? ¿Entre Jamil Mahauad Witt y Alvaro Noboa Pontón, en julio del 1998? ¿Entre Lucio Gutiérrez Borbúa y Alvaro Noboa Pontón, en octubre del 2002? ¿Entre Rafael Correa y Alvaro Noboa Pontón, en octubre del 2006? ¿Entre Rafael Correa y Lucio Gutiérrez, en abril del 2009? ¡Todo está fríamente controlado! ¡Y siempre le inducen a que vote, en forma supuesta, por el “mal menor”, cuando es notorio que todo está orientado y trucado con antelación para la defensa del sistema! La “democracia” han convertido en “elegir a quien ellos desean que se elija”!



¿Alguien puede suponer que será una mera casualidad del destino que las mismas “bases de datos”, “intelectuales” criollos, y organizaciones que sirvieron para proyectar la imagen “izquierdista” del coronel Lucio Gutiérrez Borbúa, para dotarle de un discurso “contestatario”, y hacerle llegar a la Presidencia de la República “a nombre de la izquierda y las fuerzas revolucionarias”, hoy, en forma idéntica, estos mismos elementos, son huestes del régimen defensor de los intereses de las grandes transnacionales, ahora denominado de la “revolución ciudadana”, de un falso e inexistente “socialismo”?



En este régimen ha estado presente el mismo personal de todos los gobiernos precedentes. Por ejemplo, están o han estado presentes colaboradores de Jamil Mahauad Witt, como Nathaly Celi o Mauricio Dávalos. El jefe de gestión política del núcleo que luego sería Alianza País, era el ministro de Agricultura de Osvaldo Hurtado Larrea, Carlos Vallejo López. Han estado presentes estrechos colaboradores de Rodrigo Borja Cevallos, varios de sus ex ministros como Raúl Vallejo Corral, en Educación, o Antonio Gagliardo, en Trabajo. Varios ex directores de la Izquierda Democrática también han sido representantes de Correa: Nicolás Issa Obando, embajador en España; Efrén Cocíos Jaramillo, embajador ante la OEA. El asesor principal de Rodrigo Borja Cevallos, era su hermano Francisco Borja, quien es el embajador en Chile. El ex prefecto de Pichincha y ex candidato a la vicepresidencia por la ID, es el actual Director del IESS, Ramiro González, entre otros.



También han estado presentes ex ministros o colaboradores de Abdalá Bucaran Ortíz, caso de su ex ministro de Agricultura Jorge Marún Rodríguez, de Obras Públicas con Correa; o de su subsecretario de Gobierno, Gustavo Larrea Cabrera, cuando ministro de Gobierno de Abdalá era Frank Vargas Pazzos, entre otros.



En el campo de los recursos naturales, en base a información recabada a dirigentes del sector y a material público que consta en el internet, tenemos los siguientes datos obtenidos: el Presidente Ejecutivo de Petroecuador en el gobierno de Jamil Mahuad Witt, es el actual ministro de Recursos Naturales de Rafael Correa, Wilson Pástor. El miembro del Consejo de Administración del régimen de Sixto Durán Ballén, y cuñado de Alberto Dahík Garzozi, Carlos Loor, es el flamante Director de la Agencia de Regulación y Control de Hidrocarburos del gobierno de Rafael Correa. Este mismo régimen acaba de designar como Gobernador del Ecuador ante la OPEP, a Diego Armijos Hidalgo, gerente de Petroecuador en Houston, Texas, en el gobierno de Sixto Durán Ballén y Alberto Dahík, quien es hermano de la ministra de Finanzas de Mahauad Witt, Ana Lucía Armijos. Todos los funcionarios de los gobiernos “de la larga y triste noche neoliberal” ahora son “socialistas del siglo XXI”. ¡Que chacota más grande!



¿Puede llamarse “Socialismo del Siglo XXI” a esta colcha de retazos de febrescorderistas, nebotcistas, mahauadcistas, y colaboradores de los gobiernos de Lucio Gutiérrez, Osvaldo Hurtado, Rodrigo Borja, e incluso del propio Alfredo Palacio González, binomio de Lucio Gutiérrez, entre cuyos ministros se encontraba el propio Rafael Correa, en Finanzas, y otros que también estuvieron en su gabinete, caso de Galo Chiriboga, de Trabajo con Palacio y de Recursos Naturales con Correa, actual embajador en Madrid y posible nuevo Ministro Fiscal. Recordemos que María Isabel Salvador era ministra de Turismo con Palacio, canciller con Correa, y es su actual embajadora ante la OEA. Wellington Sandoval era ministro de Salud con Palacio y de Defensa con Correa, ahora embajador en Buenos Aires. También está el caso de la ministra Ana Albán, que estuvo en Medio Ambiente. Derlis Palacios fue ministro de Obras Públicas con Alfredo Palacio y de Recursos Naturales con Correa. A propósito ¿han notado que nadie fiscalizó, conforme correspondía, la gestión de Alfredo Palacio González, cuyo asesor era Rafael Correa?



¿Podemos decir que con esta plana mayor, de cuadros políticos muy conocidos al servicio de proyectos ideológicos muy ajenos al socialismo, encabezada por la Democracia Cristiana, la Socialdemocracia, o la mal llamada "Sociedad Patriótica", vamos a una "Revolución Ciudadana", o, lo que es más paradójico, a un régimen Socialista?



¡Qué engañen al que nada sabe! ¡Este régimen debe decir la verdad: no es socialista! ¡Usurparon esta calidad para acceder al poder y ahora pretenden destruir esta opción política popular que no está en el poder!



Recordemos que cuando el periodista Martín Pallares, de El Comercio, le preguntó "¿Qué sistema político es el ideal para Rafael Correa?" El respondió en forma textual y hasta suponemos que sincera: "La democracia liberal occidental que existe desde la época de Montesquieu o Tocqueville." Puede leerse toda la entrevista en diario El Comercio del jueves 10 de enero del 2008, pág. 3. Una vez más acudamos al viejo aforismo jurídico: "¡A confesión de parte relevo de prueba!"



Queda en claro este recambio bien organizado, planificado y publicitado: la vieja partidocracia, al estar desgastada, debía ser desplazada por un “nuevo régimen”, para renovar y mantener la dominación y, a la vez, dar la apariencia de que existe un cambio, para que, además, tengan más espacio las redes y fundaciones, muchas allegadas al Banco Mundial y a la USAID, que refuercen la dominación y con la suposición del “cambio inminente” apaciguar a un pueblo desesperado. Para refrescar la careta de la dominación y el control social incluso han renovando el lenguaje oficial, ahora disfrazado de “izquierda”, de paso para “quemar” y bloquear cualquier cambio desde la auténtica izquierda. ¡Por ello están con Rafael Correa los mismos cuadros mimados de la vieja partidocracia, conforme lo pasamos a demostrar!



Debe destacarse que entre esta aparente “pugna” entre sectores de la oligarquía, ningún dirigente de Sociedad Patriótica, Partido Social Cristiano – Madera de Guerrero, PRIAN, Izquierda Democrática, entre otros sectores, ha rechazado las privatizaciones o la entrega de los negocios más rentables del país a las mismas corporaciones extranjeras que usufructuaban este patrimonio desde años antes de la llegada de Rafael Correa al poder. ¡Y no lo hacen porque están de acuerdo con las privatizaciones y concesiones, que antes ya lo practicaron con frenesí y les permitió “mordidas” colosales! Sus semejanzas de intereses depredadores –a costa del país, aunque manejen discursos distintos- son muy grandes; sus discrepancias son más de cuotas y sobre quien implementa estas medidas antinacionales a favor de las grandes corporaciones extranjeras.



¿Usted descarta que éste gobierno sea del llamado “Socialismo del Siglo XXI”?



¿Quién puede suponer racionalmente, con un mínimo de sentido común, que puede surgir el socialismo de la mano y la mente de los febrescorderistas, nebotcistas o mahauadcistas, que son los que en verdad dirigen el país, emboscados tras una fraseología falsa de izquierda del encargado de aparecer en la tarima, en base a libretos pre elaborados? ¡Esta realidad nos obliga a los socialistas de toda la vida a defender la causa y doctrina que pretenden manipular, controlar y apoderarse!



¿Quién puede creer que “la Patria ya es de todos” cuando en los hechos se entrega la mayor fuente de ingreso fiscal en crecimiento, la telefonía celular, al hombre más acaudalado del planeta, al mexicano Carlos Slim Helou, y a los accionistas de la transnacional española Movistar, junto a la impostura de ese entreguismo imperdonable hacerlo con la frase “¡Hasta la Victoria Siempre!”, frase de despedida de los mensajes y cartas del Ché?



¿Qué socialista en el mundo propiciaría la transferencia de los recursos naturales no renovables de su país, como el petróleo y las minas, así como los servicios fiscales más rentables de la República, caso de la telefonía, que son el pan y los recursos para crear fuentes de trabajo de sus compatriotas, a grandes corporaciones extranjeras, en olímpica contraposición a su falso y manipulador discurso sabatino?



Un socialista que entregue el patrimonio social de su nación a manos de las transnacionales, esto es el futuro de sus conciudadanos, es una monstruosa aberración política; es como suponer que existen prostitutas vírgenes. Es inconcebible; antes que “socialista” más correcto resulta para este régimen, por lo que hace en este campo, llamarlo segunda etapa de Febres Cordero, de Durán Ballén y Dahík Garzozi, Mahauad Witt o Noboa Bejarano. ¡No al acaso ha patrocinado las amnistías de dos de ellos!



El Socialismo tiene –como esencia sustancial irrenunciable- muy hondas raíces patrióticas y nacionalistas, aunque debe ser profundamente solidario con todos los pueblos del mundo, más aún en sus justas luchas por la justicia y en contra del colonialismo y la agresión imperialista. ¿Se imagina alguien a Salvador Allende renovando la entrega del cobre, el principal recurso de Chile, a las multinacionales Kennecott Copper Corporation y a la Anaconda Company, que saquearon y usufructuaron esta riqueza por décadas? ¡Jamás! Bien decía, y cabe repetirlo, José Martí “La mejor manera de decir es hacer”, y el Evangelio proclamó “Por sus obras los conoceréis”.



¡Allende era socialista de verdad! ¡Allende nacionalizó la riqueza de Chile para el bienestar de sus compatriotas y el desarrollo productivo de su nación! ¡Sin esos recursos no hubiese existido el actual nivel de desarrollo en Chile! ¿O alguien puede suponer que era lo mismo que la inmensa riqueza cuprífera quedara en manos de las transnacionales? ¡Allende actuó al revés de lo que hace Correa, Mera y Alvarado! Por ello organizaron el golpe de Estado contra Allende el presidente gringo Richard Nixon y el genocida de Henry Kissinger.



Conviene recordar que el comandante Ernesto Ché Guevara, quien inmortalizó la frase “¡Hasta la Victoria Siempre!”, que tanto se manipula como elemento de propaganda engañosa en este tiempo, cuando ministro de Economía de Cuba, luego del triunfo de la revolución, en abril de 1959, lo primero que hizo fue nacionalizar la empresa Cubana de Teléfonos, que de cubana sólo tenía el nombre pues su capital era norteamericano. Este negocio y fuente de ingresos cada vez mayores no era solo un asunto de soberanía –para evitar interferencias extranjeras en las comunicaciones de las autoridades y pueblo cubanos-, sino un manantial creciente de dinero que le pertenecía a la nación cubana, más aún si empezaban las medidas de bloqueo económico. Aquí, con una supuesta “revolución ciudadana”, se ha actuado al revés, en contra de los intereses populares y nacionales, usando en forma indebida el lema “¡Hasta la Victoria Siempre!”



En el propio Ecuador, desde 1970 las comunicaciones estaban en manos exclusivas del Estado con el antiguo Instituto Ecuatoriano de Telecomunicaciones, IETEL, y durante el régimen del general Guillermo Rodríguez Lara, en la década del setenta, cuando ministro de Recursos Naturales era el contralmirante Gustavo Jarrín Ampudia, el país llegó a controlar el 82 por ciento de las reservas petroleras. La propia Constitución de 1978, aprobada en las urnas el 15 de enero de ese año, establecía que los recursos naturales no renovables, como el petróleo, las minas, el gas, el sector eléctrico, las telecomunicaciones, el agua potable, eran “propiedad exclusiva del Estado”. Pero con estos gobiernos neoliberales y “revoluciones” de opereta, cuyo símbolo debería el cangrejo, solo se marcha para atrás. ¡Y ahora con el uso cínico del lema “¡Hasta la Victoria Siempre!” ¡Qué audacia tan infame!



¡Sólo en la mente de ciertos incautos seguidores, o estómagos agradecidos del presidente Correa y de Alianza País, puede suponerse que existe el “socialismo” febrescorderista, el “socialismo” nebotcista o el “socialismo” mahauadcista, al servicio de las multinacionales! Las grandes potencias para apoderarse de estas riquezas de los pueblos del llamado Tercer Mundo incluso desatan guerras de rapiña, como sucedió y acontece en Iraq. ¡Acá no hace falta ninguna invasión porque con una solicitud o leve insinuación a sus alfiles basta, y las multinacionales son bien atendidas, y ahora a nombre de una “revolución ciudadana” inexistente en la realidad pero recalcada en la propaganda oficial!



¿Cómo entender entonces el discurso oficial en el sentido que se ha superado el neoliberalismo?



Este gobierno no ha anulado ninguna de las privatizaciones y las políticas antipopulares y antinacionales de regímenes anteriores reconocidos como neoliberales; todo lo contrario, siguen en pié y ahora defendidas con el manto de una “revolución ciudadana” que es propagandizada en forma mediática y que tendrá propuestas progresistas mientras dure la nueva campaña electoral, ahora en función de los resultados de la consulta del 7 de mayo de este 2011 para intentar consolidar el control de las cortes, que ya las tienen en sus manos. El aspecto medular del neoliberalismo está intacto. Y conste que tuvo un gigantesco poder político, como nadie en la historia del país, con una Asamblea Nacional Constituyente de plenos y absolutos poderes y que la controló en forma total, con 96 de 130 votos; de ellos 80 eran de Alianza País.



Nunca debemos dejar de anotar que, en lo sustancial, la Constitución de Montecristi consagró a nivel jurídico superior, en medio de ampulosas declaraciones que no se cumplen, los aspectos más nefastos de la privatizadora “Ley de Modernización, Privatizaciones y Prestación de Servicios Públicos por parte de la Iniciativa Privada”, impulsada por el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional a través del régimen de Sixto Durán y Alberto Dahík, publicada en el Registro Oficial 349, del viernes 31 de diciembre de 1993.



Conviene, a este propósito, no olvidar que uno de sus principales impulsores de esta ley privatizadora, el presidente del Congreso de 1992 a 1993, el demócrata cristiano Carlos Vallejo López, ex ministro de agricultura del gobierno de Osvaldo Hurtado Larrea, fue el Jefe de la Gestión Política de la campaña electoral de Rafael Correa en el 2006, conforme puede mirarse en la revista Vanguardia, del 10 de enero del 2006, página 19, segunda columna. Los otros miembros de este núcleo, que formaría Alianza País, fueron Alberto Acosta, Virgilio Hernández, el coronel Jorge Brito y el entonces dirigente de la CEOLS Jaime Arciniega.



Reflexionemos: ¿No entregó el régimen de Rafael Correa el manejo de la telefonía celular, el petróleo, las minas y el agua con la vigencia de la Constitución de Montecristi? “No existe mayor ciego que el que no quiere ver”, dice un viejo adagio.



Si la Constitución fuese nacionalista o de condumio patriótico los recursos naturales no renovables y los servicios fiscales más rentables estarían recuperados y manejados por el país y sus ganancias no se llevarían las grandes transnacionales! ¡Sigue más vigente que nunca la larga y triste noche neoliberal con el cuento cínico que ya se ha superado!



Por supuesto que algunos investigadores hablan que estamos en el post neoliberalismo, cuando sólo han cambiado o refinado las mañas de la delincuencia internacional pero para mantener idénticos beneficios a costa del despojo de nuestras naciones. Más allá de estas categorizaciones, de discutible rigor conceptual, lo único cierto y comprobable es que sigue el saqueo de las principales riquezas y recursos; continúan los beneficios y privilegios para las multinacionales; prosigue la legislación represiva y la conducta despiadada en contra de las condiciones de vida de la nación entera. ¡Y dirigidos por los mismos alfiles políticos que antes estaban al servicio de Febres Cordero, Nebot y Mahauad y que ahora pretenden disfrazarse de “socialistas”!



Las evidencias saltan a la vista. Con semejante poder político, como el que obtuvo Correa, no se han recuperado los recursos naturales no renovables, y antes bien se han renovado y ampliado las concesiones y beneficios para las multinacionales, en condiciones terriblemente lesivas para el país. ¡Si no se recuperó el patrimonio público aquello se debió a que Correa y su alto mando político no tenían ningún empeño en ello, porque se hizo lo que deseaba su voluntad y dirección políticas! ¡Esos son sus verdaderos intereses y prioridades políticas y económicas; que no son los del pueblo ecuatoriano! ¡Nunca se había apreciado en la historia nacional una colección de agachados tan dóciles y sumisos a una política de claro favorecimiento a las grandes corporaciones extranjeras!



Cabe preguntarse: ¿Por qué no se dictó un mandato sobre deuda externa y sus atracadores, a pesar de habérseles enviado excelentes textos de borrador? ¿Por qué no se emitió un mandato sobre el atraco bancario y los ladrones de cuello blanco para impedir la impunidad organizada a su favor? ¡Porque el régimen, de este modo, protege en los hechos en forma incuestionable a algunos de ellos! ¿Por qué no se pusieron requisitos jurídicos de idoneidad, en las normas constitucionales, para depurar la administración de Justicia de sus malos elementos? ¡Porque no se quiso hacer nada de ello!



Aquí cabe otra reflexión: ¿Quién era el principal asesor de la dirección socialcristiana de la Corte Suprema de Justicia del período 1997 al 2004, máximo organismo jurisdiccional de toda la administración de Justicia del Ecuador en tiempos de la partidocracia y cuando Febres Cordero era el anterior rey de la selva? Alexis Mera Giler, conforme lo publica Vistazo 811, del 7 de junio del 2001, pág.86, junto al actual principal defensor de los Isaías, Javier Castro.

Si alguien duda convendría que lo verifique, más aún cuando además eran los socios o
representantes de la empresa Latinacces, entidad dedicada al espionaje de empresarios ecuatorianos para poner al tanto de sus bienes, contactos comerciales, información sobre litigios, en función de potenciales socios extranjeros, esto es una empresa de Super detectives, y que era la representante exclusiva para el Ecuador de la agencia norteamericana Decision Strategies Fairfax International (DSFX), cuyos directivos son miembros fundadores de la organización Transparencia Internacional y “ejercieron funciones de fiscales, agentes del servicio de inteligencia o jueces en los Estados Unidos”. Esta es la gente que, caso de Alexis Mera, aspira al control total de las cortes de Justicia del Ecuador merced a la consulta del presidente Correa para el 7 de mayo del presente año 2011, y porque además conoce al detalle los usos políticos y económicos que pueden darse a las mismas, experiencia que la obtuvo junto a Febres Cordero el antiguo dueño del país porque era el dueño de las cortes!

Con la Constitución de Montecristi y la mayoría legislativa se han desconocido los derechos y conquistas sociales de trabajadores, maestros, indígenas, pobladores, servidores públicos, estudiantes. Los despedidos son incontables. La criminalización del reclamo social está a la orden del día con cientos de dirigentes populares acusados de terrorismo y sabotaje, algunos de ellos presos. ¡Al Qaeda debe tener menos terroristas que los que supone Correa están en la dirigencia social del país, muchos de los cuales le deben haber apoyado candorosamente para llegar a la Presidencia!

¡Y a ellos habría que sumar los últimos enjuiciados, los periodistas Juan Carlos Calderón y Cristian Zurita, por haber escrito grandes verdades en su libro “El Gran Hermano”, respecto a los multimillonarios contratos de Fabricio Correa, hermano mayor del presidente, con el propio Estado dirigido por su hermano menor, y cuyo monto llegaría, a través de empresas relacionadas a los 752 millones de dólares, conforme también lo publica la revista Vistazo 1042, del 20 de enero del 2011, pág. 9, segunda columna; esto es casi cuatro veces lo entregado para la administración de Justicia en el año 2010. Se pretende con la represión, y para ello la ansiedad de controlar más aún las cortes de justicia, redoblar la dominación en contra del pueblo ecuatoriano. Respecto a la arremetida contra los prestigiosos periodistas Juan Carlos Calderón y Cristian Zurita cabe recordar el viejo adagio: “¿Desde cuándo tiene la culpa del crimen el cuchillo?”

Se ha atentado con ferocidad inaudita al derecho de organización y expresión, anulando o desapareciendo sindicatos o entidades análogas, gremios profesionales y todo núcleo que pueda impulsar una resistencia social organizada a la misma política neoliberal de siempre, ahora reforzada con legislación pro fascista! ¡Y en forma paralela redes de ONGs y fundaciones allegadas a organismos multilaterales desinforman de manera sistemática dentro y fuera del país, pretendiendo hacer creer que estamos en un inexistente “Socialismo del Siglo XXI”!

¡Ecuador es un laboratorio social de inclusión acelerada a las redes coloniales del Nuevo Orden Mundial! ¡Causa mucha pena mirar cómo están de desinformados algunos intelectuales y políticos de América Latina, cuyas únicas fuentes de agua son esos pozos deliberadamente contaminados!

Si no considera a este gobierno como del “Socialismo del Siglo XXI”, ¿cómo lo calificaría?

¡Este es un proyecto reaccionario, regresivo, contrarrevolucionario, que representa a una nueva fracción de la oligarquía y la burguesía, que busca redoblar y garantizarse más aún el dominio total, incluso sobre las otras fracciones dominantes, con el manejo del trapiche social que es la administración de Justicia!

¡En los hechos tiene el apoyo del gobierno norteamericano porque, además de ser pieza sumisa para el Plan Colombia, le incorpora al país al esquema del Nuevo Orden Mundial. Su terrible legislación, ya aprobada, garantiza la integración subordinada del país al proceso de globocolonización! ¡Este es el gobierno encargado de someter, con el paraguas de un discurso falso, la República del Ecuador al Nuevo Orden Mundial! Por la ideología de muchos de sus cuadros quizá debería llamarse “Democracia Cristiana del Siglo XXI” No olvidemos que la Democracia Cristiana es un desprendimiento del Partido Social Cristiano, en el año 1964.

Los sectores de la oligarquía agroexportadora han quedado atrás –junto a los partidos políticos que los representaron en la vieja partidocracia-, desplazados de la dirección del país; ahora le sustituye e impera otra fracción oligárquica –con cuadros que estaban al servicio de la anterior- y que es la encargada de impulsar una política extractivista intensiva, de megaproyectos a gran escala de la minería y demás recursos renovables. Este régimen es el encargado de mercantilizar elementos de la naturaleza como el agua e impulsar proyectos de biocombustible. Esas son sus tareas asignadas por sus verdaderos propiciadores; y en ese empeño se encuentran.

Es más, para imponer a rajatabla este modelo y tareas a cumplir, con la previsión de imponer prisión a todo dirigente popular que se le oponga, necesitan el control total y absoluto del trapiche social que es la administración de Justicia, organismo con el que además mantendrían a raya a los sectores desplazados, de la vieja oligarquía y de sus partidos, que no se oponen a las políticas privatizadoras de Correa, como claramente se deduce de lo que sostiene Sociedad Patriótica, Social Cristianos – Madera de Guerrero, PRIAN, una fracción de la Democracia Cristiana y de la Izquierda Democrática, entre otros, sino que lamentan no ser ellos los que, como antes sucedía, entreguen y usufructúen de la absurda e irresponsable transferencia de los recursos naturales no renovables de nuestra nación, así como de los servicios fiscales más lucrativos, a manos de las transnacionales. Esa es la parte medular de su pelea: quien chupa, se apodera y goza, las jugosas, exuberantes, pletóricas y poder osas ubres de la República. Para el pueblo es su tarea recuperar la vaca entera, el pasto, la tierra, el valle y las colinas donde está, y todo lo que entrañan los recursos de la nación entera y ponerla al servicio de todos sus habitantes!

Este es el régimen centinela y encargado de garantizar que las privatizaciones y concesiones no sean revertidas de manos de las multinacionales. El agua potable de Guayaquil, la concentración más numerosa del país, con el apoyo expreso del régimen de Correa, sigue en manos del consorcio privado Interagua. Igual sucede con las minas y el petróleo. Pero eso no es todo lo que realiza. No solo existen los contratos con la China, tres de ellos por mil millones de dólares, y uno por 1.680 millones para el proyecto hidroeléctrico Coca – Codo Sinclair. Existen más gestiones de dinero fuera del país. Sobre todo en función de nuevos contratos, todos a dedo y sin concurso.

El régimen, al endeudar a la República en forma frenética, está hipotecando su futuro y acelerando la pérdida de sus recursos naturales. Le endeudan al país en forma acelerada a cambio de entregar recursos naturales. ¡Es notoria la ansiedad de dinero, que en buena parte se los destinaría a nuevos contratos para obras, sin ofertas múltiples que abaraten los costos, aunque el país y los siguientes mandatarios queden sin recursos! ¿Buscan con esta loca ansiedad de dinero y de contratos acaso asegurarse más y más comisiones?

Diario Expreso, de Guayaquil, del sábado 5 de marzo del 2011, pág. 4, da cuenta que en las negociaciones para contratos mineros con las multinacionales “Una condición del Gobierno es que las compañías hagan un prepago de parte de las regalías, para recibir fondos anticipadamente.” En los primeros días de septiembre del 2010 visitó una comitiva presidencial a Corea del Sur, encabezados por Rafael Correa, y según informa diario El Universo, del lunes 6 de septiembre, de este año, páginas 1 y 4, incluso se anunció la firma de una carta de intención sobre la posible entrega a la Korea National Oil Corporation (KNOC, Corporación Nacional de Petróleos de Corea) de los bloques 30, 32, 33, 34, 35, 36, 37 y 30 de petróleo en la región amazónica, sobre todo en las provincias de Pastaza, Morona, y, en fin, el Suroriente del país, donde existen posibles reservas por 200 millones de barriles de crudo.

A este propósito cabe recordar que Correa, y su círculo, hicieron aprobar la Ley Reformatoria de la Ley de Hidrocarburos, publicada en el Registro Oficial 244, del 27 de julio del 2010. Para ello contaron con la inconcebible complicidad de asambleístas irresponsables que se dejaron encerrar, por el propio régimen, para no bajar a discutir en el pleno y hacer que se apruebe, este cuerpo jurídico calificado de urgente, por no ser discutido en los días hábiles para los de este carácter. En esta ley, en su el Art. 8, establecieron que las adjudicaciones petroleras se harán mediante licitación, pero “con excepción de los (contratos) que se realicen con empresas estatales o subsidiarias de éstas, con países que integran la comunidad internacional”. De ese modo abrieron las puertas para entregar el petróleo a este tipo de compañías sin licitación ni concurso alguno, y de toda la “comunidad internacional”; todo ello mediante ley. La “comunidad internacional”, en la ONU, superan los 190 países. Y en la FIFA ya llegan a los 212 países.

Pero la otra norma para disponer de luz verde para avanzar en la hipoteca del país es el Art. 124 de la Ley Orgánica de Planificación y Finanzas Públicas, publicada en el Registro Oficial del 22 de octubre del 2010, que autoriza que las entidades del sector público, controladas por el presidente, puedan endeudar al país hasta el 40 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB, que ahora llega a los 55.000 millones de dólares. El 40 por ciento de este monto serían 22.000 millones de dólares. Es decir que, con las dos normas referidas, con la una puede entregar el petróleo, a dedo, a empresas estatales de cualquier país “de la comunidad Internacional”, y con esta última puede endeudarse hasta los 22.000 millones de dólares con autorización dispuesta en la Ley referida y preparada por Correa y Alexis Mera Giler, y acatada por un rebaño llamado Alianza País, la mayoría de la Asamblea Nacional! ¿Es que son tan inocentes para no conocer los efectos perniciosos de estas normas jurídicas aprobadas por ellos, y que mañana, otro día, puede utilizar otro gobierno tan codicioso como éste?

Con este mismo marco jurídico vigente, la ministra de Coordinación de Política Económica, Katiuska King, el martes 25 de enero del 2011, en rueda de prensa recogida por todos los canales de televisión y la prensa a la que el gobierno los llama “escoria”, da cuenta que están en contacto con los gobiernos de la India y Rusia para obtener cuatro mil millones de dólares adicionales para cubrir el déficit fiscal. ¡Todo ello a pesar de los precios extraordinarios del petróleo! ¡Cuánta falta hacen los 2.900 millones de dólares anuales de rentabilidad regalada a las empresas de telefonía celular o móvil! ¡Y dicen que saben de economía y que no los entienden los mediocres e ignorantes! ¡Qué audaces, prepotentes y atrevidos!

A este paso, con tanta hambre atrasada de dinero, nos pueden sacar de la dolarización al vuelo, para imprimir billetes a gusto, y “no andar mendigando en otros países”; la posibilidad jurídica ya la disponen en el Art. 303 de la Constitución de Montecristi, “una de las mejores del mundo”, la que “duraría cuando menos 300 años”, donde esta posibilidad la maneja una sola persona: el presidente de la República. Nada raro sería que luego de la consulta del 7 de mayo, y si se quedan con todas las cortes de Justicia en sus manos, procedan a dar un paso semejante! ¡Es la lógica de los acontecimientos! Parecería que su único norte es la consigna “Detrás de mí el diluvio”. ¡Un país desinstitucionalizado y al borde de la bancarrota, con problemas sociales insolubles, caería como pera madura en el regazo o corral de los países sometidos al Nuevo Orden Mundial!

¡Este es el mayor esfuerzo destructor de toda la institucionalidad anterior del país que se pudiese haber visto, pero sin renovarla por algo mínimamente mejor! “¡Que se joda todo!” parece ser el encargo central. Toda organización popular se desarticula para debilitar cualquier capacidad de resistencia a las fuerzas imperiales del Nuevo Orden Mundial. ¡Han armado un tinglado jurídico represivo y desesperante: la gente anda preocupada sobre todo en cómo sobrevivir! ¡Por su accionar este régimen parece el alfil predeterminado, cuidadosamente programado, para cumplir estas tareas antinacionales! ¡La sobrevivencia misma de la nación, su soberanía y su capacidad productiva, está en grave peligro!

Se agotan las reservas del país en forma planificada y meticulosa. Se han tomado, quizá para jamás devolver, los recursos de la seguridad social, en montos que ya superan los cinco mil millones de dólares en deudas y compra de bonos, gran parte de las cuales han convenido, por parte del propio IESS, que se paguen luego de diez años!

Y todo esto luego que licuaron las deudas del IESS, pues cabe recordar que según el primer director o presidente del IESS de la época de la “revolución ciudadana”, Rubén Flores, este admitió, en forma honorable, que la deuda llegaba a los 4.589 millones de dólares, según lo publicó Vanguardia 138, del 20 de mayo del 2008, página 6, primera columna, calculando los montos de los préstamos del Estado a la paridad monetaria de la fecha de cada crédito, esto es de los años anteriores.

Cuando el dólar estaba, en la década del noventa, a mil, o tres mil, o cuatro mil sucres, la cantidad debería haberse reconocido con dicha paridad de la fecha del dinero transferido al fisco; eso era lo correcto. No falta quien diga que esta declaración sincera de Rubén Flores le habría costado el puesto.

¿Qué se hizo entonces? Sumaron todos los montos, de todos los créditos de los últimos lustros, y todo el monto acumulado dividieron para 25.000 (en sucres, la equivalencia de la dolarización), y con semejante licuada de deuda, propuesta ya realizada en el gobierno de Lucio Gutiérrez pero que entonces fue rechazada, el total de la deuda quedó reducida a 881 millones de dólares. Entonces los “vivísimos”, con comité de bienvenida en la institución, fueron una mañana a pagar, e hicieron aspavientos del cheque que dejaban. Pero en esa misma tarde (¡tarde de “revolución ciudadana”!), como “ya no eran deudores” ni eran “morosos”, se llevaron otra vez el dinero “para financiar un proyecto hidroeléctrico”. ¡De este modo el IESS se quedó sin deuda que cobrar y sin plata que gastar! ¡Esto no pasa ni en Macondo! ¡Es que en Macondo solo había el realismo mágico, en cambio con la “revolución ciudadana” existe el super realismo super mágico!

¡Dinero! ¡Dinero! ¡Dinero! ¡De dónde sea! Esa es la consigna. Más del 40 por ciento del presupuesto del Estado, de crecimiento gigantesco, se obtiene de impuestos a todo; sólo el aire se salva porque todavía no pueden dosificarlo para el cobro. Para dar un simple ejemplo de la gestión de la “revolución ciudadana”, el costo del agua, de la lluvia y de los ríos, han subido en El Oro, según denuncian los agricultores de esa provincia, el mil por ciento en un año. Todo ello con las leyes de Correa aplicadas por los organismos seccionales, en este caso ejecutando el Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización, publicado en el Suplemento del Registro Oficial 303, del 19 de octubre del 2010. Y conste que este gobierno ha manejado más de 80.000 millones de dólares sin dar explicación a nadie porque ha desaparecido todo vestigio de fiscalización en los cincuenta meses del régimen derechista de Correa.

¡Súmese a esto la legislación represiva para inmovilizar a la sociedad, para evitar que la ciudadanía reclame, para desarticular todas las organizaciones! Están convirtiendo a la República en una jaula o en una auténtica granja cerrada, donde la gente se desespera para sobrevivir y donde a una parte de ellos le dan un bono para doblegar su voluntad y recibir su apoyo de los cada vez más pobres por su propia culpa, por una política que impide el desarrollo y subordina, de manera muy dolorosa, la soberanía nacional de nuestro pueblo.

¿Estas son las únicas políticas que Usted las llama neoliberales o existen otras que también las inscribe en el proceso globalizador?

Este es el régimen que aplica las políticas globalizadoras a todo nivel. Recuerde que una de las tareas que ha impulsado la USAID, con una red de ONGs y fundaciones, algunas de ellas europeas, ha sido el de concretar las autonomías políticas. Para financiar tareas en este campo y para los organismos seccionales del Ecuador la USAID armó el proyecto de financiamiento ARD-3D.

Este apoyo a las autonomías políticas, que abre las puertas a la yugoeslavización del Estado Nacional Unitario, uno de los empeños del Nuevo Orden Mundial, ya están consagradas en los artículos 244, 245 y 246 de la Constitución de Montecristi. Con estos artículos está garantizada la división del país en siete regiones, que era el plan reservado del Banco Mundial desde el inicio del gobierno de Durán Ballén y Dahík Garzozi, en 1992.

El Art. 244 de la Constitución establece tres requisitos para proclamar una autonomía: dos o más provincias juntas, un mínimo de veinte mil kilómetros cuadrados, y cuando menos disponer del 5 por ciento de la población nacional. Sólo Guayas con Santa Elena tienen ya 20.800 kilómetros cuadrados, y sólo la ciudad de Guayaquil reúne el 17 por ciento de la población nacional. La autonomía propiciada por Jaime Nebot, la oligarquía porteña, y la USAID, está constitucional y jurídicamente garantizada. Quien dude revise la Constitución vigente y constatará que no le miento y verificará que Correa y la Asamblea Constituyente de Montecristi apuntaron en contra de la sobrevivencia del Estado Nacional Unitario, uno de los objetivos a debilitar con un gobierno planetario con el Nuevo Orden Mundial. Las autonomías políticas debilitan y fraccionan una nación, son el embrión de enfrentamientos fratricidas, y, además, constituyen el caldo de cultivo básico para un paso más avasallador de las multinacionales.

Pero eso no es todo. La vía libre para la aprobación de la ley y estatuto autonómico está franqueada. El Art. 245 de la Constitución actual determina que una vez que la autoridad provincial, el prefecto, presente el proyecto de ley –de su correspondiente autonomía-, la Asamblea Nacional la aprobará en un plazo máximo de ciento veinte días, y en caso de no pronunciarse en este plazo ¡“se considerará aprobado”! ¡Es decir una autonomía política podría aprobarse sin un solo voto; solo dejando que transcurra el tiempo! Si alguien quisiera impedir este proceso balcanizador o fracturador del país, con la actual Constitución en vigencia, según ese mismo artículo, necesitaría los dos tercios de los miembros de la Asamblea, o sea nunca.

Y no queda allí el asunto. Según el Art. 246 de la Constitución, con el estatuto autonómico aprobado se establecerá la denominación de la autonomía, sus símbolos (nueva bandera, himno y escudo), principios e instituciones del nuevo gobierno autonómico, la sede de su capital, la identificación de los bienes, rentas, recursos propios y la enumeración de las competencias que asumirá. De este modo la autonomía en la que tanto ha soñado y proclamado Nebot y la oligarquía porteña, está garantizada en la propia Constitución gracias a la política pelucona en la práctica, al revés de su falso discurso, de Rafael Correa y sus asambleístas de Montecristi.

En base a estas normas de la Constitución, ley fundamental y de mayor jerarquía del Estado, es de suponer que estos autonomistas, con la Constitución de Montecristi en la mano, pedirán para ellos el control del gas del Golfo de Guayaquil, las reservas del petróleo de la Península, los recursos mineros, y, además, el agua, el oro azul, de la cuenca del Guayas, donde surca el río más ancho y caudaloso de todo el continente americano con salida al Océano Pacífico. ¡Le ruego que mire el mapa y revise la Constitución! ¡Esta es la obra de Rafael Correa, quien en los discursos de acomodo dice que “ama la Patria”, que “daría la vida por la Patria”! ¡Estamos en el reino de la simulación!

¡Las supuestas “confrontaciones” con Jaime Nebot son un descaro y un tongo! ¡Varias leyes de Alianza País, como la del manejo y control del agua, tuvieron las firmas de los asambleístas del Partido Social Cristiano Madera de Guerrero para poder aprobarse en la comisión correspondiente! ¡En otras ocasiones se ausentan de la sala para no votar y ayudar al régimen, caso del posible y fallido enjuiciamiento al Ministro Fiscal! ¡Cómo deben reírse de los ecuatorianos cada uno de estos consumados artistas del embuste al momento de verse la cara en el espejo para hacerse la barba! ¡Les tenemos comidos el cuento dirán! ¡Sus risas y carcajadas retumban por la República entera! ¡Qué bueno sería que los compatriotas miren lo que aprobaron engañados el domingo 28 de septiembre del 2008!

No olvide que toda ley orgánica o ley ordinaria, o cualquier resolución que contradiga a la Constitución, según lo ordena el Art. 424 de la misma, “carece de valor jurídico”. Y que existe una jerarquía de normas legales sobre todas las cuales, en todo el país, prima la Constitución de la República; esto es los artículos 244, 245 y 246 en materia de las autonomías políticas! Esto significa que ninguna ley orgánica ni ordinaria puede parar lo ya consagrado en la Constitución; las autonomías políticas están constitucionalmente precauteladas.

¡Si gusta no me crea! ¡Revise Usted mismo la Constitución! ¡Por favor verifíquela! ¡Nebot, la oligarquía, las multinacionales, están de fiesta! Y siempre me pregunto ¿Por qué el presidente Chávez pidió a los ecuatorianos que apoyen este texto infame? ¡Sólo la desinformación más rampante e injustificada pudo llevarlo a esta incomprensible solicitud! ¡Cómo me gustaría preguntarle alguna vez qué diría si solicitáramos que los venezolanos aprueben una Constitución que garantice que Zulia, donde está el petróleo, el gas, y el lago Maracaibo –de agua dulce-, pueda optar por una autonomía política semejante! ¡Es increíble cómo desinforman al presidente Chávez y nadie le comunique la verdad!

Con las autonomías políticas se aplica desde el Nuevo Orden Mundial el “divide y vencerás” de los romanos, y se abre la puerta al fraccionamiento de un país en bocados más pequeños para que se engullan nuestros recursos en forma sistemática las grandes multinacionales. Ellos tienen previsto que en pocos años Ecuador se divida en 7 autonomías y Bolivia en 37. ¡Nos llaman los Estados fallidos y ya han logrado constitucionalizar las autonomías políticas! Luego de fraccionar Ecuador y Bolivia tienen previsto formar la República amazónica con la región oriental del Perú. El diseño del Nuevo Orden Mundial camina de modo inexorable.

Varios presidentes de supuesta izquierda de América Latina no son sino los nuevos Caballos de Troya del imperio y las multinacionales, para cuyo acceso al poder contaron con la planificada colaboración de quintacolumnistas incrustados mucho antes en las direcciones de los partidos de izquierda para conseguir su apoyo y hacer trabajar a toda su militancia despistada para quienes son los dueños de estos Caballos de Troya. Los hechos no mienten.

Los dirigentes de ciertos partidos de izquierda son los encargados de barnizarles la cara, ocultando sus rasgos más impresentables, a estos cuadros del Nuevo Orden Mundial. Los mismos dirigentes y organizaciones que le barnizaron la cara, disfrazándolo como “izquierdista”, a Lucio Gutiérrez, fueron los encargados de repetir la tarea con Rafael Correa. ¡Exactamente los mismos! Se podría hacer una exposición con las fotos de quienes no solo les prestaron la estructura legal, sino que levantaron sus brazos y los presentaron ante el país como los “dirigentes populares antimperialistas” y “salvadores de la Patria”!

¿Acaso no es conocido que Mauricio Funes, apoyado por el Farabundo Martí de Liberación Nacional, FMLN, era el responsable de la agencia informativa norteamericana CNN en El Salvador por quince años? ¿Acaso no le reconoció a Heinz Dieterich el presidente paraguayo, el sacerdote “izquierdista” Fernando Lugo, que es militante de la Democracia Cristiana? ¿Qué pudieron evolucionar políticamente? Si, por supuesto, es posible evolucionar. Incluso Rafael Correa podía haber evolucionado. Pero sus políticas evidencian que aquello no ha sucedido.

El régimen de Correa, en esta misma línea, es también el gran impulsador del proyecto yanqui llamado Plan Colombia, que permite hacer de yunque a nuestras fuerzas armadas en la frontera norte, donde están más de doce mil efectivos. Contra ese “yunque” golpean las fuerzas armadas de Colombia como “martillo”, todo ello para, según el régimen, acabar con la insurgencia del vecino país. Este es un plan gringo que desconoce la realidad de América Latina, donde solo los acuerdos políticos traen una relativa paz permanente para las naciones. Allí están los casos de Guatemala, El Salvador. Pero los alfiles gringos están a órdenes de sus mentores.

¿Alguien ha oído que el presidente Hugo Chávez sea parte del Plan Colombia? ¡Nadie! ¡Porque Hugo Chávez es un antimperialista! En el gabinete de Venezuela no existe un solo ex ministro ni alto funcionario de Carlos Andrés Pérez, de los demócrata cristianos o copeyanos, ni de los social demócratas o militantes de Acción Democrática!

Por ello las sucesivas embajadoras de los Estados Unidos han apoyado con todo entusiasmo al gobierno de Correa, como pueden apreciarse sus afanosas opiniones en Vanguardia 114, del 27 de noviembre del 2007, páginas 15 a 21, cuando lo califica de “socio” de su política, o en la revista Vistazo 982, del 17 de julio del 2008, páginas 32 y 33, donde destaca sus “excelentes relaciones”. Al parecer cuando alguna vez dan un discurso o hablan censurando a la política de ese país, se envía de inmediato, en forma paralela, a altos funcionarios del régimen, a la Embajada de los Estados Unidos, a pedir que “comprendan” las circunstancias de esas declaraciones.

Las cartas de las embajadoras de Estados Unidos en el Ecuador, difundidas por wikileaks son, en este sentido, gravemente escandalosas como ilustrativas, y demostrativas de lo que decimos.

Algunas referencias exactas de las mismas constan publicadas en diario Hoy, del martes 15 de febrero del 2011, página 11, y edición de ese mismo día de El Universo, página 2, de la fuente original, y que también lo publicó el periódico mexicano La Jornada, donde se da cuenta, por ejemplo, en carta confidencial del 8 de marzo del 2008, luego del ataque al campamento de Angostura, donde murió el jefe guerrillero Raúl Reyes, después que Venezuela movilizara tropas y habló Correa, obligado ante las evidencias, condenando la agresión de EE. UU. y Colombia (Uribe), resulta que le enviaron a contactar con la Legación Diplomática gringa al entonces Vicecanciller José Valencia, quien, según las cartas reveladas, “buscaba mantener contactos con el Departamento de Estado y aseguraba que el país (Correa) tenía interés en mantener buenas relaciones con los EE. UU.”

¡Increíble! ¡El país agredido dando explicaciones y justificaciones inmediatas de sus palabras al gobierno organizador del operativo, “para que no se resienta”! ¡Una vergüenza mundial! ¡Y luego hablan en los días de show sabatino que encarnan la “soberanía”! ¿Quién les puede creer a futuro declaraciones supuestamente “soberanas”? ¡Todo es un show para engañar a la nación entera! ¿Qué pecado tan grande habremos cometido para merecer destino tan trágico de disponer estos representantes para una nación que merece mejor suerte? Cada vez que hacen declaraciones de apariencia “independiente” habrá que preguntar a que alto funcionario habrán enviado a la legación diplomática de los EE. UU. “para dar explicaciones” y rogar que quienes dirigen el Departamento de Estado “no se resientan”, que bromita no más era, para aparecer “soberanos”!

¡Y toda esta política pro norteamericana la hacen a nombre de la “izquierda”! ¡Esto es algo jamás visto en el mundo! ¿Qué habría dicho Eloy Alfaro si los regímenes conservadores a los que combatió hubiesen manifestado que la represión y crímenes conservadores eran parte de un supuesto “gobierno liberal”? ¿No los habría arreado a bala? ¡Los hechos hablan por si mismo y no mienten!

Si el gobierno de Correa hubiese sido de izquierda jamás habría optado, en mi caso particular, por ser candidato socialista a la Presidencia de la República, como fuimos –apoyados por compañeros socialistas revolucionarios y del Movimiento Socialista Bolivariano- en el proceso que culminó en abril del 2009. Pero es notorio que la “Democracia Cristiana del Siglo XXI” y los alfiles del Nuevo Orden Mundial pretenden apoderarse del Socialismo, como causa y doctrina, como lograron hacerlo con Felipe González en España, o con Ricardo Lagos en Chile, el único voto seguro de condena reiterada a la Cuba revolucionaria, bloqueada económicamente por más de medio siglo por los Estados Unidos.

Frente a esa notoria e infame pretensión, ante la asombrosa complicidad de cierta gente, salimos a defender al Socialismo, a denunciar que no existe un Socialismo entreguista del patrimonio social y nacional; que no existe un Socialismo al servicio de la política norteamericana para dividir nuestro país –como Estado Nacional Unitario- o para el Plan Colombia; que no existe un Socialismo encaminado a destruir los derechos de la población, hipotecando el futuro con una dominación autoritaria escandalosa y con una legislación pro fascista. ¡Fuimos a la campaña a denunciar que la política de Rafael Correa es en los hechos anti socialista! ¡Y allí estuvimos con nuestro lema “¡Con el Socialismo la Patria ni se vende ni se rinde!”, aunque se pretendió -por todos los medios- invisibilizarnos!

¿Puede Usted darnos casos emblemáticos del entreguismo que existiría a favor de grandes compañías extranjeras a costa de los intereses nacionales del Ecuador?

Empecemos con un caso paradigmático. En el año 2008 Correa entregó a manos extranjeras el más rentable servicio público fiscal, la telefonía celular, renovando por quince años más la misma política entreguista de Durán Ballén y de Dahík Garzozi, que lo hicieron en 1993, también por 15 años, cuando no sabían el verdadero potencial de este colosal negocio. Pero en el 2008 ya se conocía la rentabilidad gigantesca de este servicio. A pesar de ello, en este caso con pleno conocimiento de causa y del daño gravísimo e irreparable que se podía ocasionar al país, Rafael Correa decidió dejar en las mismas manos de quienes ya manejaban y usufructuaban esta actividad desde mucho antes que asomara ese ejemplo de simulación incomparable llamado “revolución ciudadana”.

Luego de ofrecer en forma solemne y reiterada que el Ecuador jamás entregaría este servicio, después de una visita del yerno de Carlos Slim, Daniel Haj, cambió de opinión en forma olímpica. De este modo Rafael Correa, a la voz de “¡Hasta la Victoria Siempre!”, a costa de los intereses nacionales, favoreció al hombre más acaudalado del mundo como es Carlos Slim Helou, dueño de Portacelular –propiedad de América Móvil, del mismo Slim-, así como a los accionistas de Movistar; de similar manera a como procedería con las grandes corporaciones extranjeras del petróleo y la minería.

¡Y dicen, con toda la cachaza del universo, con un carapacho más grueso que de tortuga vieja, que condenan “la larga y triste noche neoliberal”! ¡Si están haciendo lo mismo! Ahora Carlos Slim paga 480 millones por los quince años de concesión, y 209 millones de dólares por ese mismo lapso abona Movistar; conforme consta en la revista Vistazo 978, del 15 de mayo del 2008, pág. 8, así como en Expreso, del 21 de noviembre del 2008, pág. 11. Respecto a las ganancias o rentabilidad de estas multinacionales, en base a sus propios datos, en el 2009 sus ingresos llegaron a los 2.900 millones de dólares. Puede verse, por ejemplo, entre otros, en diario La Hora, del domingo 7 de marzo del 2010, página B1, a cinco columnas.

De estos 2.900 millones de dólares, de rentabilidad en el Ecuador, de la telefonía celular, los dos tercios pertenecen a Slim, dueño de Portacelular o Claró, que es su nuevo nombre para varios países de América Latina. Si tomamos en cuenta que Slim ganó en el año 2009 la cantidad de 18.500 millones de dólares, tenemos que el diez por ciento de esas colosales ganancias salen de los bolsillos de los ecuatorianos merced al régimen de la involución ciudadana y por decisión personal de Rafael Correa, su benefactor. ¡Esa es la verdad! ¡Nos remitimos a los hechos!

Cabe destacar que, según la información de las mismas operadoras, para mayo del 2008, cuando se renovaron las concesiones, Portacelular había superado ya los nueve millones de abonados o usuarios, en tanto Movistar había cruzado los 3,8 millones de clientes fijos.

¿Puede llamarse “socialismo” a este infame entreguismo antinacional que le hace perder al Ecuador 2.900 millones de dólares de rentabilidad garantizada al año, en cálculos del 2009, según lo publica la prensa en base a datos de estas mismas empresas, esto es el triple de cada uno de los préstamos de la China (por mil millones cada uno), que se paga el primero con cuotas de 97.000 barriles diarios de petróleo, en dos años; y el segundo con 36.000 barriles diarios a cuatro años con posteriores reajustes de precios? ¡Y todo ello cuando este régimen ha recibido hasta cinco, siete y hasta diez veces más dólares por precio de barril de petróleo, en comparación de los ingresos de gobiernos precedentes!

¡En vez de pedir el dinero a los chinos debíamos manejar de modo soberano la telefonía y hubiésemos manejado dinero propio por el triple de cada crédito de los chinos! ¡Hubiésemos utilizado como país esos 2.900 millones de dólares de rentabilidad garantizada que ahora se entrega a Carlos Slim y a Movistar! ¡Entonces ese petróleo que ahora va a la China hubiese servido para otras tareas indispensables!

Pero al haberse hipotecado por varios años esa producción, a favor de la China, y que suma hasta el momento 132.000 barriles diarios de petróleo, esto es la mayor parte de los 170.000 que recibía Petroecuador, ahora se sustituyen esos ingresos con impuestos y más impuestos. ¿Puede algún candoroso suponer que gobierna un economista que sabe de economía el país? Puede que algo sepa, pero la pregunta de rigor que salta es: ¿Pero a quién mismo sirve, al servicio de quien está, y ese conocimiento obtenido en universidades norteamericanas y de la Harvard de Europa, Lovaina, a quien mismo beneficia?

Analicemos un poco sobre la telefonía en manos de este economista que a todos llama mediocres e ignorantes para que nadie observe sus políticas, y que aplica en forma intensiva el criterio futbolístico de que “la mejor defensa es el ataque”. El país cede, por ejemplo, la rentabilidad de la telefonía celular que llegó a 2.900 millones de dólares en el año 2009. Si se considera que son quince años de concesión entregada a Carlos Slim Helou, el hombre más rico del mundo, dueño de América Móvil y Portacelular, y a Movistar, tenemos que en quince años el país pierde de recibir 43.500 millones de dólares, y suponiendo que no se incrementa un solo cliente adicional hasta el año 2023, cantidad que significa 5,38 veces los 8.072 millones de dólares del atraco bancario del gobierno de Mahauad, según el cálculo de la Comisión Investigadora de la Crisis Económica Financiera, creada por Decreto Ejecutivo 263 del 9 de abril del 2007, constante en la página 77 de su “Síntesis de los Resultados de la Investigación”, suscrita en julio del 2007 por el Econ. Eduardo Valencia Vásquez, Presidente de la Comisión, Ramiro Larrea Santos y monseñor Víctor Corral Mantilla, Obispo de Riobamba.

¡Esto es lo que jamás se le dice al país y lo que ocultan con gozosa complicidad algunos colaboradores y admiradores de este régimen que recuerda la historia del ladrón que corre gritando “¡Cojan al ladrón, cojan al ladrón” para protegerse a si mismo!

¡Al igual que Durán Ballén, Dahík Garzozi, Mahauad Witt, Rafael Correa es un producto “perfeccionado” y “pulido” en las universidades norteamericanas, que son los centros de desnacionalización de los líderes escogidos como abejas reinas para uso futuro! ¡Solo que ahora, en su astucia reiterada, se disfrazan de “socialistas” con la complicidad de sus quintacolumnistas incrustados en las filas del pueblo! ¡Los hechos no mienten! ¿Con esta práctica puede decirse que “la Patria es de todos”? Quizá en voz baja dicen la verdad: ¡de todos los accionistas de las multinacionales!

Demos otro ejemplo. Cabe recordar que el 28 de mayo del 2010, horas antes del préstamo de 1.680 millones de China para el proyecto hidroeléctrico Coca Codo Sinclair se admitió que el 96 por ciento de todas las reservas del cobre del Ecuador, las correspondientes a las minas de Panantza San Carlos, de la provincia de Morona Santiago, y Mirador, de Zamora, pasen a manos de la empresa china Tongling, conforme lo publicó El Comercio, en su edición del 10 de junio del 2010.

Esa información también la publicó el periódico China Daily reconociendo que las empresas Tongling Nonferrus Metals Group Holding y China Railway Construction Corp. explotarían el cobre del Ecuador, según lo reprodujo Vanguardia número 254, del 23 de agosto del 2010, página 9, primera columna. ¿”La Patria ya es de todos”? ¡De todas las compañías extranjeras y en una línea extractivista! ¡Esto es lo que no informan los sábados en la insultadera semanal!

¿Cuántos ecuatorianos conocen que la mayor parte de nuestras reservas petroleras están en manos de las transnacionales Repsol-YPF, las chinas Andes Petroleum, Ecuador TLC, así como de la Agip Oil, Sipetrol, Petroriente, City Oriente, Pacific Petrol, Canadá Grande, entre otras?

¿Y cuántos compatriotas saben que las principales minas de metales preciosos están en manos de la transnacional ECSA, Ascendat Cooper, en Mirador Norte, en Zamora, para extraer oro, plata y cobre; que el proyecto Fruta del Norte, con oro y plata, en Zamora, está en manos de Kinross y Aurelian Resources; que la empresa Iamgold, con oro y plata, en el Azuay, explotará esos metales pero destruirá las fuentes de agua de Quimsacocha (tres lagunas), donde nacen varios ríos, entre ellos el Yanuncay y Tarqui, dos de los cuatro que cruzan la ciudad de Cuenca?

¿Y cuántos saben que las reservas de oro y plata, del proyecto Río Blanco / Gaby, explotará la IMC; que la empresa Elipe Dinasty, extraería el oro del proyecto Zaruma Gold, en la provincia de El Oro; que el proyecto Condor Gold, de oro, quedará en manos de Ecometals, en la provincia de Zamora; que el proyecto Curipamba, de cobre y Zinc, en la provincia de Bolívar, quedará en manos del consorcio Curimining, Salazar Resource?

¿Cuántos conocen que el proyecto Shyri, de oro, en el Azuay, queda en manos de la compañía Cornerstone; que el proyecto Tres Chorreras, de cobro, oro y plata, en las provincias de Cañar y Azuay, quedará con la empresa Atlas Moly; que el proyecto Ganarin, de oro y plata, en Loja, permanecerá en manos de la compañía Nortec Minerals?

¿Cuántos ecuatorianos conocen que, además de regalías irrisorias contempladas en una ley permisiva a favor de las transnacionales, la empresa de domicilio canadiense Kinross le compró el 80,8 por ciento de las operaciones a la Aurelian Resourse, del proyecto Fruta del Norte, en 960 millones de dólares, monto del cual el Ecuador no recibe un solo centavo, en operación referida en El Comercio, del viernes 5 de septiembre del 2008, en su página 8, y a pesar que las reservas del oro de este proyecto tendría más de 11 millones de onzas de oro y 14 millones de onzas de plata, según lo informó Dominic Channer, vicepresidente de Aurelian Resourse, en entrevista publicada en diario Expreso, de Guayaquil, del martes 19 de octubre del 2010, en su página 7, primera y segunda columna? ¿Cuántos compatriotas saben que este consorcio obtendría, solo en oro, con cálculo de la onza troy en 1.360 millones de dólares, un monto total de 11.930 millones de dólares, y del cual para el país solo quedarían unos 1.200 millones de dólares, según el mismo vicepresidente de Aurelian?

¡Y dicen en la propaganda oficial goebbeliana que están recuperando la Patria, y que ésta ya es de todos! ¡De todos los accionistas de las multinacionales deben decir! ¡Y no faltan despistados o ignorantes que lo comparan en forma sacrílega a este gobierno de las multinacionales con Salvador Allende! ¡Allende amó a su Patria y recuperó el patrimonio social y nacional para su Chile del alma, jamás lo rifó ni entregó a manos de las grandes corporaciones las grandes reservas mineras de su país, y por ello esas multinacionales se confabularon con el gobierno genocida de Nixon y Kissinger para sacarlo del poder!

Pero el gobierno necesita dinero, quizá por ello realizó estas gestiones crediticias, y ha procedido a entregar las reservas mineras y una parte de las petroleras …

Nunca, ningún gobierno en la historia del país ha dispuesto de tanto dinero como el de Rafael Correa; régimen que ha manejado más de 80.000 millones de dólares sin control ni fiscalización alguna en los más de cincuenta meses de ejercicio absoluto del poder. Jamás hubo mejores precios para el petróleo, además que solo por impuestos y recaudaciones se obtuvo en el último año más de once mil millones de dólares. El Congreso no le controla ni fiscaliza; está como alfombra a sus pies por mayoría de votos. ¡Y ahora desea que le entreguen de manera formal las Cortes de Justicia que ya las maneja a discreción, con las que enjuicia a los que desea, caso del doctor César Carrión, Director del Hospital de la Policía, y deja libres a todos quienes son sus partidarios hagan lo que hagan, caso de los comecheques, los que transformaron furgonetas en ambulancias, o cuando se cambian sentencias para conseguir votos de ciertos asambleistas!

Pero vayamos al grano. Cuando llegó al poder Febres Cordero, en 1984, el barril de petróleo estaba en 27,46 dólares. Cuando llegó Borja, en 1988, el precio fue de 12,50. En 1992, al arribo de Durán Ballén, el precio era de 16,89. En 1996, cuando ascendió Bucaram, estaba a 18,04 dólares. En 1997, a la llegada de Fabián Alarcón, el precio era de 15,51 el barril. En 1998 al arribo de Mahauad estaba en 9,15 dólares. En el 2000, a la llegada de Noboa Bejarano estaba en 24,92. A la subida de Lucio Gutiérrez estaba en 26,26. Cuando arribó al poder en el 2005 el binomio de Gutiérrez, Alfredo Palacio González, y su ministro de Finanzas era Rafael Correa, el precio estaba de 42,84 dólares el barril.

En los primeros dos años y medio de Correa el precio promedio, antes jamás dispuesto, fue de 83,34 dólares. Ahora se tenía previsto los 76 dólares de promedio anual, pero en las últimas semanas, por los conflictos al interior de Libia, país productor de petróleo, el precio se ha disparado sobre los cien dólares. Estos son los datos de Petroecuador y del Banco Central. ¿Qué gobierno en la historia nacional ha tenido tanto dinero para mejorar las condiciones de vida del pueblo? Ninguno. ¡Pero todo el tiempo le falta la plata! ¡Siempre está anhelante de dinero!

Entonces respecto a su gestión económica cabe preguntarse: ¿Por qué no intentó el régimen hacer las obras más costosas sin crédito directo, sino con el sistema BOT, esto es Building (construir), Oper (administrar) y Transfer (devolver al Estado), es decir haber asumido la posibilidad de construir importantes obras pero que se las convoca para hacerlas con el financiamiento incluido como parte de la oferta económica del oferente, en concurso abierto y transparente, con posibilidades de reajuste entre las dos o tres mejores propuestas técnicas y económicas, de tal modo que el que gana el concurso o licitación construye con su dinero, en las mejores condiciones para el país, y, en lógica contrapartida, el Estado le garantiza que hasta que recupere su inversión, su legítima ganancia, y sus intereses, ese servicio será consumido por el Estado y sus habitantes. De manera idéntica a como se construyó el puente sobre el río Guayas por parte de una compañía italiana.

Recordemos que antes que exista este puente los vehículos y personas pasaban en las gabarras, gigantescos lanchones donde subían los carros y pasajeros; luego, cuando el puente se construyó, se pagaba el pontazgo, que resultaba más barato y seguro que la gabarra! ¡Se hizo la obra, se dio el servicio y el Estado no se comprometió a dar ningún dinero, que además no lo tenía! ¡Pasados los ocho años para amortizar los gastos realizados por la compañía, el Estado era ya el dueño de la obra! ¡Y quienes esto decidieron no fueron a especializarse en los Estados Unidos, ni en Bélgica, ni llamaban ignorantes ni mediocres a sus conciudadanos; sólo aplicaron un elemental sentido común y un afán patriótico y se servicio sincero!

En los últimos años se han entregado varias concesiones de importantes, y a veces no tan imprescindibles obras por 30, 35, 40 años, de tal modo que, al revés de lo que se hizo construyendo el puente de la Unidad Nacional, sobre el Guayas, sacan el 400 o 500 por ciento de la inversión, caso del aeropuerto de Quito, cuando lo más lógico era aplicar el sistema BOT con fiscalización seria y compartida. El propio presidente Correa, en su libro “Ecuador: de Banana Republic a la No República”, de diciembre del 2009, donde recoge varios artículos anteriores, dice al respecto, en su página 41: “Existen muchos ejemplos ilustrativos de lo que fue la larga y triste noche neoliberal en Ecuador, entre ellos, “modelos de negocios” como el nuevo aeropuerto de Quito, donde en una inversión de casi 600 millones de dólares, el concesionario sólo aporta capital fresco directo por 74 millones, el Estado contribuye casi con el triple de aquello por medio de las tasas del viejo aeropuerto en manos del concesionario, y el resto se financia con préstamos pagados con los flujos fideicomisados del futuro aeropuerto.

Por esa “inversión”, monopolio natural que además requiere de ingentes inversiones del Estado en radioayudas y equipos de navegación aérea, el “inversionista” privado tiene la concesión por treinta y cinco años, sin que el Estado central reciba prácticamente nada.”

Por supuesto que el presidente Correa es uno de los actuales grandes apoyadores de esta obra que significará varios miles de millones de dólares para sus “constructores” en un sitio que se han formulado grandes cuestionamientos a las facilidades de vuelo seguro. ¿Por qué no se adoptó el sistema BOT y sin entregar la concesión a llave abierta por 35 años? ¿Por qué no se utilizó el aeropuerto Mariscal Sucre, el actual, para vuelos nacionales, y el de Latacunga para vuelos internacionales?

Recordemos que hacia 1960 se hizo la adjudicación de esta obra; y la fiscalización del puente de la Unidad Nacional o Mendoza Avilés, como así se llama ahora, corrió a cargo de una comisión compartida. Habían fiscalizadores de la compañía, por una parte, y del Estado, por otra. En ocho años estaba pagado el puente sobre el río Guayas y el Estado no se endeudó entregando petróleo o producto alguno. En una modalidad parecida se construyó el ferrocarril en la época de Eloy Alfaro con la compañía Guayaquil and Quito Railway, de Herman Archer. La administración del tren quedó a cargo de la empresa constructora hasta amortizar la parte de la deuda.

¿Dónde están los grandes genios de la economía que se jactan de sus “conocimientos” todos los sábados y agreden con insultos a sus conciudadanos “mediocres”? Pero esta modalidad que podía haberse utilizado en la construcción de la Central Hidroeléctrica Coca Codo Sinclair ni siquiera se ha considerado. Se conceden minas de cobre, y encima hay que pagar cuando menos 1.680 millones de dólares y sus elevados intereses. Resulta más que notorio que lo que más afán dispone es en hacer los contratos a dedo, aunque para ello se endeude el país. En el caso de las carreteras vale recordar que en un año se destinaron alrededor de 2.900 millones de dólares, en contratos sin concurso, pero entregando anticipos de hasta el noventa por ciento del valor de la obra, conforme de manera irrefutable lo denunció el diario Expreso, del domingo 30 de noviembre del 2008, páginas 1, 8 y 9.

¿De dónde me sacan que el país está manejado por economistas que saben, que se han especializado en las mejores universidades del mundo? Claro que saben pero hacer contratos. No es verdad que sean eficientes. Con el sistema BOT hubiesen ahorrado inmensas cantidades de dinero, miles y miles y miles de millones de dólares, a la República; y se hubiesen limitado en este sunami de impuestos que ahora se adoptan casi de manera obligada porque el petróleo está pignorado, de entrada, con 133.000 barriles diarios de la cuota de cerca de 170.000 que quedan para Petroecuador, y por años! Como bien dice otro adagio: “Más sabe el hombre común en su casa que el sabio en la ajena”. ¡Los que son parte del plan de subordinación del país al Nuevo Orden Mundial, y lo están hipotecando en forma premeditada, no son parte de nuestra casa ni de nuestro común destino nacional!

Es cierto que se han incrementado las recaudaciones de impuestos en más de tres mil o cuatro mil millones de dólares, pero reventando a la población. Con los conocidos paquetazos de alzas de la gasolina se obtenía antes, en los regímenes neoliberales precedentes, 150, 200, 250 millones de dólares cada vez que subían la gasolina. Con las recaudaciones tributarias del régimen de Correa se ha obtenido el equivalente a no menos de unas doce o quince veces los paquetazos de gasolina. Es cuestión de hacer las cuentas. ¡Y todo sale del bolsillo del pueblo! ¡Y con la propaganda incesante hacen creer a ciertos despistados que vivimos una “revolución ciudadana”! ¡Y en los años de mayores ingresos fiscales de la República andamos mendigando dinero, en cantidades colosales, en muchos países del mundo!

¿Estamos realmente manejados por un economista? ¿Habrá estudiado en EE. UU. La política del New Deal, o nuevo trato de Franklin Delano Roosevelt, cuando con el dinero del fisco norteamericano, en vez de entregar los recursos a dedo, a compañías codiciosas y con precios incomparables, dio trabajo directamente a millones de jóvenes, luego de la recesión de 1929, con la construcción de carreteras, líneas férreas, escuelas, hospitales, reservorios de agua y canales de riego, cuando 500.000 jóvenes plantaron millones de árboles, recuperaron millones de hectáreas para la agricultura, construyeron más de 150 mil kilómetros de vías forestales, recuperaron reservas piscícolas, protegieron hábitats naturales, limpiaron lagos y ríos, construyeron viviendas para los necesitados, repararon vías y puentes, construcción de centrales hidroeléctricas, incluso recurriendo a la mano de obra de cientos de miles de soldados, como bien lo recuerda el
historiador y analista Howard Zinn. ¿Aquí? ¡Nada de eso! ¡Y dicen que son “socialistas” en los discursos quienes han desperdiciado una oportunidad de oro para nuestra nación!

Si no se hubiese entregado la telefonía celular a las multinacionales, si hubiésemos recuperado el patrimonio social y nacional en una Asamblea Nacional Constituyente de carácter patriótica, y el país hubiese hecho obras con el sistema BOT pensando en su economía, en su población y en su futuro –en vez de hacer contratos a como dé lugar, incluso endeudando al país-, si se hubiese pensado en la necesidad de disponer de recursos para dar trabajo a los jóvenes, muy distinta hubiese sido la suerte y el panorama de la República. Pero no se pueden sacar peras del olmo, ni higos de los abrojos ni rosas de los espinos. ¡Un régimen anti socialista y ausente de espíritu nacional no puede dar buenos frutos a pesar de su apabullante propaganda goebbeliana, y exponer un discurso contradictorio y falso respecto a lo que hace en la realidad!

Lo más llamativo, respecto a lo que comentamos, y de lo que acontece en el país, es que así como existen medios de comunicación definidos y serios desde su posición e intereses de clase –con los puntos de vista desde su perspectiva-, y periodistas valientes que escriben sin temor ni favor, también existen medios de comunicación y periodistas comprometidos con el poder de turno, que simulan ser “opositores” del régimen pero que, de modo concertado, le hacen el juego al mismo, de manera descarada, como en el caso actual de la pretensión engañosa de presentarlo como si fuese de “izquierda”, o que es “socialista”, a sabiendas que este régimen autoritario, antipopular y antinacional, al revés de lo que proclama en su discurso embustero y encubridor, hace en la práctica todo lo contrario de lo que manifiesta.

Este es un gobierno ideológicamente anti socialista, con más poderes que los que tuvo el dirigente reaccionario Febres Cordero y que está, igual que los regímenes anteriores, al servicio de las multinacionales. De este modo, ciertos medios, en manejo concertado de este tongo, le inducen a pensar a la gente que si el régimen dice que es de “izquierda” y ello, los supuestos “opositores” también dicen lo mismo, pues consideran que la gente aceptará que “así ha de ser”, porque “todos coinciden”, hasta los opositores! ¡Es una reiterada maniobra ideológica envolvente!

¿Cree acaso posible que ciertos medios de comunicación le puedan hacer el juego al régimen que los ataca todo el tiempo?

Es notorio que varios medios de comunicación y ciertos columnistas de derecha desfiguran en forma perversa y planificada al socialismo, con la intención de hacerle creer al pueblo que esta forma prepotente, autoritaria y abusiva, injuriosa e irrespetuosa, es esta noble causa. Aspiran a convencer a la ciudadanía que está opción política ya gobierna y a pesar del dinero que ha manejado no ha solucionado ninguno de sus graves problemas sociales y económicos. Le dicen que este gobierno, encima de servir a los mismos grupos económicos y corporaciones, como expresión del “socialismo” ha fracasado, y que debe dar paso a que tomen la posta en el poder los elementos de la misma derecha falsamente “opositora”; es decir a la supuesta “oposición” a Correa, a quienes forman parte del tongo reiteradamente concertado.

De este modo, a pesar que Correa les llama “escoria”, en vez de proceder con honor ante los agravios, se agachan para servirle, de manera consciente y planificada, a los afanes de una conducta prepotente, y le colaboran en sus afanes de presentarse como “izquierdista” y “socialista” a toda costa. Eso anhela Correa, sobre todo en épocas de elecciones, que lo identifiquen como lo que no ha sido ni es, para asaltar como “izquierdista” la conciencia del pueblo, y seguir favoreciendo con toda docilidad a las multinacionales.

Y ese afán de disfrazarse ideológicamente es secundado a la perfección por ciertos medios de comunicación que simulan estar en su contra, que no se acuerdan o les resbala que los llame escoria, pero quizá se consuelan al recibir generosos estipendios por propaganda intensiva. Indigna que, en forma convenida, se presten a la mentira, haciéndole el juego al artista de la simulación, refrendando una calidad de socialista que jamás la ha poseído y peor sentido, como debe encarnarse esta causa, en lo más hondo del alma humana; como concepción liberadora de la pobreza y de la injusticia, como enraizamiento de los más sanos afanes patrióticos y de la soberanía nacional de nuestra República. Este proceder engañoso se llama conducta tramposa en cualquier parte del mundo, en cualquier rincón del planeta. Si alguien es socialista ¿por qué no cumple con el ideario socialista? ¡Las prácticas antisocialistas no pueden esconderse!

Los medios de comunicación disponen de analistas bien informados y saben a cabalidad que supuestos “izquierdistas”, dirigentes visibles y partidos legales, que hoy están con Rafael Correa, son exactamente los mismos militantes y partidos que antes patrocinaron y promovieron políticamente a Lucio Gutiérrez Borbúa, hasta llevarlo al poder, con el apoyo de las mismas cadenas de ONGs y fundaciones de predecibles financiamientos.

¿Por qué no dicen la verdad esos medios y algunos de sus columnistas? ¿Fingen no saberla? Muchos son parte de una confabulación perversa, empeñada en desfigurar y destruir al Socialismo, persiguen anularlo y desgastarlo por décadas, con un gobierno de derecha, que ha tomado en forma audaz una imagen y un mensaje que no les pertenecen ni los sienten, y que está al servicio probado de las multinacionales, que somete al país, de modo silencioso y disimulado, a los lineamientos neocolonialistas del Nuevo Orden Mundial. Su conducta evidencia que el es la persona indicada y escogida para impulsar estos menesteres.

¿Sugiere entonces Usted que existen medios de comunicación que le hacen el juego al régimen, de manera deliberada, aunque se presentan como opositores de su gestión?

No sugiero, me remito a los hechos. Existen, por supuesto, medios de comunicación y periodistas honestos con sus convicciones y valientes en su proceder que no caen en esta práctica, que procuran definir con absoluta corrección y veracidad lo que acontece, pero es notorio que otros colaboran en forma maliciosa y premeditada, concertada y perversa, en el engaño oficial. No son ignorantes para exonerarse de responsabilidades; son parte de una tramoya reaccionaria. Es un extraño tongo, o quizá muy explicable común. ¡Sus coincidencias ideológicas se traducen en este afán inocultable de perjudicar y desfigurar la causa del verdadero Socialismo!

¡Los periodistas son gente culta y no pueden extraviarse tanto, salvo que actúen con malicia o perversidad; o por afinidad ideológica! Resulta incomprensible que mientras Correa les llama escoria todas las veces que puede, ciertos medios nunca han recibido mayores cantidades de dinero para propaganda y publicidad, y le hacen el coro en ciertas desinformaciones interesadas que son formas de promocionar lo que desea el régimen, y en la manera que lo anhelaría.

¿Cree Usted con sinceridad que ciertos periodistas que le hacen el juego al régimen no identifican a cabalidad la esencia de este gobierno represivo, autoritario y entreguista? ¿Cuándo y dónde ha habido un “socialismo” que desmantela con odiosidad inocultable a las organizaciones populares, persigue a sus dirigentes criminalizando la protesta social y acusándolos penalmente de terroristas, que acosa a periodistas democráticos que se niegan a subordinarse ante las amenazas y a callar ante el poder prepotente, que ayuda a que grandes compañías extranjeras usufructúen los recursos naturales no renovables de la nación? ¡No somos niños para no percatarnos de sus verdaderas intenciones!

¿Por qué ciertos medios de comunicación y determinados columnistas reaccionarios se empeñan en llamar Socialista a un régimen que privilegia la entrega de los recursos naturales no renovables y los servicios fiscales más rentables a grandes corporaciones extranjeras, en conducta anti popular nada transparente, que es la antítesis de una noble y patriótica causa como es la del Socialismo?

¡Ese es mi justo reclamo! ¡Exigimos que no le mientan al pueblo! ¡Que no se presten a desfigurar el Socialismo, causa nobilísima y patriótica que no está en el poder, menos con un gobierno confesional de derecha, con concepciones parecidas a las de Francisco Franco y Gabriel García Moreno, enraizado en concepciones contrarias a la Teología de la Liberación, que brinda fervorosas amnistías a elementos allegados, según varias publicaciones, al Opus Dei, y que además han sido los adalides del neoliberalismo y de las privatizaciones en el Ecuador, mientras –a la vez- arremete en contra de las organizaciones populares y contra sus dirigentes, a pesar que ingenuamente, mal orientados, lo ayudaron a encaramarse en el poder para continuar en la dominación permanente al pueblo y mantener a ultranza el sistema capitalista y el modelo neoliberal en los hechos! ¡Es lo que pretendemos evidenciar!