LA “REVOLUCION CIUDADANA” NO ES LA REVOLUCION QUE EL PAIS NECESITA 



SIN TEORIA REVOLUCIONARIA NO HAY REVOLUCION 



Rodrigo Santillán Peralbo
Fue Presidente de la UNP, del Colegio de Periodistas,
Vicepresidente de la FELAP y de la OIP.
Autor de varias obras
y profesor principal de la
Universidad Central del Ecuador

Algunos podrían pensar que se trata de un lugar común del marxismo, pero es una realidad innegable: Sin teoría revolucionaria no hay revolución, y no puede haberla porque el líder de la supuesta revolución ciudadana, manifestó desde su primera campaña electoral que carece de ideología, y que su filosofía política se relaciona más bien con “la Doctrina Social de la Iglesia” Católica y su “opción preferencial por los pobres”. Fue educado en escuelas, colegios y universidades católicas. La Universidad de Lovaina se identifica con la Democracia Popular europea a la que se adhiere Correa y su otro post grado lo obtuvo en la Universidad de Illinois, de la metrópoli imperial capitalista. ¿Dónde está la ideología revolucionaria? ¿En dónde está el famoso e híbrido socialismo del siglo XXI? ¿La “revolución ciudadana” es la revolución que requiere este país?
“Es público y notorio, que Rafael Correa y varios de sus ministros (as) de Estado, cuando eran estudiantes en la Universidad Católica de Guayaquil en los años ochenta, fueron miembros de las juventudes demócratas cristianas durante el gobierno de Oswaldo Hurtado. Ahora, partiendo de sus antecedentes, de sus proclamas públicas y más que nada de los hechos, no cabe la menor duda, que Rafael Correa y su más íntimo círculo gobernante, son los Demócratas Cristianos del Siglo XXI, inspirados en la misma filosofía y política de la de sus predecesores Oswaldo Hurtado y Jamil Mahuad. La única diferencia que podemos encontrar hoy, es que Rafael Correa, en vez del llamado “socialismo comunitario” de Hurtado, encubre sus verdadera naturaleza y propósitos de modernizar el capitalismo con un supuesto “socialismo del siglo XXI”, sostenía en un análisis especial el Ing. Jorge Moreno Ordóñez.
Pronto serán cinco años de la administración de Alianza Pais y el cambio de época ofrecido parece que quedó estancado en el discurso de tarima. Cierto que se han producido reformas que trastornan algunos sectores porque fueron ideadas por mentes de tecnócratas de escritorio, pero la realidad de explotación capitalista permanece inalterable. Este Ecuador está muy lejos siquiera de iniciar la construcción del socialismo. Lo que hay es una administración populista que se place en el derroche para asegurar clientelas electoralistas.
Con el populismo en acción, la inmensa mayoría del pueblo permanece en la pobreza y un gran porcentaje en la indigencia, pues el bono de la pobreza ideado por el Banco Mundial y puesto en práctica por el democristiano Jamil Mahuad que Correa elevó a la categoría de bono de desarrollo humano, es una caridad que pasó de 15 a 35 dólares mensuales que reciben alrededor de un millón seiscientas mil personas. Es una acción paternalista impropia de una revolución verdadera, y un acto de esencia populista que, de alguna manera, garantiza votos electoreros. Ese bono de desarrollo humano, de ninguna manera propicia algún tipo de desarrollo.
Cinco años después de la oferta de Rafael Correa de acabar con el neoliberalismo y “la larga y triste noche neoliberal”, e iniciar un cambio de época, la larga noche neoliberal no ha concluido, sólo se ha extendido en el tiempo con algunos remozamientos y el cambio de época se ha transformado en época de cambios convenientes para maquillar el sistema capitalista e impulsar el reacondicionamiento de capitalismo de Estado.
Propio del neoliberalismo es la reiterada reforma tributaria que, impuesta en nueve veces, no acaba de satisfacer la gula impositiva, razón por la que hoy impulsa una nueva tanda de impuestos que acabarán pagando la clase media y los pobres de este país, porque el empresariado capitalista, la banca y las financieras capitalistas trasladarán el coste de los impuestos a los consumidores.
La esencia del capitalismo está intacta. Nada cambia en profundidad porque las reformas nunca han sido revolucionarias sino retardatarias de los verdaderos procesos revolucionarios, pero los fanáticos oportunistas y de conveniencia creen que Correa es el líder de la revolución y sus opositores enceguecidos por el odio e inútiles partidócratas de las viejas derechas oligárquicas, creen que este gobierno podría fastidiar sus intereses y privilegios de clase. Cuán equivocados están, porque el neoliberalismo está lejos de su agonía final a pesar de la tragedia sembrada en el pueblo y de las reiteradas proclamas de Correa.
Para la oposición política de las derechas que fueron combatidas por el pueblo durante décadas y que, sin duda alguna, es la responsable de la debacle nacional, Correa es un provocador de inestabilidad económica, política y social, porque según esa obnubilada oposición maneja al Estado con la vocación propia de un dictador en el que se concentran todos los poderes. Esa actitud arrogante molesta no sólo a sus opositores sino incluso a sus partidarios que analizan la realidad sin someterse a fanatismos endiosadores y que, paulatinamente, pasan de la crítica a sentirse defraudados.

Cada vez son más los sectores molestos con las sabatinas que le sirve al Presidente de la República para dar rienda suelta a sus discursos que estigmatizan a sus opositores, que insultan y ofenden a gente del pueblo, que divide a las personas en buenas y malas; es decir entre las que están con él para apoyarlo incondicionalmente y las que se oponen a sus designios de alguna manera. Estas últimas son atacadas e insultadas sin piedad y así son corruptos iguales a la prensa corrupta, a los periodistas corruptos, o son antipatria o traidores, cobardes.

Grave es la manipulación de la memoria de Alfaro o de Bolívar, para luego gobernar con personas salidas de las derechas más recalcitrantes, mientras el pueblo contempla la prepotencia, la soberbia, la cólera explosiva, el sarcasmo insultante y la autosuficiencia que intimida a los asambleistas, jueces y magistrados de justicia, ministros, burócratas, Corte Constitucional, Consejo Nacional Electoral, Contencioso Electoral, Consejo de Transparencia y Control Social, Consejo de la Judicatura, Contralorías, superintendencias, Defensoría del Pueblo, militares y policías. Nunca desde 1979, un Presidente de la República había acumulado tanto poder y no siempre para beneficio del pueblo. Nunca un Presidente del Congreso, hoy Asamblea Nacional, se había subordinado tanto, para sumisamente acatar los designios del Poder ejecutivo. No cabe duda, el presidente Correa ha sembrado el miedo que como plaga se extiende por los cuatro puntos cardinales de la República. Así ha enjuiciado a periodistas y medios y así ha dividido al movimiento indígena y así ha criminalizado la protesta social.
Jorge Moreno Ordóñez, sostenía que para el gobierno y sus seguidores más entusiastas, especialmente para aquellos funcionarios que se encuentran disfrutando de los buenos sueldos y prebendas, de costosos y deliciosos viajes de turismo político o de jugosos negocios del Estado que alumbran una nueva generación de nuevos ricos, todo lo que ha ocurrido en estos años es la máxima maravilla.
Para los representantes de las oligarquías y del imperio norteamericano, de la vieja y repudiada partidocracia corrupta, de los que festinaron las inmensas riquezas naturales y los fondos públicos y se enriquecieron a costa del dolor y la miseria de millones de pobres e indigentes del país, en cambio, no vale nada en estos años, todo es negativo. Sueñan con su retorno, el retorno de los brujos a la administración pública, para hacernos retroceder al pasado neoliberal.

¿Cuáles son algunos de los HECHOS POSITIVOS que se han producido en estos años, en lo económico, político y social? Resumamos los más importantes:

- La aprobación y vigencia de una nueva y progresista Constitución Política de la República, en reemplazo de la vieja y atrasada Constitución neoliberal. (Sin embargo, cabe destacar que esa Constitución contiene errores de bulto y reiteraciones impropias de una Ley Suprema.)
- La finalización de la Base militar norteamericana en Manta, como una expresión de una política nacionalista y de resistencia a las órdenes del pentágono;
- El alza del bono de la pobreza de $15 a $35 mensuales para un millón seiscientos mil pobres e indigentes. (Pero es una caridad que no soluciona ni la pobreza ni propicia el desarrollo);
- El alza del bono de la vivienda a USD 5.000. (¿Son viviendas dignas o los pobres tienen que consolarse diciendo, “peor en nada”);
- El no pago del aporte de $25 en la educación primaria;
- La entrega de uniformes y desayunos escolares en varias escuelas;
- El no pago de la consulta externa en los hospitales públicos;
- La importante inversión en obra pública como la construcción de carreteras y puentes.
- La reducción del monto del pago de la deuda externa y la utilización de esos recursos en obra pública;
- La utilización de la reserva internacional para financiar a pequeños productores.
- La inversión en el sector eléctrico para la futura construcción de centrales hidroeléctricas como Coca Codo Sinclair, Sopladora, Toachi – Pilatón;
- El proyecto de construcción de la Refinería del Pacífico, que sigue en proyecto;
- La incorporación al ALBA, (más, el entusiasmo simulado se mostró de cuerpo entero con motivo de la inasistencia del Presidente Correa a la reunión realizada en Cuba).
- Un hecho positivo de enorme significado fue el embargo de las empresas de los Isaías.
Estas y otra medidas, están bien. Apuntan en lo fundamental a atender problemas inmediatos de la población, es decir ataca a los efectos de los problemas. Más, en ningún caso resuelven la causa de fondo de esos problemas, relacionados con la estructura misma del caduco sistema capitalista, que solamente pueden ser resueltos con una revolución verdadera.
La realidad, así mismo, nos muestra la otra cara de la medalla, nos deja algunos HECHOS NEGATIVOS en los diversos campos de la vida del país, que podemos resumirlos en los siguientes:
- La nueva Constitución de Montecristi, siendo una Constitución progresista, comparándola con la neoliberal anterior, sigue siendo una Constitución del mismo Estado capitalista imperante y es aplicada por el gobierno solo cuando le conviene.
- La continuidad del bono de la pobreza como un instrumento, como una limosna cristiana de un dólar diez centavos diarios, que el Estado da a un millón seiscientos mil pobres e indigentes, para eternizarlos en su condición precisamente de pobres a indigentes. Como dice Correa, “Prohibido olvidar” que este bono de la pobreza, ahora peluconamente llamado “bono de desarrollo humano”… (?) es una medida neoliberal, impuesta hace 10 años por el nefasto gobierno de Jamil Mahuad, en cumplimiento de las políticas económicas del Banco Mundial, dirigido por EE.UU. Los ecuatorianos no necesitan para vivir humillantes limosnas cristianas, necesitan trabajo y salarios dignos.

- El desempleo y el subempleo se mantienen y aumentan, llegando juntos a cerca del 70%; con la novedad del consuelo gobiernista que se ufana que en otros países es más alto el porcentaje. Como dice la sabiduría popular “mal de todos, consuelo de bobos…”.
- Aumenta la emigración. Todos los días el número de ecuatorianos que emigran al exterior crece, por falta de oportunidades en nuestro país.
- El costo de la vida sube todos los días. Está por las nubes, creciendo con ello las necesidades y angustias de las familias ecuatorianas.
- Los sueldos y salarios siguen por los suelos, con un básico de $240, que no llega ni a la mitad del costo de la canasta familiar que está en $512. La gran conquista laboral de la gente ha sido reducida a mantener el puesto de trabajo a como dé lugar, aunque sea con ese salario de miseria.
- La oferta de alza salarial del gobierno es distribuir mensualmente el décimo cuarto y décimo quinto sueldos, para aparentar demagógicamente un alza salarial, que en ningún caso llega al llamado “salario digno” de $360 anunciado por Correa, peor al costo de la canasta familiar de $512.
- La toma de los fondos del IESS para cubrir gastos del Estado y pagar la deuda externa, en perjuicio de la atención de los afiliados que son los dueños de esos fondos.
- La crisis agropecuaria generada por el neoliberalismo sigue igual o peor que antes. Los centenares de miles de trabajadores del agro, en la Costa, Sierra y Oriente, siguen hundidos en el abandono, sin tierra para trabajar; unas veces sin riego, víctimas de la sequía, y otras veces víctima de las inundaciones; sin el crédito necesario y ventajoso; sin las semillas mejoradas ni el asesoramiento técnico, sin precios justos para sus productos. Las medidas del gobierno, como los tragicómicos “kits agropecuarios”, son ofensivas limosnas cristianas para el agro que no han resuelto absolutamente nada.
- La represión del gobierno contra el pueblo. El desconocimiento de los derechos de los trabajadores, indígenas, montubios, jubilados, maestros, universidades, etc., y la cruenta represión policial y militar, lanzada contra el pueblo en Dayuma y Morona, con la muerte del indígena Bosco Vizuma, los despidos intempestivos a los trabajadores y dirigentes sindicales de PETROECUADOR, demuestran que la violencia del Estado y su gobierno, es contra el pueblo. No existe NI UN SOLO BANQUERO NI OLIGARCA LADRON PRESO.
- La criminalización de la protesta. Hay más de 200 enjuiciados por terrorismo y sabotaje, a sabiendas que en el Ecuador no hay terrorismo ni actos de sabotaje.
- Los despidos intempestivos de las y los servidores públicos decretados por Correa con el pretexto de renuncia obligada, compra de renuncias, jubilación obligada y adelantada y con graves acusaciones a las y los despedidos: corruptos, vagos, ineficientes.
- La delincuencia y la inseguridad ciudadana aumentan sin freno, en medio del desempleo y la crisis. La mayor inversión en más armas y policías no da ni dará resultados efectivos, porque el gobierno no parte del criterio justo de que a la delincuencia se la combate ante todo dando trabajo y buenas condiciones de vida a la gente y no toma las medidas correctas y necesarias para que así sea.
- El petróleo sigue en manos de las transnacionales. En materia petrolera, los millonarios y vende patria continúan con contratos petroleros, impuestos por los gobiernos de la partidocracia corrupta de Febres Cordero, Sixto Durán, Bucaram, Mahuad, Noboa, Gutiérrez. Esos contratos han sido dolosamente renovados en términos que violan la nueva Constitución. Así, el gobierno está asegurando los multimillonarios negociados de las multinacionales petroleras..
- La Amnistía a delitos comunes, dada por la Asamblea Constituyente a conocidos funcionarios corruptos como el ex – Presidente Gustavo Noboa, “padre espiritual” de los hermanos Correa -según el hermano mayor Fabricio- fue gestionado personalmente por el propio Presidente Rafael Correa, según sus propias declaraciones.
- A ese vergonzoso indulto se suman los múltiples escándalos de actos de corrupción por millones, especialmente en el sector petrolero. Allí están las manipulaciones y violaciones legales que rodean la entrega, por parte del gobierno, del campo petrolero Palo Azul a las chequeras de los banqueros prófugos Isaías, con una pérdida para el pueblo de $ 350 millones por año. Allí el negociado millonario a la empresa IVANHOE, ordenado personalmente por el Presidente Correa. Allí la entrega del campo Sacha que debe ser explotado exclusivamente por PETROECUADOR. Allí el escándalo relacionado con la explotación o no del ITT, que motivó la renuncia del ex – Canciller Fander Falconí, que se suma a la separación anterior de Alberto Acosta, dos altos dirigentes del Proyecto de gobierno, que ha sido abandonado por el Presidente Correa, según la denuncia de ellos. “Prohibido olvidar” que Rafael Correa fue testigo de honor en Brasilia, en Marzo del 2007, de la firma del memorándum de entendimiento entre PETROECUADOR Y PETROBRAS, mediante el cual se le entregaba a dedo la explotación del ITT a PETROBRAS, en clara violación de la Ley de Hidrocarburos. Ahora Correa se rasga las vestiduras diciendo que él es el principal propulsor de la propuesta de mantener el petróleo en tierra en el ITT. (?)
- ¿Y qué decir del multimillonario negociado DE MÁS DE VEINTE Y CINCO MIL MILLONES DE DOLARES, relacionado con la entrega de la concesión de las telefonías celulares a PORTA Y MOVISTAR, por 700 millones por un período de quince años? Perjuicios al Estado y actos de corrupción, que dejan como juego de niños los contratos millonarios del hermano mayor Fabricio Correa, cuya pelea “fratricida”, asoma como un tongo y una cortina de humo para tapar otros grandes y multimillonarios perjuicios al Ecuador.
- Para poner la “cereza a la torta” del nuevo festín económico en el Ecuador, debemos agregar el gran APAGON que se produjo que, en medio de la obscuridad nos permite ver el apagón de la revolución ciudadana. “Prohibido olvidar”: ¿Cuál fue el “estúpido gobierno” que ordenó no asegurar la generación termoeléctrica para impedir los apagones que durante 12 años no se habían producido? ¿Serán los gobiernos anteriores o el gobierno actual?
- La invasión militar, la violación a la soberanía nacional y los crímenes de Angostura, siguen sin sanción. Finalmente, hay que recordar el sangriento caso de la invasión militar al Ecuador en Angosturas, por parte del gobierno terrorista de Colombia, encabezado por Álvaro Uribe, en asocio con la CIA norteamericana y con conocimiento de varios funcionarios del gobierno, las Fuerzas Armadas y la Policía ecuatorianos. Pisotearon y humillaron la soberanía nacional, asesinaron a diestra y siniestra en territorio nacional, incluso a un ecuatoriano, Franklin Aisalla. ¿Y qué ha pasado? Luego de la inicial euforia del Presidente Correa en los foros internacionales, rechazando la agresión y denunciando a Uribe, resulta que hoy el Estado ecuatoriano no ha acusado judicialmente en firme a ninguno de los responsables directos de esta invasión y masacre. El ex Presidente colombiano Álvaro Uribe, su ex Ministro de Defensa Santos y los jefes de las Fuerzas Armadas y Policiales de Colombia, tuvieron el descaro y el cinismo de declararse públicamente responsables de esos hechos ante la opinión pública mundial. Hasta ahora no reciben ninguna sanción. Y lo que es más grave todavía, el Estado ecuatoriano obligó al fiscal de Sucumbíos, a que retire su acusación fiscal contra algunos de estos personajes del terrorismo de Estado colombiano, legalizando así la invasión militar colombiano – norteamericana y la masacre ejecutada en suelo patrio. ¿Será por esto quizás, que el Presidente Correa, en su Enlace Ciudadano del sábado 23 de Enero del 2010, se ufanó diciendo “que ahora, hasta el propio Uribe nos felicita porque cuidamos la frontera”…??? “El pez por su propia boca muere…” dice la sabiduría popular. Si tomamos sus propias palabras de: “Dime quien te defiende y te diré quién eres…” Cualquier comentario sobre estas felicitaciones de Uribe a Correa, están por demás”, sostenía Jorge Moreno Ordóñez.
- Otro hecho negativo de funestas consecuencias para el Ecuador fue la realización de de la consulta popular que por una parte inauguró la “democracia plebiscitaria” por sobre la Constitución y que terminó por autorizar a Correa que meta la mano en la justicia. Los hechos demuestran los efectos negativos de esa acción que subordina a jueces y magistrados de justicia al poder ejecutivo.
- Es lamentable que el presidente Correa se haya mostrado ante la faz de la República como un mandatario autoritario concentrador de poder que termina por desvirtuar la validez de Estado Constitucional de derechos y justicia.
- Un hecho de profunda significación negativa es el agresivo endeudamiento de este gobierno que enajena el futuro del país. Los créditos solicitados a la República Popular China, según algunos informes y analistas, sobrepasan los 7 mil millones de dólares. ¿Cuáles serán las consecuencias?
- Losa elevados déficits fiscales pretende cubrirlos con el incremento de la deuda pública interna y externa, mientras siguen en alza el derroche y los subsidios.
Como en todo gobierno en el proceso de administración del Estado existen hechos positivos y negativos que la historia tratará de analizarlos, pero si es una verdad ineludible que en el Ecuador del siglo XXI en el período de Correa no se ha producido ningún proceso revolucionario y menos el socialista que era de esperarse.
“Tenemos que destacar, por cierto, que Rafael Correa es un mejor administrador del Estado capitalista que los anteriores gobiernos de la vieja partidocracia corrupta, como Gutiérrez y los demás. Lo nuevo que aporta el Presidente Correa, es reemplazar en parte el modelo neoliberal de las privatizaciones, con algunas escasas y pequeñas medidas de reforzamiento del sector público.
Pero, como buen defensor del sistema imperante, el grueso de su pensamiento filosófico y su acción política, está dirigido a los remiendos, maquillajes, “correcciones” del Estado capitalista; a la democratización del capital, a las mínimas reformas y modernización del sistema capitalista para hacer más eficiente precisamente al caduco Estado capitalista. El mismo Rafael Correa confirma este acierto, cuando declara que: “Estamos reconstruyendo el Estado central.” Se refiere al Estado vigente, al Estado capitalista.
El modelo neoliberal, impuesto por el imperio norteamericano y la partidocracia corrupta, sigue básicamente vigente. Lo único que hace el actual gobierno es, pretender implementar algunas medidas de un tímido capitalismo popular.
En el Ecuador no hay socialismo, ni este gobierno lo está construyendo, ni lo construirá nunca. El Socialismo es una elevada categoría económica, política e ideológica en beneficio de los verdaderos intereses de los trabajadores y de la humanidad entera. Se basa en principios científicos como el Materialismo dialéctico y el Materialismo Histórico, a los cuales Correa pública y reiteradamente los ha rechazado.
El socialismo propugna la socialización de la propiedad de los principales medios e instrumentos de producción en una bien organizada y moderna economía del sector público. Tiene como finalidad terminar para siempre con la explotación del hombre por el hombre, terminar con las riquezas y privilegios de los ricos y con la pobreza y miseria de los pobres. Pugna por establecer una nueva sociedad en donde todos los seres humanos seamos iguales, que tengamos igualdad de oportunidades, que desaparezcan las desigualdades sociales entre los hombres y las mujeres, entre los habitantes de las ciudades y los campos, entre el trabajo intelectual y físico. El socialismo es en definitiva, una nueva sociedad, basada en las leyes científicas de la naturaleza, de la vida, de la sociedad humana y del pensamiento del ser humano. En esa nueva sociedad, radicalmente distinta del egoísmo, la avaricia, la explotación y el enriquecimiento de unos pocos a costa del sufrimiento de la abrumadora mayoría, seguramente surgirá el hombre nuevo con el que soñó el CHE, por el cual trabajó y luchó toda su vida por el cual derramó su generosa y fecunda sangre.
Hoy, el Presidente Rafael Correa, manipula consciente y grotescamente el término “socialismo”, para desprestigiar el Socialismo Científico, para denigrarlo, para hacer creer que su obra de gobierno es el “socialismo”, para confundir al pueblo ecuatoriano y así, tratar de impedir que el Ecuador vaya por ese rumbo histórico.
El Socialismo Científico, por encima de las manipulaciones de sus enemigos jurados, sigue y seguirá siendo la esperanza válida, no solo de los trabajadores y el pueblo ecuatorianos, sino de la humanidad entera, afirmaba Jorge Moreno.
El gobierno de Correa no es ni puede ser socialista porque su gabinete tiene un inmenso aporte de las derechas oligárquicas. El movimiento político Alianza Pais está integrado por oportunistas y militantes de todas las tendencias y en esa mezcolanza de arribistas no hay ideólogos de ninguna revolución así sea la ciudadana. Los intelectuales insertados en el gobierno se convirtieron en burócratas con sueldo que les impide ser los revolucionarios que fueron. Hoy obedecen órdenes y, entre ellas, buscar justificativos de una revolución socialista inexistente.