EL POEMA DE PABLO NERUDA 



¿PABLO NERUDA FUE ASESINADO? 




Saludos camaradas! El 23 de septiembre de 1973, 12 días después del derrocamiento del compañero Allende, muere Ricardo Eliecer Neftalí Reyes Basoalto, Pablo Neruda. Algunos dicen que fue asesinado con una dosis letal de algún veneno en la Clínica Santa María de Santiago, y aunque nunca se pudo comprobar, el saqueo de su casa e incendio de sus libros permiten sospechar de la veracidad de esta versión. Ese mismo año, Neruda había publicado "Incitación al Nixonicidio y alabanza de la revolución chilena"

Esta sentencia bien podría llmarse Obamicidio, Bushicidio (por partida doble), Clintonicidio, Reaganicidio, y paremos de contar. Es este un ejemplo de cómo el odio ha de reivindicarse como valor revolucionario: el odio al fascismo, a la injusticia, a la depredación humana y del planeta provocada por el imperialismo global, pero que tiene en los E.E. U.U. su principal cabeza y brazo armado. A quienes no lo han leído, les ofrezco un fragmento como abreboca del contenido de esta sentencia nerudiana; a quienes sí, la caricia del repaso....

La canción del castigo
No hay que contar con su arrepentimiento,
ni hay que esperar del cielo este trabajo:
el que trajo a la tierra este tormento
debe encontrar sus jueces aquí abajo,
por la justicia y por el escarmiento.
No lo aniquilaremos por venganza
sino por lo que canto y lo que infundo:
mi razón es la paz y la esperanza.
Nuestros amores son de todo el mundo.

Y el insecto voraz no se suicida
sino que enrosca y clava su veneno
hasta que con canción insecticida,
levantando en el alba mi tintero,
llame a todos los hombres a borrar
al Jefe ensangrentado y embustero,
que mandó por el cielo y por el mar
que no vivieran más pueblos enteros,
pueblos de amor y de sabiduría
que en aquel otro extremo del planeta,
en Vietnam, en lejanas alquerías,
junto al arroz, en blancas bicicletas
fundaban el amor y la alegría:
pueblos que Nixon, el analfabeto,
ni siquiera de nombre conocía
y que mandó matar con un decreto
el lejano chacal indiferente.


Él

Al criminal emplazo y lo someto
a ser juzgado por la pobre gente,
por los muertos de ayer, por los quemados,
por los que ya sin habla y sin secreto,
ciegos, desnudos, heridos, mutilados,
quieren juzgarte, Nixon, sin decreto.