EL BREXIT PODRÍA FACILITAR LA SOBERANÍA DE LAS MALVINAS PARA ARGENTINA 



LA CORTA GUERRA GANÓ GRAN BRETAÑA CON APOYO YANQUI 



Las Malvinas ubicadas en el Atlántico Sur son argentinas por derecho, justicia e historia, pero el Reino Unido cuando era un poderoso imperio se apropió de las islas, las convirtió en colonia y en territorio de ultramar para usufructo de su poderío. El litigio por su posesión efectiva y soberana desencadenó una guerra entre Argentina y el Reino Unido que, por interés político de la dictadura militar -en esa ocasión presidida por Galtiere- se ejecutó entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, que acabó con la vida de 649 militares argentinos, 255 británicos y tres civiles isleños.
El 2 de abril de 1982, el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri anunció que se propuso recuperar militarmente las Islas Malvinas. En realidad, era una sucia jugarreta para desviar la tensión generada por la crisis política, económica y social de la dictadura militar más sangrienta que vivió la Argentina. El 3 de abril, la primera ministra británica, Margaret Thatcher, mandó una flota al Atlántico Sur.
“El 1° de mayo empezó formalmente la guerra, cuando aviones británicos bombardearon la pista de aterrizaje de Puerto Argentino. El 2 de mayo, el submarino nuclear Conqueror hundió el crucero General Belgrano fuera de la zona de exclusión, y el 4 del mismo mes aviones de la Armada argentina provocaron importantes daños al destructor inglés Sheffield, que se hundió días después.
El 14 de junio, el militar Mario Benjamín Menéndez, firmó la rendición argentina. Los 74 días de conflicto armado dejaron como saldo la muerte de 649 militares argentinos. Un día después, desde el Salón Sur de la Casa de Gobierno, Galtieri comunicó el fin de la Guerra por Cadena Nacional. "El Combate de Puerto Argentino ha finalizado. Contengamos el dolor, levantemos bien alta la frente, nuestro pueblo es y se siente fuerte y lo acompañan sus hermanos latinoamericanos".
Esa corta guerra ganó Gran Bretaña gobernada por M. Thatcher con la cooperación de Estados Unidos y la CIA. La “Dama de Hierro”, ante Ronald Reagan que era Presidente de Estados Unidos dijo: "Una vez más quiero expresar el apoyo a nuestros amigos estadounidenses por el sólido apoyo que nos dieron y nos siguen dando en lo que respecta a las Falklands" (Malvinas). La derrota argentina marcó el derrumbe de la fascistoide dictadura militar.
Hoy, las Malvinas fueron convertidas en la base militar más grande que posee Gran Bretaña en América Latina y en base, inclusive nuclear -ya que la OTAN se asentó en territorio argentino-, razón por la que decenas de “excombatientes de las Malvinas denunciaron que el Reino Unido ha convertido estas islas en el territorio más militarizado del mundo, y por ende en una amenaza para toda la región.”
Muy a pesar de todas las situaciones derivadas del Brexit que podría afectar a Gran Bretaña sobre su permanencia colonial en las Malvinas, se debe recordar que Argentina reafirma su derecho soberano e irrenunciable sobre las Islas Malvinas y los archipiélagos aledaños, esto es Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes que hace 185 años fueron ocupados ilegal y arbitrariamente por el Reino Unido.
Se ha afirmado que “El 'brexit' no tiene por qué influir” durante las conversaciones que deben mantener entre Argentina y Gran Bretaña. Sin embargo, Argentina recordó que es "legítima heredera de los archipiélagos y espacios marítimos del Atlántico Sur que habían pertenecido a España", y que su Constitución nacional establece el "objetivo permanente e irrenunciable" del país de "recuperar el ejercicio pleno de la soberanía" de los territorios ocupados.
Además, resaltó que las Naciones Unidas reconocen que Malvinas "se encuentran sometidas a una situación colonial” y que existe una "disputa de soberanía que debe ser resuelta a través de negociaciones bilaterales entre los dos Estados involucrados, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas".
En la actualidad, diversas opiniones surgidas en el Reino Unidos sostienen que el Brexit apuntala las tesis argentinas porque Gran Bretaña podría perder el apoyo de los países de la Unión Europea, “como si un tiburón viera sangre en el agua”.
Sería esa la razón por la que destacados ciudadanos de Inglaterra que viven de las glorias del pasado y que quieren imponerse por la fuerza en sus correrías por el mundo, para mantener sus colonias en pleno siglo XXI, como es el caso del “ministro británico de Medio Ambiente, Alimentación y Medio Rural, Michael Gove, quien anunció que fletará una armada propia para el control de las ‘aguas territoriales británicas’- que costará 400 millones de euros- una vez se consume el divorcio con la UE, en marzo de 2019.
La escuadra militar, que se encargará de vigilar el acceso a Gran Sol y las islas Malvinas, constará de cinco buques de 90 metros de eslora, armados con cañones automáticos de 30 milímetros y dotados de helicópteros y drones (aeronaves no tripuladas).

BREXIT PARA RECUPERAR LAS MALVINAS

Redacción Perfil en un análisis sobre la situación actual de las Islas Malvinas sostiene que la decisión británica de salir de la Unión Europea (UE) tendrá un impacto imprevisto en las Malvinas. Aunque no pudieron votar en el referéndum, el resultado repercutirá negativamente para los kelpers. Casi sin proponérselo y de manera sorpresiva, la diplomacia argentina se encuentra frente a un promisorio panorama para insistir con el reclamo de la soberanía de las islas. Se trata, hay que decirlo, de un escenario sin precedentes desde que estalló la guerra en 1982.
La primera complejidad que se le presenta a los kelpers es económica, afirma. El resultado del Brexit hará que se anulen en Malvinas los tratados que les permitían a los isleños exportar a Europa sin ningún tipo de barreras arancelarias. En un documento presentado ante la Cámara de los Comunes, se anunciaban las posibles consecuencias comerciales por la probable ruptura con Bruselas: el 70% del PBI kelper depende del acceso a la UE. “Un cambio que restrinja el acceso de nuestros productos al mercado común europeo podría ser catastrófico”, había advertido antes de la votación Sukey Cameron, la delegada de Malvinas en Londres.
Las exportaciones isleñas hacia la UE están valuadas en cerca de 230 millones de euros anuales y representan el 95% de los ingresos pesqueros, la principal exportación kelper. A la vez que Europa aporta un millón de euros anuales en subsidios para diversificar la primaria economía de Malvinas, que hasta el momento no logrado éxitos en intensificar el turismo ni en mejorar las regalías petroleras.
El segundo dilema que se le presenta a los kelpers es político. Desde que Gran Bretaña se integró a la UE en 1973, el respaldo de Bruselas a la posición británica en Malvinas fue determinante. Europa ayudó a Londres a bloquear los reclamos de Argentina y el auspicio se plasmó en el Tratado de Lisboa de 2007 –suerte de Constitución de la UE–, lo que significó un renovado sustento británico en la disputa por la soberanía de las islas.
Por su parte, el analista Emili J. Blasco sostenía que el Gobierno argentino confía en que el Brexit suponga un avance en su reclamación de la soberanía de las islas Malvinas. No porque la salida del Reino Unido de la Unión Europea vaya a ocasionar cambios jurídicos en sus territorios del Atlántico Sur, sino porque las desventajas de reducir su relación comercial con la UE pueden llevar a los isleños a ver con mejores ojos la aproximación a Argentina.
«Los habitantes de las Malvinas están preocupados», afirmó el embajador de Argentina en España, Federico Ramón Puerta, en un acto sobre los efectos del Brexit en relación a Gibraltar y las Malvinas, celebrado en Casa de América. «La Unión Europea ha sido un importante mercado para la pesca de los isleños y eso puede cambiar», dijo.
Si se realiza un somero análisis de las situaciones económicas de los isleños, al ejecutar el Brexit se podría decir que “el 45% de los presupuestos de las islas procede de la concesión de licencias pesqueras a terceros países, y la mayor parte de la producción pesquera va a la UE», según opinión de Osvaldo Mársico, director para las Malvinas e islas del Atlántico Sur de la cancillería argentina. Mársico agregó que la UE brinda además cooperación y asistencia técnica, lo que refuerza la «preocupación» sobre el futuro de los habitantes de las Malvinas, cuyo número ronda los tres mil, aunque de los cuales solo el 35% ha nacido allí, según precisó.
Dirigentes argentinos sostienen que la Brexit debilita la posición británica en las Malvinas puesto que la UE ya no se tiene que alinear con los intereses de un país que deja de ser miembro, según Mársico. «Hasta ahora la UE ha visto este asunto como algo bilateral entre el Reino Unido y la Argentina, ahora ya no es así», dijo, sugiriendo que Buenos Aires puede encontrar aliados entre los otros países europeos para sus demandas.
Además, se debe considerar que la UE “va a quedar más lejos para los habitantes de las Malvinas, mientras que Argentina sigue siendo el país más cercano capaz de brindar servicios convenientes a los insulares.”
Según el analista mencionado, el Reino Unido, niega que el Brexit afecte en esos términos indicados por los argentinos. Simon Fairweather, de la sección político-económica de la Embajada británica en Madrid, manifestó que tampoco es cierto que ahora las Malvinas vayan a cobrar un mayor valor estratégico para Londres, cuando el Foreign Office tenga que construir una política exterior propia para la que podrían recobrar importancia ciertas antiguas posesiones imperiales.
«Vamos a seguir colaborando de manera muy estrecha con la Unión Europea, con la que queremos seguir asociados en materia de defensa y política exterior; no veo ningún cambio geopolítico», declaró Fairweather. «La salida de la Unión Europea no cambia nada en relación o visión de las Malvinas», insistió.
¿NEGOCIAR LA SOBERANÍA?
Lo importante es que el asunto de las Malvinas argentinas sea resuelto por la vía de las conversaciones y diálogos directos ya como consecuencia de la aplicación del Brexit o como resultado de la razón y la justicia que, conducirían a que Argentina recupere la soberanía sobre las Islas en disputa.
En medo de la disputa surge el caso del Peñón de Gibraltar que, en verdad, es diferente al de las Malvinas, pero similar en cuanto ocupación colonial por parte de Inglaterra. Antonio García Ferrer, de la Oficina de Asuntos Exteriores de España, sostuvo que el Peñón no forma parte de la Unión Europea, pero que en esa colonia británica se ha venido aplicando parte del derecho comunitario. «Con el Brexit, los Tratados de la UE dejan de ser aplicables allí, y en cualquier negociación con la UE en la que Londres quiera incluir a Gibraltar debe contarse con el acuerdo de España», dijo.
“A pesar de esa diferencia, el Brexit podría aportar una ventaja común para España y Argentina en sus respectivas disputas sobre Gibraltar y las Malvinas. Ahora ambos países podrían contar con el apoyo de la UE en sus planteamientos, ya que ni es una disputa entre dos socios comunitarios (caso de Gibraltar) ni los europeos tienen que cerrar filas con Londres frente a lo que hasta ahora era un tercer país (caso de las Malvinas).
Sin duda, con el Brexit se agravó la situación entre los habitantes de las Malvinas. Ante ello se llegó a sostener que “El gobierno de las Islas Falkland (sic) informa que está trabajando con los sectores público y privado para investigar el impacto del Brexit sobre las islas. Aseguraremos que el interés del territorio será tenido en cuenta por un eventual grupo de negociación y nuestros objetivos serán tenidos en cuenta y mantendremos los beneficios que tenemos, particularmente en relación al acceso comercial”.
El debate sobre el impacto de Brexit no deja de crecer, y preocupar, en las islas. Gavin Short, un político muy representativo de Malvinas en una carta que envió al diario británico The Sun, expresaba que “esto es un desastre”. Recordó que nueve de cada diez kelpers son ciudadanos británicos y ahora podrían perder sus privilegios dentro de Europa. También remarcó un temor que ya es evidente en el Atlántico Sur: “Argentina será ahora mucho más agresiva en su disputa por la soberanía”.
Short no fue el único dirigente que alarmó sobre la situación. “Las Falklands (sic) serán más inseguras tras el Brexit”, opinó en The Telegraph, Julián Thompson, ex comandante de la Brigada de los Royal Marine en la Guerra de las Malvinas. “Tenemos que estar alerta. Quizá en poco tiempo, la Unión Europea decida que sus intereses son ahora acceder a la demanda argentina por las islas”.
“Nos arriesgamos a perder la solidaridad garantizada de 28 naciones con respecto a la soberanía británica sobre las Falkland (sic), incluidas aquellas con fuertes lazos con América Latina, como España e Italia”, agregó William Hague, ex canciller del primer ministro David Cameron. “La soberanía de las Falklands (sic) podría ponerse en riesgo”, completó el ex diplomático, que también aclaró que los territorios de ultramar británicos, entre los que destacó a Malvinas y a Gibraltar, pueden sufrir “serias consecuencias”.
“A diferencia de Malvinas, en Gibraltar sí se pudo votar en el referéndum. Y el resultado fue abrumador en apoyo a la UE: el 96% se negó a dejar la unión. Por lo que el impacto del Brexit también llegó a España, que mantiene una histórica disputa con Gran Bretaña por el peñón de Gibraltar. "Es un cambio completo de escenario que abre nuevas posibilidades no vistas durante mucho tiempo. Espero que la fórmula de la soberanía compartida, con la bandera española en el peñón, esté mucho más cerca que antes”, aseguró el canciller español José Manuel García-Margallo.
Philip Hammond, el canciller británico reconoció la compleja situación en la que quedó Gran Bretaña en Gibraltar. "No es que no vayamos a defender su territorio que, por supuesto podemos hacerlo, sino que no podremos defender sus intereses porque ya no estamos en la UE", aclaró. Más tarde se supo que Londres envió a Gibraltar el submarino nuclear el HMS Ambush, armado con misiles Tomahawk.” (Redacción Perfil en un especial escrito por Rodrigo Lloret.)
En varias oportunidades los habitantes de las Malvinas han expresado su preocupación por la salida del Reino Unido de la de Unión Europea en cuanto el Brexit se haga efectivo porque perderán los privilegios impositivos y la obligación europea de defender las islas.
Natasha Niebieskikwiat decía que el avance de las negociaciones entre Gran Bretaña y la Unión Europea para el proceso británicos de separación del bloque ha puesto nuevamente a las Malvinas en vilo, al punto de que una delegación isleña estuvo en el Parlamento británico recientemente para advertir que la consumación del llamado Brexit puede alterar el estado de soberanía en la disputa con la Argentina, sin contar además el impacto económico, sobre todo en lo que hace a sus contadas exportaciones.
El consejero Roger Edwards, miembro de la Asamblea Legislativa de las islas, estuvo ante el comité de Unión Europea de la Cámara de los Lores, donde planteó que, si hasta ahora la UE estaba obligada a reconocer y defender a los Territorios de Ultramar como parte británica, una vez que el Reino Unido abandone el bloque, se perdían esas obligaciones que figuran en el Tratado de Roma. Y dijo que eso podía significar que Gran Bretaña perdiera apoyo ante el resto de Europa ante el reclamo de soberanía de Argentina. Puso como ejemplo el caso de España que tiene intereses en ese sentido por el conflicto por el peñón de Gibraltar.”
El gobierno argentino, por su parte se muestra muy activo en los diferentes procesos y foros para recuperar la soberanía de las Malvinas. Así, el canciller Jorge Faurie saludó a los consejeros de las Malvinas durante la última sesión del Comité de Descolonización de la ONU, donde Argentina reclama por la soberanía
“Los llamados Territorios de Ultramar del Reino Unido -que son las viejas colonias redefinidas en nombre y grados de autonomía- plantearon sus preocupaciones en una reunión habida en Londres con la participación del ministro británico asignado para la salida del país de la UE, Robin Walker, y al funcionario del Foreign Office Lord Ahmad. Walker les aseguró que su país está "comprometido extensivamente con los Territorios de Ultramar y seguirán asegurando que sus intereses sean tomados en cuenta cuando el Reino Unido deje la UE".
En estos momentos, nadie pone en duda que la aplicación del Brexit cambiará radicalmente las tesis sobre la soberanía en las Malvinas. En el diario La Nación de Buenos Aires, Santiago Dapelo sostenía que es una oportunidad. Eso es lo que representa para la Argentina la salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) según el Gobierno. Por primera vez en 44 años, el país tendrá la posibilidad de sentarse a negociar y presentar el reclamo de soberanía de las islas Malvinas a países europeos con los que, hasta el momento, por los compromisos que los ataban con Gran Bretaña, no podía avanzar.
Aunque se trata de algo aún en evaluación y que demorará por lo menos dos años -el tiempo que le insumirá a la Unión Europea completar el Brexit-, en la Casa Rosada consideran que el espacio que se abrió es propicio para sumar apoyos que favorezcan la posición de la Argentina ante organismos internacionales. Es que el Brexit, el programado divorcio entre Gran Bretaña y la Unión Europea, provocó un nuevo escenario de oportunidades para negociar con países que hasta ahora nunca aceptaron hacerlo.
La ruptura de Gran Bretaña con la UE también servirá para torcer otro capítulo que dejó a la Argentina en desventaja. En 2005, en un anexo de la Constitución europea, se estableció que las islas Malvinas formaban parte de los "países y territorios de ultramar" de la Unión Europea. En ese momento, el entonces canciller Rafael Bielsa expresó el "profundo rechazo" que causó esa inclusión.
Muchos politólogos y analistas, tanto de Argentina como del Reino Unido, expresan que el Brexit abre la oportunidad para negociar con países de la UE sobre la situación soberna de las Islas. Así lo creen en el Gobierno; "esto le da libertad de manejo al resto de los países de la Unión Europea", dijo la canciller Malcorra.
En Inglaterra también se asegura que "podríamos perder apoyo del resto de Europa y ver a España y posiblemente otros miembros (de la Unión Europea) dar mayor apoyo a la Argentina en su equivocado e ilegal reclamo sobre las Falkland Islands (Islas Malvinas)", advirtió el miembro de la Asamblea local Roger Edwards.
La advertencia al gobierno de Theresa May, que avanza con las medidas para que Gran Bretaña deje la Unión Europea, se produjo en el marco de un planteo realizado por el conjunto de los "territorios de ultramar" del Reino Unido al gobierno central de Londres.
Según publicó el diario Financial Times, esas administraciones le advirtieron a la actual administración conservadora que el llamado Brexit podría causar una "catastrófica" pérdida de financiamiento y de servicios para los territorios de ultramar.
Clodagh Kilcoyne, en Reuters sostenía que “La salida de Gran Bretaña de la Unión Europea podría afectar negativamente al dominio británico sobre los territorios de ultramar, incluyendo las Islas Malvinas, manifestaron algunos políticos del Reino Unido.
Por su parte, León Neal en AFP afirmaba que la incógnita del Brexit en Latinoamérica, es ya una región en la que Londres perdió influencia. En Argentina, el analista Agustín Romero opinó, en una nota del diario Clarín, que, de producirse la salida británica de la UE, se "acelerará y profundizará el declive del poder que a nivel mundial tiene ese país europeo", y que "si el Reino Unido se va de la Unión, su poder relativo se modifica y, en consecuencia, se puede producir un cambio estratégico fundamental". Para Romero, esto supondría una oportunidad de que Argentina pueda trabajar en favor de las Malvinas sin el veto del Reino Unido, ya que países importantes como Francia tendrían menos presión para continuar respaldando la postura británica sobre la soberanía de las Malvinas.
Es digno de tenerse en cuenta el PROYECTO DE DECLARACIÓN del Senado y la Cámara de Diputados de Argentina, cuando expresan:
1 – La legítima e imprescriptible soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, tal como lo establece la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional, en su condición de partes integrantes del territorio nacional, en consonancia con lo dispuesto por la ley 26.552, que fija los límites de la Provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, y por la documentación que establece la delimitación de la plataforma continental argentina, presentada por el gobierno argentino ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental, en cumplimiento de lo dispuesto por el Anexo II de la Convención sobre Derecho del Mar.
2 – Su total convicción acerca de la situación colonial de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sándwich del Sur que afecta la integridad territorial de la República Argentina y de que la disputa entre los gobiernos de la República Argentina y del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte acerca de la soberanía sobre esos territorios debe resolverse pacíficamente, de acuerdo con lo dispuesto por la Asamblea General de las Naciones Unidas, mediante las Resoluciones 2065 (XX), 3160 (XXVIII), 31/49, 37/9, 38/12, 39/6, 40/21, 41/40, 42/19 y 43/25, que instan a ambos gobiernos a proseguir las negociaciones, en el marco de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional, conforme a las recomendaciones del Comité de Descolonización de las Naciones Unidas, y a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen la introducción de modificaciones unilaterales en la situación mientras continúe el proceso de negociación.
3- Su reafirmación de la vocación por el diálogo y la paz de la República Argentina respecto de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes en un esfuerzo sostenido para recuperar el ejercicio de la soberanía sobre esos territorios, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme al derecho internacional. En este sentido, una vez más instamos a las negociaciones de soberanía con el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte.
4- Su advertencia ante la comunidad internacional y las Naciones Unidas de la militarización e introducción de armas nucleares en el Atlántico Sur, por parte del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, en violación de la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur (Resolución Asamblea General ONU 41/11) y el rechazo a la realización de prácticas contrarias a la necesidad de mantener a la región libre de medidas de militarización, de carreras armamentísticas, de presencia militar extra regional y de armas nucleares.
5- Su rechazo a la persistente actitud colonialista y militarista del Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en el Atlántico Sur, vulnerando los legítimos derechos soberanos de la República Argentina y desconociendo las Resoluciones de las Naciones Unidas que instan a la búsqueda de una solución pacífica, justa y duradera en la Cuestión de las Islas Malvinas.
6– Su condena a las acciones unilaterales ilegítimas de Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte en materia pesquera e hidrocarburífera que violan las diversas resoluciones de las Naciones Unidas y de la Organización de Estados Americanos, y su denuncia del potencial peligro de un desastre medioambiental en el Atlántico Sur como consecuencia de actividades ilegales del Reino Unido en la zona.
En este sentido, nuestra posición es acompañar todas las decisiones que conviertan a la República Argentina en un activo participante de las acciones de protección del medio ambiente en la Antártida y el Atlántico Sur.
7 – Su beneplácito por la presentación realizada por la República Argentina, ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC), el organismo creado por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Esto implicó reafirmar la soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, y el acceso a los recursos allí disponibles.
El apoyo a los propósitos del Tratado Antártico, como su sistema jurídico, para asegurar una pacífica convivencia internacional en la zona, profundizando el compromiso de protección del medio ambiente, la conservación de sus ecosistemas, y el uso racional de los recursos vivos marinos antárticos, para fortalecer el respaldo continental para el establecimiento de políticas nacionales y regionales de carácter integrador.
8- Su voluntad de instar a la Unión Europea a revisar lo dispuesto en el Tratado de la Unión Europea (TUE Maastricht, 1992), Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE, Lisboa, 2007), en relación a la estrategia de asociación PTU-CE en 2013 (Países y Territorios de Ultramar) – cuando expira la actual Decisión de Asociación – y que la Comisión Europea ya está elaborando, para que la Unión Europea reconozca la situación particular de estos territorios conforme resulta, no solo de las afirmaciones argentinas, sino de las resoluciones de las Naciones Unidas”.
En este sentido, agradece a los países europeos que constantemente apoyan las citadas resoluciones.
Se debe destacar que esa Declaración insta al Reino Unido e Irlanda del Norte a cumplir con las resoluciones adoptadas por la Asamblea General de la ONU, y refrendadas anualmente por su Comité Especial de Descolonización, con el fin de alcanzar una solución pacífica sobre la disputa de soberanía concerniente a la Cuestión Malvinas.
Es inaudito que en pleno siglo XXI, aún se mantengan colonias. Es preciso acabar con las tesis colonialistas y neocolonialistas porque todos los pueblos del mundo tienen derecho a la independencia, soberanía, el respeto a la autodeterminación y la suprema aspiración a vivir en paz para forjar el desarrollo.
COMITÉ INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA PARA AMÉRICA LATINA
-CISPAL-

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