LA OPEP RESOLVIÓ RECORTAR PRODUCCIÓN DE CRUDO 



ESTADOS UNIDOS AUMENTA EXTRACCIÓN POR FRACKING 



Mientras Estados Unidos trata de hundir los precios del barril de petróleo, la Organización de Países Exportadores de Petróleo OPEP, más Rusia, no escatiman esfuerzos para reducir la producción en busca de mejores precios del crudo, a nivel mundial. Los 14 países miembros de la OPEP, por unanimidad, recortarán la producción de crudo durante el año 2018, decisión que se ampliará con 10 países productores que no pertenecen a la OPEP junto con Rusia que es el mayor productor de gas y crudo de Europa, para mantener fuera del mercado 1.8 millones de barriles de crudo.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), bajo la presidencia pro tempore del ministro saudí de Petróleo, Jalid al Falih, se reunió en Viena entre el 29 y 30 de noviembre con el objetivo de que todos los países miembros de la organización mantengan el rumbo del actual recorte de la producción para poder estabilizar el mercado del crudo.
Según la Agencia EFE, Jalid al Falih, en su discurso inaugural de la 173 reunión ministerial de la OPEP, manifestó que "cada país miembro debe asumir plena responsabilidad por su contribución, es la única forma para tener éxito".
Agregó que, para alcanzar el objetivo de forma sostenida, todos los países miembros de la OPEP están obligados a mantener los recortes pactados. La OPEP con otros diez países productores, entre ellos Rusia, decidieron, finalmente, retirar del mercado 1,8 millones de barriles diarios de crudo para estabilizar el mercado.
Entre los países firmantes de ese pacto, vigente desde el 1 de enero del 2017 y hasta el marzo del 2018, se discutió si se extiende esa política durante seis meses o nueve meses; es decir, hasta finales de 2018. Es evidente que con esa política de recortes se alcanzó a nivel mundial que se eleve el precio del barril de crudo, inclusive por encima de los USD 60 por barril, su nivel más alto de los dos últimos años.
“El sentimiento en el mercado es positivo, la tendencia de recuperación se ha acelerado y los inventarios están bajando generalmente", explicó el ministro saudí. "Este resultado se debe al 100% o más del cumplimiento de los objetivos de producción, por el esfuerzo conjunto de la OPEP y no OPEP (de recortar la producción)", agregó. Al mismo tiempo, Al Falih aseguró que la credibilidad de la OPEP "ha crecido" por este acuerdo, si bien reconoció que algunos países "se han quedada atrás" en sus cumplimientos. "Pero esperamos que (estos países) puedan cumplir en los próximos meses. Todos los productores de petróleo se han beneficiado de esta situación, tanto dentro como fuera de la OPEP", concluyó el ministro saudí, cuyo país es el más fuerte productor dentro del grupo petrolero. "La historia nos muestra que cuando nos acercamos a las metas, a veces el compromiso empieza a desvanecerse", advirtió Al Falih sobre posibles incumplimientos del acuerdo de recortes de producción, según una reseña publicada por el Diario El Comercio de Quito-Ecuador.
Se debe advertir que ese acuerdo alcanzado en Viena implica que los países miembros de la OPEP y Rusia no deben aumentar sus reservas almacenadas, sino más bien disminuirlas por lo que se espera que los países consumidores se vean obligados a ocupar sus reservas almacenadas, lo que permitirá aumentar el precio del barril de crudo.
Según la resolución de la OPEP, en esta ocasión y para todo el año 2018, no habrá excepciones en el cumplimiento de las cuotas asignadas para lo cual se ha contado con el compromiso de Libia, Nigeria y Ecuador que, anteriormente, estaban eximidos de cumplir con sus obligaciones debido a los graves problemas económicos que soportaban.
Las cuotas fijadas para el 2018 son:

Arabia Saudita 10.5 millones de barriles
Irán 4.5 millones barriles
Irak 3.35 millones
Emiratos Árabes 2.87
Kuwait 2.7 millones
Venezuela 1.97 millones
Angola 1.67 millones
Argelia 1.03 millones
Qatar 0.619
Ecuador 0.522 millones

Arabia Saudí y Rusia, los mayores productores de petróleo están de acuerdo en recortar la producción, todo ello para obtener mejoras en el precio del barril crudo.
De acuerdo con el pensamiento del Presidente pro témpore de la OPEP, Jalid Al Falih el compromiso alcanzado en Viena “las inversiones volverán más bien antes que tarde al sector”. El impacto, según EFE, de la ampliación del recorte en el mercado se evaluará en junio de 2018 y allí se decidirá si es necesario reajustar el nivel de bombeo para la extracción del crudo.
Por otra parte, La Agencia Internacional de Energía -AIE- afirma que los mercados petroleros se reequilibrarán en 2018, si la demanda sigue “más o menos” tan sólida como hasta ahora y si la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y sus aliados extienden los recortes a la producción.
Los datos y estimados sobre la real producción, en ocasiones varían dependiendo EN dónde se originan. Así, el último informe de la AIE redujo su pronóstico de demanda de crudo en 100.000 barriles por día (bpd) para este año y el 2018, a un estimado de 1,5 y 1,3 millones de barriles de petróleo por día, respectivamente.
Sin duda, existe una relación directa entre producción y precios del barril de crudo, es decir entre oferta y demanda, conforme las reglas del capitalismo mundial. Por ejemplo, la AIE con sede en París afirmaba que los inventarios de crudo en el mundo desarrollado caerían en 40 millones de barriles en septiembre, ubicándose por debajo de los 3.000 millones de barriles por primera vez en dos años.
“Según los propios números de la OPEP, los inventarios en septiembre fueron 154 millones de barriles más que el promedio de cinco años. Los Estados que conforman el grupo han dicho que quieren reducir las existencias a su promedio de cinco años.
La OPEP y otros productores ampliarían un acuerdo de reducción del bombeo iniciado en enero más allá del plazo de marzo del año que viene en un intento por contener el exceso de oferta”.
¿EL FRACKING REBAJARÁ LOS PRECIOS HASTA LOS LÍMTES QUE ESTADOS UNIDOS IMPONGA?
Mahatma Gandhi decía: "Hay suficiente en el mundo para cubrir las necesidades de todos los hombres, pero no para satisfacer su codicia". No hay quien detenga la codicia del imperio yanqui y sus transnacionales así el mundo reviente. La tecnología conocida como el fracking supone reventar el suelo y contaminar los acuíferos. Tanto así que en los hogares estadounidenses cercanos al “hydraulic fracturing o fracking”, que es una técnica para posibilitar o aumentar la extracción de gas y petróleo del subsuelo, si alguien abre una llave para que caiga el agua, podría toparse con la desagradable y dolorosa sorpresa de que brote una llama producida por el gas que hubiera contraminado los acuíferos.
“El fracking consiste en la inyección concentrada en la tierra, de agua, arena y productos químicos para provocar el flujo de gas, existentes en el sustrato rocoso que encierra el gas o el petróleo y favoreciendo su salida al exterior. Habitualmente el material inyectado es agua con arena, aunque ocasionalmente se pueden emplear espumas o gases.
Se estima que esta técnica está presente en aproximadamente en el 60% de los pozos de extracción actualmente en uso. Debido al aumento del precio de los combustibles fósiles, que ha hecho económicamente rentables estos métodos, se está popularizando su empleo en estos últimos años, especialmente en los Estados Unidos.
¿Qué les importa a los insaciables capitalistas que la tierra se contamine y el mundo, tal como lo cocemos, desaparezca? ¿Acaso han pensado en qué harán o a quién venderán sus productos, si la naturaleza cobra legítima venganza por los actos depredadores como el fracking?
Se sabe que el proceso de fractura hidráulica consume enormes cantidades de agua. “Se ha calculado que se requieren entre 9.000 y 29.000 metros cúbicos de agua para las operaciones de un solo pozo. Esto podría causar problemas con la sostenibilidad de los recursos hídricos incluso en países de clima templado, y aumentar la presión del consumo de suministros en las zonas más áridas.
Se sabe muy poco de los peligros ambientales asociados con los productos químicos que se añaden a los fluidos usados para fracturar la roca, productos que equivalen a un 2% del volumen de esos fluidos. De hecho, en EE.UU. (el país con más experiencia hasta ahora, aunque muy reciente, con estas técnicas), esos productos están exentos de la regulación federal y/o la información sobre ellos está protegida debido a intereses comerciales. Se sabe que hay al menos 260 sustancias químicas presentes en alrededor de 197 productos, y algunos de ellos se sabe que son tóxicos, cancerígenos o mutagénicos. Estos productos pueden contaminar el agua debido a fallos en la integridad del pozo y a la migración de contaminantes a través del subsuelo.
Entre un 15% y un 80% del fluido que se inyecta para la fractura vuelve a la superficie como agua de retorno, y el resto se queda bajo tierra, conteniendo aditivos de la fractura y sus productos de transformación. Entre las sustancias disueltas a partir de la formación rocosa, donde está el gas durante el proceso de fractura, se encuentran metales pesados, hidrocarburos y elementos naturales radiactivos.
No se puede descartar una posible contaminación de los acuíferos subterráneos y de las aguas superficiales debido a las operaciones de la fractura hidráulica y a la disposición de las aguas residuales, ya sea a través de una planta de tratamiento de agua o directamente a las aguas superficiales. Estos productos químicos pueden, por lo tanto, ser vertidos en los acuíferos y fuentes de aguas subterráneas que alimentan los suministros públicos de agua potable. Incluso pequeñas cantidades de hidrocarburos cancerígenos son perjudiciales para los seres humanos. En algunos casos, estas aguas residuales son mínimamente procesadas antes de ser vertidas a las aguas que alimentan los suministros públicos, y a veces son retenidas en los estanques que más tarde pueden verter estos productos químicos al medio ambiente.”
Desde Bonn, Alemania, la agencia Reuters informaba que Estados Unidos representará más del 80 por ciento del crecimiento en la producción mundial de crudo en los próximos 10 años y producirá un 30 por ciento más de gas que Rusia para entonces, estimó la Agencia Internacional de Energía (AIE).
“Esto tiene implicancias en los mercados petroleros, en los precios, en los flujos comerciales, en las tendencias de inversión y en la geopolítica de la energía”, dijo el jefe de la AIE, Fatih Birol, durante una conferencia climática de Naciones Unidas en la ciudad alemana de Bonn. Añadió que Estados Unidos, cuya industria energética a contramano ha resurgido con el desarrollo de la tecnología de fracturación hidráulica o “fracking”, se convertiría en el “líder indiscutido de la producción de petróleo y gas a nivel mundial”.
Se ha producido una gran controversia sobre el peligro medioambiental derivado de esta técnica, pues además de un enorme consumo de agua, es habitual que junto con la arena se incluyan multitud de compuestos químicos, cuya finalidad es favorecer la fisuración o incluso la disolución de la roca, y que podrían contaminar tanto el terreno como los acuíferos subterráneos.
El absurdo fracking se expande por el mundo y su futuro está en serio peligro. En la actualidad se calcula que se han realizado cerca de 3 millones de fracturas hidráulicas en todo el mundo ya sea para extraer petróleo o gas natural. Las técnicas del frackimg producen “una serie de impactos ambientales, algunos de los cuales aún no están plenamente caracterizados o comprendidos, entre ellos contaminación de las aguas subterráneas, contaminación atmosférica, emisión de gases de efecto invernadero (metano), terremotos (sismicidad inducida), contaminación acústica e impactos paisajísticos. Además de estos impactos, también se debe tener en cuenta los relacionados con el tráfico de camiones para transportar el gas extraído, el consumo de agua y la ocupación del territorio”.
Los futuros del petróleo se tiñen de rojo en una jornada marcada por las expectativas de crecimiento de la producción en EEUU, según deja entrever el último informe de la Agencia de la Energía de ese país, que muestra que habrá un incremento de la producción de crudo por parte de nuevos pozos durante febrero en las principales regiones productoras de shale oil.
Así las cosas, los futuros de Brent y West Texas han cerrado con caídas de más de un 2% en la sesión. El petróleo de referencia en Europa ha retrocedido hasta los 53,92 dólares el barril mientras que el de referencia en EEUU ha terminado en los 51,08 dólares la unidad.
Según el informe de actividad perforadora publicado por la Agencia de la Energía de Estados Unidos, las regiones clave en la producción de shale oil incrementarán el bombeo de crudo procedente de nuevos pozos.
Las regiones más importantes, -Eagle Ford, Bakken y Niobrara- incrementarán este tipo de crudo procedente de nuevas plataformas, mientras que en Utica se producirá un descenso, no obstante, la producción de esta región no es demasiado relevante por su escaso tamaño relativo.
Esta rápida reacción de la industria del fracking en Estados Unidos y de la industria petrolera de otros países como Canadá, podría estar poniendo techo a los precios del crudo, que llevan desde diciembre de 2016 chocando con los 55 dólares a pesar del histórico acuerdo de la OPEP para reducir la producción de oro negro. El acuerdo de Viena del pasado 30 de noviembre permitirá el crecimiento del valor del barril del de crudo.
La OPEP, en su informe manifestó que la producción de crudo de los productores que no forman parte del cártel se incremente en unos 120.000 barriles al día este año, un incremento que será liderado por Estados Unidos.
De conformidad con la resolución de la OPEP, Arabia Saudí cumple a cabalidad a tal punto que lidera los recortes. Aunque la reacción inicial llevó al crudo a subir cerca de 10 dólares en un mes, parece que los precios se han topado con un techo importante, pero si los recortes se mantienen, sin duda, ese techo se ampliará para beneficio de los productores de petróleo, y a pesar del incremento de la producción por parte de Estados Unidos. Sin embargo, James Williams, experto en energía de WTRG Economics, explica a MarketWatch, que las previsiones de la Agencia de la Energía son una influencia "bajista para el petróleo y una preocupación para la OPEP".
Este experto cree que, si las previsiones se cumplen, la producción de shale oil en Estados Unidos sumará alrededor de medio millón más de barriles por día a finales de 2017 presionando a la baja los precios del crudo.
Lo asegurado por el experto suena a propaganda más que a realidad, si se considera que el resultado del pacto de la OPEP será sumamente positivo aun cuando Estados Unidos y sus socios como Canadá, decidan obtener más petróleo con la práctica del fracking que, más temprano que tarde, será fatal para los territorios que sufran tanta fracturación de sus suelos. De nada servirá el fracking para los propósitos económicos de Estados Unidos y sus avariciosas transnacionales, porque la unión de la OPEP, la decisión de Arabia Saudita y de Rusia serán superiores a los intentos de Estados Unidos.
Se afirma que “el precio del petróleo ha recuperado su valor de hace un año ante las expectativas de que Rusia se adhiera a la iniciativa de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de reducir los volúmenes de producción del crudo, escribe de The Wall Street Journal que, además afirma, que la noticia vino en boca del propio presidente ruso, Vladímir Putin, durante su intervención en el foro energético que se realizó en Estambul, Turquía, al declarar que "Rusia está lista para unirse a los esfuerzos comunes para limitar la producción e insta a otros exportadores de petróleo a hacer lo mismo".
Anjli Raval y David Sheppard en el Financial Times aseguraron que ya se debaten en Estados Unidos, las medidas a adoptar tras la subida del crudo por encima de los 60 dólares el barril.
Un año después de que la OPEP y Rusia llegasen por primera vez a un acuerdo para reducir las reservas de petróleo, el encuentro en Viena tenía un único objetivo: terminar el trabajo.
La OPEP, Arabia Saudí y Rusia, llegaron a un acuerdo para extender las restricciones en el 2018, una estrategia que los analistas ven como necesaria para mantener los niveles bajos de las reservas de petróleo y salvaguardar los precios.
A Rusia le beneficia a su economía y espera que libere las reservas de sus rivales en el mercado. Mientras tanto, Arabia Saudí se muestra inquieta debido al estallido de la corrupción en el país y necesita que el aumento de los precios incremente los ingresos, al tiempo que el país se embarca en unas reformas políticas y económicas de gran calado.
Los operadores de petróleo están apostando por el interés mutuo de Arabia Saudí y Rusia para evitar otro desplome de los precios. La voluntad expresada por ambos países para apoyar una extensión confirmaría que el acuerdo sigue adelante.
Es necesario enfatizar que los recortes ayudaron a vaciar las reservas y mantener la media de los últimos cinco años. Pero la subida de los precios del petróleo debido a las tensiones geopolíticas ha hecho que los rusos se pregunten sobre la repercusión de esta subida de precios en la producción. El petróleo procedente de Estados Unidos y de otros países podría minimizar los esfuerzos.
El periodista Hasan Jamali en AP sostiene que el acuerdo alcanzado en Viena, inmediatamente incrementó las esperanzas de que la oferta y la demanda de petróleo mundial por fin encuentren un equilibrio.
Informa que las corrientes de crudo americano WTI, cotizados en la Bolsa Mercantil de Nueva York, tocaron los 51,35 dólares el barril. Este es el precio más alto alcanzado al cierre de la sesión desde julio de 2015. Los precios de petróleo Brent, a su vez, subieron hasta los 53,14 dólares por barril en el mercado de Londres. Sostenía que el mercado, probablemente, considera que Rusia al apoyar el acuerdo de la OPEP, será de vital importancia, inclusive para su economía, en opinión de Andy Lipow, presidente de la consultora estadounidense Lipow Oil Associates.
Se debe recordar que Rusia, uno de los tres mayores productores mundiales de hidrocarburos junto a Arabia Saudí y Estados Unidos, se sumó al preacuerdo cerrado por los socios de la OPEP para limitar su producción a entre 32,5 y 33 millones de barriles diarios en 2017.
La información de la AP señala que los “precios del petróleo habían bajado hasta un 70%, debido a la entrada en el mercado de grandes jugadores de EEUU, que emplean un método de extracción invasivo conocido como fracking. Además, se levantaron las sanciones a Teherán que impedían la compra de petróleo iraní y la inversión en su industria de hidrocarburos. Estos factores condujeron a una sobreproducción de hidrocarburos respecto a la demanda existente en el mercado. Entre tanto, el ministro de Energía de Arabia Saudí, Khalid al-Falih dijo que se sentía optimista y que la estabilización de los precios del petróleo hasta los 60 dólares por barril no parece algo imposible.
La reunión de la OPEP satisfizo a los 14 países miembros y también a 10 países productores. Rusia y Arabia Saudí fueron los principales productores que resolvieron recortar, significativamente, la producción del crudo y retirar del mercado, hasta más allá de los límites establecidos en el histórico acuerdo.
La reunión de la OPEP ha sido fructífera y su “mensaje ha sido el más contundente de los que barajaba el mercado. Los países de la OPEP más otros externos (como Rusia o Azerbajan) han pactado seguir recortando su producción de crudo en 1,8 millones de barriles hasta finales de 2018. Los inversores descontaban que el cartel prolongaría los recortes, pactados hace ya un año y que expiraban en marzo, pero la duda estaba en si la fecha límite sería en junio (cuando el cartel se reunirá otra vez) o diciembre.
El Brent ha reaccionado con optimismo a que Arabia Saudí haya conseguido imponer sus consignas en la reunión. El petróleo de referencia en Europa avanza tras la firma del acuerdo más de un 1,55% hasta superar los 64 dólares por barril, máximos de junio de 2015. Sin embargo, fue cediendo terreno tiempo después y cotiza levemente por debajo de esa cota.
El segundo mayor productor en la mesa se encuentra inmerso en una política de fomento de precios del petróleo altos que toma fuerza al compás que se imponen las tesis del heredero al trono. El objetivo es equilibrar el presupuesto del país y favorecer la salida a Bolsa de Aramco, la mayor petrolera del mundo, prevista para el año que viene.
Sin embargo, del acuerdo de Viena, la OPEP y los productores no OPEP tendrá que considerar las políticas imperiales-populistas de Trump que se inclinaría a sumarse al incremento de la producción yanqui a través del fracking, para castigar a los precios del crudo derivados de las decisiones de la OPEP.
Donald Trump es un real peligro para las decisiones de la OPEP puesto que al parecer sólo le importaría su manera de ser y actuar en la creencia de que el imperio debe ganar nuevas guerras, incluida la del petróleo y tatar de recuperar la hegemonía de considerarse la potencia unipolar indiscutida. A ese fin se encaminan sus nefastas acciones, tanto para su pueblo como para algunos países de la tierra y es la razón para que haya retirado a Estados Unidos del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica, del Acuerdo de Paris sobre el cambio climático y ahora deja el Pacto Mundial de Migraciones. El imperio se aísla, y en su soledad se vuelve más amenazante porque impulsará el fracking que terminará por destruir el planeta.
COMITÉ INDEPENDENCIA Y SOBERANÍA PARA AMÉRICA LATINA
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