191 PAÍSES VOTARON A FAVOR DE CUBA EN ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU CONTRA EL BLOQUEO. 



191 PAÍSES VOTARON A FAVOR DE CUBA EN ASAMBLEA GENERAL DE LA ONU CONTRA EL BLOQUEO. 



Rodrigo Santillán Peralbo
“Nosotros estamos dispuestos a resistir digna y abnegadamente los años que sean necesarios el bloqueo imperialista. Si otros transigen, si otros se dejan sobornar, si otros traicionan, Cuba sabrá mantenerse como ejemplo de una revolución que no claudica, que no se vende, que no se rinde, que no se pone de rodillas”; decía el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz y así ha sido y será porque el pueblo cubano y su revolución son inderrotables y porque ahora 191 países votaron a favor de Cuba y contra el bloqueo. Sólo Israel, el Estado judío sionista que se ha especializado en asesinar palestinos indefensos, respaldó al imperio yanqui en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y ya van 26 veces consecutivas que el mundo aísla a Estados Unidos y exige el fin del genocida bloqueo.

El documento que presentó Cuba ante la ONU se denominó: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, que fue respaldado por 191 naciones de las 193 que integran la ONU. Solo el propio Estados Unidos y su socio menor, Israel, pero al mismo tiempo el más férreo aliado en política internacional, con que cuenta el imperio y así debe ser, porque sin Estados Unidos, Israel casi no existiría como Estado soberano e independiente.

El bloqueo que Estados Unidos mantiene contra Cuba es el más brutal, cruel, inhumano, criminal y prolongado en la historia de la humanidad, bloqueo agravado por las leyes extraterritoriales que permanecen en vigor y entorpecen, incluso, la implementación de las medidas ya aprobadas por los mismos Estados Unidos durante la administración de Obama.

Es un bloqueo criminal, genocida y despiadado porque afecta toda forma de desarrollo del pueblo cubano. Es una “violación flagrante, masiva y sistemática de sus derechos humanos, incluido el derecho a la vida, pues centenares de hombres, mujeres y niños han muerto porque el bloqueo ha impedido que Cuba importe medicinas y equipos médicos, así como a obstaculizado el desarrollo socio-económico de la Isla de la dignidad.

Cuba Debate señalaba que el 3 de febrero de 1962 el entonces presidente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, firmó la Orden Ejecutiva Presidencial 3447 con la que implantó formalmente el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto durante 55 años a la isla de Cuba.

Catalogado como el más largo en la historia de la humanidad, el bloqueo afecta toda forma de desarrollo del país caribeño. Constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos del pueblo cubano y es rechazado en el mundo entero.
Gobiernos y clases dominantes de Estados Unidos mantienen un odio patológico a todos los países que se niegan a ser neo colonias. Ese odio condujo a la imposición del bloqueo contra Cuba, simplemente porque Fidel y su gobierno revolucionario se negaron a obedecer los dictados de la Casa Blanca.
Entonces, los que se creyeron y se consideran dueños del mundo y, en especial, de América Latina y el Caribe decidieron castigar a los desobedientes y trazaron la política contrarrevolucionaria a ser aplicada desde el 6 de abril de 1960, con el propósito de acabar con la Revolución Cubana. Creyeron que si creaban dificultades económicas conducirían a la insatisfacción del pueblo cubano que no podría satisfacer sus necesidades y que, en consecuencia, las masas deberían rebelarse contra el gobierno revolucionario. Pensaron que, si Estados Unidos negaba dólares y suministros a Cuba, el fin de la Revolución sería inmediato.
En el documento: El bloqueo contra Cuba es el más brutal, cruel y prolongado de la historia del Mundo, publicado en La Habana el 20 de octubre de 2005, se afirma que el bloqueo es un componente fundamental de la política de Terrorismo de Estado que, de forma silenciosa, sistemática, acumulativa, inhumana y despiadada, afecta a la población sin distinción de edad, sexo, raza, credo religioso o posición social.
Esta política, aplicada y recrudecida por diez administraciones norteamericanas, califica además como un acto de genocidio, en virtud del inciso (c) del artículo II de la Convención de Ginebra para la Prevención y la Sanción del delito de Genocidio, del 9 de diciembre de 1948 y constituye, por tanto, un delito de Derecho Internacional. Dicha Convención define como tal a «(...) los actos perpetrados con la intención de destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso», y en esos casos contempla «el sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial».
El bloqueo contra Cuba es un acto de guerra económica. No existe norma alguna del Derecho Internacional que justifique el bloqueo en tiempos de paz. Desde 1909, en la Conferencia Naval de Londres, quedó definido como principio del Derecho Internacional que el «bloqueo es un acto de guerra» y sobre esta base, su empleo es posible únicamente entre los beligerantes.
Aunque el bloqueo total del comercio entre los Estados Unidos y Cuba fue decretado formalmente mediante Orden Ejecutiva del presidente John F. Kennedy el 3 de febrero de 1962, las medidas del bloqueo se iniciaron pocas semanas después del triunfo de la Revolución Cubana, el 1ro de enero de 1959.
El 12 de febrero de 1959, el Gobierno de los Estados Unidos negó la concesión de un modesto crédito solicitado por Cuba para mantener la estabilidad de la moneda nacional. Posteriormente fueron aplicadas otras medidas como la restricción del suministro de combustible a la Isla por las transnacionales norteamericanas, la paralización de plantas industriales, la prohibición de exportaciones a Cuba y la supresión parcial y luego total de la cuota de azúcar.
En virtud del bloqueo, entre otras restricciones, Cuba no puede exportar ningún producto a los Estados Unidos, ni importar de ese país mercancía alguna; no puede recibir turismo norteamericano; no puede utilizar el dólar en sus transacciones con el exterior; no tiene acceso a los créditos, ni puede realizar operaciones con instituciones financieras multilaterales, regionales y norteamericanas y sus barcos y aeronaves no pueden tocar territorio norteamericano.
El bloqueo tiene un marcado carácter extraterritorial. Para agravar los nefastos efectos de la pérdida del 85% del comercio exterior cubano producida tras la desintegración del campo socialista europeo y la Unión Soviética, Estados Unidos aprobó en 1992 la llamada Ley Torricelli. En virtud de esta ley fueron interrumpidas bruscamente las importaciones cubanas procedentes de subsidiarias norteamericanas en terceros países, que ascendían en 1991 a 718 millones de dólares, de los cuales, el 91 % lo constituían alimentos y medicinas desde terceros países. Dicha Ley impuso severas prohibiciones a la navegación marítima desde y hacia Cuba, institucionalizando graves disposiciones extraterritoriales. El buque de un tercer país que toque puerto cubano, no podrá entrar a puerto de los Estados Unidos hasta que no transcurran seis meses y obtenga un nuevo permiso.
La Ley Helms-Burton de 1996, recrudeció los efectos del bloqueo; incrementó el número y alcance de las disposiciones de efecto extraterritorial; impuso la persecución y sanción a actuales y potenciales inversionistas extranjeros en Cuba y autorizó el financiamiento de acciones hostiles, subversivas y agresivas contra el pueblo cubano.
Desde fines del 2001, y en virtud de una legislación aprobada por el Congreso norteamericano en el año 2000 como resultado de las exigencias del sector agroexportador y de la sociedad norteamericana en general, Cuba inició sus compras de alimentos en los Estados Unidos que alcanzaron en el año 2004 un valor de 474,1 millones de dólares. No obstante, las importaciones cubanas están sujetas a severas restricciones y complicados procedimientos. Cuba debe efectuar los pagos al contado y por adelantado - sin posibilidad de obtener créditos financieros, ni siquiera privados. La venta y el transporte de las mercancías requieren la obtención de licencias para cada operación. Cuba no puede utilizar en la transportación su flota mercante; debe recurrir a buques de terceros países y, fundamentalmente, de los EE.UU. Los pagos se realizan a través de bancos de terceros países, por estar prohibidas las relaciones bancarias directas.
Las restricciones a la importación de productos médicos son de tal magnitud que resultan inviables. Incluyen la verificación por el exportador estadounidense del uso del producto o equipo en el destino final y la prohibición de vender a Cuba productos y equipos de tecnología avanzada.
Más del 70 % de los cubanos han nacido y vivido bajo el bloqueo por su decisión soberana de defender su derecho a la libre determinación y no claudicar en su determinación de independencia, justicia social y equidad.
El daño económico directo causado al pueblo cubano por la aplicación del bloqueo, a partir de cálculos conservadores preliminares, supera los 82 mil millones de dólares, con un promedio de 1 782 millones de dólares anuales. Esa cifra total no incluye los más de 54 mil millones de dólares imputables a daños directos ocasionados a objetivos económicos y sociales del país por los sabotajes y acciones terroristas estimuladas, organizadas y financiadas desde los Estados Unidos, ni el valor de los productos dejados de producir o los daños derivados de las onerosas condiciones crediticias que se le imponen a Cuba. El perjuicio ocasionado por el bloqueo en el último año superó los 2 mil 764 millones de dólares. (Año 2004)
La exigencia de la Asamblea General de que se ponga fin a esa política de bloqueo, incluida en 26 de sus resoluciones adoptadas con el apoyo casi unánime de los Estados miembros de las Naciones Unidas, ha sido desafiada por las autoridades estadounidenses, confirmando su más absoluto desprecio a las Naciones Unidas, al multilateralismo y al Derecho Internacional.
El 30 de junio de 2004 entraron en vigor las medidas incluidas en el Informe de la llamada «Comisión de Ayuda a una Cuba Libre», aprobado por George W. Bush el 6 de mayo del propio año. En sus 450 páginas, se incluyen propuestas de nuevas acciones y medidas dirigidas a recrudecer el bloqueo, agravando las acciones contra el turismo y las inversiones en Cuba, restringiendo los flujos financieros y los viajes a la Isla, y limitando aún más las remesas familiares y los intercambios en diferentes esferas, con el objetivo de propiciar las condiciones que faciliten una intervención estadounidense en la Isla que les permita imponer un «cambio de régimen», como fuera proclamado por el Presidente de los Estados Unidos el 20 de mayo de 2004, señala el informe.
RECHAZO CASI UNÁNIME DE LA ONU A BLOQUEO CONTRA CUBA

A pesar del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, persisten las afectaciones del bloqueo financiero, económico y comercial impuesto desde el año 1962.
Los daños humanos que ha producido son incontables y su duración en el tiempo ha hecho que el mismo sea férreo e insostenible.
Estas son algunas de las restricciones que aún sufre la isla por causa del bloqueo:
- Cuba no puede exportar o importar libremente alimentos de Estados Unidos. Desde el año 2000 las restricciones en esta materia se han acentuado. Además, la Ley de Comercio con el Enemigo sigue vigente y data de 1917.
- La propuesta del expresidente estadounidense Barack Obama sobre la utilización del dólar en las transacciones internacionales de Cuba continúa sin materializarse.
- En caso de obtener permisos para realizar alguna compra, el país está obligado a pagar en efectivo y por adelantado, a través de entidades bancarias de terceros países y con moneda diferente al dólar. Lo que dificulta aún más los procedimientos.
- La inversión de compañías estadounidenses en Cuba permanece prohibida y esto limita el crecimiento del sector de negocios de Estados Unidos y perjudica el cubano.
- Las importaciones de medicamentos están condicionadas desde 1992 por la ley de los Estados Unidos. Cuba debe dar cuenta sobre el destinatario final de las medicinas adquiridas y no puede hacer los pagos directamente, sino a través de terceros y en una moneda distinta al dólar, lo cual implica dificultades, demoras y costos adicionales.
- Empresas como la norteamericana Columbiana Boiler Company impiden exportar cilindros necesarios para envasar el cloro destinado a la potabilización del agua de los cubanos. Compañías estadounidenses como SIGMA Aldrich y General Electric niegan el suministro de productos, servicios e información técnica indispensable para la industria química cubana.
- Pacientes con cáncer sufren las carencias de equipos médicos que son vendidos desde Estados Unidos, ya que las compañías norteamericanas tienen prohibido suministrar estos insumos a hospitales e institutos cubanos. Sin embargo, el 21 de octubre de 2016 Cuba y Estados Unidos firmaron un memorando de entendimiento para la cooperación en el control del cáncer.
- La prohibición de viajar a la isla se mantiene para el pueblo estadounidense. Aunque 10 fueron las aerolíneas que obtuvieron permiso para operar vuelos a Cuba, aún las condiciones de viajes siguen restringidas. Si bien Obama flexibilizó las limitantes para las visitas familiares, funcionarios gubernamentales, periodistas, estudiantes y voluntarios de proyectos sociales y humanitarios, aún el turismo a Cuba está prohibido.
Cuba mantiene su posición de que para que se normalicen totalmente las relaciones bilaterales un conjunto de medidas deben ser eliminadas por parte del Gobierno estadounidense, entre ellas la política del criminal bloqueo.
Durante la administración Obama se adoptó grupo de medidas que modifican la aplicación de algunos aspectos del bloqueo. Pero los pasos dados hasta el momento por parte de EE.UU. en esta esfera, aunque positivos, son aún insuficientes.
Las leyes del bloqueo en sentido general permanecen en vigor y entorpecen, incluso, la implementación de las medidas ya aprobadas.
A pesar del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos, persisten las afectaciones del bloqueo financiero, económico y comercial impuesto desde el año 1962.
Los daños humanos que ha producido son incontables y su duración en el tiempo ha hecho que el mismo sea férreo e insostenible.
Estas son algunas de las restricciones que aún sufre la isla por causa del bloqueo:
- Cuba no puede exportar o importar libremente alimentos de Estados Unidos. Desde el año 2000 las restricciones en esta materia se han acentuado. Además, la Ley de Comercio con el Enemigo sigue vigente y data de 1917.
- La propuesta del expresidente estadounidense Barack Obama sobre la utilización del dólar en las transacciones internacionales de Cuba continúa sin materializarse.
- En caso de obtener permisos para realizar alguna compra, el país está obligado a pagar en efectivo y por adelantado, a través de entidades bancarias de terceros países y con moneda diferente al dólar. Lo que dificulta aún más los procedimientos.
- La inversión de compañías estadounidenses en Cuba permanece prohibida y esto limita el crecimiento del sector de negocios de Estados Unidos y perjudica el cubano, según se sostiene en un reportaje especial de Cuba Debate.
Cuando el imperio, con toda su prepotencia, pretende ordenar cambios políticos a Cuba, cuando critica la aplicación de derechos humanos, o se refiere a la “liberación de presos políticos”, en realidad Estados Unidos desconoce o calla o cierra los ojos ante la violación o situación de los derechos humanos en su propio territorio que testimonian los asesinatos a la población afroamericana, la existencia de millones de pobres e indigentes, la negativa al acceso a la salud, , la existencia de presos políticos que los hay por cientos, acusados de violar las leyes de seguridad nacional, o cuando encarcela por decenas de años a los independentistas de Puerto Rico.
El imperio sabe, perfectamente, que “el pueblo cubano no renunciará a su independencia, su soberanía y su derecho a la libre determinación. Esa decisión ha permitido, a pesar del bloqueo, la construcción de una sociedad cada vez más justa, equitativa y culta, solidaria con otros pueblos del mundo, incluido el de los Estados Unidos.
Cuba sabe que podrá seguir contando con el apoyo de la comunidad internacional en defensa de su justo reclamo para que se ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de los Estados Unidos contra el pueblo cubano.
Cuba es ejemplo de dignidad para todo el mundo y seguirá siendo la Isla ejemplo de coraje revolucionario y heroico.