CON EXAGERADO PRESUPUESTO MILITAR, TRUMP BUSCA HEGEMONÍA Y RENIEGA DE TRATADO INF 



TRUMP BUSCA LA HEGEMONÍIA NUCLEAR IMPERIAL 



Con extraordinaria prepotencia bélica, xenofobia y populismo cuasi fascista, Donald Trump sueña con dominar al mundo y para ese nefasto objetivo ordenó el exagerado incremento del presupuesto militar, el retiro y desconocimiento del Tratado INF (por las siglas en inglés de Intermediate-Range Nuclear Forces) que fue un acuerdo entre los Estados Unidos y la Unión Soviética firmado en Washington D.C. el 8 de diciembre de 1987 entre el entonces presidente de los EE.UU., Ronald Reagan, y el secretario general del partido comunista de la URSS Mijaíl Gorbachov. Fue ratificado por el Congreso estadounidense el 27 de mayo del año siguiente, y entró en efecto el 1 de junio del mismo año.
Trump busca la hegemonía imperial nuclear y militar en todos sus frentes para lo cual ha dispuesto una fabulosa inversión que oscila entre 230.000 y 290.000 millones de dólares hasta el año 2040, pero ya reestructura la estrategia de seguridad nacional “con el fin de lograr un liderazgo global que no se base en la cooperación, como antes, sino en un uso más amplio de la fuerza militar”, según opinó al respecto Serguéi Ermakov, jefe del sector de seguridad regional del Centro de Investigación Militar y Política de Rusia.
Al aprobar un presupuesto militar exagerado, los congresistas republicanos que apoyan a Trump, de hecho, confirmaron que EEUU había perdido la superioridad del poder militar y está buscando maneras de recuperarla en el menor tiempo posible, en particular, se está considerando la posibilidad de crear misiles de alcance medio y corto, analiza Ermakov, por lo que es indispensable terminar con el INF en vigencia
El Tratado de 1987 eliminó los misiles balísticos y de crucero nucleares o convencionales, cuyo rango estuviera entre 500 y 5.500 kilómetros (denominados euromisiles). En la fecha límite del tratado, el 1 de junio de 1991, 2.692 misiles fueron destruidos, 846 por parte de los Estados Unidos y 1.846 por parte de la Unión Soviética. Bajo este tratado, ambas partes tenían permiso para inspeccionar las instalaciones militares del otro.
El fin de la nueva estrategia militar-nuclear de Estados Unidos es cercar a Rusia con misiles portadores de armas nucleares de mediano y corto alcance para lo cual acelerará su producción, para luego instalarlos en países de Europa del Este como Ucrania, Rumanía, Polonia y en los países aliados de la Unión Europea que a su vez son miembros activos de la Organización del Atlántico Norte –OTAN-. Con el despliegue de nuevos misiles en los países asiáticos como Corea del Sur o Tailandia, Trump y sus halcones quieren tener en la mira de las armas nucleares a Corea del Norte y a la República Popular de China.
LA VIEJA TÁCTICA IMPERIAL
Estados Unidos, en su papel de imperio todopoderoso y hegemónico, con tendencia a imponer la unipolaridad en el mundo, recurre a viejas tácticas para retirarse del Tratado sobre misiles de Alcance Medio y Corto (INF) para lo que argumenta que Rusia desarrolla aceleradamente sus programas de armas nucleares y, entre ellas, los misiles de alcance medio y corto. En definitiva, Washington incrementa la campaña anti rusa en todos los países y gobiernos de la tierra, pero con mínimos o nulos resultados.
Por otra parte, en Rusia se debate sobre la conveniencia de retirarse del Tratado sobre Misiles de Alcance Medio y Corto (INF) como contestación al emplazamiento de antimisiles en Polonia y la República Checa por parte de los EE.UU.
Lo curioso es que, de acuerdo a ese tratado, sólo Washington y Moscú están impedidos de diseñar y desarrollar los armamentos prohibidos, pero no existe ninguna cláusula que impida que otros países los produzcan, situación que beneficia a Estados Unidos y sus socios de la Unión Europea.
Es tan evidente la intencionalidad imperial de dar por terminado ese tratado que Washington aseguró, oficialmente, la posibilidad de retirarse del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF, por sus siglas en inglés). El Senado del país norteamericano aprobó el 19 de septiembre pasado el suplemento correspondiente al presupuesto militar para el año fiscal 2018.
Por tal motivo, dentro de 15 meses, tras la aprobación del proyecto de ley, el presidente de EEUU, Donald Trump, debe presentar al Congreso un informe que confirme o desmienta la existencia de misiles prohibidos rusos, de acuerdo a una reseña de Konstantin Chalabov publicada por Sputnik
En la nota destaca que “los desacuerdos en torno al INF han alcanzado un nuevo nivel, en opinión de Andréi Polunin, columnista del diario Svobodnaya Pressa. Agrega que, tras reunirse con el secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, afirmó que Moscú está interesado en preservar el Tratado sobre la Eliminación de Misiles de Alcance Intermedio y Corto, siempre que no haya violaciones al respecto por parte de Washington.
"Tenemos sospechas de que los estadounidenses están creando sistemas de combate que violan o pueden violar las obligaciones establecidas por el Tratado. Planteamos abiertamente estas preocupaciones", sostuvo Lavrov.
¿NUEVA CARRERA ARMAMENTISTA?
Nadie puede dudar que Donald Trump y sus colaboradores íntimos que son grandes empresarios con intereses industriales, incluida la industria bélica, tienen grandes planes militares y guerreristas con objetivos inmediatos y futuros que consisten en realizar fabulosas “inversiones para modernizar toda las armas convencionales y nucleares”, dotarlas con tecnologías de punta y amedrentar directa e indirectamente a Rusia y China, sin que a Estados Unidos le importe la suerte del resto del mundo, y menos aún le importe, desatar una nueva Guerra Fría o una nueva carrera armamentista, pues Rusia y Chin a ya reaccionan ante la posibilidad del retiro del imperio yanqui del Tratado INF
A Estados Unidos no le conviene aparecer ante el mundo como el ogro de la película o como el monstruo que ya es, al retirarse del Acuerdo de París sobre el cambio climático, retirarse de la Unesco al que considera que es antisemita y pro Palestina, y del Acuerdo Internacional sobre Irán con el viejo pretexto de acusarlo de apoyar al terrorismo y amenazar a Israel.
Tampoco quiere que el mundo le acuse de retirarse del Tratado INF para lo cual acusa a Rusia de violar ese Tratado por lo que Ildus Giliazutdinov se preguntaba: ¿Qué hay detrás de las acusaciones de Estados Unidos contra Rusia de violar el Tratado INF?
"Está claro que, en este caso, EEUU se retiraría del Tratado INF. A eso se deben todas las disputas entre Moscú y Washington sobre si las partes cumplen las disposiciones del Tratado", opina el analista. En el ajedrez nuclear de Washington y sus peones en Europa, añadía que los estadounidenses quieren convertir a los rusos en provocadores de la ruptura del acuerdo al sostenía Ermakov.
"Es posible que Rusia reaccione a la retirada de EEUU del Tratado con el despliegue de sus misiles de alcance medio. Los estadounidenses responderían también con el desplazamiento de sus misiles a Europa. Naturalmente, todo esto iría acompañado de una retórica propagandística de Occidente en contra de Rusia", señala Ermakov. El analista está seguro de que nadie en Occidente cuestionaría la imagen de Rusia como 'peor enemigo' y dejaría a los estadounidenses desplegar los cohetes. Añadía: "Creo que es importante que Moscú deje claro a Washington que, si Estados Unidos continúa con el despliegue de misiles de alcance medio y corto en las inmediaciones de las fronteras rusas, estas acciones se considerarán como una amenaza militar directa a Rusia".
CC0 / United States Air Force informaba que el Comando Estratégico de EEUU busca asfixiar a Rusia. Esta situación puede llevar a una grave crisis en las relaciones entre Estados Unidos y Rusia, en una dura confrontación, advierte.
El experto sugiere que Rusia debe desarrollar sistemas para proteger su territorio de los misiles de alcance medio estadounidenses. Al mismo tiempo, es necesario explicar a los aliados europeos de EEUU que la política de Washington puede llevar al hecho de que Europa esté bajo la mira de los misiles rusos.
El coronel general Leonid Ivashov. miembro de la Academia de Problemas Geopolíticos advertía: "Parece poco probable que Estados Unidos salga del Tratado INF", pero en Estados Unidos los senadores republicanos del grupo de Trump ejecutan toda una campaña para que Estados Unidos salga de ese Tratado. El grupo conformado por miembros del Congreso envió una propuesta a la Casa Blanca, para la retirada del país norteamericano del Tratado INF. En este sentido se pronunciaba el congresista estadounidense Mike Rogers, Presidente del principal panel de supervisión de armas nucleares y autor del proyecto de ley que solicita la salida de Estados Unidos del acuerdo al expresar: “Es indispensable por nuestra parte continuar adheridos mientras el único otro participante lo ha dejado atrás hace mucho tiempo” manifestación que comprueba el desarrollo de la campaña antirrusa y la reiterada manera de inculpar a Moscú del rompimiento del acuerdo cuando el imperio yanqui es el único interesado en poner fin a INF.
Por su parte, el senador republicano Tom Cotton ha presentado un documento similar con el que propone anunciar oficialmente la supuesta violación del tratado por parte de Rusia, lo que permitiría la inmediata salida del mismo, a la vez que posibilitaría la transferencia de sistemas de alcance medio a los países de la Unión Europea, aliados de Washington.
Sin embargo, de las audaces propuestas de los halcones del Congreso estadounidense, existen otros influyentes políticos que han expresado opiniones contrarias a abandonar el tratado INF. El medio impreso Político de Estados Unidos señalaba que “Un intenso debate se está gestando dentro de la Administración Trump sobre la posibilidad de retirarse del tratado internacional. Ese tratado es un pacto esencial de desarme con Rusia que prohíbe toda una clase de armas nucleares.”
Es necesario advertir que el Pentágono, el Departamento de Estado y el Consejo Nacional de Seguridad de la Casa Blanca ya han expresado su preocupación por las posibles consecuencias del cese del acuerdo, en particular, la posibilidad de que la medida lleve a una nueva carrera armamentista, según informaba el periodista Michell Fomichev.
Tanto el Pentágono como el Departamento de Estado de Estados Unidos subrayaron que la observancia del convenio corresponde a los intereses de Estados Unidos. El Pentágono, además, advirtió al Congreso que la salida unilateral del Tratado es un paso desventajoso para Washington.
A finales de marzo de este año, el Ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, destacó que Rusia cumple cabalmente con el Tratado, mientras que su cumplimiento por Estados Unidos suscita dudas. “Estados Unidos rehúsa debatir estos temas incómodos, prefiere especular en torno a unas violaciones míticas y formular acusaciones absolutamente infundadas, a semejanza de la inventada existencia de armas de destrucción masiva en Irak”, profundizó el Ministro Lavrov.
El periodista Ramil Sitdikov opinaba que Estados Unidos no es capaz de oponerse al sistema de misiles ruso Pioner o SS-20, según la clasificación estadounidense, armado con el proyectil balístico de alcance medio de combustible sólido de dos etapas.
"Este complejo soviético superaba seriamente al Pershing-2A de EEUU: alcance de 5.000 km contra 2.700 km, el afuste automotor contra el remolque, tres ojivas contra una", recuerda.
La pregunta es si EEUU será capaz ahora de crear un proyectil móvil de alcance medio eficiente, mientras tanto, Rusia tiene todas las oportunidades de reactivar la producción del Pioner.
"Y si los estadounidenses salen del INF, inmediatamente apuntaremos contra todas las instalaciones estadounidenses dentro de un alcance de 5.000 km. (…) Por lo tanto, creo que, finalmente, Washington no saldrá del Tratado INF", concluyó Ivashov.
EEUU DESINFORMA A RUSIA SOBRE EL CUMPLIMIENTO DEL TRATADO INF
Altos legisladores rusos han advertido de las consecuencias, si Estados Unidos se retira del Tratado INF que eliminó misiles nucleares y convencionales.
Varios congresistas, citados anónimamente por el diario norteamericano Politico, señalaron que el presidente de EE.UU., Donald Trump, está sopesando abandonar el Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio de 1987 (INF, por sus siglas en inglés).
Ante la posible salida de Washington del INF, el jefe del comité de Defensa y Seguridad de la Cámara Alta de Rusia, Victor Ozerov, ha advertido de que Moscú no se quedará de brazos cruzados y responderá.
“Estaremos pendientes de las acciones de nuestros colegas en el Congreso (de EE.UU.) y sacaremos nuestras conclusiones. Si abandonan el acuerdo, con el subsiguiente rearme y nuevo despliegue de misiles en Europa, no nos vamos a hacer de la vista gorda, sino que tomaremos represalias”, ha alertado.
Al remarcar que la Casa Blanca no tiene ningún motivo para acusar al Kremlin del incumplimiento de este pacto, Ozerov ha recordado que Rusia cumplió con su parte en la destrucción de misiles de alcance intermedio y más corto, desintegrando miles de misiles más que el país norteamericano. El plan supone “un intento de continuar la histeria anti rusa”, ha denunciado.
Entretanto, el vicepresidente del comité de Defensa de la Duma rusa (Cámara Baja), Yuri Shvitkin, ha dicho que la derogación unilateral del pacto por parte de EE.UU. arrastrará a Rusia a una carrera armamentística. “No somos partidarios de la carrera armamentista, desde luego, pero el hecho podría empujarnos”, ha añadido.
TRUMP Y SUS HALCONES QUIEREN SUPREMACÍA NUCLEAR
Más allá del Tratado INF, los halcones de Washington, es decir los viejos militares que rodean a Trump y forman su círculo íntimo, trabajan desesperadamente para que el imperio yanqui se convierta en potencia hegemónica, unipolar; es decir, aspiran a que Estados Unidos posea, sin discusión, la supremacía nuclear. Si para ese objetivo tienen que gastar miles de millones de dólares, retirarse de pactos y tratados antibalísticos, antimisiles o de la no proliferación de armas nucleares, están dispuestos a denunciar cuanto tratado se convierta en un estorbo para sus maléficos intereses.
Entre tanto el actual inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, aseguraba que quería examinar con el presidente W. Putin, la supuesta violación del Tratado INF por Rusia, por lo menos, así lo aseguraba en una entrevista concedida a la agencia Reuters y a su reportero Joshua Roberts, quien agregaba que las acusaciones contra Rusia sobre la presunta violación del Tratado INF buscan presionar a Trump. Informaba que unas fuentes anónimas en la Administración Trump de Estados Unodos, habían comentado al diario The New York Times que Moscú supuestamente viola el Tratado INF.
En particular, se afirmó que Rusia desplegó una unidad operativa de misiles de crucero tierra-tierra, algo que, según estas fuentes, supone una violación.
El director del Departamento de No Proliferación y Control de Armas de la Cancillería rusa, Mijaíl Uliánov, comentó a Sputnik que son acusaciones absolutamente gratuitas.
Según indicó, Moscú ha pedido en reiteradas ocasiones a Washington que presentara pruebas de las infracciones supuestamente cometidas por Rusia, pero la parte estadounidense nunca las presentó
Sin embargo, un alto militar de Estados Unidos advertía contra el supuesto despliegue de un nuevo misil de crucero terrestre y con capacidad nuclear por parte de Rusia en Europa oriental. En los últimos años, Washington ha acusado a Moscú de infringir el convenio. A su vez, los rusos desmienten tajantemente estas acusaciones, denunciando que es EE.UU. el que incumple el acuerdo al desplegar escudos antimisiles cerca de fronteras occidentales rusas. Por esa razón, desde la administración de Obama, Moscú insta a Washington a cumplir ‘de inmediato’ el Tratado de Misiles de Alcance Medio y Corto, también conocido como Tratado INF, por sus siglas en inglés.
"Llamamos a Washington a reanudar de inmediato un cumplimiento correcto y cabal del Tratado INF", indica un comunicado emitido por la Cancillería rusa que cita al director del Departamento de No Proliferación y Control de Armamento de la Cancillería rusa, Mijaíl Uliánov, quien intervino en la primera comisión de la última sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) en Nueva York (Estados Unidos).
El funcionario ruso, añade el comunicado, recordó que Rusia ha advertido a Estados Unidos y Rumanía contra el despliegue en su territorio de la última instalación de defensa antimisiles, que "a pesar de su supuesto carácter defensivo, afecta a los intereses de la seguridad nacional de Rusia".
Cabe recordar que el problema de la violación de los tratados internacionales por parte de Washington se arrastra desde hace mucho tiempo atrás, por lo que, en su ocasión, Moscú por intermedio de Ulianov, ya decía: "La idea de crear un sistema antimisiles mundial de Estados Unidos socava los fundamentos de la estabilidad estratégica y aumenta la tensión a nivel regional y global". Advertía que el hecho de que en los sistemas estadounidenses se desplieguen lanzadoras Mk-41, utilizadas para lanzar misiles de mediano alcance desde plataformas marinas y prohibidas para uso terrestre, no hace más que complicar y tensar la situación. "De esta manera, Estados Unidos no solamente viola el Tratado, sino que suma además a sus acciones a dos países que no tienen nada que ver con el Tratado INF", concluía Ulianov.
En su debido tiempo, el presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió de que su país no dejará sin respuesta el despliegue en Rumanía del escudo antimisiles de EE.UU. y había alertado a los países implicados en este proceso de que se podrían ver en medio de un "fuego cruzado".
En Sputnik, A. Solomonov reseñaba que Estados Unidos está preocupado porque no logra igualar la capacidad rusa en armas nucleares de corto alcance. Aun así, informaba que varios congresistas citados por el diario Politico dijeron que la administración de Donald Trump está estudiando la opción de abandonar el Tratado INF.
El populismo de Trump y los belicistas fanáticos que le rodean han desatado una histeria antirrusa, a pesar de que saben perfectamente que "Rusia cumplió con todos los compromisos que había asumido para destruir los misiles de alcance intermedio y más corto. Fueron desguazados bajo el control de la parte estadounidense y, encima, Rusia destruyó mil misiles más que Estados Unidos” aseveró el parlamentario de la Duma Victor Ozerov.
Es innegable que Estados Unidos desea abandonar el Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (FNAI). Moscú, ha reiterado que la decisión de Estados Unidos constituye una verdadera amenaza no solo para Rusia sino para todo el mundo, justificando que esos sistemas de misiles perjudican el equilibrio estratégico de fuerza mundial.
Al respecto, el comentarista estadounidense, Mike Harris, declaró que Estados Unidos, mediante la decisión unilateral de retirarse del Tratado INF busca reavivar la Guerra Fría para beneficios propio. Añadió que "el complejo militar industrial (estadounidense) está siguiendo estas políticas insensatas que no son productivas ni para el pueblo estadounidense ni para la gente de cualquier parte del mundo", ha criticado Harris.
Sin duda existe una creciente preocupación mundial por las declaraciones y decisiones de la Administración Trump que se ha convertido en una amenaza constante contra la supervivencia de la humanidad. Estados Unidos se retiró del Acuerdo de Paris sobre el cambio climático. Decidió construir un muro en la frontera con México, pero no piensa en un muro que detenga la injerencia de Estados Unidos en América Latina.
El imperio yanqui bajo la Administración Trump es un peligro mundial. Retiró a Estados Unidos de la Unesco porque considera que ese trascendental organismo de las Naciones Unidas para todos los pueblos de la tierra sirve a los intereses palestinos. Abandona el Convenio Internacional y agrede a Irán, amenaza a Corea del Norte con desatar una guerra nuclear. Ahora quiere retirarse del Tratado INF y en su locura belicista quiere que el imperio yanqui se convierta en la única y hegemónica potencia nuclear.
TRIBUNAL DIGNIDAD, SOBERANÍA, PAZ CONTRA LA GUERRA
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