¿LA MESA SERVIDA? 



NUEVO PRÉSTAMO: NO HABÍA DINERO 



Diego C. Delgado Jara

1. El Eco. Rafael Correa manifestaba durante meses, de modo persistente –para que se impregne la frase en la mente de la ciudadanía-, que dejaba servida la mesa para el próximo gobierno y la economía en franca recuperación. Así lo dijo hasta el 24 de mayo del 2017. Pero no pasaron ocho días y el presidente posesionado Lenin Moreno tuvo que aceptar un nuevo crédito por dos mil millones de dólares. Mil millones a 6 años de plazo e interés anual del 8,75%. Los otros mil millones a 10 años plazo y 9,62 de interés anual. La razón de ese nuevo préstamo era muy sencilla: ¡No había dinero!

2. El presidente posesionado debió intentar conocer la verdad sobre el país del que ha estado físicamente alejado varios años con alguna visita esporádica; sobre todo su situación económica. Cuando alguien abandona un medio determinado pierde el contacto y el conocimiento cabal de lo que acontece en el mismo. Era notorio el afán de los correístas por rodearlo, e incluso le dejaron las “tareas” para los siguientes 90 días. ¡En forma incomprensible los responsables del manejo económico desastroso junto a Correa, con Patricio Rivera a la cabeza, siguen en funciones relevantes!

3. La Subgerente de Comercio Internacional de Petroecuador, Celsa Rojas, informó en El Comercio, del martes 21 de junio del 2016, pág. 2, esto es hace más de un año, que 257,3 millones de barriles debían entregarse físicamente, porque ya estaban vendidos (se supone que el Estado ya recibió el dinero y que el régimen de Correa ya lo gastó para entonces), y que se estaría negociando un lote de 181 millones de barriles adicionales, y que debían pagarse hasta el 2024. Según el Eco. Jorge Rodríguez, Coordinador de la Comisión Nacional Anticorrupción, las ventas anticipadas abarcan hasta el año 2026; esto es por NUEVE años adicionales.

4. Si el petróleo están comprometido en semejantes montos hasta el 2026, debe repararse que por varios años tampoco habrá dinero de la minería, lo que tanto ha ponderado el gobierno anterior, pues en la Ley de la Plusvalía, llamada en forma pomposa “Ley Orgánica para evitar la especulación sobre las tierras y fijación de tributos”, en su primera disposición reformatoria, no solo les exoneran de pagos a las multinacionales hasta que recuperen la inversión, sino que les conceden cuatro años más de liberación total de tributos. (Véase el séptimo suplemento de Registro Oficial Nro. 913, pág. 7, del viernes 30 de diciembre del 2016.). Estas potenciales fuentes de divisas están resecas porque así lo resolvió el régimen del presidente Correa, quien todo lo decidía en forma personal e inapelable.

5. Al no haber más plata disponible para gastar sin freno, sin fiscalización y sin control político, el gobierno anterior tomó DINERO AJENO desde otras vertientes: USD 5.866 millones del Banco Central del Ecuador, que no es de esta entidad y que no puede emitirlo, según denuncia de la Asociación de Bancos Privados. Del mismo BCE se hizo entregar USD 2.140 millones adicionales (con funcionarios sumisos a sus decisiones) a bancos públicos, como el del Pacífico, “que luego triangularon con el gobierno”, conforme denuncia de Abelardo Pachano, del 10 de diciembre del 2016, en diario El Comercio. Es decir ha utilizado 8.006 millones de dólares que no se sabe de dónde se podría reponer. Para “dorar la píldora”, ha “entregado acciones” de la CFN, Banecuador y Conafips, que también son entidades públicas. ¡Una burda maniobra de encubrimiento para hacer aparecer “un monto menor” de deuda! ¡El gobierno de Correa ha tomado y utilizado solo del BCE un monto similar al total del atraco bancario de 1998 y 1999 que llegó a los USD 8.072 millones!

6. No contento con ello, en forma paralela decidió tomarse fondos o retener recursos del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social, IESS, y de su banco, el BIESS, calculándose, según varios expertos, que se han llevado o retenido USD 13.900 millones, cantidad que podría quedar corta, porque ese gobierno siempre se basó en el ocultamiento de la verdad y en la difusión permanente de mentiras. Pero igual, no existen fondos para devolver esa cantidad. Solo hay papeles de reposición y en forma parcial. Este monto de la Seguridad Social equivale a 2,65 veces el costo del nuevo canal de Panamá valorado en 5.250 millones de dólares, o a USD 2,94 veces los 4.721 millones en los que se han valorado las ocho centrales hidroeléctricas, de las que cinco todavía no producen un solo kilovatio. ¡En qué situación estará el IESS, entidad que debería ser la más poderosa del Ecuador, que ha pedido dinero fuera del Ecuador conforme lo ha reconocido su propio director! ¿Dónde está la plata del IESS? ¿Por qué ocultan toda su información? ¡Parecería que pretenden descapitalizarle, de manera programada, para colapsarle y entregar sus funciones a administradoras privadas!

7. El manejo destructor, irresponsable y demencial del país no queda allí. Desde el 2010 la deuda pública se incrementó desde diez mil a cuando menos sesenta mil millones de dólares en la actualidad. Y no solo eso, sino que se entregaron recursos naturales no renovables, como el campo Auca (que dispone del 19 % de las reservas de crudo del país) a la empresa francesa Schulumberger a cambio de mil millones de dólares. ¿De dónde se va a sacar el dinero para el pago de montos crecientes de deuda pública? ¿De nuevos préstamos para abonar amortizaciones e intereses vencidos? ¿De más impuestos sobre las espaldas del pueblo que ocultado la verdad y en su lucha diaria por su sobrevivencia no reacciona ni comenta nada?

8. Cada día hay más descubrimientos de nuevos montos de más perjuicios y obligaciones que nadie sabía, excepto Rafael Correa, Jorge Glas, y su círculo cercano. Es el caso del fueloil, combustible para barcos, que en diciembre pasado habían vendido en USD 300 millones 17,1 millones de barriles que debería pagarse hasta junio del 2019, cuando toda la producción del país llega a los 11,4 millones de barriles al año. Es decir se ha comprometido entregar el 60 % del total de este derivado exportable. Antes, en el 2014 vendió este fueloil Nro. 6 a Unipec, brazo comercial de Petrochina. En todos estos contratos “el Ecuador se somete a un arbitraje en Londres” y “el diferencial se establece con acuerdos de buena fe”. (El Universo, lunes 10 de julio del 2017, pág. 5).

9. Y nótense las mentiras cotidianas: Dijeron que denunciaban tratados de protección recíproca de inversiones con varios países porque Ecuador no acepta arbitrajes de otras partes del mundo. Total está firmada esta venta, con el contrato 2016-949, suscrito por Pedro Merizalde y Nilsen Arias, por el régimen, con la Wa´ll Al Jamall, con sede en Dubai, el 6 de diciembre del 2016. ¿Cómo aceptaron esta condición? Porque así lo permite el “Código Orgánico de Planificación y Finanzas Públicas”, aprobado a petición de Correa, que en su Disposición General Quinta dice: “Previa autorización por el Procurador General del Estado, podrá aceptarse otra jurisdicción (otros jueces) y otra legislación (otras leyes) para la solución de divergencias o controversias, celebrados por el Estado y las entidades y organismos del sector público con gobiernos, entidades públicas o privadas extranjeras.” Este Código está publicado en el segundo suplemento del Registro Oficial 306, del viernes 22 de octubre del 2010.

10. Si ya está dispuesto el petróleo hasta el 2026, si no habrán ingresos de la minería, si se debe más del 600% de deuda pública, si han tomado el dinero del Banco Central y del IESS, entre otros aspectos ¿qué hará el gobierno de Lenin Moreno para obtener dinero? ¿Más créditos públicos? ¿Acudir a los organismos internacionales de crédito? ¡Lo más probable es que tomen el atajo de más impuestos sobre las espaldas del pueblo! ¡PERO LO QUE NO DEBE OLVIDARSE JAMÁS ES QUE TODO ESTE ESCENARIO TIENE LA PRINCIPAL RESPONSABILIDAD DE RAFAEL CORREA Y DE ALIANZA PAÍS! ¡MÁS AÚN CUANDO CORREA PRETENDE APARECER COMO “OPOSITOR” PARA ENCUBRIRSE DE SU CULPA ABSOLUTA EN LA DESTRUCCIÓN ECONÓMICA DEL PAÍS!

11. ¡Si la mesa estaba servida lo era para las multinacionales y el capitalismo corporativo mundial! ¡Qué habrían dicho Correa y Alianza País si no era el presidente en funciones Lenin Moreno? ¿Esperaban que sea otro encubridor? ¡Ahora desean aparecer de “opositores”! Lenin Moreno, si en verdad tuviese buenas intenciones, debería convocar a consulta sobre las enmiendas inconstitucionales del 3 de diciembre del 2015 para que el pueblo cierre las puertas para siempre a políticos cuya única obsesión es someter el Ecuador a las políticas globalizadoras, de destrucción de su aparato productivo, y dejar toda la riqueza nacional en manos de las corporaciones extranjeras.
EL FÜRHER CRIOLLO VA DE VACACIONES
COLOCÁNDOSE A BUEN RECAUDO EN DÍAS DEL PAQUETAZO

Una vez que se ha asegurado que sus ministros más fieles y asesores fundamentales de su gestión queden encabalgados en el gobierno de Lenin Moreno y dispuestos a defenderlo y encubrirlo de sus decisiones espantosas, Rafael Correa, sin rendir cuentas a nadie, sin que ninguna autoridad se atreva a impulsar algún control político serio sobre su mandato, a pesar de las escandalosas denuncias de corrupción, luego que el oficialismo –dirigido por él- ha manejado en 124 meses de gestión dictatorial una cantidad que se estima en unos 450.000 millones de dólares, sin dar explicaciones convincentes ha decidido ir a Bélgica con las notorias e indisimuladas expectativas de volver al poder dictatorial de la mano de su hermano siamés Jorge Glas, su operador político y administrativo de confianza, el hacedor cumplido de sus encargos, designios y propósitos.

Para ello precisamente impulsó las llamadas enmiendas constitucionales del 3 de diciembre del 2015, que le permiten las “reelecciones” que desee, así como en base al control absoluto del Consejo Nacional Electoral en el que posee el 100% de sus componentes, y que siempre maneja padrones electorales escandalosamente inflados, entidad que jamás permite que nadie verifique la idoneidad del hardware y del software que utilizan en todos los procesos electorales, entre otros hechos irregulares.

Se aleja, de manera calculada, para no estar presente en los días que deben tomarse duras medidas económicas para intentar enderezar la economía al borde del abismo en que ha dejado su gestión irresponsable y cataclísmica donde las ventas del petróleo en altos porcentajes quedan comprometidas hasta el año 2026, donde mediante ley no se podrá cobrar tributos a las empresas mineras hasta que recuperen todas sus inversiones y cuatro años adicionales, y donde, entre otros aspectos, la deuda pública se ha incrementado en más del 600 por ciento!.

UN MANDATARIO QUE TWITEA “¡HEIL HITLER!”

Hasta el final de su gestión, como buen funcionario de Febres Cordero (1984 a 1987) y de Durán Ballén (1992 y 1993), ha pretendido engañar a los despistados insistiendo que es un “socialista del siglo XXI”, pero olvidando que la revista “Vistazo” Nro. 1144, del 24 de abril del 2015, en su pág. 13, informaba del reclamo formal del Centro Simon Wiesenthal, “una organización judía internacional de derechos humanos con más de 400 mil miembros” (que persiguió durante décadas a los nazis responsables del Holocausto en la II Guerra Mundial)), en el Congreso Judío Latinoamericano, con sede en Buenos Aires, que le exigió una disculpa pública al presidente Rafael Correa de Ecuador por la expresión “¡Heil Hitler!” escrita en forma muy meditada por el mandatario en un twuit.

¿Algún otro presidente en el mundo enviaría, incluso como “broma” o “ironía”, un mensaje semejante desde que los fascistas nazis accedieron al poder en 1933? ¿Qué sucedería si el presidente Donald Trump escribiera un twuit con el mismo lema “¡Heil Hitler!”, y luego, como excusa, dijera que era una “bromita”, como alegó al sentirse acorralado el propio Rafael Correa? ¿Qué socialista verdadero en el mundo, que no sea un “nacional-socialista” o neonazi, escribe “Heil Hitler” en un twuit con su propia mano? ¡Quien dude lo puede verificar en la fuente aludida!

LA ESVÁTICA EN LA PIEL DE LOS FAMILIARES DE PRESOS EN ECUADOR

El 6 de septiembre del 2016, el Defensor Público, Dr. Ernesto Pazmiño, atendiendo denuncias de familiares de presos, reclamó de modo público y formal por el uso e imposición de sellos con simbología nazi, que incluía la esvástica, y que aplicaban, por ejemplo, por decisión del Ministerio de Justicia, en los brazos de quienes visitaban la cárcel de El Inca, en Quito. El Defensor Público, en gesto correcto y honorable para desvincularse de estas prácticas infames, luego de averiguar en forma cuidadosa, reiteró las responsabilizó del Ministerio de Justicia por estos hechos.

Las fotografías con los sellos aplicados, con la esvástica impregnada en la piel de los visitantes de las cárceles del Ecuador, la publicó la prensa del país. ¿Otra simple “casualidad” o “bromita”? ¡Quien dude revise los diarios El Universo, del 6 de septiembre del 2016, pág. 7, y Expreso, del 9 de septiembre del 2016, pág. 2, donde se da cuenta de las esvásticas en la piel de los familiares y allegados de los presos de nuestro país! Esta es una razón adicional para hablar del régimen del “fascismo del siglo XXI”. ¡Quien dude revise las fuentes y lea los testimonios de los parientes de los presos con las esvásticas en los brazos!

EL USO DE GRUPOS DE CHOQUE CONTRA ORGANIZACIONES POPULARES

El uso de grupos violentos, con el auspicio frontal del Estado y de sus autoridades, para enfrentar manifestaciones, impedir reuniones, amedrentar a la población, o silenciar opositores, no es nuevo. Benito Mussolini los utilizaba en Italia y disponía de dos grupos: los “squadristi” y los “fascios di combatimento”. Adolfo Hitler y el partido nazi disponia en Alemania de las célebres SS y de las SA. ¡En el Ecuador los grupos de choque empleaba, como método permanente, en varias ciudades del Ecuador, los patrocinaba el propio gobierno del “fascismo del siglo XXI”!

Durante el régimen de Rafael Correa cuando se convocaban marchas por parte de trabajadores, o campesinos, o pobladores en general, sobre todo en Quito, a lo largo de este gobierno, se anunciaba que iban a salir los partidarios del régimen. Varias veces se advirtió y denunció con pruebas de la cercanía del régimen con las pandillas más reconocidas y de su presencia y uso en contra de manifestaciones populares. Algunas personas eran escépticas sobre esta posibilidad advertida, pero las evidencias resultaron contundentes.

¡El uso reiterado y agresivo de estos grupos de choque en contra de las organizaciones populares, en calles y plazas de la República, no sucedió con ningún gobierno precedente, ni siquiera en los de derecha abierta y no escondida de Febres Cordero, Durán Ballén, Mahauad Witt o Noboa Bejarano! ¡Fue el “fascismo del siglo XXI” el que las utilizó todo el tiempo!

¡Todas las organizaciones populares que resistieron por décadas en calles y plazas, a los regímenes de la primera oleada neoliberal y a sus privatizaciones, han sido atacadas, acosadas, divididas, ilegalizadas, criminalizadas, desprestigiadas, tanto las de trabajadores como de campesinos, indígenas, estudiantes, maestros, pobladores, y de todo otro género, por el régimen represivo de Rafael Correa, experto en mentir, disfrazarse y proyectar una imagen absolutamente falsa en la comunidad internacional, merced a su poderosa, incontrolada y suculenta billetera oficial y de los espíritus listos a recibir sus capillos y dádivas a cambio de mentir y engañar a los demás pueblos de América Latina y el Tercer Mundo!

MÉTODOS DEL FASCISMO EN LA PROPAGANDA, EN EL AMEDRENTAMIENTO SOCIAL Y EN EL MANEJO JURÍDICO DENTRO DEL PAÍS

Pero hay más. Es notorio el uso cotidiano, durante 124 meses en el ejercicio del poder, de los inconfundibles métodos de propaganda de Joseph Goebbles, ministro de Adolfo Hitler, en la publicidad oficial. La doctrina jurídica que se aplica en el país es de Carl Schmitt, el jurista mayor del nazismo y donde la voluntad del Fürher está sobre leyes, instituciones y hasta la propia Constitución. La política del amedrentamiento es la de Heinrich Himmler, el jefe de la Gestapo. Lo podemos evidenciar las veces que deseen en forma documentada.

La propaganda del régimen del presidente Rafael Correa, como se puede evidenciar en forma irrebatible, se sustenta en las once máximas de Joseph Goebbels, el ministro de Propaganda del Tercer Reich, quien se guiaba con el convencimiento que “Una mentira cien veces hábilmente repetida se convierte en verdad”, y que “Más vale una mentira que no pueda ser desmentida, antes que una verdad inverosímil.” El propio Hitler, en el Mein Kampf (“Mi lucha”) proclamaba que “De mentir hay que hacerlo descaradamente; a la mentira grande le dan crédito más rápidamente que a la pequeña.”

La política de atemorizamiento social y legislación punitiva se inscribe en la concepción de Heinrich Himmler, jefe de la Gestapo nazi y promotor de la represión ilimitada, quien recomendaba: “La mejor política es el terror. La crueldad impone respeto. Los hombres podrán odiarnos, pero no queremos su cariño. Solo queremos su odio y que nos obedezcan con absoluta sumisión y sin chistar, acorralados por un pánico irresistible.”

La doctrina jurídica de que el Fürher –o líder- y su voluntad suprema e indiscutida debe primar sobre las leyes, y éstas son de aplicación prioritaria sobre la Constitución del Weimar, es una metodología que se ha aplicado en el Ecuador durante la dictadura de Rafael Correa, y pertenece esta concepción y metodología a Carl Schmitt, el jurista mayor del Tercer Reich. La Secretaría Nacional Jurídica de la Presidencia de la República, encabezada en los 10 años del “fascismo del siglo XXI” por el principal asesor de Febres Cordero en la Alcaldía de Guayaquil, era la gran experta, como es público y notorio, en estas aplicaciones jurídicas del fascismo.

TODOS LOS PODERES EN MANOS DE UNA SOLA PERSONA

En el Ecuador contemporáneo una sola persona, el “presidente” (en realidad DICTADOR porque atropelló toda la normatividad del país y permaneció en el poder con procesos electorales turbios) que transgredió su propia Constitución y todas las leyes aprobadas por una Asamblea legislativa de bolsillo, llena de siervos, obedeciendo sus órdenes, no solo podía crear sino controlar con tres delegados suyos todas las empresas públicas que existan o puedan existir con regulaciones jurídicas antes inconcebibles. ¡Ninguna institución, por pequeña que sea, estaba fuera de sus manos! Cabe recordar además que las leyes del control total sobre la sociedad, por parte de la “Presidencia”, siguen vigentes porque no han sido modificadas ni lo serían con el control de 74 de los 137 asambleístas designados por Correa. Aparte que muchas de las autoridades actuales fueron nominadas por Correa y le reconocen absoluta obediencia.

INSTITUCIONES QUE CONTROLÓ EL FURHER CRIOLLO

El “Presidente” del Ecuador Rafael Correa manejó y controló en forma absoluta y de manera directa y total (como manejó el Fürher Adolfo Hitler en Alemania, el Duce Benito Mussolini en Italia, el Generalísimo Francisco Franco en España, el general Augusto Pinochet en Chile, o el general Jorge Rafael Videla en Argentina) los siguientes espacios:

1. La Función Ejecutiva con 47 ministerios, 63 viceministros y 221 Subsecretarías. ¡Esto es más ministerios que Estados Unidos o Brasil! La lista la hizo Ramiro González, ex ministro de Industrias de Correa, en base a los documentos internos oficiales de los gabinetes. (Lo declaró en Radio Democracia, el jueves 28 de abril del 2016, y el viernes 29 de abril del 2016 en Ecuavisa.). Ahora se conoce que maneja una burocracia de 806.000 funcionarios públicos.

2. La Función Legislativa y absolutamente todas sus comisiones.

3. La Función Judicial, a través del Consejo de la Judicatura, y toda la administración de Justicia; la Corte Nacional, las Cortes Provinciales y todos los juzgados y tribunales del país.

4. La Función Electoral: los 5 miembros del Consejo Nacional Electoral, esto es el 100% del CNE.

5. Todos los miembros del Tribunal de lo Contencioso Electoral, esto es el 100% del máximo y único organismo para conocer cualquier apelación en materia electoral.

6. Función de Transparencia y Control Social, a cargo del Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, CPCCS, todos en dependencia absoluta del régimen.

CONTROLÓ ADEMÁS:

7. La Contraloría General del Estado. 8. La Fiscalía General. 9. Procuraduría General. 10. Defensoría del Pueblo; 11. Defensoría Pública.

TODAS LAS SUPERINTENDENCIAS:

11. De Bancos; 12. Telecomunicaciones. 13. Compañías. 14. Comunicación; 15. Economía Popular y Solidaria. 16. Control de Poder del Mercado.

OTRAS ENTIDADES:

17. Toda la Administración Pública, incluyendo el Servicio Exterior: 809.414 empleados públicos según los datos del Servicio de Rentas Internas, SRI, publicado en Expreso, del viernes 31 de marzo del 2017, pág. 5, de los cuales 20.288 son burócratas que disponen dinero en paraísos fiscales.
18. Control sobre todos los Municipios, Consejos Provinciales y Juntas Parroquiales.
19. Control total sobre las jerarquías mayores de las Fuerzas Armadas.
20. Policía Nacional.
21. Secretaría Nacional de Inteligencia, SENAIN.

RÉGIMEN AL SERVICIO DE LAS MULTINACIONALES Y DEL CAPITALISMO CORPORATIVO MUNDIAL

Todo lo decide en Ecuador el Presidente con la Constitución y leyes a la medida dictadas por una Asamblea Nacional de origen dudoso y turbio proceso electoral, y todas sus decisiones se inscriben en proteger los intereses de los grandes monopolios y de las multinacionales. En este sentido es bueno recordar que el supuesto “socialista” Adolfo Hitler era el abanderado de los intereses de muy poderosos sectores financieros, e incluso llevó a su gabinete al banquero Hjalmar Schacht. El Fürher defendía de modo prioritario, tras sus discursos encubridores, los intereses de los monopolios del acero (Fritz Thyssen), del grupo Krupp (armamento y acero) y del grupo IG Farben (petróleo y caucho sintético), además que protegía el patrimonio creciente de los poderosos magnates de la región industrial del Ruhr, quienes planteaban en una primera fase controlar Europa desde el Atlántico hasta los Urales, en la parte europea de la entonces Unión Soviética.

¿Qué ha hecho el Fürher Correa en el Ecuador? Con leyes enviadas por él mismo a la Asamblea vendepatria de los sumisos, siempre elegidos con procesos electorales nada transparentes, ha entregado la riqueza nacional a manos de las multinacionales. Con una deuda pública inmensa e injustificada es evidente que buscaba someter nuestro país, en forma planificada, y el futuro de los conciudadanos, a una creciente, dolorosa y nueva dependencia colonial.

En Ecuador la parte medular del patrimonio social y nacional ya está en manos de las multinacionales porque así lo manejó y decidió el Furher o dictador de la República. Él ha decidido (como no lo pueden hacer los reyes europeos y ni siquiera los de África), con las leyes aprobadas por la mayoría vendepatria, entregar a las corporaciones extranjeras el petróleo, las minas, los puertos, la telefonía, las fábricas de cemento, las tierras rurales, TAME, la Flota Petrolera Ecuatoriana, el Banco del Pacífico, otras empresas públicas y muchos bienes sociales. ¡Es nuestra obligación moral, cívica y patriótica recuperar todo el patrimonio social y nacional del Ecuador!

¿Puede llamarse DEMOCRACIA esta modalidad de gobierno donde en los hechos las instituciones no han funcionado sino solo ha primado la voluntad del Fürher criollo? ¡Resulta indispensable desmantelar la legislación fascista con una Asamblea Nacional Constituyente! ¡No hay otra vía porque Alianza País se apropió, una vez más, con otro proceso electoral turbio, de 74 de los 137 escaños legislativos! ¡En esa tarea colectiva de salvar la República nadie debe rendirse! ¡Debemos esmerarnos en desenmascarar y frenar el proyecto fascista que no ha sido desmantelado todavía! ¡El destino de la Patria y la sobrevivencia misma de la sociedad ecuatoriana están en juego!
UN PRESIDENTE Y PERSONA EJEMPLAR
No era ecuatoriano. Peor de la “revolución ciudadana”. Era argentino y miembro del Partido Radical. Pasó los últimos días de su vida trabajando muy duro, desde muy a la madrugada, en una panadería de un amigo, porque necesitaba ingresos para vivir y había renunciado la jubilación y la pensión que como ex presidente de la República tenía derecho. Se negó a recibir recursos de la dictadura fascista encabezada por el general Rafael Videla porque alegaba que sus manos estaban manchadas de sangre y porque quienes dirigían su amado país eran unos asesinos y torturadores de muchos de sus compatriotas.

Nunca demandó exigiendo millones de pesos a los periodistas o a los medios de comunicación por sus opiniones, ni se ocurrió hacer de la Administración de Justicia una nueva industria sin chimeneas para enriquecerse de manera desaforada, o de instrumento de persecución, venganza o silenciamiento social. No tenía dos aviones para llevar maletas, cargas secretas o lingotes, a Qatar, Bielorrusia, China o Irán. Nada de eso. Se desplazaba en bus sin otra mochila que la esperanza. No utilizaba los medios de comunicación ni los métodos de Joseph Goebbels, el ministro de propaganda del nazismo, para mentir al pueblo, engañar a los incautos o forjarse falsas aureolas. No insultaba a nadie y todos le respetaban. Jamás se le ocurrió pedir a los funcionarios de la cancillería o a determinadas autoridades universitarias que le ayuden a conseguir doctorados Honoris Causa para alimentar su vanidad infinita. No tenía PhD ni especialización alguna en entreguismo y transferencia de los bienes de su país para favorecer a las corporaciones extranjeras. Jamás impulsó políticas colonialistas infames para subordinar a su Patria respetada e hipotecar su futuro.

Su lema era “No les tengo miedo a los de afuera que nos quieren comprar, sino a los de adentro que nos quieren vender”. Luchó con pasión por preservar la riqueza fiscal y el patrimonio social y nacional. Durante su gobierno el 23% del presupuesto nacional lo dedicó a la educación, “la mayor cifra en la historia de Argentina”. Hizo aprobar una “ley del salario mínimo, vital y móvil”, impulsó una política petrolera nacionalista así como una ley de medicamentos para garantizar su calidad y un precio asequible, fomentó la industrialización y bajó en forma notable la deuda pública, entre otras políticas.

Antes de llegar a la Presidencia en 1963 se desempeñó como médico en el pueblo Cruz del Eje, en Córdoba, donde le llamaban el “Apóstol de los pobres” porque se dedicaba a atender a los pacientes sin recursos; él compraba los medicamentos e iba a ver a los dolientes a pié o a caballo. Cuando fue derrocado en 1966 por el general Juan Carlos Onganía, para impulsar una supuesta “Revolución Argentina”, acudió ante el Escribano Mayor de la Casa de Gobierno, y sin mentir ni pavonearse de manera hipócrita que luchaba contra los paraísos fiscales describió sus bienes.

“Declaró que tenía su casa y su consultorio (producto de una colecta social por agradecimiento); tres trajes grises; un traje negro; dos sacos sport; tres camperas; cuatro pulóveres; ocho camisas de vestir; cuatro camisas de manga corta; diez pares de medias; tres pares de zapatos negros; un par de chinelas; un desavillé; una salida de baño; ocho juegos de ropa interior; diez corbatas; tres pijamas; un par de anteojos negros y un portafolio. No tenía auto, ya que por una necesidad familiar había tenido que venderlo durante su presidencia.”

Su nombre completo era Arturo Umberto Illia Francesconi. El entonces diputado nacional Ricardo Alfonsín lo rememoró como “un hombre sencillo, austero, campechano, humilde, sereno; radical hasta los huesos. Pero si de algo podemos estar orgullosos –enfatizó- es que fue mucho más que eso: su presidencia fue un ejemplo de coraje y decisiones firmes que recuperaron y defendieron el patrimonio nacional, enfrentando a los poderosos monopolios de fuera y a grandes sectores de aquí que se comportaron con deslealtad, no al gobierno sino con la Democracia y la República argentina.”

Falleció el 18 de enero de 1983, pocos meses antes que concluyera la dictadura, y se descubrió que su patrimonio se había reducido a un par de zapatos negros, un terno y un overol para laborar en la panadería de su amigo.