CORRUPCIÓN TOTAL EN AMÉRIA LATINA BAJO LA BATUTA DE ODEBRECHT 



ES UN MAL PANDÉMICO QUE IRRESPETA IDEOLOGÍAS 



Rodrigo Santillán Peralbo
En Brasil, Argentina, Venezuela, Colombia, Perú, Panamá, República Dominicana, Ecuador, México, Estados Unidos, la corrupción es histórica, y, sin duda, es un mal pandémico que irrespeta ideologías, arrasa conciencias y pudre la ética hasta en sus más elementales principios, pero nunca antes fue tan brutal, extendida y millonaria como en estos tiempos en los que la empresa brasileña Odebrecht ha montado todo un Departamento Transnacional para sobornar y corromper a políticos y funcionarios de América Latina y de las ex colonias portuguesas en África: Mozambique y Angola. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Odebrecht pagó $788 millones de dólares en sobornos en 11 países latinoamericanos y los dos países africanos ya señalados.
En algunos países, justicia, casi siempre, es independiente del poder político. Frente a los casos de corrupción que es el peor de los delitos porque es un atraco a los dineros de todo un pueblo, actúa con cierta eficacia y agilidad porque comprende que una justicia lenta no es justicia. Investiga, acusa a los corruptos sin que les atemoricen los altos cargos o funciones, y los enjuicia para encarcelarlos, así sean presidentes en ejercicio, ex presidentes o ministros. No hay perdón ni olvido, y menos la complicidad solapada que pretende ocultar realidades y encubrir o tapar a los corruptos ya sean amigos, o quizá para no desdibujar imágenes y procesos políticos.
En Brasil se implican en la corrupción de Petrobras al presidente en ejercicio, a ex presidentes, a muchos políticos y, también a gerentes y propietarios de Odebrecht. Parece que nada detiene a fiscales y jueces que, en algunos casos, han sido denunciados por manipular a la justicia con fines políticos. En Perú hay detenidos y enjuiciados y se sindica a tres ex presidentes de la República. A Toledo se lo investiga, acusa y se dicta orden de prisión, sin temor, En Colombia se ha sindicado al Presidente Santos por recibir un millón de dólares para su campaña político-electoral pero, con todo derecho, Santos solicita que se investigue a fondo toda la corrupción que ha desparramado Odebrecht. No escapan ministros y otros sujetos de alto vuelo.
En Panamá hay detenidos por el caso Odebrecht y se le sindica al Presidente Varela acusado por el abogado de los Panamá Papers. En Argentina, por corrupción se investiga y acusa a la ex presidenta Cristina Fernández y se abre una investigación al Presidente M. Macri. Combatir la corrupción es un deber ético.
En la República del Ecuador, destapar la trama delincuencial de la corrupción es una exigencia nacional, pero apenas se ha iniciado con la detención y acusación contra pocas personas, entre las que se destacan el tío del Vicepresidente Glas, el ex ministro de Electricidad Alexis Mosquera, el Contralor General Pólit y otros funcionario ya sindicados, a más de pocos personeros de empresas privadas relacionados con diversos actos de corrupción, no siempre surgidos de la trama Odebrecht como es el caso de Petroecuador.
Sin embargo, de lo mínimo que se ha hecho y de lo máximo que se espera, la indignación crece al conocer que se está ante una delincuencia organizada o crimen organizado, pero ¿quién es y en dónde está el Padrino o Capo de todos los capos, para utilizar palabras de Mario Puzzo?
Indigna saber que los ladrones que le roban al pueblo aún gozan de impunidad y que los corruptores de Odebrecht tal vez gocen de inmunidad en el Ecuador, porque la delación podría ser premiada. Quizá se llegue a conocer la lista completa de quienes gozan de fuero de Corte, los que se creen intocables, o los que hayan viajado al extranjero para gozar de las fortunas mal habidas. ¿Para eso es la lentitud de investigaciones y justicia?
Combatir la corrupción es una tarea ardua y compleja. El presidente Moreno ha creado un Frente Anticorrupción con personas cercanas al gobierno o al Movimiento Alianza País con mayoría en la Asamblea Nacional. Acaso el flamante Presidente desconfía de las instituciones existentes que deberían fiscalizar, investigar y procesar los hechos de corrupción como son: Asamblea Nacional dominada por Alianza Pais, el Consejo de Participación Ciudadana, Control y Transparencia o Quinto Poder, Fiscalía, Cortes de Justicia, Contraloría, Procuraduría? ¿Por qué no avaló a la Comisión Cívica Nacional Anticorrupción?
Dictar una ley anticorrupción que castigue ejemplarmente a los delincuentes de esta naturaleza, es un imperativo inaplazable. Todas las denuncias deben ser investigadas, inclusive la que el primo de Correa, hoy prófugo Pedro Delgado hiciera contra una jueza constitucional o la que efectuara el contralor Pólit contra el Fiscal Baca ¿Acaso Odebrechet es la única empresa corruptora? Sin duda existen otras constructoras y proveedoras que pagan coimas para obtener contratos.
Ya que en el gobierno de Correa nada se hizo para investigar la corrupción, las organizaciones sociales y de izquierda forta¬lecerán su lucha anticorrupción, decidida en la con¬vención de Riobamba, apoyando el funcionamiento independiente de la Comisión Nacional Anticorrup¬ción, con la presentación de denuncias fundamenta¬das sobre el saqueo y mal uso de los fondos públicos, el surgimiento de nuevos ricos y la consolidación de grupos de poder extranjeros y nacionales, principa¬les beneficiarios de la política económica del régi¬men. Por ello en una Jornada Nacional Anticorrupción se organizarán movilizaciones, acciones y debates para exigir que los entes de con¬trol y de justicia nacional e internacional no dejen en la impunidad a los responsables directos y a los encubridores, que desde la más alta esfera guber¬namental, impiden se impongan las sanciones que corresponden a los funcionarios corruptos.
El espíritu y decisión de lucha demostrados a lo largo y ancho del país en recientes jornadas de lucha, resultado de la creciente unidad de las orga-nizaciones y el pueblo con una plataforma unitaria, son un impulso importante para derrotar el auto¬ritarismo y la corrupción e instaurar en el Ecuador una democracia radical, se decía en el periódico Opción Socialista del Parido Socialista del Ecuador.
Añadía que existe la percepción ciudadana de que la administración pública ha llegado a niveles de corrupción como nunca antes en la historia del Ecuador. La respuesta del régimen del presidente Correa frente a los actos de corrupción ha sido la de una total impavidez, además de garantizar su impunidad, salvo cuando dadas las circunstancias, se ha visto obligado a reconocer hechos como los del ex Ministro de Deportes; los de Pedro Delgado y últimamente los de una asambleísta de Esmeraldas. Todos los ecuatorianos hemos sido testigos de las siguientes denuncias: irregularidades en los contratos para la construcción de la gran obra pública; turbia negociación de la deuda pública y de los contratos con China; concesiones mineras irregulares; uso de fondos públicos para espiar a los ciudadanos sin orden judicial; viajes del Presidente al exterior acompañado de un enorme séquito de colaboradores y amigos; compra de helicópteros con evidentes fallas en su funcionamiento, etc.
Cuando alguna de estas denuncias ha pasado a conocimiento de la Fiscalía y la Función Judicial sus autores han terminado como reos de la justicia. Además, el Consejo de Participación Ciudadana, la Asamblea Nacional y los organismos de control no han investigado los mayores casos de corrupción en los pasados diez años de gobierno así como no se han atrevido a fiscalizar la gran obra pública contratada en los últimos veinte años por el Municipio de Guayaquil dirigido por Febres Cordero y Nebot.
Frente a esta realidad, es urgente que las organizaciones sociales y populares y los ciudadanos hagan escuchar su voz ante la opinión pública, para denunciar el irresponsable manejo del dinero de todos los ecuatorianos, que ha beneficiado a pocos, convertidos en nuevos ricos y que se encuentra en la más absoluta impunidad. Es inaudito que, mientras a los gobiernos autónomos descentralizados incluidos a los dirigidos por personas allegadas al régimen, se les investiga y se audita su trabajo con todo el peso de la ley, para cubrir las apariencias, los organismos de control no hagan nada para detener el mal manejo en las entidades del Gobierno Central y del Municipio de Guayaquil.
LOS SOBORNOS DE ODEBRECHT EN AMÉRICA LATINA
Según la Voz de América, de acuerdo al Departamento de Justicia de Estados Unidos, Odebrecht pagó $788 millones de dólares en sobornos a funcionarios y políticos de 11 países, la mayoría latinoamericanos.
Los sobornos y compra de voluntades en América Latina para otorgar contratos en obras de infraestructura a empresas multinacionales en otras épocas no solían ser nada extraño. Entonces, muchas empresas tenían capitales mayormente extra continentales y los gobiernos eran dictaduras o de corte autoritario”.
En el escándalo de la corrupción que se extiende por todo el continente, los protagonistas son gobiernos democráticamente electos ya sean los llamados progresistas y hasta revolucionarios y también los gobiernos de lasa derechas que apuntalan el capitalismo neoliberal. El mega escándalo de corrupción comenzó precisamente en Brasil, con el sobrenombre de “Car Cash” —llamado así porque el dinero se repartía en una gasolinera..
La Voz de América señala que siendo Odebrecht una de las empresas más importantes del mundo, con negocios en varios países en América Latina, incluyendo Cuba, según Reuters, no es sorpresa que los titulares sobre corrupción estén extendiéndose en toda la región. Tanto en Ecuador, Colombia, Perú, Panamá, Venezuela, Argentina y por supuesto Brasil hay investigaciones pendientes relacionadas a sobornos a presidentes y ministros, e incluso sobre posible financiamiento de campañas electorales.
La periodista española Núria Segura Insa dice que la primera vez que oyó el nombre de Odebrecht fue cuando la empresa ganó la licitación para una infraestructura en el país. Ahora, Odebrecht es el centro de la investigación de uno de las tramas más complejas de corrupción del planeta.
Esta constructora tiene presencia en buena parte de los países latinoamericanos y, entre otros, actualmente está siendo investigada en Brasil, Argentina, Perú, Ecuador, Venezuela, El Salvador, Colombia o Panamá. Pero los tentáculos de Odebrecht también han llegado a Angola, Mozambique, Ghana, Portugal, Estados Unidos, Emiratos Árabes. Kuwait, Liberia o Libia, según la web de esta empresa especializada en la construcción e ingeniería de infraestructuras civiles.
La compañía nació alrededor de los años 40 en Salvador de Bahía (Brasil) de la mano de Norberto Odebrecht. Después se hizo cargo su hijo Emilio y a continuación el nieto Marcelo Odebrecht, que ingresó en la cárcel en junio del 2015. Este último multiplicó la facturación de la empresa en la época de bonanza de Brasil que coincidió con las presidencias de, Luiz Inacio Lula da Silva, y los primeros años de Dilma Rousseff. La compañía llegó a tener hasta 125.000 trabajadores repartidos en una treintena de países.
¿Cómo se descubrió el pastel?
La investigación sobre la corrupción de la empresa pública de petróleo Petrobras, llevó al declive de Odebrecth. La constructora había pagado sobornos a directivos de la compañía de crudo para poder afianzarse contratos multimillonarios de obras de Petrobras. A partir de aquí, la justicia brasileña empezó a tirar del hilo y se descubrió el pastel: Odebrecht pagó entre 2001 y 2016 un total de 788 millones de dólares en sobornos a funcionarios, políticos e intermediarios para obtener obras públicas en más de una decena países latinoamericanos, así como Angola y Mozambique.
Marcelo Odebrecht, en un primer momento, se negó a confesar, pero sobre la constructora pesó la prohibición de participar en concursos públicos, su principal fuente de ingresos. Esto llevó a una situación insostenible a la empresa y el nieto del fundador decidió cantar en diciembre del 2016. Con él, también lo hicieron 77 altos cargos de la compañía. Con esta confesión, Marcelo Odebrecht no solo rebajó diez años su pena de cárcel (fue condenado a diecinueve); sino también consiguió que la empresa pueda volver a participar en concursos públicos, después de pagar una multa de 3.500 millones de dólares a Brasil, Estados Unidos y Suiza, la más alta impuesta jamás a una compañía brasileña.
De las declaraciones, bajo secreto de sumario, ha trascendido que la compañía tenía montado un departamento de negocios que, simple y llanamente, se dedicaba a sobornar a empleados de los Gobiernos para conseguir ganar concursos y obras públicas”.
La más grande y potente trama de corrupción, paulatinamente, desnuda a la clase política de América Latina y el Caribe que, desde siempre, aspira a figurar y enriquecerse a costilla de la ingenuidad de los pueblos. En los países denunciados, “las autoridades están investigando uno de las más grandes entramados de corrupción de la región por cuenta de los sobornos que Odebrecht, la constructora más grande de América Latina, habría pagado a funcionarios de numerosos gobiernos durante años. Se trata de un escándalo de alto nivel del que solo se conoce la punta del iceberg y que ya empieza a señalar a presidentes y ex mandatarios, sostiene CNN en español.
La mayor investigación sobre corrupción en la historia de Brasil, el caso Petrobras, mostró cómo se obtenían beneficios inflando los costos de los proyectos por los que la petrolera contrataba a Odebrecht y esos fondos acababan luego en otras manos. Odebrecht Realizaciones Inmobiliarias, una de las mayores constructoras de Brasil, opera en 27 países, incluido Estados Unidos. Angola y Mozambique son las únicas dos naciones fuera del continente americano en las que opera el conglomerado.
La compañía estaba entre las beneficiadas por el esquema de corrupción masiva que la operación Lava Jato destapó en Petrobras y que incluía a ejecutivos de la petrolera, intermediarios y políticos de diversos partidos.
Pero las malas prácticas de Odebrecht, aparecieron más allá de las fronteras de Brasil. El pasado 21 de diciembre, el Departamento de Justicia de Estados Unidos reveló que 12 países recibieron 788 millones de dólares en sobornos por parte de Odebrecht a cambio de contratos en 12 países de 2001 a 2016. El Departamento de Justicia le impuso una multa a la empresa de 3.500 millones de dólares.
Sólo en Brasil se pagaron 349 millones de dólares en sobornos, mientras que los pagos en los otros once países ascendieron a 439 millones, según las cifras entregadas por el Departamento de Justicia de EE.UU.
En cada país el caso avanza de forma distinta y, mientras que en algunos ya hay acusados y detenidos por los sobornos, en otros la investigación apenas empieza.
Fiscales y procuradores generales de once países de la región acordaron el 16 de febrero una cooperación internacional para conformar equipos y así investigar los casos de Odebrecht y "Lava Jato". El acuerdo fue suscrito por fiscales de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú, Portugal, República Dominicana, México y Venezuela reunidos en Brasil.
BRASIL
Sobornos de 349 millones de dólares a miembros del gobierno, partidos políticos y ejecutivos y empleados de Petrobras, entre el 2003 y 2016, según el Departamento de Justicia de EE.UU.
El 17 de febrero, la justicia de Brasil levantó el bloqueo de los bienes de Odebrecht después de que esta acordó cooperar con la investigación de "Lava jato".
VENEZUELA
Sobornos de 98 millones de dólares entre 2006 y 2015, según el Departamento de Justicia de EE.UU.
16.000 millones de dólares en la realización de 5 obras que actualmente se encuentran inconclusas. Fueron iniciadas en 2006 durante el mandato del fallecido presidente Hugo Chávez Frías.
El presidente Nicolás Maduro designó el 5 de febrero a un cuerpo de inspectores presidenciales “para buscar todo lo que está mal hecho, todas las obras que están por terminar”. Se refirió al sistema de Metro Caracas-Guarenas-Guatire, dice que está inconclusa, que estaba a cargo de Odebrecht, una compañía que “parece se disolvió.
Según el Departamento de Justicia de EE.UU., Odebrecht pagó aproximadamente 39 millones de dólares a un intermediario en Venezuela para obtener información sobre contratos y licitaciones.
REPÚBLICA DOMINICANA
Sobornos de 92 millones de dólares, según el Departamento de Estado de EE.UU.
El gobierno presidido por Danilo Medina aseguró que actuaría con toda responsabilidad contra los involucrados. La documentación e información fue recibida por la Procuraduría General de la República (PGR), que abrió un proceso formal el 26 contra la compañía y sus representantes en el país.
PANAMÁ
Sobornos de 59 millones de dólares pagados a funcionarios panameños entre 2010 y 2014, según el Departamento de Justicia de EE.UU.
Investigación
El Ministerio Público panameño formuló cargos por blanqueo de capitales contra 17 personas, entre ellos ex funcionarios y empresarios, aunque no reveló su identidad.
El gobierno panameño adoptó medidas para evitar adjudicaciones al Grupo Odebrecht y refrendación de contratos de licitación pública, entre ellas la construcción del cuarto puente en el Canal de Panamá y la línea 3 del metro, dijo el Ministerio de Obras Públicas de Panamá.
El Gobierno presentó el 20 de febrero una demanda penal contra la empresa Odebrecht. El gobierno de Juan Carlos Varela basa su querella en los delitos contra el orden económico y la administración pública. Panamá quiere reclamarle a Odebrecht los fondos públicos que pudieron convertirse en sobornos.
ARGENTINA
Sobornos de 35 millones de dólares 2007 y 2014, según el Departamento de Justicia de EE.UU.
La Justicia de Argentina investiga los pagos de Odebrecht en asociaciones para al menos tres proyectos de infraestructura, lo que le reportó a la empresa beneficios cercanos a los 278 millones de dólares, reportó Télam.
ECUADOR
Sobornos de 33,5 millones de dólares entre 2007 y 2016, según el Departamento de Justicia de EE.UU.
La Fiscalía ha realizado allanamientos a las oficinas de la compañía Norberto Odebrecht.
Entre el 16 y 17 de febrero se celebró en Brasil una reunión en la que participaron fiscales y procuradores de las naciones que han pedido Asistencia Penal a Brasil, por el caso Odebrecht: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Panamá, Perú, Portugal, República Dominicana y Venezuela. Los países decidieron adherirse a un acuerdo de colaboración y asumir un compromiso de cooperación jurídica para las investigaciones sobre los sobornos que habría pagado la constructora. El 19 de febrero, la Fiscalía de Ecuador anunció que las pesquisas por el escándalo Odberecht las hará de forma conjunta con los otros países.
PERÚ
Sobornos de 29 millones de dólares, reconocidos por directivos de Odebrecht, entre 2005 y 2014.
El 5 de enero la Fiscalía de Perú logró un acuerdo con Odebrecht para obtener información y lograr el adelanto de un pago.
El período que señala el informe del Departamento de Justicia (2005 y 2014) comprende las gestiones de los presidentes Alejandro Toledo (2001-2006), Alan García (2006-2011) y Ollanta Humala (2011-2016).
GUATEMALA
Sobornos de 18 millones de dólares, según el Departamento de Justicia de EE.UU.
El contrato con Odebrecht en Guatemala se firmó para la ampliación a cuatro carriles de la Carretera CA-2 Occidente, en la costa del país y que llega hasta la frontera con México. Los sobornos se produjeron entre el 2013 y el 2015, durante la presidencia de Otto Pérez Molina, imputado formalmente desde julio del 2016 por los delitos de asociación ilícita, cohecho pasivo, lavado de dinero y enriquecimiento ilícito por su supuesta participación en una estructura criminal que saqueó al Estado guatemalteco durante su mandato.
COLOMBIA
Sobornos de 11 millones de dólares entre 2009 y 2014 también para asegurarse contratos de obra pública, según el Departamento de Justicia de EE.UU.
6,5 millones para lograr la adjudicación de la concesión, por el Instituto Nacional de Concesiones (INCO), dirigido en calidad de encargado por Gabriel García Morales, entonces Viceministro de Transporte de la época, del Tramo Dos de la Ruta del Sol. Este contrato fue adjudicado en diciembre de 2009 y firmado en enero de 2010.
4,6 millones para la adjudicación de la vía Ocaña-Gamarra, mediante su contratación por adición al contrato del tramo Dos de la Ruta del Sol. Esta adición se hizo mediante el otrosí número 6, firmado el 14 de marzo de 2014 por el director de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Andrade.
La aproximación de Odebrecht a la Fiscalía General de la Nación se ha realizado en un marco de confidencialidad, pero la compañía ha acordado pagar una reparación de 32.000 millones de dólares, unos 11.200.000 dólares.
MÉXICO
Sobornos de 10,5 millones de dólares entre 2010 y 2014, según el Departamento de Justicia de EE.UU.
“El Gobierno de la República refrenda su compromiso con la efectiva investigación de actos que se alejen de los principios éticos del servicio público”, dijeron Pemex y la Secretaría de la Función Pública en un comunicado.
Brasil viene dando grandes pasos para lograr mayor transparencia y rendición de cuentas, al poner en marcha la operación Lava-Jato —operación Autolavado—, considerada como la mayor operación anticorrupción de las Américas. Esta investigación recibió ese nombre debido a la implementación de una red mafiosa de lavanderías a presión que utilizaban para el esquema de desvío de fondos. La corrupción llegó a establecer ramificaciones políticas y para abril del 2014 ya la operación contaba con 36 personas citadas por lavado de dinero y formación de organización criminal, mientras que 30 personas ya habían sido detenidas, entre ellas el ex director de Petrobras, Paulo Roberto Costa”.
La corrupción cabalga imparable por América Latina, como para demostrar que la decencia, la honestidad, la honradez no son compatibles con la inmensa mayoría de la clase política.