TEJIENDO LA MEMORIA EN COCHASQUÍ 



LOS HALLAZGOS DE MAX HULLE Y UDO OBEREM 



Ramiro Mantilla V.
Periodista-Sociólogo
Fue Don Carlos Calisto que compartió algunos hechos significativos mientras recorrimos la Pirámide 11. Confesó de los hallazgos de Max Hulle y Udo Oberem. Las guerras contra los conquistadores Incas en las lagunas del Mojanda; la tumba de la Madre de Atahualpa en URCO-Hacienda de Malchinguí; Las más de mil piezas arqueológicas llevadas a Alemania. Las costumbres de los trabajadores de su hacienda en los festejos religiosos de la Virgen del Rosario y la Semana Santa. Las chamizas, los cariuchos, ofrendas y diezmos. Las relaciones laborales con sus trabajadores se presentaban álgidas por las réplicas que se dieron con las luchas sociales en Pesillo con la Dolores Cacuango y la Tránsito Amaguaña. Le salvo la venta de la inmensa hacienda a la transnacional Pirela que cultivó piretro que se utilizó como sustancia principal de pesticidas y las bombas incendiarias con las cuales azotó Vietnam en las guerras imperiales de los sesentas.
Después fue en su casa de vivienda familiar, que se abrió el inmenso cofre de hechos. Una colección privada de objetos de cerámica, pliegos y cuadernos de los antiguos escribanos; algunas confidencias sobre amistades regionales en Cayambe y desaveniencias con algunos vecinos por temas de la política. Datos de hechos históricos que fueron hilvanados por los científicos alemanes como la afirmación que “…la madre de Atahualpa está enterrada en Urco-hacienda de Malchinguí”; “la batalla final de los Cochasquíes Caranquis con los invasores Incas que se libró en las lagunas del Mojanda Cajas…”; las investigaciones de Andrade Marín, Aquiles Pérez, Misael Acosta Solís y uno que otro académico golondrina.
Capítulo aparte mereció hablar del famoso mayordomo de sus propiedades; Juan Evangelista Rodríguez Mantilla; primo hermano de la señorita profesora de la escuelita comunal Ubaldina Mantilla oriunda de Tocachi. El Ruco Evangelio como lo trataba yo; un autodidacta muy ilustrado que dejó dos libros escritos con su puño y letra sobre la vida cotidiana de la Comuna, entre versos, décimas, prosa y ensayo. Fueron ellos mismos los que acordaron que en la venta del inmenso predio Cochasquí no se incluya el área que contienen las pirámides y montículos funerarios del complejo monumental astronómico y ceremonial, “…puede vender el poncho, menos los botones de oro” afirmaba siempre el Ruco Evangelio”
Me inquirió Don Carlos Calisto sobre mi presencia en la Dirección del Programa Cochasquí y sobre las acciones emprendidas para arreglar con los “nuevos dueños” la apropiación definitiva del sitio llamado “Tolas” por parte del Honorable Consejo Provincial de Pichincha de esa época.
Les comparto lo manifestado sin ambages.
Conocí las pirámides a la edad de los 8 occidentales años; mientras acompañaba a mi padre Víctor Manuel en sus largos periplos como autoridad de Pedro Moncayo para linderar y concretar acuerdos entre los peones, yanapas, precaristas y los hacendados privados y públicos en la entrega de lotes por la reforma agraria dictaminada en el corto gobierno de Carlos Julio Arosemena Monroy Presidente de la República derrocado por la CIA. Papá Manuel siempre hacía una parada en las entrañas de la Comuna para relatarme los textos leídos del Inca Garcilazo y otros cronistas de indias. También conoció tangencialmente a la misión alemana de la Universidad de Bonn.
Con el tiempo y por la coyuntura de relación política en la dignidad de Concejal del Municipio de Pedro Moncayo, por ser un Radical de hueso colorado logró concitar la atención del entonces Prefecto de Pichincha, Patricio Romero Barberis, su coideario, con quien gestionó la participación de la UNESCO en la recuperación del sitio monumental impulsando la investigación inter y trans-disciplinaria con el concurso de expertos nacionales y extranjeros. Resultó un acontecimiento la visita del Secretario General del organismo internacional con una comitiva representativa. Evangelista junto a los jóvenes de la Comuna, entre ellos el Gaspar de la Cruz con atuendos de guerreros preincásicos le dieron el susto de su vida al aparecer repentinamente por la pirámide 13 gritándole “…qué hacen en mis territorios advenedizos, invasores, fuereños…éstas son nuestras tierras pródigas en el cultivo del maíz; somos gente buena, pacífica y generosa…pero no tengan miedo; si vienen con buenas intenciones y van ayudarnos haremos festejo con lo que da la tierra, entonaremos música y danzaremos con alegría…” no se hicieron esperar los abrazos, las risas, parabienes, promesas, emociones porque se comprometieron inmediatamente los visitantes a iniciar los procesos en el corto plazo con la creación del “PROGRAMA COCHASQUÍ”.

Hasta aquí, los grafemas que hicieron una conversación sabrosa con Carlos Calisto. Voy a continuar el relato cronológico de los acontecimientos, una vez que el nuevo Cabildo de la Comuna presidido por Orlando Hidalgo Túquerez, quien nos acompañó desde su niñez a los investigadores, trabajadores y administrativos, se une a la causa de recuperar la memoria en el tiempo nuevo.
Lenín Ortíz Arciniegas, mentalizador de las Jornada culturales de Mayo en Pichincha, con formación académica en arqueología social en México lidero el proceso. Oriundo de Tusa (San Gabriel) con pasión hasta el desenfreno por su temple logró motivar a los colaboradores a trabajar sin horario ni calendario, en condiciones precarias, adversas y oposición de sectores conservadores incrustados en la academia y el poder. Lucha durísima contra los neocoloniales y filibusteros del poder; se alió con mi padre Víctor Manuel, Líder respetado del Cantón Pedro Moncayo para dar las batallas ideológica políticas decisivas. Los comuneros: Lauro Mafla, Segundo Virgilio Pullas, Evangelista Rodríguez, Pedro de la Cruz junto a los investigadores Eduardo Estrella Aguirre, Domingo Paredes, Jorge Benavides, Juan Black. Luis Felipe Batte, Luis Lumbreras, López Balsa, Julio Enrique Vela, Valentín Yurevich, Agustín Cueva, Eusebio Leal, María Aguilera, Rocío Pazmiño, Ana Pedraza, Noralma Vera, Leonardo Paredes, Aquiles Pérez, Rafael Almeida, Hugo Aguiar, Francisco Salvador y otros cercanos pensadores entregamos parte de nuestras existencias a levantar un proceso enjundioso, vivencial, con rigurosidad conceptual para hacer posible la generación de nueva ciencia, la difusión más amplia, el anclar un modelo de turismo ético con la directa participación de la Comuna y otros actores organizados de la región norte de Pichincha para concretar en la Unión de Campesinos Cochasquí de Pedro Moncayo, que realizó la masiva toma de los monumentos reeditando la fiesta del Sol en el seno a la mitad, frente a los lagos.

Haber logrado posicionar el “Programa Cochasquí” en el espectro científico latinoamericano; que los visitantes de aquella épocas de los años 80tas hayan podido redefinir su identidad personal, familiar como ciudadano de este país orgulloso de sus raíces; Que los postulados de la Carta de Atenas sobre la puesta en valor de un bien patrimonial haya hecho carne y compromiso en los actores sociales; El saber del pueblo es el poder generó actitudes dignas como la de negar que funcionarios del gobierno de la época de los años 84 con desparpajo quiera “declarar” propiedad del Estado a las pirámides y responderle que “…las tolas no son del gobierno; son nuestras…” y lo que nos da honra con memoria cuando un Prefecto pretendió por asesoría de funcionarios cercanos pasar con tractor para descangagUizar (destapar) las tolas para “…ver que mierda escondieron los indios ignorantes…” haber obligado a los “dueños” de la hacienda transnacional arreglar jurídicamente la propiedad de 84Hás que comprende la micro-área y la definición de macro-área que demarca las zonas de protección.

Las intenciones perversas con matiz ideológico reaccionario de los funcionarios del poder en su turno pretendieron doblegar, atemorizar, torcer las voluntades de quienes hacíamos el programa Cochasquí. Más virulencia con rabioso anticomunismo provocó la presencia de Tránsito Amaguaña, Miguel Lechón, Manuel Agustín Aguirre, Rene Maugé, Edgar Ponce, Pilar Bustos, Carlos Viver, José Moncada, Telmo Hidalgo, Edmundo Rivadeneira, Navarro Wolf, Oswaldo Guayasamín, El Alcalde de Lima Alfonso Barrantes, Marcelo Cevallos, Galo Alvear, Rodrigo Santillán, Agustín Cueva, Pilar, Núñez, Gilberto Ochoa, Leonardo Espinosa, Leonardo Paredes; Hijo de Nela Martínez y Ricardo Paredes; Delegaciones de intelectuales, artistas, trabajadores de organizaciones internacionales hacían romería obligada a la Comuna y complejo monumental. Ayudamos al Instituto de Altos estudios Nacionales y Facultades de Ciencias sociales de algunas universidades de la Región a replantear las metodologías y enfoques teóricos que respondan a las temporalidades con la Escuela de pensamiento crítico latinoamericano. Nos convertimos peligro público al poder por lo que hemos aguantado las tribulaciones, denuestos y difamaciones que nos enaltecen por saber que vienen de quienes dilapidan el erario nacional, timan la credibilidad, nadan en corruptelas que el tiempo inexorable los desenmascara y han usufructuado de sus canonjías.

No es propiedad de burócratas, tecnócratas, noveleros de última data. Cochasquí y su ICONO Quilago, no son subasta barata de disfrazados; Somos herederos de los pueblos soberanos, dignos, sabios, que continuamos la acción emancipadora con epistema filosófico, conocimientos de dimensión universal.
Es la hora de afrontar los nuevos desafíos. Que no hayan lamentos ni quejas.


DECLARACIÓN DE COCHASQUÍ
AÑO ANDINO 5025

Ramiro E. Mantilla V.

Nuestro encuentro en la Comuna milenaria de Cochasquí, por el advenimiento del nuevo año andino 5024, se nutre de las experiencias vivas de los pueblos nativos y originarios en su búsqueda incesante por hacer posible el destino común en igualdad, equidad, justicia, solidaridad.

La recuperación de la memoria histórica, los valores ancestrales, las manifestaciones genuinas de los seres humanos ligados indisolubles a la tierra, el fuego, las aguas y los vientos nos posibilitad marcar los derroteros por los cuales transitar con dignidad de tener raíces profundas e indestructibles que nos fortalecen para reclamar espacios de vida que sean respetados y considerados por los poderes de la política, la cultura y la economía.

Hemos decidido en consecuencia asumir el manejo, custodia, planificación del territorio en coordinación directa con el Gobierno Autónomo Descentralizado de Tocachi. Asumimos los desafíos y retos que esta opción representa. Convencidos estamos de seguir consolidando nuestra organización social con los elementos apropiados del trabajo comunitario, las mingas, la recuperación de los saberes y el conocimiento, las prácticas de legado hereditario a nuestros descendientes sobre el conocimiento y bienes materiales.

Agradecemos y comprometemos nuestra gratitud a las personas que acompañan las acciones experienciales venciendo las mentalidades coloniales, paradigmas que anulan la inteligencia colectiva, modelos y conductas que desprecian lo ancestral y que tiene la entereza para realizar aportes significativos con saberes , conocimientos que dan consistencia a los modos y contenidos de vida.

Los abajo firmantes reiteramos la decisión de seguir caminando juntos como al principio para lograr impulsar un amplio programa incluyente de acciones que propendan a posicionar las celebraciones, conmemoraciones, festejos, prácticas alimenticias y medicinales , en base a generar empatías cuánticas de personas, culturas y sociedades diversas para juntos defender el planeta , la PACHA MAMA de toda agresión que nos afecte.

CON EL COMPROMISO DE VIDA;
COMUNA COCHASQUÍ.
MUNDO VIVO, A LA CONCRECIÓN DE LOS SUEÑOS COLECTIVOS.

Generar procesos incluyentes de energía, alimentos, tecnologías limpias, captura de carbono; interaprendizajes productivos; recuperación de conocimientos y saberes ancestrales; procurando la participación de personas y grupos comprometidos en la construcción de territorios del buen-vivir, bien-ser, bien-estar, bien-tener en solidaridad y la realización de espacios interculturales pluri-universos sin exclusiones son los propósitos del programa MUnay Ruray (mundo vivo) que se levanta en la Comunidad Cochasquí, Parroquia de Tocachi, Cantón Pedro Moncayo en Ecuador.

La Fundación Recinatur de ciencia, naturaleza y turismo ancestral con otras entidades regionales hacen posible la concreción de este programa que recoge las experiencias de amautas, investigadores, estudiantes, campesinos y académicos de todas las latitudes del planeta.

Las aspiraciones sentidas de los colectivos son impulsar la innovación geo-agro-ecología, eco-aldeas para el turismo ancestral; aplicaciones de tecnologías limpias de la tierra; recuperación de fauna y flora nativas; uso de energías renovables de consumo masivo; investigación acción comunitaria; espacios de observación astronómico (inti-killa-huatana) y economías solidarias. Actividades preponderantes son las expresiones artísticas recuperadas y creación constante de los hacedores de los pueblos originarios.

Convocamos a los pensadores y hacedores de proyectos similares a constituir la red de los nuevos paradigmas que den respuestas ciertas a los desafíos de la sociedad actual que denota una franca liquidación civilizatoria occidental. Nos unimos los mayoritarios de la tierra para superar con ingenio, vigor y arrojo la situación material y espiritual precarizadas por las lógicas perversas del capital.

Ramiro E. Mantilla V.
Responsable-Habilitador