ARGENTINA: MACRI SUMA OTRO ESCÁNDALO POR LA ABULTADA COMPRA DE ARMAMENTO A EEUU 



MACRI DISPONE LA MAYOR COMPRA DE ARMAS 



Resumen Latinoamericano/Letra P, 27 marzo 2017.-
El Gobierno dispuso la mayor adquisición de armas de los últimos 40 años en nombre del “combate al terrorismo”. Se gastarían más de dos mil millones de dólares en equipamiento utilizado en guerras.

El gobierno de Mauricio Macri se anotó un nuevo escándalo con una millonaria adquisición de armamento a Estados Unidos –la mayor de los últimos 40 años- en nombre del “combate al terrorismo”. Se trata de un extenso listado de equipamiento militar que solicitó a mediados de 2016 el embajador argentino en ese país, Martín Lousteau, al Parlamento estadounidense, y que incluye tanques, aviones y helicópteros utilizados en distintas guerras.
La abultada compra fue revelada por el portal El Destape, que dio a conocer el detalle del armamento encargado al país norteamericano, mientras el ministro de Defensa, el radical Julio Martínez, se llamó a silencio. Semejante adquisición le costaría al país más de dos mil millones de dólares, una cifra que supera ampliamente las proyecciones del Gobierno para los próximos dos años, según informó el medio citado.
¿En qué consiste el equipamiento para proteger al país de supuestas amenazas terroristas? La nómina incluye desde aviones de caza, tanques de guerra y misiles de mediano y largo alcance hasta helicópteros similares a los utilizados en la guerra de Malvinas.
El Ejército argentino solicitó, entre otras cosas, 12 helicópteros de ataque Cobra AH1, utilizados por el Ejército estadounidense durante la Guerra de Vietnam, la del Golfo y la del Líbano; unos 10 helicópteros modelo Chinook, utilizados en la guerra de Malvinas; otros 16 Black Hawk UH60, otro tipo de aeronave de transporte táctico, conocido mundialmente por su rol en la Guerra de Irak; y por último unos 26 helicópteros Bell 412.
Además de los helicópteros, también se solicitaron unas 182 tanquetas de guerra tipo StryKer, modelos M1128, M1130, M1132, M1134 y M1139, que son utilizadas por las fuerzas armadas de Estados Unidos e Israel. Las mismas están equipadas con ametralladoras calibre 50, lanzadoras de granadas y cañones de 105 milímetros. El listado incluye también 80 lanzamisiles Javelin, un modelo portátil desarrollado por el gobierno estadounidense para derribar tanques y avionetas.
Por su parte, la Fuerza Aérea encargó unos 24 aviones de caza Texan T6, de los cuales ya se compraron unos 12, según se anunció oficialmente hace tan sólo un mes. Los Texan son aviones de entrenamiento avanzado para pilotos, que fueron utilizados en la Segunda Guerra Mundial y durante las décadas posteriores.
Se agregaron además otros 12 aviones de caza F-16 FightingFalcon, desarrollados por EEUU como material exclusivo de exportación y de carácter supersónico (viajan más rápido que la velocidad del sonido), utilizados en la Guerra del Líbano, de Afganistán y en la invasión de Estados Unidos a Irak, entre otros conflictos armados.
Por último, la Marina requirió, entre otras cosas, unos dos aviones Orion, utilizados habitualmente para patrullaje marítimo. Éstos fueron utilizados por los norteamericanos en la década del ‘60, cuando realizaron numerosas patrullas de bloqueo en las proximidades de Cuba, así como también fueron partícipes en las guerras de Vietnam y del Golfo. La lista se cierra con unos 24 vehículos blindados Anfibios modelo AAVR7A1, utilizados en la actualidad para el transporte de tropas del cuerpo de marines estadounidenses.

ARGENTINA. POR QUÉ LOS DESAPARECIDOS SON 30.000: LA MEJOR EXPLICACIÓN

Resumen Latinoamericano/ANRed/ 27 de Marzo 2017 .-

En fechas como la de ayer, pero también en otras ocasiones, sectores políticos que buscan relativizar el horror de la última dictadura eligen como vía el cuestionamiento a la cifra de 30.000 desaparecidos. Algunos como provocación, e incluso también ciudadanos honestos con buena intención, se preguntan: ¿si hay 8000 casos comprobados, por qué se sigue hablando de 30.000?

Más allá del reconocimiento de la propia dictadura, que hasta 1978 ya admitía que llevaba desaparecidas 22.000 personas, hay una razón más de fondo por la cual aquella estimación inicial de 30.000 continúa siendo la correcta.

En diálogo con Romina Manguel en el programa Va de vuelta, que se emite por Radio Nacional, el escritor Martín Kohan explicó las razones por las cuales permanece por el momento inamovible. Tan buena fue su exposición, que la conductora confesó: “Es la primera vez que lo entiendo”.

Estas fueron parte de las palabras de Kohan.
“La discusión no es entre 8000 casos probados y 30.000 casos no probados. A mi criterio, lo que la cifra 30.000 expresa es que no hay pruebas porque el Estado no da la información respecto de lo que pasó. La represión fue clandestina y fue ilegal, no pasó por ningún sistema judicial, fue tan clandestina como los centros clandestinos de represión y de tortura. Y la cifra de 30.000 expresa que no sabemos exactamente cuántos fueron porque el Estado ilegal, que reprimió clandestinamente, no abre los archivos, no da la información de dónde están los desaparecidos ni la información de dónde están los nietos secuestrados.”

“Entonces la cifra total de desaparecidos hay que postularla, no probarla en términos de una prueba de comprobación empírica. No hay comprobacion empírica porque la represión fue clandestina. Situarte en 8000 casos es suprimir la dimensión clandestina e ilegal de la represión. Como si contáramos con toda la información. Es entrar en la lógica perversa de la dictadura que es ’¿te enteraste de 8000?, ¿pudiste probar 8000?, entonces hay 8000’. No, pude probar 8000 y sabemos que hay miedo a denunciar, miedo a represalias”.

“Se postula una cifra a partir de la estimación de los casos no denunciados, porque mucha gente no se anima a hacer la denuncia por miedo. Todavía hay razones para temer. Julio López fue desaparecido en plena democracia, con una democracia relativamente consolidada”.

“Entonces existe la necesidad histórica y política de estimar una cifra, de correrse de la lógica de la verificación, porque al que le toca hacer esa verificación es el Estado. El Estado es el que tiene que informar a cuántos asesinó y dónde están sus cuerpos, a cuántos bebés robó y dónde están ahora. El Estado tiene que informar. La dictadura nunca reveló sus archivos”.

“A esa clantestinidad de la represión, a ese cinismo macabro de no revelar dónde estaban los cuerpos de los desaparecidos y tener a los familiares buscando en muchos casos hasta hoy, al hecho macabro de que los secuestros producidos en aquel momento siguen siendo secuestros porque sigue habiendo hijos de desaparecidos que no sabemos dónde ni en manos de quién están, al hecho macabro de no dar esa información se responde con la cifra 30.000, que es justamente la denuncia expresa de que la información fehaciente no la tenemos, y no la tenemos por el carácter criminal y clandestino de la dictadura. El que ajusta de 30.000 a 8000, o la sola apertura de esa discusión, en estos términos, incurre a mi criterio en una canallada”.