OTRA VEZ LA OEA EN EL AULA MAGNA SE FRAGUÓ EL PRIMER GOLPE DE LA OEA 



INTENSO DEBATE EN LA OEA TERMINÓ SIN RESOLUCIÓN SOBRE VENEZUELA 



Además del artículo de Eleazar Díaz Rangel, Director del diario de mayor venta, reproducimos la opinión del que apoyó las 'guarimbas' (barricadas) que ocasionaron 43 muertos y más de 800 heridos. Los partidos de la oposición lo apoyaron con su silencio. Como directivo de Voluntad Popular, en la MUD se opuso al diálogo propiciado por el Papa. Sigue promoviendo la violencia para lograr el cambio de gobierno. Desconocemos qué plan de gobierno propone en reemplazo, aunque se supone que como Macri y Temer adoptaría la cartilla neoliberal. También informamos acerca de la opinión de Evo Morales y la cración de una lista para firmare contra Almagro.

Eleazar Díaz Rangel
Con la OEA o sin la OEA ganaremos la pelea”, fue una consigna de la izquierda en América Latina que se voceó mucho en los años sesenta; nació en Cuba después que en Montevideo, en 1962, la expulsaron de ese organismo, a petición del gobierno de Rómulo Betancourt que la acusó de interferir en los asuntos internos de Venezuela; otra resolución de 1964 estableció la ruptura de relaciones, aprobada con los votos en contra de México, Chile, Bolivia y Uruguay. La decisión de expulsión se tomó en la Conferencia de Costa Rica, y causó la renuncia del ministro de Relaciones Exteriores, Ignacio Luis Arcaya, a quien desde entonces se le llamó el “Canciller de la Dignidad”.
También por petición de Venezuela fue expulsada la República Dominicana, cuyo dictador, “Chapita” Trujillo, estuvo involucrado en el atentado contra Betancourt en Los Próceres, el 24 de junio de 1960.
Salvo un desacuerdo en 1975 con el Acta de Comercio favorable a EEUU, la OEA nunca tuvo una posición que confrontara con la política de EEUU, razón por la cual se le llamó “ministerio de colonias” de Washington, y su patio trasero. Eran los años de dependencia de todos los países latinoamericanos, incluidos los más grandes como Brasil, Argentina y México, respecto los mandatos de Washington.
Por lo menos unos 100 golpes de estado hubo en la región desde su fundación en 1948 sin que la OEA levantara su voz de protesta; esa política la inauguró en 1954 cuando en Caracas, en una de sus Conferencias Interamericanas, dirigida por Foster Dulles, y celebrada en el Aula Magna, denunciaron a Guatemala como un régimen comunista y poco después fue derrocado el gobierno legítimo del presidente Jacobo Arbenz, fue el primer golpe auspiciado por la OEA. Tampoco lo hizo después de las invasiones de marines estadounidenses a países como República Dominicana o Panamá, y, apoyó la agresión a Cuba en 1961.
¿Cuándo se producen cambios significativos en sus decisiones? Se hizo necesario que un hombre como Hugo Chávez llegara al poder, y con él y estimulados por su palabra y por su acción, se produjeran otros cambios en Brasil, Argentina, Bolivia, Ecuador, Uruguay, se consolidara en Nicaragua, y que igualmente avanzaran los procesos de integración y unidad continental, que en buena parte él promovió.
Es la época de la creación de Unasur, Petrocaribe, Alba, Celac, que estaba destinada a ser el reemplazo de la OEA, de Caricom y otros organismos regionales y subregionales, todos formados con la oposición abierta o no, de EEUU, incluida la novísima Asociación de Estados del Caribe.
Y como era lógico suponer, tales cambios regionales, la pérdida de influencia de Washington, empezaron a expresarse en la OEA. Ya no seguía siendo la misma. Por primera vez Estados Unidos comenzaba a perder votaciones. Se hizo acción la palabra de Fidel Castro: “Estados Unidos es ya una gran comunidad; los pueblos de América Latina y del Caribe tienen por delante la tarea histórica de formarla suya como condición inexcusable de libertad, desarrollo y supervivencia. Y eso no podrá lograrse jamás en indigna mescolanza con Estados Unidos” (28-sep-1974).
Desafortunadamente los avances duraron poco. La derecha continental unió esfuerzos y sus enormes recursos, con los grandes medios y las agencias informativas transnacionales a su servicio. Hubo importantes retrocesos políticos, con las derrotas en Brasil y Argentina que están teniendo expresión en la OEA. Lo que ha significado un retroceso a los peores años de sumisión. Sin embargo, nunca como ahora su Secretaría General había tenido una conducta más abyecta, ruin, despreciable, rastrera, entreguista e infame.
No sé cómo habrán reaccionado los periodistas miembros del Sntp después que se anunció formalmente que ese organismo está en la lista de los que recibieron 198 millones 506 mil dólares desde 2015 hasta nuestros días. El donante fue la Democracia Cristiana, de Alemania, aunque los billetes se distribuyeron desde Montevideo; por supuesto, todo ese bojote de dólares no fueron para el Sindicato, también le dieron lo suyo a Copei, Voluntad Popular y otros de su misma especie. Ninguno de los directivos del Sntp que le quedan ha dicho cuánto les tocó ni qué hicieron con esos reales. Tampoco los afiliados han dicho nada.
Se levantó la sesión en la OEA sobre la crisis en Venezuela sin una declaración final, tras exabruptos del vicecanciller chavista
El debate, que intentó ser impedido por la delegación venezolana, finalizó sin una votación final y con duras acusaciones de Samuel Moncada. Veinte países firmaron un documento en el que emplazan al organismo a concretar una hoja de ruta y definir un curso de acción “en el menor plazo posible”
28 de marzo de 2017

INTENSO DEBATE EN LA OEA TERMINÓ SIN RESOLUCIÓN SOBRE VENEZUELA

El Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos finalizó su sesión del martes 28 de marzo, sobre la crisis en Venezuela, luego de intenso debate sin realizar una votación ni emitir una declaración, tras la presentación de las delegaciones diplomáticas, que finalizaron en una acalorada intervención del vicecanciller chavista, quien realizó acusaciones a varios países con temas fueras de agenda.

La jornada inició con una prolongada discusión en la que las delegaciones de Venezuela, Bolivia y Nicaragua solicitaron que no se realizara la sesión. Tras cerca de una hora de debate, la orden del día fue aprobada por 20 de 34 países, mientras 11 naciones se opusieron, sin lograr impedir la realización del debate, que terminaría en una votación sobre una declaración que pide que la OEA siga "examinando distintas opciones para lograr el restablecimiento de la normalidad democrática dentro del marco constitucional venezolano".

México fue el primer país en intervenir, asegurando que la decisión de suspender a un país miembro es el último recurso y que antes deben agotarse otros recursos. No obstante, reclamó un cronograma electoral claro para crear un clima de consenso político y propuso la revisión mensual en el organismo sobre la situación en Venezuela.

"No sabemos dónde terminará esta crisis. Necesitamos actuar con urgencia", manifestó el representante estadounidense, Michael Fitzpatrick, quien reclamó la liberación de presos políticos y mencionó al líder opositor Leopoldo López.

También, se refirió con preocupación la reciente decisión de la Corte Suprema venezolana de retirar la inmunidad a los miembros del Parlamento. "Todavía hay una oportunidad de hallar la solución antes de que la crisis se profundice", añadió, apuntando al diálogo y vínculos más fuertes que desemboquen en un regreso del país "al camino democrático y de prosperidad".

Por su parte, la delegación de Uruguay insistió en mantener el diálogo como el principal camino, en lugar de una suspensión del país del organismo regional. El representante Hugo Cayrús destacó "la necesidad de agotar los esfuerzos diplomáticos subrayando la importancia del diálogo y la negociación como las vías idóneas para encontrar soluciones".

Más fuerte fue el tono del diplomático por Haití, Jean Víctor Harvel Jean Baptiste, quien calificó al secretario general Luis Almagro como "golpista" por pedir la discusión de la situación venezolana. "Es un golpe de Estado maquillado a Venezuela. Las sanciones no son la respuesta", manifestó.

A su vez, el enviado argentino, Juan José Arcuri, pidió que el diálogo tenga resultados concretos. "Estamos preocupados por la crisis casi integral que atraviesa el hermano país. Para que dicho diálogo sea conducente y no sea sólo una pantalla, es necesario que se avance. Son necesarias soluciones, prácticas y bien intencionadas", señaló.

Tras escuchar las posiciones de sus pares, el delegado venezolano aseguró que no pueden reconocer a los miembros de la OEA como miembros de buena voluntad. "Ustedes quieren obligarme a mí a violar mi propia Constitución", esgrimió Samuel Moncada. "Ustedes están provocando un golpe de Estado en Venezuela. Muchos aquí han expresado su ignorancia. Creen que están ayudando cuando están haciendo daño".

Posteriormente, el vicecanciller Moncada tomó un tono vehemente que contrastó con la calma que había predominado hasta entonces y realizó duras acusaciones contra Brasil y Colombia con temas fuera de agenda, como el impeachment a Dilma Rousseff o la situación del narcotráfico en la frontera colombo-venezolana.

El clima se tensó aún más cuando apuntó contra el representante mexicano. "Venezuela necesita de la OEA como México necesita del muro", indicó. Por ello, llegaron varios pedidos a la mesa directiva para realizarle un llamado de atención. "Le debo solicitar decoro, esta es una mesa respetuosa", le espetaron.

En tanto, la delegación de Canadá presentó un texto firmado por 20 países que acordaron emplazar a la OEA a concretar una hoja de ruta "en el menor plazo posible" para "apoyar el funcionamiento de la democracia y el respeto al Estado de derecho" en Venezuela.

"Coincidimos en la necesidad de que encontremos propuestas concretas para definir un curso de acción que coadyuve a identificar soluciones diplomáticas, en el menor plazo posible, en el marco institucional de nuestra organización y a través de consultas incluyentes con todos los Estados miembros", indica el texto.

Sin embargo, no incluye las demandas de fijar un calendario electoral, liberar presos políticos y respetar las decisiones de la Asamblea Nacional de Venezuela, que sí recoge la declaración conjunta de 14 países publicada el pasado jueves.

Entre los firmantes del texto están Canadá, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay, Jamaica, Santa Lucía, Antigua y Barbuda, Barbados y Guyana, según confirmaron a Efe fuentes diplomáticas.

NINGÚN ACUERDO

El diálogo como vía para el encuentro de puntos comunes y de acuerdo, que conduzcan a la solución de los problemas que atraviesa el país, fue el asunto en el que coincidieron de manera unánime los Estados miembros del organismo hemisférico.

El diálogo como vía para el encuentro de puntos comunes y de acuerdo, que conduzcan a la solución de los problemas que atraviesa Venezuela, fue el punto en el que coincidieron de manera unánime los Estados miembros de la OEA

YAMILETH ANGARITA

Una muy larga jornada de debate fue el marco de la sesión extraordinaria que el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA) realizó la tarde de este martes, para dar cabida a las observaciones, reflexiones y propuestas que diferentes Estados miembros hicieron con el propósito de ayudar a Venezuela en la solución de la crisis económica, social y política que atraviesa.

A pesar de que la sesión finalizó casi de manera abrupta, sin dejar mayor claridad sobre su resultado sino solo el hecho de que todas las declaraciones y propuestas serían recogidas en un acta, en los pasillos del salón Libertador Simón Bolívar el embajador representante de México ante el organismo, Luis de Alba, declaró al periodista del canal NTN24 que en los próximos días se haría un proyecto de resolución en el que se definirían propuestas concretas que atendieran el caso Venezuela.

No dudó en el hecho de que alcanzarían los votos necesarios en una votación que debía realizarse para su aprobación.

Respaldo al diálogo fue unánime

El diálogo como vía para el encuentro de puntos comunes y de acuerdo, que conduzcan a la solución de los problemas que atraviesa Venezuela, fue el aspecto en el que coincidieron de manera unánime los Estados miembros de la OEA que participaron en esta sesión extraordinaria.

Por ello dieron su respaldo a la mediación dada desde finales del año pasado por importantes dignatarios del Vaticano, Unasur y países hispanoamericanos (España, República Dominicana y Panamá), incluso proponiendo la posibilidad de que ellos asistieran a una sesión de ese Consejo Permanente para explicar lo que ha sucedido con esas negociaciones.

Estados a favor

Las naciones integrantes de la OEA que se mostraron a favor de ayudar, de diferentes maneras, a Venezuela, coincidieron en su intención de ayudar a un país hermano, admirado y seguido en muchos momentos de la historia, cuyos serios problemas terminan afectando, sin lugar a dudas, a la región.

Aclararon que eso no significa de ninguna manera “intervencionismo” sino defensa de la democracia y de los derechos humanos, en un momento cuando los habitantes del país sudamericano atraviesan serios problemas económicos y sociales, además de que se les ha pospuesto su derecho a ejercer el voto en unas elecciones regionales que el año pasado debieron realizarse.

El pronunciamiento del embajador de México ante la OEA, Luis de Alba, sintetizó lo que 14 países miembros de la OEA pidieron en un documento publicado la semana pasada: que se atienda la liberación de los presos políticos, que el gobierno reconozca la legitimidad de las decisiones tomadas por la Asamblea Nacional y se publique un calendario electoral que incluya la realización de las elecciones pospuestas.

Dijo además que no había duda de la legitimidad de ese Consejo Permanente sobre Venezuela, proponiendo que se haga una revisión mensual del caso Venezuela en esa instancia de la OEA.

"Proponemos que el tema sobre la situación de Venezuela sea evaluado periódicamente en su seno con intervalos no mayores a un mes, con el fin de dar seguimiento puntual y oportuno a los esfuerzos de mediación, facilitación o acompañamiento que podamos iniciar", concretó.

Argentina pidió a Venezuela que no tome esa participación como injerencia en sus asuntos internos sino como una genuina preocupación de su situación. “Venezuela es un país faro que iluminó muchas grandes gestas de nuestra región y es una lástima que hoy no podamos seguir disfrutando de sus aportes”, expresó el embajador Juan José Arcuri.

El representante de Estados Unidos, Kevin K. Sullivan, sintetizó las acciones propuestas por los colegas que le precedieron al sugerir el establecimiento de un grupo de amigos, el envío de una delegación a Venezuela para que hable con todos los actores políticos, el establecimiento de mesas de trabajo o un consejo político que se reúna mensualmente para seguir el caso venezolano y la presentación ante el Consejo Permanente de los mediadores del diálogo para que expliquen por qué este no ha avanzado.

Colombia señaló que esa reunión del Consejo Permanente cobraba una importancia especial porque los países presentes no pueden mantenerse indiferentes ante la crisis política, económica y social que pueda registrarse en cualquiera de ellos, siendo que la que existe en Venezuela los afecta.

“Lo que sigue a nuestro juicio es ayudarlo a encontrar soluciones en el ámbito económico y social y encontrar el camino político”, señaló el embajador colombiano Andrés González Díaz.

Destacó que debe mantenerse el diálogo como vía para el logro de la solución de la crisis en Venezuela, pero respetando el cumplimiento de la separación de los poderes, el respeto a las instituciones, la liberación de los presos políticos, el funcionamiento de la Asamblea Nacional y un cronograma electoral para que se realicen este año los comicios pendientes.

Destacó que las dificultades por las que atraviesa Venezuela se comprueban en “la cantidad de venezolanos que vemos inmigrando a nuestros países”.

Estados en contra

El embajador Samuel Moncada dijo en nombre de Venezuela que esa sesión confirmó la “injerencia” en los asuntos internos de la nación y la violación del espíritu originario que sustenta la razón de ser de la OEA.

La delegación de Haití apoyó el diálogo y la negociación entre todos los actores políticos venezolanos, pero no avaló el informe presentado por el secretario general de la OEA, como tampoco su comportamiento.

“Nuestro apoyo a Venezuela es una cuestión de principios (…), lo que suceda en la OEA en este momento define un futuro oscuro para la organización y la región”, opinó, agregando que no ha existido otro momento en el que se evidenciara tanta división en el seno del organismo.

Nicaragua señaló que se trataba de una sesión “ilegal, ilícita”.

Jamaica apoyó el principio de no interferencia en la soberanía de los Estados.

Para El Salvador, el informe de Almagro ante la OEA vulnera la soberanía de Venezuela.

República Dominicana tampoco estuvo de acuerdo con la posibilidad de aplicar medidas en Venezuela reflexionando que “intentar solucionar los problemas de un país desde afuera puede constituirse en un error que en el futuro nos lleve a pedir perdón”.