POBREZA EN ECUADOR Y UNA PROPUESTA CONCRETA 



EXISTE DESACELERACIÓN ECONÓMICA 



Ec. Marco Flores T.

LOS ANTECEDENTES

a. La actividad económica disminuye y el PIB se contrae. -

Virtualmente todos los indicadores de la economía se hallan en números rojos. En los últimos tres años se ha reducido el ingreso per cápita de los ecuatorianos, tanto que en el año 2016 alcanza únicamente a 4.184 dólares en términos reales, apenas 349 dólares mensuales, en promedio. Hemos retrocediendo cinco años, al nivel registrado en el año 2012, resultado de la desaceleración sostenida del crecimiento económico que ocurre desde el año 2011, hasta volverse negativo (-1.7%) en el año 2016.

La conocida agencia internacional BLOOMBERG destaca que la economía ecuatoriana
fue la quinta economía con peor desempeño en el año 2016, luego de Venezuela, Brasil,
Grecia y Rusia.
(https://www.bloomberg.com/news/articles/2016-01-11/meet-2016-s-worst-economicperformers-
flirting-with-disaster)

La revista THE ECONOMIST considera que la economía ecuatoriana en el año 2016 fue la séptima economía de peor desempeño en el mundo, luego de Venezuela, Libia,
Guinea Ecuatorial, Siria, Azerbaiyán y Brasil.
(http://latinamericacurrentevents.com/economist-intelligence-unit-reports-ecuadorseventh-
worst-performing-economy-in-world/36690/)

b. Desempleo y Subempleo. -

Según el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos INEC la Población Económicamente Activa PEA fue de 7.874.021 habitantes en diciembre de 2016 y con relación a ella el testimonio más vívido y doloroso lo constituyen los millares de ecuatorianos que se encuentran desempleados y subempleados; representan el 58.9 %, es decir, 4.630.718 personas se encuentran en esa desesperante situación. Tan solo 4 de cada 10 ecuatorianos tienen empleo adecuado. Es la vieja y empobrecedora historia que se repite año tras año, ahora con mayor intensidad.
(htt p://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/web-inec/EMPLEO/2016/Diciembre-
2016/122016_Presentacion_Laboral.pdf).

c. Trabajo Infantil. -

En el año 2012, el INEC realizó una encuesta sobre trabajo infantil a nivel nacional que
ofrece resultados importantes. (http://www.ecuadorencifras.gob.ec/trabajo-infantil/): o El 8,6% de los niños, niñas y adolescentes, entre 5 y 17 años de edad trabajaban, lo que aproximadamente equivale a 360.000 niños y niñas. El 62.8% de los menores que trabajan son varoncitos, frente al 37.2% de mujercitas.

o El trabajo infantil es mayor en los niños y adolescentes indígenas, donde alcanza el
29.0%, comparado con el 6.9% entre los negros y 7% entre los mestizos.
o El 60.4% de los menores que trabajan lo hacen para ayudar económicamente a su
hogar, mientras al 16.5% no le interesa la educación.
o El 12.6% de niños y adolescentes que realizan tareas domésticas no asiste a clases.
Las labores domésticas especialmente exponen a niñas y adolescentes mujeres a una situación de vulnerabilidad mayor por realizarse a puertas cerradas, en los hogares.
o Las provincias de Cotopaxi, Bolívar y Chimborazo son las que mayores incidencias
de trabajo infantil alcanzan con 25,1%, 22,2% y 21,0%, respectivamente.
El Código de la Niñez y Adolescencia ecuatoriano fija en 15 años la edad mínima para trabajar. Es crucial erradicar el trabajo infantil de 5 a 14 años y devolver los niños a la escuela, fortalecer su derecho a jugar y a una buena niñez.

La Organización Internacional del Trabajo OIT advierte que a nivel mundial “unos 168
millones de niños siguen siendo víctimas del trabajo infantil”, cuyas formas extremas hacen que sean “sometidos a situaciones de esclavitud, separados de su familia, expuestos a graves peligros y enfermedades y/o abandonados a su suerte en la calle …”
(http://www.ilo.org/ipec/Informationresources/WCMS_372648/lang--es/inde x.htm)
d. Desempleo Juvenil. –

La OIT estima que unos 75 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años de edad están
desempleados y que muchísimos más no cuentan con empleos dignos o decentes. Seis
de cada diez jóvenes que consiguen ingresar al mercado laboral lo hacen en condiciones
de informalidad. La OIT considera que para propiciar un empleo juvenil adecuado se
requiere erradicar el trabajo infantil, la deserción escolar y la pobreza. La tasa de desempleo promedio entre los jóvenes de América Latina es tres veces superior a la de los adultos y más del doble de la tasa general. Muchos jóvenes no encuentran empleo porque les exigen experiencia laboral previa, pero ¿cómo tener experiencia si no existen oportunidades laborales? Pues bien, mediante incentivos tributarios es posible facilitar el punto de entrada de los jóvenes al mercado laboral.
Adicionalmente los programas de inserción laboral que incluyen pasantías resultan ser
especialmente efectivos. En Ecuador la búsqueda de una plaza de trabajo resulta más
complicada entre los jóvenes de 15 a 24 años de edad.
(http://www.elcomercio.com/datos/jovenes-desempleo-crisis-ecuador.html).
e. Pobreza en Ecuador. -
La pobreza nace, crece y se multiplica en las malas políticas públicas, en falta de oportunidades y en ausencia de acceso a educación. El elemento más importante para mejorar y progresar con seguridad es la educación y el conocimiento. La educación es una prioridad absoluta.

El desempleo y subempleo se transforman en pobreza. El trabajo infantil y el desempleo
juvenil son grandes y permanentes proveedores de carencias, pobrezas y miserias, porque entre otras cosas, niegan la posibilidad, justamente a las personas más vulnerables, para acceder a buena salud, comida, vivienda y educación. Educar es clave
para combatir la pobreza.

Los principales indicadores de pobreza en Ecuador, calculados y publicados por el INEC en diciembre de 2016, textualmente muestran y dicen lo siguiente:
(http://www.ecuadorencifras.gob.ec/documentos/webinec/
POBREZA/2016/Diciembre_2016/122016_Presentacion_Pobreza.pdf):
o Se define como pobres a aquellas personas cuyo ingreso total per cápita es inferior a la línea de pobreza, definida como el nivel de ingreso mínimo disponible que necesita una persona para no ser considerado pobre.
o La población total del Ecuador se estima en alrededor de 16.5 millones de personas.
Se considera a una persona en pobreza por ingresos si percibe un ingreso familiar per cápita menor a USD 84,68 mensuales y en pobreza extrema si percibe menos de 47,72 dólares mensuales, es decir, en promedio, 2.8 y 1.6 dólares diarios, respectivamente.
o La pobreza por ingresos a nivel nacional llegó a 22,9%, es decir, 3.8 millones de personas son pobres y ultra pobres. Hay 1.4 millones de personas ultra pobres con ingresos de apenas 1.6 dólares diarios; y, 2.4 millones de personas son pobres con ingresos diarios de 2.8 dólares, en promedio.
o La pobreza por necesidades básicas insatisfechas (NBI) a nivel nacional llegó a 32,1%, a nivel urbano a 22,3% y a nivel rural a 52.9%.

Una persona es pobre por necesidades básicas insatisfechas si pertenece a un hogar que presenta carencias en la satisfacción de al menos uno de los cinco siguientes componentes: i) calidad de la vivienda, ii) hacinamiento, iii) acceso a servicios básicos, iv) acceso a educación y v) capacidad económica.
o La pobreza multidimensional a nivel nacional se ubicó en 35,1%; a nivel urbano en 23,4% y a nivel rural en 59,9%.
Una persona es considerada en pobreza multidimensional si vive en un hogar que tiene en promedio 4 o más privaciones y en pobreza extrema si tiene 6 o más privaciones. El tipo y clases de privaciones son definidas por el INEC y responden a estándares internacionales.

f. Las cifras hablan por sí mismas. -

Estas y no otras son algunas de las lamentables realidades de la economía ecuatoriana.
Pero tras toda esta penosa estadística están miles de angustiadas familias pobres y ultra
pobres que no tienen la posibilidad de tener un ingreso digno y estable. La realidad de las cifras es esa y la indiferente complicidad del silencio las hace aún más graves y vergonzosas.
Esperanzadoramente, mientras el binomio que resulte triunfador en las elecciones de
segunda vuelta se afana en implementar y cumplir sus ofertas de campaña de nuevas
inversiones, crecimiento económico sostenido, creación sustantiva de trabajo digno, pero en un país en crisis y con una economía que saben encontrarán patas arriba, millones de ecuatorianos continuaran viviendo pobres y ultra pobres.
El crecimiento económico se produce y robustece con confianza e inversión, resultantes
de la vigencia del estado de derecho, institucionalidad fuerte y políticas públicas correctas, pero sus efectos positivos sobre la economía tienen un rezago y toman
tiempo en transmitirse, mientras tanto esos ecuatorianos no pueden ni deben, simplemente resignarse a esperar que cambie su situación en medio de permanentes carencias, pobrezas y miserias, como revelan las cifras.

LOS EMPRENDIMIENTOS
Son los trabajadores menos calificados los que más rápidamente pierden sus trabajos y
pasan a engrosar las filas de los desempleados y subempleados sin que al menos cuenten con ahorros suficientes a los cuales recurrir. La clave para la creación de empleo adecuado está en generar un crecimiento económico de calidad y en apoyo efectivo a los emprendimientos.

El desempleo y el subempleo en Ecuador son problemas no resueltos que claramente causan repercusiones muy negativas en el bienestar de las familias. En los últimos 30 años el sector privado de la economía solo ha podido dar empleo adecuado estable a un
50% de la PEA, siendo indispensable que el Estado participe más y mejor en la solución de este angustioso problema, mediante la formulación e implementación de políticas públicas creativas, eficientes y eficaces.

Un crecimiento real, robusto y sostenido de la economía es condición necesaria, indispensable, pero no siempre suficiente -en Ecuador casi nunca fue suficiente- para reducir de forma consistente los elevados niveles de desempleo y subempleo, aumentar la tasa de empleo adecuado no es equivalente a reducir la tasa de desempleo.
Se requiere erradicar el trabajo infantil y el desempleo juvenil que promueven círculos viciosos de carencias, pobrezas y miserias. Es necesario que el Estado impulse emprendimientos de calidad, existentes y nuevos, proporcionando los recursos que requieren los proyectos sin financiamiento o excesivamente costosos para sus pequeñas economías.

LA PROPUESTA CONCRETA

o Se trata de darles a los emprendedores ecuatorianos el capital, las facilidades y el apoyo para que puedan abrir sus propios negocios, preferiblemente dentro del sector formal, para que, teniendo empleo productivo y estable, contribuyan de manera efectiva a la vencer sus propias pobrezas y angustias.
o Se propone destinar anualmente al menos el equivalente al 1.5 por ciento del Presupuesto General del Estado al financiamiento de nuevos emprendimientos, pequeños y medianos, así como al fortalecimiento de los existentes que lo requieran.

Este porcentaje representa alrededor de 500 millones de dólares respecto de la Proforma
Presupuestaria del año 2016 aprobada por la Asamblea Nacional.
o Los financiamientos serían entregados a través de la banca pública participante, como el banco para el desarrollo rural y urbano BanEcuador y por aquellas instituciones privadas que, previamente calificadas para el efecto, deseen hacerlo.

o La tasa de interés debe ser mínima, únicamente para mantener el poder adquisitivo del dinero, sin recargo aluno, a largos plazos y con adecuados años de gracia para pagar. o La propuesta de generación y apoyo de emprendimientos busca crear trabajo digno, efectivo y permanente y llegar a los cientos de miles de subempleados y desempleados.

o Los emprendedores crearán su propio negocio y serán sus propios jefes. El financiamiento de miles de emprendimientos, claramente, constituye una forma real y efectiva de ayuda a las familias ecuatorianas, frente a los graves problemas de desempleo y subempleo existentes al menos desde hace treinta años.
o El Observatorio de Política Fiscal entrega información (http://www.observatoriofiscal.org) oficial que permite establecer que, entre enero de 2007 y diciembre de 2016, la diferencia entre el costo de importación y el precio de venta interno de los derivados importados (naftas, diésel y gas), es decir, el subsidio neto a los combustibles, entregado por el actual gobierno, totalizó 24.403 millones de dólares. Veamos cuánto destina el nuevo gobierno a financiar los emprendimientos de los ecuatorianos que ciertamente sufren de carencias, pobreza y miseria por falta de trabajos adecuados y estables. Ya es hora de que la mejor forma de decir, sea hacer, como dijera Martí.
Econ. Marco Flores T.
Marzo 6 de 2017