EN ESTA DÉCADA HEMOS PERDIDO LA GRAN OPORTUNIDAD PARA INICIAR UN DESPEGUE SOSTENIDO 



COLEGIO DE ECONOMISTAS REALIZA FUERTE CRÍTICA AL MANEJO ECONÓMICO 



Señor Candidato:
Una vez más nos dirigimos a usted, como Colegio de Economistas de Pichincha, para manifestarle las preocupaciones económicas y financieras que se están intensificando en la sociedad ecuatoriana; y, solicitarle que las tome debidamente en cuenta al momento de adoptar decisiones, si es elegido Presidente.
Debemos confirmar que, como país y en esta década, hemos perdido una gran oportunidad para iniciar un despegue sostenido y de largo plazo en la obtención de niveles de bienestar para todos los ecuatorianos.
Jamás ningún Gobierno había recibido tantos recursos financieros como el actual Gobierno, presidido por el Econ. Rafael Correa.
En los últimos 10 años, el Estado Ecuatoriano recibió, sin deuda, U$ 260.000mm; esto es, un promedio anual de U$ 26.000mm. El año 2006, dicho monto fue, de cerca de U$ 12.000mm, un poco menos del 50% de ese promedio.
El gasto público era tradicionalmente 22-23% del PIB (antes del 2007). Con el Gobierno actual dicho coeficiente subió al 44% (año 2014). El gasto público creció mucho más que la expansión del PIB en los últimos 10 años.
El endeudamiento público ha crecido a niveles insostenibles. Hoy calculamos que la deuda pública (interna y externa) supera los U$ 55.000mm que comparados con un PIB de U$ 96.000mm (año 2016) determina un coeficiente del 57.3%.
El modelo socio-económico del Siglo XXI, que ha sido practicado por el gobierno actual, ha sido un fracaso. Dicho modelo se basa en expandir el gasto público en forma acelerada, dejando a un lado la inversión privada, como motor del crecimiento y de la prosperidad de la sociedad ecuatoriana. Este modelo también se basa en el financiamiento, (insostenible en el largo plazo) de un alto nivel del precio del petróleo, de casi U$ 95 entre 2011 y 2014 y por un crecimiento espectacular de la deuda pública. Pero, ello iba acompañado por una visión equivocada, de que es el Estado el único responsable de la prosperidad, del bienestar y de la felicidad de los ciudadanos.
La abundancia de recursos financieros se terminó y buena parte de ella se desperdició en proyectos faraónicos (Refinería del Aromo, edificio de UNASUR, plataformas financiera y social) así como pérdidas por la corrupción más intensa que ha tenido el país.
El fracaso del modelo se puede ver vía varios factores; pero, permítasenos solo mencionar dos: tasa de crecimiento de la economía ecuatoriana y niveles de pobreza, antes y después del gobierno actual.
Del año 2000 al 2006 la economía ecuatoriana creció al 4.2% anual (en términos reales). La misma economía creció en el periodo 2006 -2015 al 3.92%. Del 2007-2016, durante la bonanza petrolera, creció al 3.25% como promedio anual. El ingreso per cápita (nominal) año 2016 fue casi idéntico al del año 2012: un quinquenio perdido. No hay una década ganada. Las propias cifras oficiales prueban nuestra afirmación.
En términos de pobreza, en el periodo 2000-2006 el coeficiente decreció del 64.4% a 37.6%; esto es, 26.8 puntos menos o 41.6% de reducción. En el periodo del Presidente Correa (2007-2015) la pobreza general bajó de 37.6% a 23.3%; esto es, 14.3 puntos pese a la bonanza, lo que significó una reducción de apenas el 38%. Lo mismo pasó con la reducción de la pobreza extrema. Antes del gobierno actual, dicha pobreza decrecía más rápidamente que en el periodo 2007-2016.
Por lo anterior y con cifras del BCE, se puede concluir que no ha habido ningún milagro económico en los últimos 10 años en el país. Y que el experimento del Socialismo del Siglo XXI ha sido un fracaso.
El periodo de la abundancia se terminó, con gran desperdicio de recursos, una intensa corrupción, una inadecuada asignación de recursos públicos y un tamaño del aparato estatal insostenible con más de 500.000 empleados públicos, a cuya mayoría se le dio contratos y no nombramientos.
La economía ecuatoriana y por lo tanto el país están quebrados financieramente y las tareas del próximo Gobierno son gigantescas. Será necesario adoptar un programa económico de mínimo cinco años, técnicamente preparado de recuperación, creando empleos, combatiendo el subempleo, el empleo informal y reduciendo los niveles de pobreza. La política social, aquí, debe servir para atacar la desigualdad del ingreso y de la riqueza en el país.
El Gobierno en su intento de permanecer en el poder y agotada la etapa de la abundancia ha tomado acciones financieras y monetarias que han puesto en tensiones intensas a la vigencia del sistema monetario de la dolarización.
Además, el crédito del BCE por U$ 5.300 mm al Gobierno Nacional sin que dicha entidad tenga recursos propios, ha reducido el coeficiente de Reserva Libre Disponibilidad (RLD) o Reserva Internacional a pasivos exigibles de pago inmediato al BCE. Al 23 de febrero del presente año, lo que produjo un descalce de U$ 6.000mm. Hay el peligro de que el Gobierno tome para sí, ilegalmente, los recursos bancarios que son de los depositantes ecuatorianos. Esto es grave para la estabilidad bancaria, así como para la permanencia de la dolarización imperante en el país.
Hoy existe la información que un monto de la deuda de corto plazo al BCE, se ha intercambiado por bonos a cinco años plazo.
También el swap realizado con el oro físico que es un activo del BCE, es otra muestra de Políticas Financieras altamente preocupantes.
Por último, la venta anticipada de petróleo fundamentalmente a organismos del Gobierno de China Continental, que no se registran como deuda, en condiciones no adecuadas y comprometiendo futuros ingresos del petróleo por varios años (hasta el año 2024), demuestran, sin lugar a dudas las tensiones que el Gobierno ha puesto a las finanzas públicas y al sistema monetario de la dolarización.
Por otra parte, el despojo de recursos financieros del IESS, como no pagar el 40% de contribución estatal para el sistema de pensiones por U$ 1.200mm anuales y negarse a pagar la contribución estatal al seguro de salud de la misma entidad de alrededor de U$ 2.506mm sin intereses, son acciones censurables del Gobierno Nacional. Esto se intensificó por el traspaso de un monto importante de recursos del seguro de pensiones al seguro de salud, lo que prueba que el Gobierno Nacional está conduciendo al IESS a una situación financiera de quiebra.
Permítasenos afirmar que sería un absurdo “Desdolarizar la economía ecuatoriana”. Nuestro gremio defiende la vigencia del actual sistema monetario y sugiere a usted formular declaraciones respecto a que no desdolarizará la economía y que tomará acciones para defender al sistema monetario vigente. Todos los ciudadanos, sin color político, y los agentes económicos esperan declaraciones suyas en el sentidos sugerido.
Deseamos adicionar ahora algunas sugerencias complementarias de política económica y financiera.
En materia de las Finanzas Públicas, serán necesarias varias acciones concretas. Hay que reducir el nivel del gasto a un máximo de 30% del PIB, mediante acciones como la eliminación de todos los ministerios de coordinación y la fusión de otros ministerios. Todo el gasto de publicidad, de viajes y otros gastos corrientes no necesarios hay que reducirlos pensando en principios de austeridad.
La renegociación de la deuda pública externa es urgente con el fin de reducir el peso de capital adeudado, así como reducir la tasa de interés, liberando el petróleo comprometido en garantía. La renegociación con gobiernos acreedores y del mercado privado internacional es necesaria. No es posible honrar la deuda pública en las condiciones actuales.
En términos del servicio de la deuda pública interna, hay que reprogramar los pagos al BCE y devolver los recursos adeudados al IESS (U$ 5.000mm aproximadamente) a plazos compatibles con la situación del PGE y del flujo de caja futuro del IESS.
En términos de inversión pública el nuevo Gobierno debe desarrollar intensamente un programa de concesión de obras, construidas y por construirse, con el sector privado nacional y extranjero para que el se encargue de formular la inversión en infraestructura. En esta forma se alivia la presión sobre las finanzas públicas y el gobierno seguirá manteniendo sus facultades de supervisión y fiscalización de tales obras en su construcción y administración.
El gasto en áreas como Salud, Educación y Vivienda deben ser incrementadas porque son parte de la política social que debe ser fortalecida. Un programa de agua potable y alcantarillado, así como de caminos vecinales en coordinación con municipios y otras entidades públicas, es urgente.
Por el lado de los ingresos fiscales, es necesaria una reforma tributaria integral que debe consistir en la reducción de algunos impuestos (por ejemplo el impuesto a la plusvalía, a la salida de capitales y la eliminación de las salvaguardias arancelarias), así como simplificar el sistema, eliminando ciertos subsidios que favorecen a los grupos de altos ingresos, así como combatir la evasión la elusión tributarias.
El ingreso de nueva deuda pública, exclusivamente para inversión, no puede ser de corto plazo, sino de plazos compatibles con el periodo de generación de ingresos de los proyectos financiados por el Gobierno.
Con respecto al Sector Externo, son necesarias varias acciones. La firma de acuerdos de libre comercio es necesaria para abrir más mercados para nuestros productos de exportación actuales y futuros. Apoyar intensamente al sector exportador no petrolero, liberándolo de impuestos indirectos y contribuciones que afecten a la estructura de costos. Se requiere crear líneas de crédito en condiciones mejores de la que concede la banca privada. La CFN aquí tiene un rol básico que desempeñar y el gobierno futuro deberá capitalizar en 1.000mm a dicha entidad para que cumpla sus funciones de financiar el desarrollo futuro del sector industrial y exportador privado del país.
No se puede exportar impuesto y mano de obra cara. Por otra parte, se requiere atraer la inversión extranjera, mejorando el entorno existente, dando seguridad jurídica y tributaria al sector empresarial mencionado.
La industria extractiva del petróleo y la minería, tiene posibilidades interesantes de desarrollo, tanto para la creación de empleos, la generación de más divisas, en un ambiente de evitar prácticas destructivas del medio ambiente. Acuerdos con las comunidades respectivas en estas materias son necesarias.
El sector petrolero debe adoptar una política diferente a la practicada por el actual Gobierno. Hay que incrementar las reservar probadas. Las ventas futuras deben ser en un mínimo del 80% en contratos de largo plazo y hasta del 20% de ventas spot. La entrega de petróleo para pagos de servicios petroleros a empresas privadas debe terminar. Todo pago no se podrá hacer en especies. La restructuración de los contratos petroleros es urgente y necesaria, para favorecer los intereses nacionales, sin ahuyentar la inversión extranjera.
Con parte de los recursos del petróleo hay que formar un “fondo soberano”. Desde el precio de U$ 40 el barril todo nivel superior debe ser transferido a dicho fondo, el mismo que será utilizado solo cuando hayan emergencias como terremotos, sequias o se requiera formular una política anticíclica.
Las salvaguardias arancelarias tienen plazo para su eliminación en junio 2017. Pero, lo más pronto, hay que eliminar restricciones innecesarias a
En el mercado laboral hay que flexibilizar la legislación, porque el marco legal actual destruye formas y niveles de empleo importantes. Hay que permitir contratos de trabajo mejores que los actuales para que los empresarios se estimulen en contratar más trabajadores, sin que el contrato de trabajo sea indefinido.
En materia de sueldos y salarios, sugerimos mejorar la competitividad. El costo de mano de obra en el Ecuador es muy caro y tenemos que competir en este mundo globalizado.
En materia monetaria y bancaria reiteramos la necesidad de fortalecer al sistema bancario ecuatoriano. Este sector con nuevo gobierno y en consenso con la política económica, deberá expandir más el crédito para fines productivos.
La tasa de interés y el encaje bancario se utilizarán para estimular más el nivel de gasto de los hogares y de los inversionistas privados.
Aquí la capitalización de los bancos públicos es necesaria. BanEcuador, la CFN deben ser capitalizados para expandir el crédito para fines de inversión privada. Es necesario crear un nuevo Banco Estatal: el Banco de la Pequeña Industria. Hay que reestructurar y reformar el Banco de la Vivienda para que sirva de apoyo junto con la banca privada en el financiamiento de un programa masivo de vivienda popular.
Todas las acciones anteriores en un programa de cinco años requieren de dos grandes etapas: una de transición y otra de recuperación sostenida. El crecimiento de la economía en la etapa de transición, será muy modesta para luego crecer por lo menos al 4% anual en forma consecutiva.
El financiamiento del programa se alimentará con un superávit del fisco que será destinado a servir a sectores sociales, fundamentalmente. El ingreso de nueva deuda para financiar proyectos de prioridad que incremente los niveles de productividad debe crear condiciones para un mayor ingreso de divisas al país. El mayor nivel de exportaciones de petróleo, minerales y productos privados tradicionales y no tradicionales darán ingresos adicionales para financiar el programa.
El Banco Central del Ecuador denomina “especies monetarias en circulación” al dinero que está a disposición del público, que suma U$ 13.000mm. De esa cantidad, alrededor de U$ 5.000mm está en el colchón de los ciudadanos, porque los agentes económicos y los hogares no confían en las políticas económicas del actual gobierno. El retorno de estos recursos a la circulación y a los bancos, será posible por la nueva política económica que deberá practicar el gobierno del Ecuador, que creará la confianza necesaria para obtener dicho resultado.
Por otra parte, será necesario solicitar a los organismos multilaterales de financiamiento su cooperación para captar el ahorro externo en condiciones adecuadas, para financiar un mayor nivel de crecimiento de la economía ecuatoriana.
La renegociación de la deuda pública externa obtendrá ahorros que servirán también para el financiamiento del desarrollo de la economía.
El crecimiento económico futuro del país creará un nivel de ahorro mayor que el actual y el aumento de los depósitos bancarios que se prevén, permitirá a su vez fuentes de financiamiento para el programa de cinco años que se recomienda.
Señor Candidato: Las anteriores son algunas ideas y sugerencias que no tienen nada de ideológicas, sino que obedecen a la realidad y a los hechos que se han producido y que los tenemos hoy en el país.
Hay algunas acciones sugeridas que están en manos exclusivas del poder ejecutivo y otras que requieren el apoyo de la Asamblea Nacional.
Dejamos así expuestas como gremio algunas reflexiones complementarias a las formuladas en nuestro comunicado de 26 de enero de 2017.


Econ. César Robalino Gonzaga Econ. Luis Luna Osorio