UN CANDIDATO A LA PRESIDENCIA DEBE REUNIR CUALIDADES Y VALORES QUE REMUEVAN LAS ESTRUCTURAS 



LAS ELECCIONES SE APROXIMAN Y NO TENEMOS POR QUIEN VOTAR 



Inés Garzón Guerra
EL o la candidata para que se merezca nuestra atención, nuestra admiración, nuestro respeto, nuestra confianza debe reunir cualidades que remuevan las estructuras, los cimientos humanos de todo el pueblo ecuatoriano.

Debe ser una persona POLÍTICA con ideales y sueños. ÉTICA, que sea su guía en su conducta y acción política. INTELIGENTE Y EDUCADA, con capacidad y claridad de entendimiento para darse cuenta de lo que ocurre a su alrededor. HUMILDE Y SABIA, que reconozca sus propios errores y los de sus colaboradores para que los rectifique con justicia cada vez que sea necesario. HONESTA, que no mienta ni en la más mínima expresión. VALIENTE, que no tema a nada ni a nadie. HUMANA, que ame a todo el pueblo y de preferencia a los más débiles y afectados. JUSTA, de principio a fin, con la Constitución en la mano. SOLIDARIA, que sepa que nuestro país es parte integral de la región latinoamericana y del planeta y no un ente aislado. Que gobierne el país como se gobierna una familia, con amor y dedicación para todos por igual.

¿Será que algún candidato o alguna candidata reúne estos requisitos? Si no, para las próximas elecciones y con tiempo es nuestra responsabilidad encontrar esta persona.

Ahora tenemos que votar por quien estemos convencidos se merece nuestra confianza o por derecho votar NULO.

Tampoco debemos votar en blanco porque nuestro al final favorecería a cualquiera por quien no debamos votar. Tampoco debemos votar por el menos malo.

Es hora de asumir la verdad y enfrentar nuestro destino. Voto consciente, si nos gusta votamos y si no nos gusta ANULAMOS, pero el voto mulo siendo un voto protesta tampoco resuelve nada, y que pase lo que deba pasar, pero por nuestra decisión consciente y razonada.. Rectificaremos luego.


JUNTOS ESTAREMOS MEJOR
Periódico OPCIÖN
Esos indescifrables ciudadanos y ciudadanas, que aparecen en las encuestas como “indecisos”, son tomados por la derecha socialcristiana como el nicho de mercado a conquistar. Por el banquero como los clientes a persuadir. Y por el gobierno, como el rebaño a dirigir. También hay quien los toma como los ilusos a engañar.
Ninguno de ellos los ve como lo que realmente son: trabajadores, hombres y mujeres que han soportado una década de ilusiones falsas, a cambio de mucho cemento y burocracia. Quienes han tenido que ingeniárselas para sobrellevar la dura crisis y conseguirle escuela, colegio y universidad a sus hijos. Los que padecen en las listas de espera del IESS o en las largas filas de los hospitales públicos, en busca de atención urgente para sus enfermedades. Los que únicamente quieren que se les permita soñar y poner en juego todas sus habilidades y capacidades, su sensibilidad y creatividad. Los que solo quieren estar mejor. Los que quieren, JUNTOS, estar mejor.
Por eso la propuesta política-electoral del Acuerdo Nacional por el Cambio hace la diferencia en la actual campaña, y es la que más crece, la que, según se ha dicho desde varios análisis, es la única que puede llegar a la segunda vuelta y derrotarle en ella al correísmo.
Si los “indecisos” están pensando en aquello del “voto útil”, es decir, un voto que defina realmente las cosas cuando éstas ya estén totalmente claras, debería entenderse que aquello está por el lado de Paco Moncayo.
Simplemente porque resulta fácil deducir, a estas alturas, que ni Lasso ni Viteri podrían superar el techo que hasta ahora tienen, debido a la histórica resistencia y rechazo que tienen en un segmento importante del electorado.
Estos “indecisos” son electores que simplemente jamás votarían por una socialcristiana, pues mantienen fresco en la memoria lo que fue el gobierno de León Febres Cordero. Y tampoco votarían, bajo ningún concepto, por un banquero, por toda la carga negativa que históricamente se ha fijado en la mente de los ecuatorianos sobre estos empresarios, por aquello del feriado bancario de 1999.
¿El populismo? Aunque rejuvenecido y con nuevos recursos comunicacionales, no deja de ser, en el fondo, una caricatura que la gente no quiere volver a tener en Carondelet, como cuando estuvo Abdalá, por pocos meses, de presidente.
Paco Moncayo ha demostrado que no tiene ningún tipo de resistencias en el electorado, aunque hayan tratado de construirlas desesperadamente en estos últimos días, con aquello del militar golpista o cosas similares. Si aquellos “indecisos” no han expresado su adhesión abierta a Moncayo, tal vez solo sea porque en esta década se ha construido una espiral del silencio, cuyo origen es el temor a la censura, el cuidado frente a las represalias de todo tipo que pueden llegar de un presidente prepotente y con ínfulas de dictador.
Tal vez solo esperan llegar a la urna y expresar ahí su decisión de apoyar la seriedad y honestidad, el liderazgo y el espíritu altamente democrático de un Moncayo que sobre todo en este periodo, ha aprendido que la organización popular, la gente llana y sencilla es la que merece los más grandes esfuerzos y compromisos de vida; su discurso así lo expresa.
Moncayo es el único candidato que no se muestra postizo, artificial, ni falso, como todos los demás contendientes. Demuestra calidad humana y capacidad. Es el único, que por estas razones está en condiciones de derrotar al correismo.
Y, por supuesto, la UNIDAD POPULAR se muestra como el camino que los pueblos han de elegir para recuperar su derecho a la palabra y a la acción, su derecho a seguir luchando por un proyecto de sociedad distinto, de los trabajadores y pueblos.
JUNTOS, los trabajadores y trabajadoras, los pueblos en general, y las fuerzas que ahora están unidas en un proyecto político progresista y democrático, harán de este país un lugar para vivir mejor.

LA OPCIÓN PARA VENCER AL CORREÍSMO

Con el inicio del nuevo año arrancó oficialmente la campaña electoral que definirá, el 19 de febrero próximo, quién gobernará el Ecuador. De las ocho candidaturas a la Presidencia de la República, cuatro se ubican en el pelotón con más opciones.
En la usual guerra de encuestas, usadas como instrumento de propaganda para favorecer a uno u otro candidato, si se toman en cuenta los datos en conjunto, se ponen en evidencia algunas tendencias que muestran cambios en la correlación de fuerzas, respecto a cómo se inició el proceso electoral.
Así, estos sondeos establecen que la candidatura gobiernista de Lenin Moreno tiene un descenso significativo en la adhesión de los electores; tendencia que de mantenerse haría imposible que pueda llegar a la presidencia en primera vuelta, como eran sus pretensiones, por lo que, en estas circunstancias, habrá segunda vuelta. El gobierno y sus candidatos pondrán todo al asador para detener la baja, utilizarán todo el aparato estatal y sus recursos, la demagogia, ofrecimientos, exhibirá los “elefantes blancos” como símbolo de progreso, distraerán la atención de sus responsabilidades en la corrupción y buscarán hacer diferencias formales en los estilos de gobernar, entre el bonachón y el prepotente.
Por su parte, las candidaturas de la derecha, representadas por el banquero Guillermo Lasso (CREO) y Cynthia Viteri (del Partido Socialcristiano), prácticamente inician con un empate técnico. Esto demuestra que los esfuerzos del banquero Lasso, que lleva cinco años en campaña, no fueron suficientes para remontar los porcentajes que lo mantienen estancado y que Viteri ha crecido hasta el punto de igualarlo.
La derecha, como se ha visto, exacerbará su demagogia, ofrecerá el cielo y la tierra, un millón de empleos, elevar los salarios; con su ambiguo discurso por las libertades pretenderá ocultar sus reales intereses de grupo y de clase, que históricamente han sumido al país en la dependencia y la pobreza del pueblo. De entre ellos, el candidato de oposición preferido del gobierno es Lasso, calificado por Correa como oposición inteligente, al cual podrían derrotar con facilidad, lo mismo que a Cintia Viteri, que arrastra nefastos antecedentes históricos en la conducción del país.
Pero según esos mismos sondeos, habría un triple empate, pues Paco Moncayo, candidato por del Acuerdo Nacional por el Cambio (ANC), que ingresó más tarde que los demás a la campaña, ha experimentado un sostenido y paulatino ascenso en la adhesión popular.
En esas circunstancias, Paco Moncayo, cuya candidatura viene construida con un fuerte arraigo popular, con la confluencia de organizaciones sociales que han enfrentado al régimen, de sectores democráticos, patrióticos y de izquierda, que cuentan con un programa de amplias reivindicaciones sociales, políticas, económicas, de libertad y democracia, de respeto a los derechos de los pueblos, se ha abierto un importante caudal de respaldo, sin la resistencia que se expresa en los demás candidatos. Esto hace que Paco Moncayo se presente no solo como una opción más, sino como el que mejores condiciones tiene para vencer al correismo.
PERSECUCIÓN A COMUNIDADES SHUAR
El pasado 12 de enero mediante decreto 1294 emitido por Rafael Correa, Presidente de Ecuador, extendió por 30 días más el Estado de Excepción en Morona Santiago tras el conflicto existente en Nankints por la presencia de la minera china Exsa, campamento La Esperanza.
Los 30 días que pasaron del primer decreto de Estado de Excepción solamente sirvió para: encontrar 2 escopetas de cacería; encarcelar a dirigentes shuar y campesinos; militarizar Morona Santiago; vulnerar Derechos de los Pueblos Indígenas. Por ello, el decreto 1294 es el sustento para continuar con la persecución política contra los dirigentes.
Con el primer Estado de Excepción se encarceló a cinco personas de Pananza y se envió a la cárcel de máxima seguridad ubicada en Latacunga sin previo procedimiento adecuada. La declaración de inocencia hecha el pasado 13 de enero para los cinco presos, evidencia y ratifica la incoherencia y falta de independencia en la administración de justicia en Ecuador.
Rafael Correa extiende por 30 días más el Estado de Excepcion en Morona Santiago para cumplir su capricho y la falta de humildad con la que actúa al frente de un país como Ecuador.
Ante ello la Conaie y Confeniae brindaron una rueda de prensa conjunta junto a la Federación Shuar Ficsh, donde se rechazaron la decisión del gobierno nacional recalcando que no se han encontrado pruebas contra el pueblo Shuar.
Enfatizamos que cuando se militariza y se persigue a dirigentes NO existe Estado Plurinacional; el gobierno busca detener y callar a los dirigentes por eso ha ampliado el estado de excepción, pero esto no nos amedrenta.
Llamamos a intensificar la solidaridad nacional e internacional con nuestros hermanos Shuar.
Por el Consejo de Gobierno de Conaie
Jorge Herrera
PRESIDENTE CONAIE
Por el Consejo de Gobierno de Confeniae
Marlon Vargas
PRESIDENTE DE CONFENIAE

CONFENIAE ANTE EL ALLANAMIENTO A RADIO VOZ DE ARUTAM, ATENTADOS A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN Y MILITARIZACIÓN EN MORONASANTIAGO

El Consejo de Gobierno de Confeniae rechaza el allanamiento a la radio comunitaria la Voz de Arutam realizado por más de 100 policías llevándose sus equipos y atentando contra la integridad de la Federación Interprovincial de Centros Shuar Ficsh.

El acto prepotente por parte de la fuerza pública constituye un gravísimo atentado contra la libertad de expresión que coarta el derecho a informar por parte de los medios comunitarios transgrediendo la misma Constitución del Estado.

Es la segunda ocasión que se atenta contra los bienes del pueblo Shuar pues la sede ya fue allanada en el mes de diciembre durante la injusta detención del máximo líder de la Ficsh Agustín Wachapá.

El pueblo Shuar es permanentemente violentado en sus legítimos derechos por parte de un Estado que demuestra su incapacidad para resolver los conflictos generados por él mismo, al militarizar los territorios de las nacionalidades.

Se confirma que el gobierno no pretende encontrar salidas al conflicto y solo responde con prepotencia y abuso de autoridad contra un pueblo que lucha y defiende el territorio, su fuente de vida, como se evidencia en los siguientes hechos:

- No se pone en debate la problemática minera que aqueja a la Amazonía y solo se responde con más militarización
- Se decreta un estado de excepción que violenta derechos al pueblo y que lejos de viabilizar salidas profundiza la crisis existente.
- Se persigue, encarcela, judicializa y criminaliza a líderes y dirigentes amazónicos por el hecho de defender los intereses de sus bases
- Se allana y atenta contra los bienes y patrimonios de las organizaciones de manera prepotente

Confeniae ha recalcado la necesidad de debatir el tema minero como primer paso para entender las causas de fondo que generan el conflicto en el centro sur de la Amazonía. Así mismo hemos instado a la búsqueda de soluciones sin que nuestro llamado haya sido escuchado por el gobierno ecuatoriano.

Enfatizamos que el conflicto se profundiza sin que se avisoren soluciones al mismo, por tanto los hechos que devienen de la militarización del territorio son de absoluta responsabilidad y generados por el gobierno de turno.

Instamos a los organismos nacionales e internacionales a denunciar a todo nivel la violación de derechos que ocurre en el Ecuador elevando una voz mundial de rechazo y protesta contra los hechos cometidos por el gobierno contra el pueblo Shuar.

En estos momentos helicópteros sobrevuelan las comunidades, cientos de militares ingresan al territorio, la policía allana los bienes del pueblo Shuar, la función judicial persigue a los dirigentes. Esta es la realidad que ocurre en Morona Santiago y que la radio Voz de Arutam venía comunicando razón por la cual hoy se atenta contra la misión para que este medio fue creado, acto de absoluta prepotencia que merece el repudio de todo el pueblo ecuatoriano.

Consejo de Gobierno de Confeniae,

EL CAMPO ECUATORIANO: ENTRE DESARROLLISMO Y EXTRACTIVISMO

Por Francisco Hidalgo Flor*

Publicado en La Jornada

El despliegue del campo en el Ecuador en los años recientes atraviesa fuertemente por dos coordenadas que antes asomaban como opuestas pero que en la realidad se han conjugado: desarrollismo y extractivismo.

La fase más intensa de desarrollismo en la historia del Ecuador, a diferencia de la mayor parte de Latinoamérica, que lo vivió en el siglo anterior, se ha desplegado ahora entre 2007 y 2017 de la mano del régimen denominado progresista presidido por Rafael Correa.

La más intensa por varias razones: el proyecto político que adopta como eje el retorno del Estado logra una estabilidad y un consenso, poco frecuente en el Ecuador. Un solo mandatario que perdura una década y en los recientes seis años con una mayoría de dos tercios controlando la función parlamentaria.

A su vez ese Estado en expansión gozó de los recursos financieros más importantes en la evolución económica del país, fruto del incremento del precio de las materias primas, en especial el petróleo que aporta aproximadamente un tercio del Producto Interno Bruto del país, a lo que habrá que añadir el cambio en el porcentaje de recepción para las arcas estatales de las regalías del hidrocarburo.

Al mismo tiempo un Estado que incrementó notablemente la recaudación y la gama de tributos en el país, convirtiendo a la captación tributaria en la segunda fuente de ingresos estatales sólo superada por el ingreso petrolero, aunque cuando el precio del crudo se reduce debajo de los 35 dólares, pasa a ser el primer rubro.
Pero a la par, la más intensa ofensiva minera de la historia del Ecuador, que antes de esta década se había constreñido a tres o cuatro zonas en la región litoral y amazónica, pero que ahora abarca concesiones mineras a lo largo y ancho del país, en buena medida de la mano de empresas estatales y privadas chinas.

Como evidencia traer una declaración que dice mucho; en el mes de noviembre de 2016, en la primera visita de un presidente de la República Popular de China, Xi Jimping, al país, su homólogo ecuatoriano, Rafael Correa, expresó: “El financiamiento chino nos ha permitido ser el país de América Latina con mayor inversión pública”.
Destacan dos detalles: en la década reciente el principal proveedor de inversión extranjera directa y de crédito externo para el Ecuador ha sido China, y eso ha consolidado una estrategia de inversión que tiene al Estado como su principal ejecutor.

¿Qué ha pasado en el campo en esta década?
El retorno del Estado en el campo entre 2007 y 2017 se expresó en el incremento de la infraestructura rural que conecta con lo urbano y los principales puertos y aeropuertos; la red de carreteras es el mejor ejemplo, también la expansión de la obra pública para el incremento de la productividad: represas hídricas y energía eléctrica. También una serie de subsidios al ingreso de las poblaciones consideradas en los márgenes de pobreza.

La principal estrategia gubernamental, denominada Cambio de la Matriz Productiva –expresada en dos cuerpos jurídicos: el Código de la Producción expedido en 2010 y la Ley de la Alianza Público-Privada expedida en 2015– significa que la columna vertebral de la acción de gobierno es la alianza entre el Estado y el agronegocio, para el impulso de la readecuación productiva alrededor de la exportación: banano, flores y camarón, y la expansión de los cultivos flexibles: caña de azúcar, palma aceitera y maíz duro.

En esta década el agronegocio en el Ecuador se expandió alrededor de los denominados “promisorios”, así los registros ecuatorianos indican que la producción en palma aceitera se ubicaba en 2007 en 1.8 millones de toneladas y para 2015 registró 4.1 millones; la caña de azúcar pasó de 6.5 millones a 10.1 millones de toneladas en el mismo periodo y el maíz duro de 900 toneladas a 1.8 millones de toneladas.

Algo que evidencia las tendencias generales en el campo es la evolución de superficie cultivada: en 2002 en cultivos permanentes se registraban 1.25 millones de hectáreas y en cultivos transitorios 1.15 millones de hectáreas, para 2015 los cultivos primeros ascendieron a 1.45 millones de hectáreas y los cultivos segundos descendieron a 970 mil hectáreas.

Digamos a favor del desarrollismo que en la década se mantuvo la tendencia de un 70 por ciento de la provisión alimentaria que viene del propio país y un 30 por ciento de importaciones, pero se expanden los cultivos ligados al agronegocio, ejemplo caña de azúcar y palma aceitera.

¿Qué pasó con la agricultura familiar y campesina?

El complejo y abigarrado tejido social de la ruralidad ecuatoriana, que según el censo 2010 representa al 30 por ciento de la población total, que ha sido protagonista de primera línea en las movilizaciones sociales de los 90’s e inicios de la década del 2000 que dieron al traste con los regímenes neoliberales, ha debido afrontar ahora la ofensiva desarrollista, con consecuencias negativas en especial para los pueblos y las nacionalidades indígenas afectados por el agudo ángulo extractivista, pues buena parte de las regiones de la expansión minera se encuentra en territorios y zonas de población conformada por comunidades y aglomeraciones ancestrales y originarios.

En la agricultura campesina se han consolidado los cultivos ligados a la exportación, el ejemplo son el cacao y el café. Presentemos el cacao, que pasó a convertirse en el cultivo con mayor superficie, mientras en 2007 la superficie correspondiente a cacao solo (monocultivo) era 314 mil hectáreas y producía 73 mil toneladas, para el 2015 alcanzó las 448 mil hectáreas y una producción de 162 mil toneladas; en lo correspondiente a cacao asociado (diversificado), en 2007 era 108 mil hectáreas y producía 12 mil toneladas y para el 2015 se redujo a 88 mil hectáreas y 17 mil toneladas.
Es decir que dentro del cacao se afirman las líneas de monocultivo y especies modificadas y se debilitan las líneas de cultivos diversificados y especie nacional.
Pero el conflicto mayor no es la evolución en productividad, sino los problemas alrededor del tejido organizativo.

La principal organización indígena: la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) ha sido constantemente acosada por sectores gubernamentales, con casos de acción divisoria y en otros de franca persecución.

La Amazonia ecuatoriana ha sido profundamente transformada en esta década, la modernidad se ha expandido de la mano de la ampliación de la estructura estatal y el mejor ejemplo son los denominados “centros educativos del milenio”: la eliminación de escuelas rurales bilingües a favor de centros estatales con control directo estatal.

Diciembre contradictorio.

Un buen ejemplo de todo lo indicado son los acontecimientos registrados en diciembre del 2016 y la afectación a pueblos indígenas en nombre del extractivismo.

Por un lado el gobierno de Correa impulsó y aprobó una nueva ley de impuestos que determina un impuesto sobre la ganancia extraordinaria generada alrededor de la especulación de suelo en tierra, en especial en las zonas urbanas, además expidió otro decreto que obliga a la banca privada al retorno de fondos financieros ubicados en el exterior, y finalmente impulsa una consulta popular que generaría la penalización y castigo para funcionarios y políticos con fondos en paraísos fiscales.

Pero por otro lado, al mismo tiempo, al cerrar el año, militariza una región de la Amazonía ecuatoriana, en la provincia de Morona, y persigue a las comunidades en la zona de Panantza, en un conflicto que involucra a la minera Explocobres que representa a capitales chinos. Asimismo, en consonancia con la ofensiva extractivista, ordena la clausura de una de entidades de sociedad civil con mayor prestigio y difusión como es Acción Ecológica.

Y para completar el cuadro se expide, el 16 de diciembre, el reglamento a la Ley de Tierras que refuerza la normatividad que castiga la invasión o toma de tierras y reafirma el articulado a favor de empresas extranjeras públicas o privadas para compra o arrendamiento de tierras.
_______
*Sociólogo. Investigador del Sistema de Investigación sobre la Problemática Agraria del Ecuador (SIPAE) y profesor de sociología agraria en la Universidad Central del Ecuador.