¿A QUIEN SE DEBEN LAS FF AA? 



DEFENDER AL PUEBLO ES SU MISIÓN 



Diego C. Delgado Jara

1. ¿Quién es el verdadero dueño del petróleo, de las minas, de los servicios básicos como la telefonía y de todos, absolutamente todos los recursos naturales de la nación? ¿Es el pueblo del Ecuador, como es evidente y lo dicta el sentido común, o, en forma alternativa, del alfil de turno encaramado en el poder –con procesos electorales más que dudosos y turbios- para precautelar los intereses de las grandes multinacionales y corporaciones extranjeras a las que ha servido y sirve a tiempo completo despojando de su patrimonio social y nacional a todos los ecuatorianos?

2. ¿Quién financia a las FF AA? ¿El pueblo del Ecuador con su patrimonio social y nacional y sus impuestos producto de sus trabajos durísimos; o, en forma alternativa, el verdugo de turno que entrega a tiempo completo, disfrazándose de “socialista”, las reservas petroleras, las minas, los puertos, las fábricas de cemento, la telefonía, entre otros, e hizo aprobar leyes para transferir las centrales hidroeléctricas (caso Sopladora para empezar) y hasta las tierras rurales de costa, sierra, oriente, y hasta Galápagos, como lo permite el Art. 20 de la “Ley de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales” publicada en el suplemento del Registro Oficial 711, del lunes 14 de marzo del 2016? Con esta regulación no solo pueden entregar la tierra a “empresas estatales” como las que tiene China, que pidió en Brasil 300.000 hectáreas en el Estado de Goias, a cambio o garantía de un crédito para este país, o incluso para empresas privadas (Art. 20, tercer inciso, de esta misma ley), como podría hacerlo la Monsanto u otras empresas que buscan tierras para cultivos de alimentos transgénicos. ¡Justicia y lealtad es lo que pide el pueblo!

3. No existe nación en el planeta, de cualquier dirección política, que no disponga de FF AA. Deben existir pero para proteger a sus pueblos, las tierras, el agua, la flora, la fauna, la energía y minas, motivos centrales de las nuevas guerras del futuro. El asunto de fondo es preguntarnos ¿al servicio de quién? ¿Deben ser utilizadas las FF AA del Ecuador para sacar de forma violenta a otros ecuatorianos, pobres entre los pobres, humildes entre los humildes, irredentos entre los irredentos, como son los indígenas que descienden de los pueblos milenarios que vivieron en América o la Abda Yala (como era su nombre original), mucho antes de la llegada de Colón en 1492, caso de los shuaras, para que la tierra de estas comunidades y del pueblo ecuatoriano se entregue, con toda su riqueza de oro, plata y cobre, destruyendo la flora, la fauna y el agua del paraíso amazónico para que hagan negocios las compañías Junefield y Tonling Nonferrus de la China? ¡No señor! ¡Las Fuerzas Armadas del Ecuador deben proteger la vida y el patrimonio social, nacional y naturaleza, para que vivan decorosamente en las tierras de nuestros mayores y antepasados las generaciones del porvenir; los ecuatorianos cuyos rostros y cuyos ojos jamás miraremos pero que sabemos que existirán! ¡Debemos cuidar la Patria, este Ecuador Eterno, para ellos!

4. En mayo de 1968, cuando los estudiantes de París y de toda Francia reclamaba en forma vibrante en las calles de este país, por sus derechos al estudio y a la libertad de cátedra, con el apoyo de los obreros franceses, el presidente Charles De Gaulle, héroe de la II Guerra Mundial, le llamó al jefe de las FF AA de Francia y le ordenó que desaloje en forma inmediata todas las calles. ¿Cuál fue la respuesta que recibió el héroe y presidente de Francia? “¡Señor –le dijo, como ciudadano francés de honor- las Fuerzas Armadas de Francia existen para defender a Francia y a los franceses, en ningún caso para menoscabar su integridad y sus sueños!” Y se retiró. En la hora presente la pregunta de rigor es la siguiente: ¿Es justo que las FF AA del Ecuador deben expulsar –con las armas financiadas con el sudor del pueblo ecuatoriano- a los compatriotas más pobres de sus tierras remotas (que son su pan, su agua, su trabajo, su vida), para que esos territorios sirvan para el negocio y enriquecimiento de las corporaciones extranjeras?

5. Para utilizar a las FF AA en la represión interna, como una nueva policía, reformaron la Constitución con el disfraz de “enmienda” el 3 de diciembre del 2015, para que se dediquen a la supuesta “seguridad integral” y al servicio de las corporaciones extranjeras como pretenden hacerlo ahora. Lo hicieron los 100 asambleístas de Alianza País que llegaron a la Asamblea con un proceso electoral que no podría llamarse sino fraudulento. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, INEC, solo podían votar el 17 de febrero del 2013, 10´254.794 ecuatorianos, pero los electores que asomaron en el padrón electoral fueron 11´389.688 personas, esto es 1´139.363 votantes fantasmas o inventados, conforme lo ha denunciado en forma documentada el Frente de Defensa Nacional en la Comisión Nacional Anticorrupción, presidida por el Eco. Jorge Rodríguez Torres.

6. El Art. 158 de la Constitución decía en forma original, y lo dice, aunque ahora existe un agregado inconstitucional, lo siguiente: “Las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional son instituciones de PROTECCIÓN de los derechos, libertades y garantías de los ciudadanos” y agrega en el segundo inciso: “Las Fuerzas Armadas tienen como misión fundamental la defensa de la soberanía y la integridad territorial.” ¡No dice que debe encargarse de la represión interna y peor al servicio de las multinacionales! Agregando en el tercer inciso: “La protección interna y el mantenimiento del orden público son funciones privativas del Estado y responsabilidad de la Policía Nacional.”

7. Mientras los candidatos y binomios presidenciales no desean convocar a una Asamblea Nacional Constituyente para que este modo queden vigentes las actuales regulaciones constitucionales y jurídicas que hoy utiliza Rafael Correa (en un posible correísmo sin Correa), el FRENTE ECUADOR ETERNO propone recoger el 12 por ciento de firmas para desde el pueblo desmantelar el “Fascismo del siglo XXI” e ir a una Asamblea Constituyente, según lo dispone el Art. 444 de la Constitución, para elaborar una Nueva Constitución, en tanto en forma inmediata, con el 1 por ciento de las firmas, como determina el Art. 442 de la Constitución, exigir se incorpore a la Constitución, entre otras propuestas relativas al IESS, a la educación, al trabajo, las siguientes regulaciones en torno a las Fuerzas Armadas:

“Art. X.- La Fuerzas Armadas se deben a la nación, y tendrán las siguientes misiones fundamentales:
a) La conservación de la soberanía nacional plena, la independencia y unidad del Estado Nacional, y preservar su espacio territorial irreductible.
b) Garantizar que sus recursos naturales no renovables y estratégicos, así como sus servicio públicos más rentables, esto es el patrimonio social y nacional de la República, no sean entregados a intereses y empresas privadas o multinacionales, y se contribuya para que, en este campo, no exista impunidad para los responsables de los perjuicios al erario fiscal en estas materias, sea por peculado, privatizaciones o concesiones que lesionen o hubiesen lesionado intereses nacionales o populares.”
c) Proteger la naturaleza nacional para el bienestar de esta y de las futuras generaciones, impidiendo la destrucción de su flora, fauna y agua en todas sus modalidades.” (Es decir que se constitucionalice los objetivos nacionales permanentes Quinto, Sexto y Séptimo, derogados por el régimen de Rafael Correa). ¡En vez de enfrentarnos entre ecuatorianos deberíamos todos defender el interés y futuro común!

¡Por un Ecuador verdaderamente justo, libre, soberano, democrático y nuestro para siempre!

¡Viva el Ecuador Eterno!