L. MORENO: NO ES SOLO CUESTIÓN DE ESTILO 



CORREA AHORA DEBATIRÁ, NO SOLO DICTARÁ CÁTEDRA 



PERIÓDICO OPINIÓN
Por Guido Proaño A.
Lenín Moreno se esfuerza por echar sobre sí un manto de supuesta humildad y benevolencia. En sus presentaciones públicas, con un tono sacerdotal cada vez más acentuado, dice que privilegiará el diálogo y que la política requiere de un cambio de estilo. Pero Moreno no es auténtico, porque encarna un proyecto político caracterizado por ser autoritario, antidemocrático, excluyente, en consecuencia, opuesto a lo que él dice representar.
"La verdad se corrompe o con la mentira o con el silencio” decía Cicerón. Moreno la corrompe por las dos vías. Durante años mantuvo un cómplice silencio con la gestión gubernamental que ha llevado al país a los niveles de crisis en que se encuentra, y en cuyo ejercicio se atropelló a quien tuvo la valentía de protestar. Su discurso conciliador es un recurso propagandístico –comentado y aprobado como tal en los círculos de Alianza País- para romper las resistencias existentes en el electorado frente al Gobierno y ahora hacia sus candidatos. Entre los múltiples elementos que han provocado que alrededor del 80% de ecuatorianos anhele cambios, está esa personalidad dura –y hasta antipática- del actual presidente, imagen de la que busca apartarse un poco. La vela no debe estar ni tan cerca que queme al santo, ni tan lejos que no lo alumbre, acostumbraban decir los mayores. Moreno proyecta una aparente distancia de quien lo calificó como “uno de los mejores hombres que ha tenido la Patria”. En Moreno hay pragmatismo, es decir, oportunismo.
De ese comportamiento se deduce que uno de los ejes fundamentales de la campaña electoral de AP será el engaño, asunto nada novedoso en la conducta del correísmo. En estos días, como demostración de que su aparato propagandístico no se aparta de esta estrategia, el diario El Telégrafo publicó una supuesta declaración de Paco Moncayo, candidato presidencial del Acuerdo Nacional por el Cambio, en la que habría expresado que apoyaría a Moreno si él no llegará a la segunda vuelta. La aclaración por parte de Moncayo y el rechazo a ese comportamiento antiético de ese medio de comunicación del correísmo fueron inmediatos, pero la mentira ya corrió.
Moreno no dice lo que piensa y piensa cosas distintas a las que dice, y eso se llama hipocresía. Mienten los correístas porque saben que hay gente mejor que ellos; inclusive buscan tomar la personalidad de otros. Pero el asunto no es cuestión de estilos, es de esencia. El correísmo se ha mostrado autoritario y Moreno forma parte de él, aunque en sus presentaciones públicas prefiera vestir camisa blanca y no la verde flex como sus adláteres. No es cuestión de estilo, tanto es así que no es menos criminal el torturador que previamente desinfecta el salón en donde mortificará a su víctima.


PROBLEMAS FINANCIEROS DEL IESS MANTIENEN EN ZOZOBRA A LOS AFILIADOS
Por: Amparo Sigcha M.
Otra vez el IESS está en la boca de todos, y no como sorpresa sino como una nueva expresión de rabia entre los afiliados y jubilados, ya que ahora esta institución es deudora, algo que nunca antes había ocurrido.
En días anteriores se hizo pública la noticia de que el director del IESS, Richard Espinoza, viajó a España y otros países del viejo continente para conseguir un préstamo de 80 millones dólares, que llegarán al país en equipamiento para los hospitales que se construyeron para Guayas y Machala.
Según las declaraciones de Espinoza, el préstamo fue decisión unánime del Consejo Directivo, “además –dijo- es uno de los mejores negocios que se ha hecho, pues el IESS cuenta con recursos suficientes, ya que tiene invertido 17.400 millones de dólares a un interés superior (8%) y el préstamo conseguido es al 5,8% de interés”.
Esta deuda se suma al préstamo anterior, de 80 millones, conseguido en julio pasado, lo que sumaría 160 millones, como parte de los 460 millones de dólares programados para la construcción de hospitales para el período 2019-2021; deudas que se pagarán con los aportes mensuales de los afiliados al IESS.
Según los detalles del funcionario, de los 17 mil 400 millones de dólares invertidos, siete mil millones están entregados como créditos hipotecarios y quirografarios a los afiliados, mientras que en Bonos del Estado están ubicados siete mil 400 millones de dólares, a una rentabilidad de 7.5%.
Sobre los movimientos de los fondos de pensiones a salud, Espinoza señaló también que es la novena ocasión que ocurren, pues ya en otros gobiernos se han dado, y a pesar de todo se garantiza la jubilación, el bienestar y la solvencia de la seguridad social -dijo-, al tiempo que recalcó que el Estado no debe nada al IESS.
El Director varias veces ha insistido sobre la solvencia del IESS, y por ello el Instituto ha asumido completamente la atención para los enfermos catastróficos -que también eran parte de las obligaciones del Estado junto con el 40% para las pensiones jubilares, deudas actualmente desconocen-. Habló de la nueva adquisición de 400 millones en medicinas, de los problemas que se deben superar, pero no sabe que los afiliados reciben paracetamol o hibuprofeno como medicinas mágicas para cualquier dolencia grave o crónica, y las citas con los especialistas son casi imposibles de conseguir.
DATO: 2875 millones de dólares es la deuda del Estado con el IESS por causa de la atención a enfermos catastróficos, y que actualmente se desconoce.
Para la experta en seguros Carmen Corral, los problemas del IESS ponen en riesgo la seguridad social, pues el Estado mantiene una deuda de más de 1.875 millones de dólares para el fondo de salud. “En la contabilidad al 2014 constan los 2.921 millones de dólares de deuda del Estado, cifras que fueron auditadas por la Contraloría General del Estado”, señaló.
“Mediante la resolución 501, el Consejo Directivo autorizó en diciembre pasado el traslado de valores del fondo de pensiones a salud, lo que es prohibido por la Ley”, acota Corral; y añade que lo más grave es el ocultamiento de las cifras reales, pues los datos actuariales solamente están hasta el 2014 y 2015, y lo que va de este año se desconoce. “No hay tal superávit, el informe del estudio contratado por el IESS determina un déficit actuarial para este año de 26 mil millones de dólares”; esto y la falta de liquidez serían las razones por las que acudieron al fondo de pensiones y al préstamo como una salida, y sin vigilancia de las entidades de control, como es la Superintendencia de Bancos.
La experta no cree que sea buen negocio ese endeudamiento con la banca privada, pues existe infraestructura y equipamiento dañado por falta de uso, por falta de personal técnico y médico. “No se puede hablar de salud para el 2021 cuando la actual es ineficiente e inoportuna”, menciona.
Otro crítico en este tema es el jurista Joaquín Viteri, ex director general del IESS en el período de 1988 a 1992, ya que dice que las reservas del Seguro Social se han agotado, y por eso acuden (los directivos del IESS) a un crédito, algo que nunca se lo ha hecho en la historia de la seguridad social.
No cree que fueron acertadas las decisiones del director del IESS, pues la compra de Bonos de Estado por 7.400 millones de dólares genera dudas, pues éste es un mal pagador, además porque lo correcto y legal era invertir en el sector privado y con una rentabilidad inmediata. Según Viteri, siempre las construcciones y demás adquisiciones se las ha hecho con recursos propios para no poner en riesgo a la institución ni a los afiliados actuales y futuros. El Estado puso en riesgo la estabilidad, la sustentabilidad y el futuro de los próximos jubilados al negar los aportes y la deuda que mantenía por concepto de la aportación obligatoria del Estado (40%) para las pensiones y las asignaciones para los enfermos catastróficos, que ordena la Constitución. “Aquí lo único visionario es el colapso del IESS, que se quedó con un déficit de más de 2.000 millones de dólares, pero este no es el déficit actuarial, sino un déficit por malas gestiones políticas, por irresponsabilidad de las autoridades que están al frente del IESS”, según Viteri.
Para el ex director, lo correcto era incrementar un porcentaje a los aportes de los afiliados para cubrir la atención a los menores de 18 años, y financiar las prestaciones, pues la atención médica es un derecho y derivar a la salud privada por la falta de especialistas fue lo más adecuado, sin embargo, cree que para evitar tanto gasto el IESS debió construir y comprar desde el 2008, y no a pocos meses de que termine el gobierno.
Enrique Barros, representante de los trabajadores jubilados de Petroecuador, tampoco cree que el IESS goce de una buena salud económica, pues a ellos no se les cancela el 40% de las aportaciones que la petrolera les descontó desde el año 2000, durante 14 años, sobre la remuneración, y no sobre el salario como dice la Ley. También reclaman los fondos de cesantía que actualmente está bajo el control del IESS. La falta de atención a estos pedidos ha motivado que este grupo inicie acciones jurídicas para presionar dichos pagos; caso contrario llevarán sus reclamos hasta cortes internacionales, pues creen que “la situación de los jubilados es difícil y se agrava por los continuos atropellos a sus derechos”.
“Hoy, el BIESS nos niega a los jubilados nuestros aportes personales, patronales, de reserva matemática, de rendimiento. Con nuestro dinero favorecen a terceros, como es Seguros Sucre, mediante contratos de seguros contra terremotos y otros, sin consultar a nadie. Espinoza dice que el IESS tiene plata, entonces que pague sus deudas a sus legítimos dueños, los trabajadores y jubilados”, señala Barros.
Henry Llanez, ex legislador y actual jubilado, promueve una reforma a la Ley de Seguridad Social, para que los afiliados, a través de un Congreso Nacional de Afiliados, administren el IESS, por ser los únicos dueños de sus aportaciones.
Llanez señala que el endeudamiento por ningún motivo genera beneficios, y que, por el contrario, se ha violentado la Constitución en el Art. 372, que prohíbe la intervención a los fondos y reservas, que menoscabe el patrimonio del IESS. Cree que las decisiones de Espinoza ponen en evidencia una crisis financiera del Seguro Social como resultado de un mal manejo político, con fines electorales.
El superávit del IESS que manifiesta el representante no se visibiliza, pues desde los distintos sectores se reclaman pagos y bonificaciones, amparados en la Ley y como parte de sus derechos; pues la jubilación se ha negado a miles de maestros y trabajadores que cumplen con los requisitos; de igual manera están los enfermos catastróficos, como fue el caso de la maestra Cumandá Páez, que murió esperando su bonificación.
Por otro lado están los fallos judiciales a favor de: los maestros que piden la reliquidación de los fondos de reserva; los jubilados petroleros, a quienes les hicieron descuentos superiores a los dispuestos por la Ley, y el grupo de ex trabajadores del Seguro Social que fueron despedidos y no se les entregó las liquidaciones acorde al Código del Trabajo, luego de prestar sus servicios por más de tres décadas, en algunos casos. Este último caso cuenta también con el informe favorable de la Comisión de Trabajadores de la Asamblea Nacional, que es dirigida por Alianza País, pero tampoco tiene atención, por lo que esos ex trabajadores se mantienen en una huelga que lleva ya 10 meses; los del grupo pernoctan en una carpa plástica, como mendigos, junto al opulento edificio de la Dirección Nacional del IESS.

CORREA AHORA DEBATIRÁ, NO SOLO DICTARÁ CÁTEDRA
“¡No vuelva a golpear la mesa, porque si no me voy!”, dijo Rafael Correa visiblemente fuera de sí, en la parte inicial de la entrevista que inauguró el programa de Andrés Carrión “Hora 25”, en Teleamazonas, el pasado 16 de octubre. Volvió así a ensayar el chantaje que otrora le fue tan útil: “si no hacen lo que les digo, me voy”. Claro que esta vez no lo dijo en voz tan alta, como antes… Ya no son los tiempos en que creía tener en su bolsillo un capital político que podía despilfarrar, y con el cual podía fanfarronear. Midió rápidamente escenarios y vio que en la pausa podría aplicar la presión que públicamente no tenía cómo hacer, después de todo a Teleamazonas, ni al mismo Carrión, les convenía dejar ir en mala situación a un mandatario que, aunque golpeado, aún controla un Estado todopoderoso que puede usar para castigar al que ve como una amenaza, o al que lo debilita políticamente.
En todo caso, Correa entró a aguas extrañas, no estaban frente a él los adláteres de los que estaba acostumbrado a escuchar adulos, o los que se callaban y hasta pedían disculpas si en algo lo hacían molestar, era un periodista francamente crítico a su régimen y con una trayectoria que el país reconoce.
En el arranque, la entrevista hizo recordar pasajes de la película “El desafío, Frost contra Nixon”, protagonizada por Michael Sheen (el periodista, que además en algo se parece a Carrión), y Frank Langella (Nixon, un poco más viejo que Correa). Carrión a lo mejor se lo planteó: “hay que entrar desarmándolo”, y por ello el golpecito en la mesa que molestó al Presidente. O habrá pensado, como Oriana Fallacci: “si le hago perder los estribos dirá lo que todo el mundo quiere oír y él prefiere callar”. O habrá pensado en la grandiosa oportunidad que significaba ese momento para irrumpir, nuevamente con fuerza, en las tablas de la comunicación de élite. O tal vez solo se dejó llevar por la adrenalina del momento…
Sea como haya sido, la entrevista causó gran expectativa, y aunque Carrión dejó caer el interés y la profundidad del diálogo paulatinamente, pues bombardeó con demasiados temas y ninguno lo profundizó suficientemente, no se puede negar que tuvo gran interés a nivel nacional. Sobre todo porque el Presidente decidió volver a un escenario hostil, al que había calificado como cloaca a la que nunca volvería…
¿Por qué lo hizo?
Una posibilidad es que inauguraba así el trabajo que hará en esta campaña: dar la cara para enfrentar a los adversarios, y dejar que Lenin Moreno hable por su lado, como queriendo distancia… La otra posibilidad es que simplemente debe arriesgar en escenarios y situaciones que antes no eran necesarios, pues ahora aparece en desventaja.
A esto último responden los ataques que ya ha comenzado a hacer la maquinaria propagandística del régimen contra Paco Moncayo. Hay preocupación, desesperación por recuperar espacios, o al menos por no seguirlos perdiendo.
Correa, como siempre, no aceptó ningún error. Por más que sepa que lo políticamente correcto es moderar su imagen fuerte y prepotente, mostrarse más conciliador, no lo puede evitar: desdeña a cualquier contradictor, frunce el ceño y se burla. La única diferencia es que Carrión no iba a sonreír y asentir, como el personaje ha estado acostumbrado; él le respondió, y de modo agresivo: “Entonces ella solo sabe de maquillaje”, le dijo reiteradamente, en relación al comentario sexista y machista realizado hace días por el mandatario acerca de la candidata socialcristiana. Correa enfureció…
El enorme endeudamiento externo del país no es un problema grave, desde la perspectiva del mandatario. Lo que el Estado pidió al Banco Central y está por alrededor de 4 000 millones de dólares es un bicoca, lo trató como si se tratara de 20 dólares, nada más. No podía ser exacto en las cifras, “ahora sí me tomaron la lección”, dijo, cuando el periodista le preguntó el monto total de la deuda con China y la preventa petrolera, por eso llevó a sus ministros, que inmediatamente hablaron, pero tampoco aclararon nada. El misterio continúa al respecto. En todo caso, lo que el Presidente sabe es que no hay problema, que la deuda es algo normal, que el Fondo Monetario Internacional lo dice.
También demostró el mandatario que enfrentará a la prensa con la información que sus aparatos de espionaje obtienen sobre todos los periodistas y actores políticos. Va a responder como lo hizo con Carrión: “usted tuiteó…” y entrará a la ofensiva, debatirá, no solo dará cátedra. Son momentos diferentes, Correa y su gobierno, debilitados, entran a la defensiva a la campaña, situación que no se debe desaprovechar, pues hacerlo sería desperdiciar la oportunidad de triunfar.