RAFAEL CORREA vs. FUERZAS ARMADAS 



¿BUSCAN OTRO 30 DE SEPTIEMBRE? 



Eduardo Ruilova Quezada
El inicio del gobierno de Rafael Correa Delgado se dio con un acercamiento y demostraciones de amistad a las FF.AA, prueba de ello, entregó el control petrolero a miembros de la Marina Ecuatoriana en servicio activo y pasivo, la reconstrucción de carreteras, la custodia de la Asamblea Nacional luego del 30 de septiembre del 2010,
la falta de sanciones a los militares que participaron por pocas horas en el motín, el nombramiento del Vicealmirante Homero Arellano como Ministro de Seguridad Interna y Externa, las reverencias y voz baja con las que se dirigía cuando participaba con ellos en actos castrenses, no les levantaba la voz ni insultaba, era todo elogios y mimos.

Desde el año anterior las Fuerzas Armadas son atacadas de manera permanente por la primera autoridad del Estado, al no aceptar un supuesto sobreprecio y devolución de 41 millones de dólares por la venta de terrenos en los Samanes. Atrás quedaron los elogios por el rescate del 30 de septiembre del 2010, cuando el actual Jefe del Comando Conjunto General Luis Castro Ayala con 700 comandos del grupo especial GEO ingresaron al hospital de la Policía Nacional para “rescatar al presidente Rafael Correa”.

Luego, desde el balcón de Carondelet, loas y agradecimientos no se hicieron esperar, porque les devolvieron el poder político antes que la vida misma. El agradecimiento dado por el Primer Mandatario a las FF.AA el 24 de mayo del 2011 por haberlo “rescatado” del hospital de la Policía Nacional el 30 de septiembre expresó: “…en este 24 de mayo, un saludo a ustedes, al pueblo uniformado, a los herederos directos de la gesta libertaria; un abrazo de patria, porque sabemos que las Fuerzas Armadas ecuatorianas están llenas de pueblo, de fervor democrático, de respeto al orden constitucional… nuestro compromiso permanente para cumplir con todo lo que demande su desarrollo institucional, el bienestar de sus miembros (que es lo más importante) y de sus familias”.

En el discurso del 30 de septiembre del 2011 decía: “Ustedes más que nadie, entienden lo que significa respetar las leyes, el principio de autoridad, los valores cívicos en los que se cimienta la patria. Por ello, son intolerables los acontecimientos del 30 de septiembre” (…) “…en donde se llegó a atentar en contra de la vida del propio Presidente de la República…” (…) “…afortunadamente ese aciago 30 de septiembre puso de manifiesto la lealtad, el valor, la entrega sin medidas, la consecuencia a ese grito de: ¡lealtad hasta el sacrificio!, que les caracteriza. A muchos de ustedes les debo
la vida”.

Hoy, el ex General Ernesto González en ese entonces Jefe del Comando Conjunto de las FF.A.A., al actual Jefe del Comando Conjunto General Luis Castro y aquellos soldados que le salvaron la vida como él lo reconoce, los tilda de fascistas por no subordinarse a sus dictados, a sus egos, a su autoritarismo.

En un episodio desconocido por los ecuatorianos, en la noche del 29 al 30 de septiembre de 2010, para calmar las cosas el gobierno les dio gusto en las peticiones. Su manida frase con el “diálogo todo con la fuerza nada” quedó en el discurso lírico: Demostró que el gobierno de la Revolución Ciudadana y su Jefe, están supeditados a lo que digan y decidan las Fuerzas Armadas, será que para garantizarse en el gobierno (al estilo venezolano y boliviano) les subió los sueldos en un “121%, entre el 2006 y este año…en el 2006, por ejemplo, ese rubro fue de 473 millones, mientras que para este año (2010) alcanza los USD 1.046 millones…entre dignatarios, autoridades, funcionarios, servidores y trabajadores en las Fuerzas Armadas sumaban 72,644 personas. Un año antes, la cifra fue de 68.168 servidores” un General de Ejército gana 4.926 dólares; el general de División 4.825; General de Brigada 4.259; un Coronel 3.648; un Mayor 2.280; Capitán 2.140; Teniente 1.594; Subteniente 1.364; un Suboficial Mayor 2.280; Suboficial Primero 2.140; un Suboficial 1.592; Sargento Primero 1.448; Sargento Segundo 1,241; Un Cabo Primero percibe1.095; Cabo Segundo 970 y el soldado 869 dólares mensuales. Este incremento salarial origina el aumento de pensiones por jubilación tanto a tropa como a oficiales; se olvidan que Alianza País son quienes gobiernan, hacen y aprueban las leyes y reglamentos desde el año 2007.

Hoy, con total abuso de poder político, en el discurso del 31 de agosto de este año (2016), una vez más cambia abruptamente de criterio, dejando entrever ante los afiliados al Seguro Social Campesino que su vida corre peligro al manifestar que “Estamos enfrentado grandes riesgos, hay insolencia, incluso de algunos oficiales en servicio activo. (…)

Estamos enfrentado duros momentos, pero ustedes conocen a este presidente y aquí nos encontrarán bien parados, con base en la verdad no en la fuerza, con base en la razón no en la prepotencia, con base en argumentos, no en abusos…”.

La ex ministra María Fernanda Espinoza Garcés llamó a la FFAA para que se integren a la revolución ciudadana en su discurso pronunciado el 12 de diciembre de 2012, en el que los trató de compañeros y compañeras y no como soldados o miembros de las Fuerzas Armadas.

Los acercamientos a las Fuerzas Armadas al parecer los hicieron con el propósito de captarlas y subordinarlas para consolidar su mal llamada revolución ciudadana, cerrar el círculo de poder a su favor y levantar un culto a la personalidad al estilo venezolano como aconteció con Hugo Chávez Frías, al declarar a sus Fuerzas Armadas como
“antiimperialista, revolucionaria, socialista y popular”, e impuso la consigna “Patria Socialismo o Muerte” (mayo, 2007); y, Evo Morales en Bolivia, a quién le han creado una marcha militar que interpreta el ejército boliviano en su honor.

ANALOGÍAS Y METODOS SIMILARES

Según Curcio Malaparte en su libro “Técnicas del Golpe de Estado”, Mussolini con su fuerza de choque “los camisas negras” persiguió y aniquiló a los trabajadores del campo y la ciudad, “…llegaba a la conclusión de que era necesario, ante todo, acabar con los sindicatos obreros, sobre los cuales se apoyaría el gobierno, sin duda, para defender el Estado”. Es decir, su ex izquierdismo y conocimiento del materialismo histórico lo utilizó para aniquilar a la izquierda., (…) “…los camisas negras se volvían contra los sindicatos republicanos y contra los sindicatos católicos con la misma violencia que habían empleado contra las organizaciones sindicales socialistas. (…) era preciso limpiar el terreno de todas las fuerzas organizadas (ya fuesen de izquierda, de derecha o del centro)”.

La teoría fascista del Estado plantea el estatismo: todo en el Estado, nada fuera del Estado, nada contra el Estado, plantea la organización totalitaria y jerarquizada del Estado, controla todos los aspectos de la vida individual y social; controla a los trabajadores por medio del sistema de sindicatos verticales manejados por el gobierno; los programas de educación, están orientados para el control de la juventud; es partícipe de la desigualdad de clases y no de la igualdad de las personas ante la ley; dicen que las élites y dentro de ellas los mejores están destinadas para gobernar a ocupar los lugares de mando en la sociedad.

Algo parecido plantea Rafael Correa en su libro “Ecuador: de Banana Republic a la No República”, en su página 195 argumenta que: “Ante la ausencia de sociedades motivadas y cohesionadas, instituciones formales sólidas y la necesidad de crear valores y actitudes que aceleren el progreso, el rol de adecuados liderazgos es fundamental. Liderazgo es sencillamente la capacidad de influir sobre los demás, lo que, lamentablemente, es lo que ha sido frecuente en América Latina cuando ha existido liderazgos fuertes, Buenos líderes pueden ser fundamentales para suplir la ausencia de capital social, institucional y cultural, y su importancia disminuirá en la medida en que precisamente esos liderazgos ayuden a consolidar esos capitales.

Lamentablemente, dentro de todas las crisis que sufrió América Latina durante la larga y triste noche neoliberal, probablemente la mayor de ellas fue la crisis de líderes”. Y en la página 189 también argumenta que: “La acumulación de capital tecnológico implica no solamente generar -frecuentemente muy difícil para los países pobres- sino también generalizar el uso de nuevas tecnologías, lo que supone capacidad de cambio. Utilizando un concepto darwiniano con el cual coincidimos, las especies que sobreviven no son las más fuertes, sino las que mejor se adaptan a los cambios”.