WERNER HECHT HABLA SOBRE LA OBRA DE BERTOLT BRECHT (1981) 



BRECHT Y SU TRÁNSITO AL MARXISMO 



Dr. PhI. Franklin Rodríguez Abad
(Conversación realizada en Berlin (1981) con el Director del Centro Bertolt Brecht de la antigua Alemania Democrática y publicada en la Revista Siempre))
Werner Hecht es uno de los estudiosos que con mayor seriedad ha enfrentado la obra del gran luchador antifascista Bertolt Brecht, quien luego de la segunda guerra mundial, se radicó en la República Democrática Alemana. Hecht trabaja como director del “Centro Brecht”, donde dirige la investigación de los estudios Brechtianos y administra la Casa de Brecht, convertida en un importante museo de Berlin Oriental. Sus relaciones con América Latina, se han venido profundizando a través de varios coloquios como “La recepción de Brecht en América Latina” y hoy como presidente de la Sociedad de Amistad R.D.A. – Argentina. Es uno de los responsables de la nueva orientación y actualización del Berliner Ensemble (Teatro fundado por Brecht) al mismo tiempo que uno de sus más estrechos colaboradores. Varias ediciones de las obras de Brecht se han realizado bajo su dirección y ha publicado numerosos ensayos y obras que intentan clarificar y desarrollar las teorías teatrales de Brecht.
Dr. Werner Hecht
Al celebrarse este año, el 85 aniversario del nacimiento de Brecht (1898-1956) sigue obteniendo una creciente vigencia y difusión su polifacética obra. La obra dramatúrgica de Brecht, sigue poblando los escenarios del mundo y sus teorías estéticas son materia obligada, en todos los lugares en donde se habla de un arte con función social. Los escritos políticos y sociales Brechtianos, han cobrado un impulso renovado, ante la tensa situación internacional actual.
La visión de un hombre como Werner Hecht, que estuvo en contacto personal con Brecht, es un aporte al esclarecimiento de muchas inquietudes que son comunes a los hombres de teatro latinoamericanos, como también para quienes se interesan por el arte y la cultura. Esta entrevista se desarrolla en la casa en donde Brecht vivió sus últimos años de vida. Hecht con su enorme capacidad de síntesis, responde pacientemente las inquietudes que van surgiendo.
VIGENCIA DE LA OBRA DE BRECHT
Hecht cree que la obra de Brecht: “sigue teniendo vigencia en el mundo. En Occidente algunos intelectuales, tratan de hacer aparecer a Brecht como un autor superado. Dicen que Brecht ha perdido su efectividad. Creen que la sociedad no se puede cambiar. Hoy tienen una concepción distinta de la que tenían antes. El desagrado por sus teorías, denota su cansancio por el marxismo, su cansancio por la revolución”.
Al requerir por la efectividad de Brecht, Hecht considera en que ésta radica: “… en que respondió a su época. Las temas de que trató fueron sobre la guerra y la paz. Brecht propone un tipo de arte que desemboca en la política. Para Brecht el arte es autónomo y el objetivo ha sido y sigue siendo el de producir placer, y lo político viene a ser esa capacidad de producir placer al hombre de la era científica, por lo que lo político tiene una forma muy práctica.”
Hecht manifiesta su desagrado por algunos extremismos que se dan en ciertas puestas en escena del extranjero. Cita a un grupo de Suecia que llevó a escena “El Círculo de Tiza Caucaciano” y que al terminar la obra, hacían un llamado al público para que se lanzaran a nacionalizar las empresas.
BRECHT Y SU TRANSITO AL MARXISMO
“La actitud de Brecht se fue desarrollando paulatinamente. Sus experiencias personales dentro de la guerra lo fueron radicalizando. Su paso al marxismo fue posterior. A las 28 años escribió una obra sobre los comerciantes de Chicago. Según Brecht algún amigo le dijo que había un señor llamado Carlos Marx, que había escrito cosas parecidas a las suyas. Posteriormente Brecht diría: “Cuando yo leí El Capital de Marx, entendí mis propias obras… Brecht quería mostrar las formas de conducta del ser humano y Marx le explicó la causa de esas formas”.
“La próxima obra fue “La Opera de Tres Centavos” y ya le imprime los nuevos conocimientos. Brecht presenta la conducta humana dependiente de las relaciones sociales. El hombre simpre quisiera ser bueno por naturaleza, pero no le es posible. Lo demuestran las conductas esquizofrénicas de sus personajes: El Alma Buena de Tse-Chuang, Herr Puntilla, Santa Juana de los Mataderos…”
DIALECTICA Y PROGRESO
A fines de los años 20, hay una definición de progreso en Mahagonny: “El verdadero progreso no consiste en haber progresado sino en progresar”. No hay un estadio máximo que no pueda ser superado. Se cree que su teatro marca el paso del capitalismo al socialismo. Brecht dijo: El principio del cambio es aplicado en todos los procesos; tanto en el capitalismo como en el socialismo siempre habrá la lucha entre lo nuevo y lo viejo”.
“En Brecht -continúa diciendo Hecht- se busca descubrir una serie de contradicciones en todas las circunstancias. Lo importante es que las contradicciones van cambiando. De aquí surgen una serie de posibilidades que dan una interpretación nueva para las obras viejas… La obra de Brecht provoca la toma de partido. Cuando se actúa bien le incita al público a ponerse en favor o en contra de lo que se plantea. En una sociedad de clases provoca la división de opiniones en el público”.
EL REALISMO DIALECTICO: UN TEATRO EN FUNCION DE UN PUBLICO ESPECIFICO: POLEMICA LUKACS – BRECHT. FALSA CONTRADICCION STANISLAVSKI – BRECHT.
“Brecht nos ha dejado un método que se puede aplicar a las obras realistas. En el exilio se discutieron las nuevas formas de escritura del realismo socialista. Lúkacs creía que se debería escribir, a partir de las tradiciones burguesas sobretodo en lo formal. Ponía como modelo a Tolstoy, Balzac, etc. Lúkacs quería que se dominaran las circunstancias formales y luego aplicarlas al socialismo. Esta concepción se hizo sospechosa. Brecht plantea una concepción opuesta a esta forma. Para Brecht era importante que el arte realice una función social. Hacer arte poniendo al individuo en condiciones de modificar la realidad, y a partir de este hecho, había que buscar los elementos necesarios. Por esta razón hay un sinnúmero de formas. Lo importante para Brecht es que exista un teatro capaz de llegar al público. La tesis de Brecht es que hay que escribir para el hombre que come carne de res hoy, que es actual y que no hay una receta definitiva para trabajar Brecht. El modelo Brecht no es inmutable. Madre Coraje fue presentada a un público que reciéntemente había pasado la guerra. La solución escénica era válida para esa época. Arturo Ui (parodia sobre Hitler) se estrenó en 1959, bastante después de la guerra. Había que quitarle su peligrosidad al reírse de él. La solución de los directores fue darle una presencia grotesca, que debía producir la carcajada, pero que debía trabarse en la garganta. Ese fue el efecto de esa época. Los públicos del futuro determinaron posteriormente otras puestas en escena con nuevos efectos.”
Hecht critica duramente el dogmatismo Brecht, a partir de varias puestas en escena que deforman el sentido dialéctico del Teatro Epico. Sobre la supuesta contradicción Stanislavski – Brecht, Hecht responde: “Stanislavski creó un sistema de actuación muy importante; Bertolt Brecht dijo que su diferencia con Stanislavski, era que éste hacía un teatro desde el punto de vista del actor y Brecht desde el punto de vista del director. Hay actores que tienen que comprender bien una situación antes de actuarla y otros lo hacen más rápidamente. A algunos actores se les puede sacar el personaje con Stanislavski y a otros con Brecht.”
ACTUALIZACION DEL BERLINER ENSEMBLE Y SUS RESULTADOS
“El Berliner Ensemble ha pasado por una historia muy cambiante. Hice un pequeño trabajo que recogía esa experiencia hasta el año 1977. A partir de ese año toma la dirección Manfred Wekwerth, quien parte del criterio de que se debería desarrollar Brecht haciendo teatro para el público de hoy. Se está ensayando una actualización. A veces salieron airosos. Hay ejemplos airosos como Galileo Galilei, La Gran Paz de Brown, La Excepción y la Regla con la dirección del chileno Carlos Medina o Caballos Azules sobre Césped Rojo, en donde se intenta interpretar Brecht de una manera nueva, tanto en la escenificación de sus propias obras como con otros autores.”…
Pregunto, si la última y polémica puesta en escena de “La Opera de Tres Centavos” -que tuve la oportunidad de observar-, la incluye dentro de éstos ejemplos airosos, Hecht responde enfáticamente que no: “No, han convertido a esta obra en una vieja y bella historia que ya no excita a nadie, estas cosas ya no existen en la realidad. Habría que presentar a la obra de una forma tal que no se sienta afectada. No se ve una forma fresca para el público de hoy. Hay un público fuertemente interesado en el consumo, porque también el socialismo desarrolla ciertos intereses de compra y venta. Tenemos dificultades con las divisas. No se podría en la Opera de Tres Centavos plantear esa problemática?”.
He podido constatar que algunos espectadores y críticos de antaño, se quejan de que los personajes protagónicos ya no alcanzan el nivel interpretativo de actores como Bush, Weigel y otros, lo mismo con relación a ciertas escenificaciones clásicas de Brecht. Hecht responde: “El buen ejemplo del pasado ejerce un papel amenazador. Hay que tener la capacidad para dividir esto de aquello. Los críticos siempre comparan: Weigel – Gisela May, Bush – Schall. De ahí que las nuevas interpretaciones no tienen éxito entre la gente de edad, pero tienen gran éxito entre la gente joven. La gran dificultad del Berliner Ensemble es que durante años, sólo han tenido éxito tras éxito. Se encuentran en una especie de obligación de tener éxito.”
“Considero buena la política del actual director Wekwerth, de invitar a directores de fuera y de dejarlos trabajar libremente. La renovación es urgente para este teatro. Pero también se desvirtúa esta renovación. La semana pasada se estrenó Los Persas con escenografía y vestuario modernos. Yo creo que de esa manera no se puede actualizar Brecht.”
Por muchos años, las puestas en escena en el extranjero, se inspiraron en el llamado “modelo Brecht” … Hecht: “Considero que habría que trabajar sobre principios, pero de vez en cuando habría que romper con los principios. Opino que al teatro hay que hacerlo actual. Con el tiempo el público se cambia, de ahí que hay que cambiar el teatro”.
La llamada ortodoxia de Brecht está comprometida a ser no ortodoxia.” Hecht trae un artículo escrito por él, acerca de “Los días internacionales de Brecht”; allí se puede leer lo siguiente: “El manejo correcto de un modelo consiste , según Brecht, en la modificación del mismo. Recalco: Los llamados dogmáticos de Brecht niegan la dialéctica, es decir, son simplemente conocedores aparentes de Brecht y causan daños al plantear exigencias absolutas”.
APORTES DE BRECHT A LA LUCHA POR LA PAZ
Otra de las facetas de la vida de Brecht, fue su firme militancia en favor de la paz y su permanente rechazo a la guerra. Hoy cuando la situación internacional se vuelve cada vez más tensa, y la humanidad contempla horrorizada, que la vida sobre el planeta puede desaparecer, al producirse una nueva guerra que amenaza la existencia misma de la humanidad con el arsenal bélice existente; los escritos de Brecht han cobrado una extraordinaria vigencia. Por ello, mi última pregunta intenta penetrar en el sentido y las alternativas para la paz, hechas por Brecht. Hecht dice lo siguiente: “Brecht en una forma detallada se refirió a la guerra y la paz. Después de su estudio del Marxismo, Brecht planteó que la temática de la paz, tiene que ver con las relaciones de propiedad de los medios de producción. No es el carácter belicista de los hombres lo que generan las guerras, sino las relaciones de propiedad capitalista, las que crean las condiciones para las guerras”… “Habrá guerra -dijo Brecht- hasta que alguna persona gane con la guerra, aunque el que gane sea uno sólo”… “Hizo muchos llamados en pro de la paz. En 1951 hizo un llamamiento que comprendía dos partes: 1ro: Exitó a difamar a todos los gobiernos que no difamaran la guerra. 2do.: Hacer todo lo posible por preservar la paz. Para lo cual hay que hacer alianzas. La situación internacional exige hacer concesiones… Brecht dijo: “Si no se habla el uno CON el otro, se va a tornar el uno CONTRA el otro”. Pero según Brecht hay que ir más lejos todavía: “A los que preparan las guerras hay que destruirles las manos, después de haber tratado en vano de tenderles la mano”. En síntesis Brecht llega a dos convicciones: 1ro. las relaciones de propiedad son las que generan las guerras; 2do. conociendo las terribles armas que ya había en esa época y bajo esas condiciones, Brecht propone una política de alianzas.”
Nos despedimos de Hecht, mientras nos cuenta que durante este año, tiene proyectado inaugurar una gran exposición gráfica sobre la obra de Bertolt Brecht, en las principales capitales del mundo, la misma que incluirá a América Latina y a Ecuador.