A PESAR DE USTED… 



CHICO BUARQUE ES CONNOTADO POETA Y MÚSICO 



Fausto Jaramillo Y.

Querido amigo:
Sabes que no me gusta expresar mis ideas en el FB, esa red social que busca reunir a los seres humanos en un abrazo inmediato, casi instantáneo, de aprecio y sonrisa. Por eso, para mis buenos amigos, aquellos con los que comparto mis ideas, mis sentires más profundos, utilizo el correo electrónico que me brinda la oportunidad de acercarme mucho más a tu intelecto, a tu razón, para decirte aquellas cosas que nos une o nos desune, no importa, pero que merecen la pena compartirse.
El poema que adjunto, los literatos dirán que no es literatura, y quizás tengan razón, pero son los versos que mejor expresan un estado de ánimo colectivo. Fue escrito a finales de los años 60, por Chico Buarque de Holanda, en aquel entonces un joven poeta, músico, hijo de un historiador de Brasil, y que con su talento y su guitarra en mano, emocionó al Brasil sumido en la dictadura de Castelo Branco, de Costa e Silva, de Garrastazú Medici, los militares que formaron parte de la operación Cóndor, que con sangre tiñó la geografía de América del Sur...
La dictadura persiguió a todo opositor, los apresó, los torturó (caso Dilma Rousseff), y hasta los desapareció; por eso, había que inventar nuevas formas de resistencia. Había que compartir los mensajes sin que las huestes de la dictadura los descubriera y se ensañara contra los autores.
Chico Buarque escribió tantas y tan lindas canciones que se ganó un espacio en el corazón de los brasileños, pero también escribió contra la dictadura que debió abandonar el país.
Para inicios de los años 70, volvió a triunfar en el Brasil con una canción titulada ……“A pesar de voce” cuya traducción podría ser… A pesar de ti. La cantó hasta que la dictadura comprendió que su letra no estaba dirigida a una mujer autoritaria y mandona, sino contra ella y la prohibió… la retiró del mercado y la silenció.
Hoy, la noticia es que Chico Buarque, en la misma noche de la inauguración de los juegos Olímpicos, en Río de Janeiro, participó en un acto de rechazo a dichos juegos, pero que en realidad era un rechazo a los políticos corruptos que han hundido en la desesperación a ese país. Temmer, la misma Dilma, y tantos otros recibieron pifias dentro y fuera del estadio donde se realizó la ceremonia, y Chico Buarque de Holanda volvió a cantar esta canción, luego de más de 40 años. “Apesar de Voce”.
Quiero compartir contigo esta letra, para que tomemos consciencia de que podemos hacer política desde cualquier trinchera. Qué podemos rechazar a este gobierno corrupto y tirano. Que debemos inventar une nueva forma de hacer política.
A pesar del gobierno, aún tenemos esperanza de un nuevo amanecer para nosotros, nuestros hijos y nietos, y nuestro pueblo.


Hoy es usted el que manda
lo dijo, está dicho
es sin discusión, no?
toda mi gente hoy anda
hablando bajito
mirando el rincón, vió?
usted que inventó ese estado
e ivuentó el inventar
toda la oscuridad
usted que inventó el pecado
olvidóse de inventar
el perdón
a pesar de usted
mañana ha de ser
otro día
yo quisiera saber
dónde se va a esconder
de esa enorme alegria
cómo le va prohibir
a ese gallo insistir
en cantar
agua nueva brotando
y la gente amándose
sin parar
cuando llegue ese momento
todo el sufrimiento
cobraré seguro, juro
todo ese amor reprimido
ese grito mordido
este samba en lo oscuro
usted que inventó la tristeza
tenga hoy la fineza
de desinventar
usted va a pagar
y bien pagada
cada lágrima brotada
desde mi penar
a pesar de usted
mañana ha de ser
otro día
daría tanto por ver
el jardin florecer
como usted no quería
cuánto se va a amargar
viendo al dia asomar
sin pedirle licencia
cómo voy a reír
que el día ha de venir
antes de lo que usted piensa
a pesar de usted
mañana ha de ser
otro día
tendrá entonces que ver
al día renacer
derramando poesia
cómo se va a explicar
ver al cielo clarear
de repente, impunemente
cómo va a silenciar
nuestro coro al cantarle
bien de frente
a pesar de usted
mañana ha de ser
otro día


LA PRIMERA MUJER
Eduardo Bähr
La más odiosa de las traiciones
es la del artista que se pasa
al bando de los ángeles.
Huxley

(Esta es la primera relación, el primer discurso.

No había todavía ser humano, ni animal, pájaros, peces, cangrejos, árboles, piedras, cuevas, barrancas, hierbas ni bosques; sólo la inmensidad existía, dentro de la gran inmensidad, contraída en la inmensidad infinitamente ínfima que vibraba, a punto de estallar.)

Ahora ha llegado el tiempo del amanecer, de que se termine la obra y de que aparezcan los que nos han de admirar con su belleza física, su fuerza, sus músculos, la textura brillante de su piel oscura, los hijos esclarecidos; que aparezcan el hombre y la mujer, la humanidad, sobre la superficie de la tierra.

Primero se formarán la tierra, las montañas y los valles, las alturas prístinas, las oquedades tenebrosas; se dividirán las corrientes de agua, los arroyos irán corriendo libremente hacia arriba, entre los cerros y las aguas quedarán separadas cuando surjan las altas montañas, luchando entre sí con estruendo de titanes.

Entonces haremos un país con hombres de maíz quemado. Haremos a los hombres con ayuda de Huracán: El corazón del cielo y de Kukulcán.: La sierpe emplumada… Cuando quiera amanecer y el horizonte se tiña de rojo aparecerá el primero con su cabellera negra y su hermosa apariencia. Podrá tensar el arco y enviar la flecha hasta el monte lejano y siempre procurará su alimento con gallardía y valor. Igual será cuando deba enfrentar al enemigo que surja del cieno, de la tierra agrietada, del horizonte cercano a las noches. Sobre las aristas en movimiento de las pirámides, a contraluz de los fuegos de los solsticios, bajará la segunda, y entre ambos preñarán a la tierra, hasta hacerla florecer.

Moliendo luego las mazorcas amarillas y las mazorcas blancas haremos nueve bebidas y de este alimento se proveerán la fuerza y el vigor del hombre… Y de la primera mujer:

De maíz amarillo y de maíz blanco se hizo su carne; de masa de maíz se hicieron los brazos y las piernas; de esa masa apareció la temblorosa parte interna de los muslos, que oculta el andar de las mujeres; de la masa surgió la geografía de los muslos, con el color de la hora del día que saluda la partida de la noche. Únicamente masa de maíz entró en la carne de nuestros padres, los hombres y mujeres que fueron creados por la explosión del primer universo.

De esta manera se perfeccionará la obra. Ahora, en el país que estamos haciendo formaremos los pechos de la mujer; serán el estruendo y el rugir de la madre tierra y surgirán enhiestos hasta echar fuego por sus picos. Serán bendecidos por la punta esmeralda de la cola del quetzal y su brillo de leche será un regalo puesto por el dios propicio que precede al amanecer.

Del agua del mar, de su piel verde en la hora en que se hace hervir al sol, haremos el jade, y el jade será la materia de nuestro arte, el ejemplo de nuestra sofisticación y delicadeza espiritual. Haremos el vestuario que mueva su textura del modo como flota el humo del copal. Seremos recordados por nuestra manera exquisita de vestir, de traer espiritualidad a la ocasión en que surge del tazón el suave olor y el humo blanco.

Haremos pirámides que atraerán el cielo hacia la tierra; y cuando se produzca el resplandor de los choques divinos, tomaremos la chispa que salta para frotarla sobre nuestra piel, sobre el pecho de la mujer, sobre sus muslos fuertes, y el brillo de la carne será eterno y sensual.

Crearemos la danza para deleite del corazón y con la danza y la música de los atabales el corazón será siempre nuestro escudo de sangre. Sólo la desnudez de la mujer podrá permanecer fija para la eternidad en nuestra mente y su incomparable belleza será lo único que romperá nuestro escudo y penetrará con placer y dolor en nuestro cuerpo partiendo nuestro corazón en mil pedazos sangrientos, y olorosos, por la magia del amor. Mas cuando los pechos orondos de la mujer estén llenos de leche y miel, será el momento en que ella se convertirá en nuestra madre y la madre de los hijos de otras madres, a las que ayudará a parir.

Con la música, la danza y la densidad de la noche en las yemas del alma el diablillo de la lujuria siempre pasará volando, más que danzando, por nuestra mente, para recordarnos que tenemos una frutal obligación con la hembra y ella con nosotros y nosotros seremos suyos para siempre.

Pero en el tiempo de la guerra la piel del jaguar será nuestra vestimenta, sus ojos nocturnos nuestros ojos y sus agudos dientes serán el filo de nuestras armas. El corazón que damos de comer a la mujer con nuestro amor no será el mismo corazón del enemigo; a éste le rasgaremos el pecho, arrancaremos su corazón y lo comeremos aún palpitante, y con su sangre bajaremos las bendiciones de los dioses de la guerra. Pero con los aguerridos prisioneros haremos una justa de honor y, si en el juego de pelota somos nosotros los vencidos, entonces que sea suyo el corazón nuestro, y que lo devore justo después de que terminemos de llorar, mas no por cobardía, sino porque sabremos con dolor que ya no podremos darlo en ofrenda de amor a la mujer. (Sentados, bajo los arcos falsos, estarán inmutables los jueces y nunca asentirán ni negarán, pues sólo nuestra derrota será la culpable de nuestro sacrificio).

Ni siquiera en la muerte olvidaremos nuestra devoción por los animales de la naturaleza, por la serpiente, el tacuazín, la tortuga, el jaguar, el tepezcuintle; y si ellos mueren entonces nuestra muerte no será la muerte del guerrero, sino la muerte profunda del olvido, porque habrán de haber sido destruidos la sabiduría y el conocimiento.

Después, otras razas esclavizarán los vestigios que dejaremos y nuestros descendientes entrarán en un sopor milenario y aparentarán que nos han olvidado.

Dejarán que los dioses de los conquistadores los vuelvan sumisos y despreciables, rezarán a diosas de piel blanca, hechas con la harina del trigo y la conciencia blanca de la crueldad.

No hablarán la nueva lengua con claridad, para que los dominadores crean que están perdidos en la locura y la idiotez.

Y pasarán los siglos y los siglos y los conquistadores se matarán entre sí por el excremento dorado que extrajeron de las entrañas de nuestras montañas; y cuando los volcanes terminen de rugir y la ceniza se congregue alrededor, surgiremos otra vez de sus pezones de fuego, y seremos de nuevo los guerreros altivos y las mujeres hermosas de piel de maíz quemado, de muslos lisos, fuertes y olorosos, como la bebida embriagante del maíz.
Fin