LA DÉCADA GANADA, POR... 



EN POLÍTICA EXTERIOR: MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES 



Por: Amparo Sigcha
PERIÓDICO OPCIÓN
El oficialismo continúa defendiendo el discurso de la década ganada, el Presidente Correa en cada discurso defiende a las escuelas del milenio, a las majestuosas carreteras, a las becas para los estudiantes mejor puntuados, a las universidades emblemáticas y todo lo invertido en esa infraestructura, con la finalidad de convencerse y convencer a sus seguidores de que aún siguen siendo “muchos, muchísimos más”; aunque en realidad se observa que es todo lo contrario.
Para muchos sectores esta ha sido una década muy singular en lo político, con un solo gobernante y extraordinarios ingresos, pero también se observa un estancamiento, y la pérdida de credibilidad. Las “megaobras” no justifican lo invertido, se habla de despilfarro y corrupción desde las altas esferas del gobierno y un endeudamiento que sobrepasa el techo permitido por el Código de Planificación y Finanzas Públicas en su Art. 124, que señala que el nivel de endeudamiento no podrá superar el 40% del PIB.
Por su parte, el gobierno analiza incrementar ese techo al 46% del Producto Interno Bruto, PIB, con la autorización de la Asamblea Nacional, como lo dispone también la Ley por tratarse de un tema de interés nacional, que sería la construcción y terminación de la Refinería del Pacífico, para lo cual se requiere ¡13.000! millones de dólares que estarían por concretarse con posibles inversionistas chinos y coreanos.
A mayo de este año la deuda pública alcanza los USD 34.292,4 millones, según la información del Ministerio de Finanzas, lo que corresponde a un 33,5% del PIB; sin embargo, la suma total de la deuda no coincide con las cifras entregadas por el ente estatal; algunos analistas hablan de un maquillaje de las cuentas pendientes del Estado, que tarde o temprano deberán ser cubiertas, porque son asignaciones de los gobiernos locales que no han sido canceladas en muchos casos; cuentas que por las necesidades de recursos del Estado se ocultan; colocando en riesgo al país, pues así se generan problemas para pagar una deuda que sobrepasaría el 45% del PIB.
En este ocultamiento de datos, analistas y políticos señalan que el gobierno no considera los certificados de Tesorería a corto plazo, los bonos comprados con la Reserva, los anticipos de dinero de la colocación del campo Auca, la venta anticipada de petróleo que se hizo hasta abril de este año que llegaría a 643 millones de dólares.
Tampoco se ha tomado en cuenta la deuda con el ISFA, que es de 361 millones de dólares, con el IESS que supera los 2000 millones (1800 millones de dólares por concepto de pago a las clínicas privadas). Las deudas con los gobiernos autónomos descentralizados llegan a los 332 millones, que corresponden a las asignaciones mensuales y al mantenimiento y gastos de los canales de riego; este último rubro se encuentra impago 15 meses. No les devuelven el IVA porque los gobierno provinciales. Cuentas pendientes con las que se sobrepasarían se sobrepasaría el 45% del PIB.
En este período se adquirieron 8 helicópteros DRUHV, posterior a un informe técnico que evidenció que eran de mala calidad, y luego de que todos cayeron, la empresa fabricante debió devolver dinero, pero igual existe una gran pérdida: las vidas de pilotos y de quien alertó del mal negocio (General Gavela) que también va a la cuenta moral del gobierno. También está la compra de dos costosos aviones para el presidente; adquisición que defendida por el gobernante en una de sus sabatinas.
Los medios públicos que están al servicio del gobierno al parecer también estarían atravesando la crisis económica que golpea al país, pues muchos empleados de TC Televisión y GAMATV han sido despedidos. En ese mismo camino estaría El Telégrafo, La Radio Pública, entre otros.
En este manejo dudoso de la deuda externa e interna también se ha violentado la Constitución, ya que nunca se conformó el Comité de Deuda como consta en dicha normativa; a pesar de ello, el gobierno recurrirá a la Asamblea para que se autorice el aumento del techo de la deuda.
Según el gobierno, la intención de incrementar la deuda sería para la Refinería del Pacífico, pero la necesidad de recursos es apremiante y obvia, pues la venta de los activos del Estado, de la cual se espera obtener 8.215 millones de dólares, no logra consolidarse para salvar al régimen de una asfixia.
Una salida de emergencia
En este período se ha más que triplicado la deuda pública que llegaba a 11 mil millones en el 2007, pasando a más de 41 mil millones en el 2016, sin embargo ningún órgano regulador se ha pronunciado o fiscalizado dicha deuda ni a los responsables que han manejado durante este gobierno cerca de 280 mil millones de ingresos.
Lo más grave, dice un jurista que prefiere el anonimato, es que en todas las obras realizadas por el gobierno se ha invertido apenas el 19% de los 280 mil millones recibidos, y no hay justificación del 81% de esos valores. El sobreprecio y la corrupción se tratan de maquillar.
Como un pulpo hambriento, el Estado busca fuera y dentro de su territorio conseguir recursos para no morir de hambre; y en ese plan al parecer se aplicaría la Ley Orgánica de Servicio Público de Energía Eléctrica publicada el 16 de enero del 2015, en el Registro Oficial 418 -15 meses antes del terremoto-. El Art. 24, 3er inciso, permite la entrega o delegación de las actividades de generación, trasmisión, distribución, comercialización, importación y exportación de energía eléctrica y servicio de alumbrado público general, a empresas estatales de los Estados de la comunidad internacional o al capital privado; es decir que todas las hidroeléctricas, sin excepción, incluyendo la Coca Codo Sinclair, pueden ser privatizadas. Lo que quiere decir que la venta de activos estaba prevista 15 meses antes del terremoto, y no como señala el presidente Correa, que es debida al terremoto la necesidad de recursos.
En estos planes se han revivido leyes dictadas por la partidocracia, pues al delegar el control de las empresas del Estado revive la Ley de Modernización expedida en el gobierno de Sixto Durán Ballén el 31 de diciembre de 1993, en la que señala el Art. 43 que “delegar es sinónimo de vender”; por lo tanto los planes de modernización o cambio de matriz productiva (Alexis Mera y Jorge Glas) no son nuevos, y por lo mismo tampoco tienen buenas intenciones.
En las mismas circunstancias estaría la Corporación Nacional de Telecomunicaciones, CNT, que está en la mira del gobernante ecuatoriano.
Malos negocios incrementan la deuda interna
TAME: según el general retirado Juan Domínguez lo que se ha hecho es quebrar a la aerolínea con enormes deudas provocadas por un mal manejo político y la carga burocrática, y ese mal manejo justifica su venta. Las pérdidas son de 58 millones de dólares.
FLOPEC: consta en el Decreto Ejecutivo 13012 publicado en el Registro Oficial 807 del 10 de octubre del 2012, la intención de venderla estaba prevista aplicando la Ley Orgánica de Empresas Públicas.
La venta de la Cementera Nacional, al igual que el ingenio AZTRA se hizo con un préstamo de 120 millones de dólares a la Corporación Financiera Nacional; y la concesión de los puertos Bolívar, Manta y Posorja por 50 años se la hace en forma directa y en aplicación de leyes expedidas con mucha anticipación.
Marchas y contramarchas se han organizado en todo el período de Correa, en las que los asistentes reciben un pago entre los 20 y 50 dólares, más la movilización y alimentos, la mayoría para apoyar en Quito al gobernante.
Todos los proyectos de minería a gran escala se han entregado a manos extranjeras.
Pero también existen inversiones que se han hecho y que no han generado beneficios de ninguna índole a la población ni al país, pero de las que se conoce habría sobreprecios en sus contratos.

EL CORREÍSMO CONSIGUIÓ EN 9 AÑOS UN PELOTÓN DE 450 MIL DESEMPLEADOS
Los despidos a diario incrementan las historias de dolor y de injusticia, de crisis entre las familias ecuatorianas.

José Villavicencio, presidente de la UGTE, dice que en varias provincias el problema de hostigamiento y despidos a los dirigentes sindicales y sociales que denuncian la corrupción del régimen y sus allegados se repite en cada rincón. Menciona que a Eduardo Ortega, dirigente sindical de la Federación Democrática del Guayas, las autoridades de salud del Guayas le han sometido a un proceso de visto bueno que no cursó pues no hay causales para el despido, sin embargo el hostigamiento, la persecución continúan; también está Carlos Romero, dirigente de la Empresa Eléctrica y presidente de la Federación Única de Obreros del Cañar, que igualmente atraviesa por un proceso de visto bueno. Los patronos, parte del Estado, señala el sindicalista, en todos los casos han procedido con acciones jurídicas ilegales que buscan callarles y despedirlos como ocurrió con Narcisa y así dejar un precedente y miedo en la organización con la complicidad de las autoridades del Ministerio de Relaciones Laborales en los demás.

En estos casos la estabilidad ganada durante años no se toma en cuenta, y proceden a un despido unilateral, que mencionan las leyes en vigencia. Los derechos constitucionales y laborales han sido violentados, y con ello se pretende debilitar la organización sindical y social, asegura Villavicencio.

La Ley de Justicia Laboral planteó la estabilidad laboral con la eliminación de la contratación a plazo fijo; además en estos dos años se han eliminado derechos. En este año, de enero a marzo, los despedidos superan las 95 mil personas y durante los 9 años del correísmo la cifra es de 450 mil desempleados del sector público y privado.
Nadie se salva
En estos años, las historias de despidos aumentan día a día. Luis Espinar es dirigente de OLIMAR, una empacadora de pescado de la ciudad de Manta, que trabajó como Operador y Mecánico de compresores durante 4 años. Olimar fue intervenida por lavado de dinero y quedó bajo la responsabilidad del CONSEP y de César Nain Novoa de la A, como nuevo gerente. Este funcionario despidió a 120 trabajadores y terminó con la empresa. Según Espinar, los trabajadores fueron despedidos y están impagos de sueldos por 7 meses y de la liquidación, supuestamente por falta de recursos, lo que no es así, dice Espinar, pues la empresa al ser intervenida contaba con más de 4 mil toneladas de pescado, y en 6 meses el nuevo administrador vendió todo el producto y el dinero no fue para el pago de los trabajadores.

Norberto Enrique Vera Mendiola trabajó como soldador profesional en el departamento de obras públicas en el municipio de Babahoyo desde el 2004 hasta el 2013. Norberto obtuvo su nombramiento con la aplicación del mandato 008 expedido en el 2008, por haber laborado bajo la modalidad de contrato por algunos años. Sin embargo, en el 2013, la alcaldesa Chavez Bajaña, de Alianza País, eliminó esos nombramientos y les regresó a los contratos a varios trabajadores, y a quien se opuso lo despidió. Esta arbitrariedad fue causal de una demanda en la Corte Constitucional desde el 2013, pero hasta hoy, por falta de recursos para el seguimiento, no hay respuesta.

En este marco, Nelson Erazo, presidente del Frente Popular, menciona que en estos nueve años este gobierno solo ha precarizado la vida de los trabajadores, y cada día la cifra de los desempleados crece. La Ley de Justicia Laboral establece que dirigentes sindicales y mujeres en estado de gestación o lactancia no podrán ser despedidos, sin embargo con la aplicación del “despido ineficaz”, que también consta en dicha Ley, se irrespeta a la Constitución y al Código del Trabajo, y el trabajador sale a engrosar el ejército de los desempleados.

Para Erazo el objetivo del gobierno no es mejorar la situación de los trabajadores, sino terminar con toda forma de organización que signifique resistencia y lucha por la defensa de derechos.


EN POLÍTICA EXTERIOR: MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES

Por Marco Villarruel A. / Periodista

La política externa del Ecuador se parece a la política interna: caos, escándalos, improvisaciones, y una profunda ineptitud.
Al comienzo pareció que tenía algún sentido aquella expresión ofensiva de “momias cocteleras” que Correa endilgó a los diplomáticos de carrera, por toda la trayectoria que ha tenido el servicio exterior ecuatoriano. Más tarde se comprobó que no fue sino una frase sin sentido, porque nada de trascendente ha significado el paso del correísmo por el Palacio de Najas.

Hace nueve años el correísmo se lanzó con hambre canina tras los puestos en la Cancillería. Entonces vimos en primer lugar a la heredera de la derecha más recalcitrante con Isabel Salvador, hija de Jorge Salvador Lara, destacado político de la extrema derecha ecuatoriana, como la primera ministra de relaciones exteriores. Fue un golpe tenaz ya que no solamente la citada funcionaria nada sabía de la materia (es comerciante de turismo) sino porque además debía conducir una política exterior en el marco de una situación externa de por sí compleja y que debía conducir hasta el extremo las veleidades internacionales del régimen.

Algunos gestos presidenciales teatrales algún momento parecía que tenían sentido, pero ahora, con los cambios de opinión que registra cada día, solamente han sido cantos de sirena. Allí está la caducidad de la base de Manta, que tanta tinta derramó pero que fue un solo hervor, porque la presencia militar norteamericana no ha bajado un ápice. Muchos militares de ese país se encuentran protegidos por la lucha anti droga y actividades de acción civil, aparte de los que sirven de enlace para equipamiento y maniobras militares, y para seguridad de la embajada y propiedades norteamericanas.

Los desaires a los embajadores del imperio han terminado. Ahora, de rodillas, pide préstamos al Fondo Monetario y al Banco Mundial, que, como sabemos, no erogan un centavo sin el visto bueno de la potencia yanqui.

En este torbellino de ideas y acciones contradictorias el presidente Correa debe dar cuenta de la política territorial y de la firma de Convemar (Convención del Derecho del Mar), que es una especie de herida abierta. Más bien ha dado muestras de aventurerismo político, por ejemplo en sus ambiguas y contradictorias relaciones con las fuerzas combatientes de las FARC y en el caso Assange, en el cual se cayó en un pantano de desconocimiento del Derecho Internacional y de la institución del asilo.

El paso del tiempo ha sido implacable para juzgar la falta de tino y perspectiva del presidente cuando se lanzó a casi desconocer a la Comunidad Andina de Naciones y apoyar con gran derroche de recursos la CELAC y UNASUR, que al momento son gigantes con pies de barro, con limitadísimas posibilidades de negociación ya que los dineros del petróleo que manejó graciosamente se acabaron, como se acabó también la generosidad venezolana.
Nadie puede desmentir que una característica de Rafael Correa ha sido el elevar su ego al nivel de principio internacional. Así lo demuestra la gran cantidad de viajes al exterior acompañado de séquitos abultados, a veces hasta en dos aviones, y a países exóticos como Turquía, Irán, Bielorrusia y algunos países árabes, sin dejar de recordar sus peregrinajes al Vaticano para comprometer la soberanía nacional a nombre de principios religiosos. Los meses que recogía doctorados en las más disímiles universidades del mundo fueron ocasiones para calladas sonrisas de la comunidad internacional. En estos días como que se detuvieron los lobbies y cesaron las concesiones de PhD honoríficos. Por extraña coincidencia, también quedó vacío el tesoro público.

Nos faltará espacio para poner al día los desatinos internacionales, pero no dejaremos de mencionar la política de fronteras abiertas a todo el mundo que nos trajo la invasión de personas no gratas de muchos países, vinculadas al hampa y al tráfico de drogas y personas, para caer luego en la vergüenza de perseguir a ciudadanos cubanos que vinieron justamente atraídos por las promesas de la ciudadanía universal reconocida para todos, menos a los ecuatorianos, que todavía debemos sufrir la ignominia de viajar con visas a los más importantes países del mundo.

La triste parodia de expulsión de ciudadanos cubanos cubrió de vergüenza al gobierno de Correa por la presión oficial ejercida a los jueces, por la violación de los principios del Habeas Corpus, por la prisión arbitraria de ciudadanos sin fórmula de juicio ni asistencia legal. Los abogados han hablado de secuestro y desaparición de personas. Decenas de abogados oficialistas hicieron horas extras para amañar expedientes, quemar tiempo y expulsar a ciudadanos a los cuales no se les aplicó lo que para ellos dispone el Derecho Internacional Humanitario.

Tan improvisado como lo anteriormente señalado ha sido la política de personal en el Ministerio de Relaciones Exteriores. Tras suprimir la Academia Diplomática se convirtió en el refugio de tránsfugas de la izquierda e improvisados internacionalistas, que han sabido dejar en blanco las páginas de nueve o diez años de mal gobierno. Recordemos nomás a María Fernanda Espinosa (quien cavó su sepultura con la defensa de los latisuledos de la pareja Adoum, de ella misma, su pareja, y de la familia de Lenin Moreno), del inefable Fander Falconí, que nunca aportó nada y salió sin pena ni gloria, o de los graciosos ciudadanos del mundo Kinto Lucas y Guillaume Long de los cuales nadie sabe de qué nacionalidad mismo son ni qué mismo defienden.