EL II ENCUENTRO LATINOAMERICANO PROGRESISTA Y LA LUCHA REVOLUCIONARIA DE LOS PUEBLOS DE AMÉRICA 



FUE ORGANIZADO POR ALIANZA PAIS 



Por Jorge Moreno Ordóñez
Ex Diputado Nacional

Del 28 al 30 de septiembre (30-S), se realiza en Quito el II Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP). Es organizado por el Partido de Gobierno Alianza País y concurren varios delegados de América, autocalificados como “progresistas”.

Para tener una idea de la verdadera naturaleza del II ELAP, debemos partir de quienes lo dirigen:

En primer lugar, Rafael Correa, Director del Partido Alianza País, cuya trayectoria se resume así: En su infancia fue miembro del grupo de los Boys Scouts, conocida organización internacional de infantes y adolescentes, inspirada y financiada por el imperialismo norteamericano, como su semillero de formación de sus futuros cuadros, como instrumentos de dominación neocolonial a los pueblos del mundo.

En su adolescencia Rafael Correa se asimiló en Guayaquil a los grupos de formación eclesiástica de base, de la orden de los salesianos de la Iglesia Católica, Apostólica y Romana, siendo catequista de la misma, por seis meses, en la comunidad indígena de Zumbahua en Cotopaxi.

En su juventud, asimiló como su ideología la Doctrina Social de la Iglesia Católica, proclamando al mismo tiempo y hasta ahora, su abierta oposición y combate a la doctrina revolucionaria del Socialismo Científico, basado en el Materialismo Dialéctico y del Materialismo Histórico. Con su formación ideológica y política de derecha, se incorporó a militar en las filas de las juventudes del Partido Demócrata Cristiano de Oswaldo Hurtado Larrea y Jamil Mahuad, siendo líder principal de ellas en la Universidad Católica de Guayaquil, en donde llegó a la presidencia de la Federación de Estudiantes de esa Universidad y posteriormente a la Presidencia de la Federación de Estudiantes Universitarios Católicos del Ecuador; representaciones que en su momento también lo fueron los máximos dirigentes de la ultraderechista Democracia Cristiana en el Ecuador: Oswaldo Hurtado Larrea y Jamil Mahuad.

Posteriormente fue becado al exterior a la Universidad de Lovaina en Bélgica, centro de formación de cuadros políticos de la gran burguesía europea y luego a la Universidad de Illinois de los Estados Unidos de América, otro centro de formación de cuadros políticos del imperialismo norteamericano. Universidades a las que hoy las califica como “las mejores del mundo” (habría que agregar del mundo capitalista).

Con todos esos antecedentes, y usufructuando las luchas revolucionarias del pueblos ecuatoriano, llegó a ser ahora Presidente del Ecuador, al igual que Oswaldo Hurtado y Jamil Mahuad, formados en la misma escuela. Correa siempre insiste en decir que es el Jefe de Estado. Y en verdad, así lo es, debiendo aclararse que se refiere a que es Jefe del Estado Capitalista que impera en el Ecuador. Es decir es el Administrador de Turno del Estado capitalista del Ecuador. Esta caracterización, este fenómeno económico, político y social, es igual en todos los Estados de América, sin excepción, sólo con los correspondientes cambios de nombres y circunstancias.

La otra principal dirigente de este encuentro ELAP II, es Doris Solís, Secretaria General del mismo Partido Político Alianza País. Ella, en su juventud fue militante del Partido Comunista Marxista-Leninista del Ecuador (PCMLE) y de su expresión legal el Movimiento Popular Democrático (MPD), cuando ambas organizaciones eran de izquierda revolucionaria. Doris Solís renegó de los principios revolucionarios de esas organizaciones, para pasar a ser militante y funcionaria bien remunerada de las ONG’s y fundaciones internacionales, financiadas desde el exterior por fondos de la Unión Europea, como instrumentos de penetración y dominación de los imperialismos europeos. Así, se incorporó como miembro activo y funcionaria de nivel ministerial del Gobierno de Lucio Gutiérrez, de conocida posición de derecha neoliberal y pro imperialista norteamericano. Desde esta posición, y en su desbocada carrera politiquera y de oportunismo, dio un salto al actual gobierno correísta, en donde ha ocupado importantes puestos ministeriales y ahora funcionaria principal del Partido “progresista” Alianza País.

He aquí, de cuerpo entero a dos de los principales dirigentes del Encuentro ELAP II. Así como ellos, son la mayoría de quienes encabezan ELAP II a nivel nacional e internacional. Dos cosas los identifica plenamente a todos tristes personajes: Primero, su clara oposición y combate a la doctrina científica del Socialismo Científico, al Materialismo Dialéctico y al Materialismo Histórico; y, segundo, su actual y abierta militancia política en las filas del desarrollismo capitalista, de la modernización y perpetuación del sistema capitalista en el Ecuador y América, ahora denominada pomposamente como “Progresista”.

Por ello, debe quedar claro que este cónclave político del II Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP), NO ES DE LA IZQUIERDA REVOLUCIONARIA, es una reunión como ellos bien se han autocalificado de “Progresistas”. Es una reunión de las fuerzas políticas que no quieren el cambio del sistema capitalista imperante, sino que simplemente quieren el desarrollismo, el “progresismo” del sistema capitalista. Es decir, “cambios” dentro del mismo sistema capitalista imperante. ¡Esto debe quedar completamente claro…!

El II Encuentro Latinoamericano Progresista (ELAP), viene a ser la sustitución del Encuentro Continental por la Solidaridad, Soberanía, Autodeterminación y Vida de los Pueblos, que se realizó por primera vez en Quito, en noviembre de 1988, con la abierta oposición y sabotaje del reaccionario gobierno neoliberal de León Febres Cordero y de la Embajada Norteamericana en Quito. Este Encuentro fue iniciativa conjunta entre el c. Rafael Echeverría Flores, entonces Primer Secretario del Partido Comunista Marxista – Leninista del Ecuador (PCMLE) y mía, en mi calidad de Director Nacional del Movimiento Popular Democrático (MPD) de esa fecha. La iniciativa fue planteada por mi persona, en La Habana, al Comité Central del Partido Comunista de Cuba, para que el Encuentro se realice en La Habana. La propuesta fue aceptada por el Partido Comunista de Cuba y por pedido de ellos y con su activa participación, el I Encuentro se realizó en Quito, el mismo que tuve el alto honor de presidirlo. Este Primer Encuentro tuvo la virtud de congregar a las fuerzas políticas más representativas de la izquierda revolucionaria de Latinoamérica, con el objetivo de unificar las propuestas de unidad y lucha de nuestros pueblos, contra la dominación neocolonial del imperialismo norteamericano y por un cambio revolucionario, hacia el socialismo en América. Un expresivo grito de combate surgió del Encuentro: “¡ALERTA…! ¡ALERTA…! ¡ALERTA QUE CAMINA, EL ANTIMPERIALISMO POR AMERICA LATINA…!”. Grito que más tarde los “progresistas” de ahora, lo cambiaron y rebajaron a “… la espada de Bolívar…”.

El “Encuentro Continental por la Solidaridad, Soberanía, Autodeterminación y Vida de los Pueblos” se repitió por tres ocasiones: en Bogotá en 1989, en Sao Paulo en 1992 y en Managua en 1994. Siendo este último, la tumba de estos Encuentros Revolucionarios, porque el Partido Comunista de Cuba, resolvió suspenderlos, para dar paso a los Encuentros Reformistas del Foro de Sao Paulo, dirigidos y hegemonizados por la Socialdemocracia Internacional, con Lula a la cabeza y el propio Partido Comunista de Cuba. Con estos antecedentes, esas fuerzas socialdemócratas, reformistas, desarrollistas y de renegados del Socialismo Científico en América, al margen total de la izquierda revolucionaria latinoamericana, ahora proclaman su bandera desarrollista del “Encuentro Latinoamericano Progresista” (ELAP).

Como podemos observar, las banderas revolucionarias del Socialismo Científico, de la izquierda revolucionaria latinoamericana, han sido abandonadas a la vera del camino por los dirigentes de la falsa “izquierda”, quienes han reemplazado la bandera y la aspiración luminosa del Socialismo, por la bandera del “Progresismo”, por la modernización del capitalismo.

La actual política del “Progresismo” en América, es liderada por Barack Obama, Jefe principal del imperialismo norteamericano, enemigo público numero uno de los pueblos del mundo. Fresca está la última Cumbre de la OEA, realizada en abril pasado en Panamá, donde el Gobierno de EE.UU. proclamó, conjunta y públicamente con el Gobierno de Cuba, su histórico Acuerdo de Cooperación Económica y Política para el Progreso de América. Acuerdo que se está llevando a la práctica paso a paso, integra y totalmente.
Grabado está en la historia, la proclama de Raúl Castro en Panamá que dijo que: “Barack Obama es un hombre bueno…” ¡Pero, por favor…! ¿Barack Obama, un “hombre “bueno”…? ¿El Jefe del Imperialismo norteamericano, enemigo principal de los pueblos del mundo? ¿El que lidera la masacre de los pueblos en Siria, en todo el Medio Oriente y en otras partes del mundo? ¿”Un hombre bueno”, el que dirige toda la política de dominación, explotación, opresión y represión a todos los pueblos del mundo…? ¿Qué podría decir ahora, el legendario Comandante Revolucionario Ernesto CHE Guevara, si escuchara estas barbaridades sobre temas tan serios? ¡El proclamó con toda razón que: “AL IMPERIALISMO NORTEAMERICANO, NO PODEMOS CREERLE NI UN POQUITITO Asiiiii…”!

Barack Obama, en verdad, puede ser un “hombre bueno”. Pero bueno para los imperialistas norteamericanos y sus objetivos imperialistas. Puede ser un “hombre bueno”, y lo es, para los socios, servidores y agentes del imperialismo norteamericano. Pero, salvando mejor criterio, para los pueblos y revolucionarios del mundo, Barack Obama, que es el Jefe del imperialismo norteamericano, el principal y jurado enemigo de todos los pueblos y revolucionarios del mundo, no solo es un hombre malo, sino perverso, criminal. Todo depende de qué orilla se lo mira y califica. Si es desde la orilla de los pueblos revolucionarios o si es desde la orilla del imperialismo y sus socios y agentes.

¿QUÉ PUEDEN ESPERAR LOS PUEBLOS LATINOAMERICANOS DE UNA ELAP DE ESTA NATURALEZA Y CON DIRIGENTES DE ESTA CALIDAD?

Lo que pueden esperar es simplemente el impulso de una política desarrollista, capitalista, disfrazada de “izquierda”, orientada a la modernización y perpetuación del nefasto, decadente y caduco sistema capitalista en América. Y todo, a nombre del “progresismo” embadurnado con la mentirosa y cansina verborrea pseudo-izquierdista. Eso es lo que pueden esperar los pueblos de la ELAP II. ¡Nada más…!

Los temas que trata la II ELAP lo dicen todo. Están centrados en la “defensa de los gobiernos progresistas”. De los gobiernos administradores de los Estado Capitalistas de América. De esos gobiernos de la burguesía y pequeña burguesía criollas, que aprovechándose del fruto de las luchas populares, usurpando las proclamas y banderas de la izquierda revolucionaria, ofreciendo demagógicas proclamas electoreras de “cambio revolucionario”, engañaron a los pueblos, le sacaron su voto y lograron ganar las elecciones, muchas de ellas con descarados fraudes electorales, para llegar al gobierno y reemplazar a los nefastos gobiernos neoliberales. Gobiernos desarrollistas y progresistas, como los de Rafael Correa en Ecuador, Nicolás Maduro en Venezuela, la peronista Cristina Kichtner en Argentina, la Bachelet en Chile y Dilma Rousseff en Brasil, que en la práctica son todos ellos, simples Administradores de Turno de los Estados capitalistas en sus respectivos países.

Estos gobiernos hoy se encuentran en franco declive en medio de una agudizada crisis del capitalismo, expresada: en el creciente desempleo, en los bajos salarios, la incontenible alza del costo de la vida, el atropello a los derechos democráticos, ciudadanos y humanos de la población, aplastada por la discriminación política y la represión policial; en la carga de impuestos, de endeudamiento externo, de corrupción generalizada en las más altas esferas del Estado. En fin, gobiernos de América que se hunden en medio de un creciente fracaso económico y político, como consecuencia de la agudización de la crisis del capitalismo y del fracaso de sus antipopulares políticas desarrollistas, “progresistas” y del llamado “socialismo” del siglo XXI. Políticas antipopulares que son rechazadas por gigantescas y combativas movilizaciones de los pueblos revolucionarios en todos los rincones de América.

Capítulo aparte merece, porque es el más doloroso, lo que lamentablemente ocurre con el Gobierno de Cuba. La dirigencia política de la anteriormente Cuba revolucionaria, hace rato abandonó totalmente los principios del Socialismo Científico, que verbalmente sostenía, aunque en la práctica nunca los practicó ni aplicó.

Hoy, el gobierno de Cuba, con los principales dirigentes del Partido Comunista de Cuba a la cabeza, ha dejado abiertamente a un lado, la bandera del Socialismo Científico y en su reemplazo enarbolan la bandera del “progresismo”. Hoy, ese Gobierno, se encuentra en abierto, franco e impúdico impulso del capitalismo. Y lo hace de brazo de Barack Obama y del Papa Francisco y de mutuo acuerdo con ellos. A la sombra de ellos, abriéndoles las puertas de Cuba de par en par, a su nefasta política de dominación imperialista. Hace pocas horas nomás, en el vuelo de retorno a Roma, luego de su viaje pastoral-político a Cuba y Estados Unidos, el Papa Francisco reveló a la opinión pública mundial, los acuerdos políticos secretos mantenidos con Obama para incorporar a Cuba al redil del capitalismo “progresista”. Acuerdos que, según el Papa y como es público y notorio, naturalmente que contaron con el aval del Gobierno Cuba y del Partido Comunista de Cuba, representados por Raúl Castro, Presidente de Cuba y Secretario General del Partido Comunista de Cuba, con quién, según el propio Papa, llegó a los acuerdos preliminares en la visita de Raúl Castro al Vaticano, luego de 18 meses de reuniones clandestinas.

La historia se repite. Ayer, en 1989, fueron los acuerdos políticos de Ronald Reagan, Jefe del imperialismo norteamericano de la época, con el Papa Juan Pablo II, para desmontar y demoler, sin dejar piedra sobre piedra, lo que quedaba de los países ex – socialistas de Europa Oriental. Acuerdos políticos dirigidos a restablecer plena y abiertamente el capitalismo en esos países, que conformaron el histórico bloque socialista liderado por la Unión Soviética, surgido como consecuencia de la victoria del heroico Ejército Rojo Soviético, sobre las criminales y genocidas tropas del nazi fascismo hitleriano alemán en la II Guerra Mundial.

Hoy, en cambio, los acuerdos políticos son entre Barack Obama, actual Jefe del Imperialismo norteamericano, con el Papa Francisco, Jefe de la Iglesia Católica y del Vaticano, que cuentan con la aceptación solícita del Partido Comunista de Cuba y el Gobierno de Cuba. Estos infames acuerdos políticos entre el imperialismo norteamericano, el Vaticano y el Gobierno de Cuba, están claramente orientados a establecer de manera acelerada y total, la nueva versión del capitalismo “progresista” en Cuba. Nefasta obra contra revolucionaria, contra el heroico pueblo cubano, que mira estos acuerdos capitalistas, como un alivio a una de las peores crisis económica, política y social de su historia, que es resultado de 56 años del Gobierno del Partido Comunista, de Fidel y Raúl, que en los hechos, ha fracasado totalmente, traicionando así los anhelos de cambio revolucionario y de socialismo, del noble y heroico pueblo cubano y de los demás pueblos latinoamericanos y del mundo.

El Imperialismo norteamericano, el Vaticano y el Gobierno y el Partido Comunista de Cuba, culminan así, la obra iniciada por Ronald Reagan y Juan Pablo II, con la caída del muro de Berlín en 1.989.

Esta política de acuerdos entre los amos imperialistas del mundo y la Iglesia Católica, no es nueva. No hay que olvidar que durante la Segunda Guerra Mundial, la Iglesia Católica también estuvo de brazo con Adolfo Hitler y el nazi fascismo. El Papa Pio XII estableció acuerdos contra los pueblos mer imperialismo, el imperialismo alemán. Los encuentros y acuerdos políticos entre Adolfo Hitler y el Papa Pio XII, son públicos y notorios y registrados están en la historia universal.

Frente a esta histórica tragedia política para nuestro hermano pueblo cubano, que nos duele y entristece, nosotros los revolucionarios latinoamericanos, hemos mantenido, mantenemos y seguiremos manteniendo siempre, nuestra más profunda y entrañable solidaridad revolucionaria proletaria, para con nuestro hermano pueblo cubano. Pueblo que al igual que nosotros, somos víctimas de las políticas capitalistas de los gobernantes de turno. Seguros estamos que el espíritu y enseñanzas revolucionarias de los barbudos del 26 de Julio de 1953, que el heroico ejemplo de verdaderos revolucionarios cubanos, como el Comandante Ernesto Che Guevara, algún día renacerán -como el Ave Fénix renaciera de las cenizas- en el pensamiento y la acción de miles de hombres y mujeres revolucionarios cubanos, que seguramente se unirán, se organizarán y se levantarán nuevamente a la lucha popular revolucionaria, para realizar la verdadera revolución socialista en Cuba, por la cual ya ofrendaron generosamente su vida, miles de combatientes revolucionarios cubanos.

LA CRISIS MUNDIAL DEL CAPITALISMO Y LA ALTERNATIVA DE LOS PUEBLOS DE LATINOAMERICA Y EL MUNDO.

La aguda y creciente crisis del sistema capitalista mundial, es incontenible. La gran burguesía imperialista mundial, con el imperialismo norteamericano a la cabeza, y los imperialismos británico, alemán y los demás imperialismos de Europa y Asia, no han podido contener la crisis, peor resolverla. Igual ocurre con los otros imperialismos emergentes, con los que se disputan entre todos ellos, las áreas de influencia y control de las materias primas y mercados de todos los pueblos y países del mundo.

Ante el fracaso de la política imperialista del neoliberalismo en América, surgió la opción burguesa del “socialismo del siglo XXI” liderado por los dirigentes políticos de Cuba y el ALBA. Opción que triunfó electoralmente, dentro del propio sistema capitalista, en varios países como Venezuela, Ecuador, Bolivia y otros. Han pasado varios años ya de esos gobiernos, y los avances económicos y sociales, los resultados iniciales favorables, se han revertido en una evidente corriente de deterioro que avanza al fracaso total, en medio de la crisis agudizada del sistema capitalista. Ahora, la tibia propuesta reformista del mal llamado “socialismo del siglo XXI” ha fracasado y es reemplazada por la pomposa proclama del “progresismo”. Cada día más para atrás… Parafraseando a Lenin, se podría decir: “Un paso adelante y dos pasos atrás…”

Los pueblos revolucionarios latinoamericanos, no pueden esperar nada bueno del II Encuentro Progresista (ELAP). En su reemplazo, y para avanzar en la verdadera lucha antiimperialista y por el cambio revolucionario, tienen que retomar pronto la realización del V Encuentro Continental por la Solidaridad, Soberanía, Autodeterminación y Vida de los Pueblos, que fue la correcta orientación revolucionaria para los pueblos de América.

Los pueblos latinoamericanos, con los hombres y mujeres verdaderamente revolucionarios a la cabeza y alumbrados por las correcta ideología del Socialismo Científico, del Materialismo Dialéctico, Materialismo Histórico y la Economía Política, basada en esos principios, tienen la obligación de evaluar científicamente el proceso histórico que vivimos los pueblos. Tienen la obligación de resumir correctamente las experiencias positivas y negativas de su histórica e irrenunciable lucha revolucionaria popular; elevar la conciencia ideológica y política de los trabajadores de la ciudades y los campos, y de todos los pueblos; avanzar en el combate frontal a la moderna dominación neocolonial del imperialismo norteamericano y de los demás imperialismo del mundo, que hoy se encuentran, como aves de rapiña, en plena disputa por la hegemonía mundial.

Los pueblos latinoamericanos tienen que avanzar en su unidad y lucha por cambiar a estos gobiernos “progresistas” fracasados y reemplazarlos por verdaderos gobiernos revolucionarios que defiendan la soberanía nacional, que enfrente la crisis del capitalismo con soluciones de fondo, cambiando el estado Capitalista por un nuevo Estado, Democrático, Popular, Patriótico, Revolucionario, que abra las puertas a la única y verdadera solución a la crisis mundial del capitalismo: la nueva sociedad, basada en el Socialismo Científico.